Disclaimer: Todo lo que reconozcan pertenece a JKR.

Este capítulo participa en el minireto de Abril "Doce meses, una historia" del foro Amor de Tercera Generación.


Bromista embromado

por Samanta Black.

James se había considerado desde siempre un gran bromista, posiblemente el mejor de toda su familia, a excepción de su tío George. Le gustaba burlarse de Roxanne y Louis, sus otros dos primos que completaban el pódium de gamberros de la familia Weasley, siempre declarándose amo y señor de las travesuras de Hogwarts.

Roxanne, haciendo alusión a su supuesto carácter "maduro" de prima mayor, solía perdonárselas al primogénito de los Potter, aun cuando este insistiera tan arduamente en hacerle perder la paciencia.

Louis, o mejor dicho su mejor amiga, Beca, no eran tan condescendientes. Y era por eso que, encontrándose en su penúltimo año en Hogwarts, artos de ser blancos de las travesuras del menor, cuando se suponía que eran ellos los bromistas, decidieron tomar venganza el día menos esperado por todos.

El 31 de marzo, un día antes del Día de los Inocentes, también considerado "Día del carácter Weasley", donde familia y allegados de estos efectuaban bromas en honor a los gemelos Fred y George, James Sirius Potter recibiría finalmente su merecido.

El chico, que actualmente estaba cursando su tercer año, se había levantado demasiado temprano para su gusto, pero con un fin necesario: ultimar los detalles de la espectacular broma que tenía preparada para el día siguiente.

A pesar de la emoción que sentía por la próxima llegada del Día de los Inocentes, acompañado de su gran travesura, los ojos se le cerraban cada cinco segundos sin poder hacer nada para evitarlo. Entonces James, notando que el día de su baño semanal había llegado, decidió tomar uno para alejar el sueño.

Lo que James Sirius Potter jamás habría esperado fue que al salir de la ducha se encontrara con su cabello teñido de un flameante rojo, mucho más llamativo al que muchos de sus primos portaban, su piel transformada en escamas azuladas y una nota en el espejo que decía:

"¡Feliz día de los casi inocentes, Jamie!

Con todo el amor del mundo,

Tú sabrás quien."

James pasó sus ojos incrédulos de la nota al espejo un par de veces, sabiendo perfectamente quienes eran los dos listillos que habían hecho eso. Pero si Louis y Rebeca pensaban que no habría venganza, estaban muy equivocados: por nada del mundo James permitiría ser el único bromista embromado.

Y efectivamente así lo supo el resto de Hogwarts cuando a la mañana siguiente eran dos Weasley's y una Donner los que tenían aspecto de dragón con cabeza en llamas.


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