Aquel día fue muy atareado. Después de comer, nos fuimos directo a donde ocurriría aquel evento. Se celebraba en un lugar del pueblo donde había un gran escenario al aire libre. Algunas personas se encontraban ahí, gente que estaba organizando la decoración, algunos participantes ensayando y preparándose, el presentador memorizando las líneas que diría. Básicamente, todos estaban bastante ocupados, habíamos llegado demasiado temprano.

Tuvimos muchos repasos y ensayos de la canción, acompañados de algunas peleas. Por lo que habíamos visto ayer, mi otro yo actuaba algo frío y distante con papá, aún cuando intentaba calmar la situación. Mamá todavía no sospechaba nada y Yuuichi no quería comentarle sobre ello, por miedo a que su condición empeorara.

Pasada una hora, tal y como lo había prometido la noche anterior, Shunsuke apareció. Mi otro yo fue directamente a saludarlo y hablar un rato con él, la gente empezaba a llegar, pues en media hora, el concurso daría comienzo.

-"Hola, Shunsuke"- Dijo Yuuichi con una sonrisa en su rostro -"Me alegra que hayas venido."-

-"No iba a perdermelo"- Le respondió Shunsuke -"Te prometí que vendría y no puedo no cumplir con eso."- Entonces, hizo una pausa y luego preguntó -"Yuuichi... Me preguntaba... ¿Porqué siempre que estoy contigo hay una mariposa amarilla cerca?"-

Eso me impactó bastante, es decir, no era la primera vez que me habían visto, de hecho, Yuuichi había logrado verme una vez, pero no tenía idea de que Shunsuke estaba consciente de que siempre los seguía. Sin saber bien que hacer, revoloteé un poco lejos de ellos, aunque, aún alcanzaba a escuchar su conversación, pero ya no podían verme.

-"¿Eh? ¿Que mariposa?"- Dijo Yuuichi volteándose.

-"Eh... Nada, nada..."- Le respondió Shunsuke. Su cara se veía como si hubiera tenido una alucinación y no se creyera lo que había visto, estoy seguro de que en ese momento habrá pensado que él era el único que podía verme o algo así.

-"... Shunsuke..."- Dijo mi otro yo algo nervioso y volteando hacia donde estaban sus padres -"Ellos estuvieron discutiendo de nuevo mientras ensayábamos..."-

-"Y... ¿Tu madre sabe sobre lo que vimos ayer?"- Le susurró Shunsuke.

-"No, ella no está enterada aún."-

-"Tarde o temprano lo acabará descubriendo."-

-"Pero es mejor que ahora no..."- Dijo Yuuichi con una expresión decaída -"Está muy mal actualmente, eso sólo empeoraría las cosas."-

-"Bueno..."- Respondió Shunsuke -"Es mejor no pensar en eso ahora, debes concentrarte para cantar bien."-

-"Supongo..."- Dijo Yuuichi algo inseguro.

Un rato después, el concurso dio comienzo. Los primeros en pasar, fueron unos gemelos que vivían cerca de la casa de Yuuichi, ambos cantaban muy bien, recibieron muchos aplausos. Mi otro yo y sus padres se habían ido detrás del escenario para cuando les tocara, obviamente, yo los seguí. Desde esa distancia, de tanto en tanto miraba a Shunsuke, quien estaba entre varias personas, una de ellas, su madre. Ambos se encontraban sentados en dos sillas se la primera fila, en el centro, para ser exactos.

Varios pueblerinos estaban ahí, sentados, disfrutando de las canciones que cantaban los concursantes que pasaban y alentando a sus amigos y familiares, el ambiente en general era bastante alegre, claro, eso si no estabas cerca de la familia Mizuoka, la cual emanaba una notable tristeza y amargura que su hijo Yuuichi intentaba ocultar con una sonrisa y un "Let's sing!", sin duda, esa siempre había sido la frase que me proporcionaba confianza y seguridad, ya que cada vez que la decía el humor parecía mejorar, al menos por un rato.

Ya casi a punto de ser el momento en que mi familia cantaría, subió al escenario otra concursante, una chica de baja estatura, con cabello y ojos completamente negros, tanto su voz como su mirada parecían apagadas, en efecto, ya la había conocido antes, en mi otra vida...

