Naruto Santa entró por la chimenea con su enorme saco de regalos para la familia Uchiha.

—¿Qué raro ttebayo? —susurró pensativo—. Según mi lista aquí debería haber un niño llamado Sasuke.

—Ya crecí —respondió la voz masculina del azabache saliendo de detrás del árbol.

—¡Pero aún apareces en mi lista de niños buenos! —reclamó mirándolo escandalizado.

—Será porque nunca me cumpliste mi deseo… —susurró acercándose como si lo acechara.

—¿Y cuál era ese deseo?

—Cierto zorrito rubio —susurró besando los labios del Uzumaki.

—Teme —llamó con una sonrisa zorruna—. Tienes fantasías muy raras.

—Pero si te queda muy bien ese traje —replicó abrazándolo.

—Pero… —comenzó a hablar— Cómo quieres que me tome el hecho de que dijeras "Quiero hacerle el amor a Santa Claus" —preguntó con las cejas alzadas.

—Que quiero verte con un lindo traje —respondió con simpleza.

—Como yo lo veo, lo primero que pensé fue "el bastardo quiere follarse a un viejo gordo" —explicó el rubio sonriendo con diversión—. A ti te gustan mayores de esos que se llaman señores. De esos que dicen "te parto" y antes del orgasmo les da un infarto.

—Bien, "Santa Claus" quiero mi regalo y bien envuelto —susurró antes de atar las manos de su esposo y castigarlo por lo que dijo.

—¡Te pondré en la lista de mal portados! —gritó siendo embestido por el azabache.

—Y yo te la pondré donde no te da el Sol —replicó.