Aya Hibino...

Aquella chica emo quien siempre había querido tanto desaparecer durante aquel juego mortal, y que al parecer llevaba así un año, ahora estaba presente en el escenario de aquel concurso de canto.

-"Hola a todos, mi nombre es Aya... Y yo... Cantaré una canción titulada "Bueno para nada", creo que ya la conocen..."-

Aunque en su mirada reflejara pesar, no se veía tan decaída como cuando estaba en "El juego de los amigos". Probablemente, no hacía tanto tiempo que habría caído en aquella enfermedad mental que atormentaba a mi madre y los padres de los otros participantes del juego, exceptuando a Shunsuke, claro.

Ella cantó con una voz potente, no parecía dársele mal. Me quedé mirándola con curiosidad, preguntándome cual sería su destino en este mundo. Según algo que había visto por el portal antes de llegar ahí y comenzar con mi misión, era que, en mi mundo, ella había cometido suicidio en el orfanato al que había ido a parar, tirándose desde el quinto piso del edificio. De hecho, al atravesar aquel portal, había presenciado las vidas actuales de todos los sobrevivientes a la masacre del pueblo Kowada, no parecían ser para nada felices. Por mí, por ellos, es por lo cual yo quería que todo esto resultara bien, quería mejorar las cosas, aunque sólo fuera en otro mundo.

A penas terminó de cantar, mi otro yo y mis padres fueron llamados. Papá y mamá no se miraban a los ojos, papá se notaba algo molesto y mamá algo deprimida, mientras que Yuuichi intentaba parecer feliz, pero aún así, se respiraba tristeza estando cerca de ellos. Los tres subieron al escenario, dispuestos a cantar, fue entonces cuando volé cerca de donde estaba Shunsuke y me posé en el suelo, en una flor que había en el pasto, para poder ver el espectáculo como pudiera, pero como desde esa posición no veía mucho, opté por sobrevolar un rato el escenario para presenciar mejor el show.

-"¡Hola a todos! ¡Somos la familia Mizuoka y hoy cantaremos una canción titulada "Mundo de estrellas"! Esperamos que les guste."-

Esas fueron las palabras que dijo Yuuichi. Él parecía bastante animado y emocionado por cantar, aunque yo sabía que, por dentro, él se sentía angustiado, pero hacía un buen trabajo ocultando sus sentimientos, sí, eso era algo que siempre se me había dado bien. Podía ver a Shunsuke entre el público, él sonreía, como si estuviera apoyando a mi otro yo.

Cuando empezaron a cantar, no estaba mal, pero, mamá cantaba bastante desganada, y empezó a desentonar un poco, papá, por la rabia que eso le provocaba, se olvidó de respetar los tiempos. El único que lo estaba haciendo del todo bien era Yuuichi, quien tenía una voz hermosa, la cual iba entristeciéndose cada vez más al notar la desarmonía entre su familia y esa canción a la cual le habían dedicado tanto tiempo de práctica. Aún así, procuraba seguir cantando como si nada pasara, aunque su melancolía no fuera notable para todos en el público, lo era para mí, y al parecer también para Shunsuke, quien había cambiado un poco su expresión. Esa mirada lo decía todo, él sabía que algo andaba mal en ese escenario.

Cuando la canción terminó, aunque no saliera tan bien como se esperaba en un principio, los espectadores aplaudieron de todos modos, aunque podría haber salido mejor, en mi opinión. Mi familia bajó del escenario por la escalera de detrás del telón y en ese momento, Shunsuke se levantó de la silla.

-"¡Shunsuke! ¿A dónde vas?"- Preguntó su madre algo confundida por la actitud que su hijo acababa de tomar.

-"Yo... Debo hacer algo, ahora vuelvo."-

Más allá de eso, Shunsuke no le dirigió otra palabra y se fue corriendo hacia la parte de detrás del escenario, donde Yuuichi se encontraba sentado en las escaleras, sus padres habían salido de ahí hacía un minuto atrás y otra pareja de concursantes habían subido al escenario. Como siempre, yo iba siguiéndolo para no perderme ningún detalle.

-"Yuuichi..."- Dijo sentándose al lado de mi yo de este mundo -"¿Estás bien...?"-

-"Sí..."- Respondió él sin mirarlo a los ojos -"Es sólo que... Esto no salió tan bien como ensayamos."-

-"¿Seguro que es sólo eso?"- Le preguntó el príncipe con preocupación -"¿No hay algo más que quieras contarme?"-

-"De hecho..."- Respondió la princesa dando una pausa, para tomar aire y luego hablar -"Sí, hay algo que quiero hablar contigo. Pero no aquí, aquí pueden oírnos."-

-"Sí, tienes razón, mejor salgamos de aquí."- Dijo Shunsuke mientras se levantaba y ayudaba a Yuuichi a levantarse. Ambos salieron de ese lugar y, sin que los viera nadie más que yo, fueron a un lugar más apartado. Mientras caminaban, el castaño comenzó a hablar.

-"Mis padres y yo nos hemos esforzado mucho por esta canción, aunque, cuando ensayamos, papá siempre critica a mamá y la hace sentir mal. Tan pronto como pasa eso, yo siempre digo "Let's sing!", lo cual, parece despistarlos un poco y que dejen de pelear..."- Hizo una pausa y miró al suelo -"Y creo que he tomado el hábito de decirlo cada vez que pasa algo triste."-

Shunsuke lo miró por un rato, sus ojos azules ahora mostraban algo de preocupación, probablemente pena por mi otro yo.

-"¿Qué significa "Let's sing!"?"- Fue lo primero que se le ocurrió preguntar.

-"Bueno..."- Dijo Yuuichi mientras detenía sus pasos, a lo cual, Shunsuke hizo lo mismo. -"Aprendí que "Let's sing!" signfica "¡Vamos a cantar!" en inglés. Vi que lo decían en la tele muchas veces y se me hizo costumbre repetirlo cada vez que algo malo pasa. Aunque es mejor si viene acompañado de música."-

-"¿Y qué tipo de música te gusta?"-

-"Me gusta mucho..."- Entonces, él sacó su celular del bolsillo y empezó a buscar una canción, al encontrarla, dijo -"Let's sing!"- Y sonó aquella canción latina que tanto hemos escuchado. ( watch?v=_bkkLS09bgs )

-"Wow... Tienes gustos viejos, Yuuichi..."- Esa fue la respuesta de Shunsuke, el cual no se esperaba que ese fuera el tipo de música que le gustara a Yuuichi.

-"Podría decirse que sí."- Le contestó, parecía algo más animado que antes, probablemente, el estar hablando de otra cosa con Shunsuke le había hecho olvidar momentáneamente sus problemas. Poco después, la canción se detuvo y siguieron caminando en paz. Ahora parecían estar ambos de mejor humor, hablaron de varias cosas, pero la alegría entre ellos duró poco, fue cuando se detuvieron y vieron algo que no hubieran querido ver en ese momento. Eran ellos, el padre de Yuuichi y la madre de Shunsuke, esta vez se encontraban besándose.

-"Debería volver con mi familia, si no empezarán a sospechar."- Dijo papá luego de detenerse.

-"Bien, entonces, yo volveré con mi hijo, nos vemos luego."- Le respondió ella, entonces, papá empezó a alejarse de escena mientras la madre de Shunsuke lo miraba irse.

-"¿Porqué me haces esto...?"- Esa voz venía de mamá, quien había estado también parada, cerca de nosotros presenciándolo todo, pero, debido a esa escena, no le habíamos prestado atención a su presencia. La madre de Shunsuke se quedó callada mientras mi madre continuaba hablando, a la vez que se acercaba más a ella. -"Él es mi esposo... ¿Cómo pudiste?"- Su mirada, en vez de la de una persona furiosa, parecía más angustiada, cuyos sentimientos estaban a punto de estayar, una persona a la que sus lágrimas le empezarían a brotar de sus ojos.

-"Oh, pero tú estabas comenzando a irritarlo, ¿No?"- Dijo la mujer de cabellos negros, luego de un poco de silencio. Ella no se movía de su lugar, parecía tener una mirada confiada en esto, pero no era así, sólo lo parecía en comparación a la mirada tan desconsolada de mi madre, quien iba acercándose más a donde estaba ella. Ninguna de las dos se percataban de que sus hijos habían estado observando toda la situación. -"Es cierto, esa actitud que tomabas al volver a casa del trabajo es algo que le molestaba bastante según sé. ¿Cómo no querría estar con otra persona si tú lo hacías enojar tanto?"- Eso era como si la desafiara. Mamá había empezado a soltar lágrimas, aún sin creer lo que estaba sucediendo, era como si se estuviera quebrando lentamente.

-"Mamá..."- Ese era Yuuichi intentando acercarse y reconfortar a su madre, pero, era demasiado tarde, pues la mujer salió corriendo y le dio una bofetada a la otra. No era una tan fuerte, debido a lo desganada que se encontraba en ese momento, ambos, Yuuichi y Shunsuke miraban con asombro la escena, la madre de Shunsuke no dudó en devolvérselo. Fue entonces, cuando se percató de que su hijo estaba ahí parado, que lo había visto todo. Eso no cambiaba en nada, pues mamá le dio un golpe, algo más fuerte esta vez y la madre de Shunsuke se lo devolvió.

Empezó una busca pelea entre ellas, la cual, sus hijos tuvieron que intentar separar. Al lograrlo, cada uno fue al lado de su madre, ambos tratando de calmarlas, los dos se veían bastante preocupados, yo también lo estaba, pues pensaba que esto interferiría con aquel final tan deseado. La madre de Shunsuke se lo llevó rápidamente.

-"Hijo, ¡No permitiré que te juntes con ese niño nunca más! ¿Me escuchaste?"- Fue algo que le oí decir mientras se alejaban, Shunsuke no dijo nada al respecto y se quedó cayado, podía ver como las miradas de él y Yuuichi se cruzaban con tristeza, aunque nadie podría prohibirles verse dentro de la escuela o cruzarse en el pueblo por casualidad, ahora la ayuda entre ellos dos se complicaba, la madre de Yuuichi se largó a llorar, aferrándose a su hijo, quien intentaba consolarla como podía.

El día siguió su curso luego de eso, pero los Takano ya no se encontraban ahí. ¿El concurso? No recuerdo quien ganó, sólo recuerdo que Aya acabó en tercer lugar, de cualquier modo, lo que pasó en ese lugar luego de la pelea no fue algo importante, si no los hechos que tomaron lugar en la casa de los Mizuoka. Esos eventos son algo que recuerdo con claridad.

-"¿Porqué me engañarías...?"- Esas fueron las palabras que mamá le preguntó a papá luego de llegar a casa. Estaba tan decaída y con tanta amargura, que su tono de voz se iba apagando también. Si esto fuera una telenovela, el esposo inmediatamente había dicho "Perdóname."...

Pero papá no era así.

Él respondió gritándole -"¡No me molestes!"- tirándole un lapicero que tenía cerca y marchándose hacia su habitación, cerrando la puerta con furia. Yuuichi seguía intentando que su madre se calmara y ella se aferraba a él sollozando.

Papá no bajó a cenar esa noche, mamá, por su parte, no quizo comer nada, dijo que la comida le sabía a arena, sin más remedio, mi otro yo tuvo que darle la comida que su mamá no quiso a Fido. Podía ver como Yuuichi se sentía mal ante todo esto, claro, él no quería que sus padres se pelearan, quería que su familia volviera a ser tan unida como antes, aún tenía esperanza, esa misma esperanza que yo alguna vez llegué a tener.

Empecé a recordar como era no tener esperanzas, como era aquel niño al que la vida le había jugado tantas malas pasadas, que su ira había explotado y por ello mucha gente había muerto.

Pero, quería creer que el Yuuichi de este mundo tendría salvación, aunque empezaba a pensar que quizás eso no era algo posible. ¿Sería en verdad posible que el ciclo no se repitiera en este mundo? ¿O era un bucle interminable del cual nunca podría escapar? No lo sabía. Me posé en la ventana y me dormí con ese pensamiento en mente.