Disclaimer.- No poseo ningún personaje de Inu Yasha.


Señales de Amor

Capítulo IV

Miedo


- Es una bonita casa – comentó Kagura luego de entrar, junto con Bankotsu, a casa del profesor –. ¿Cómo es que alguien como usted se puede hacer amigo de mi jefe?

Eiri sonrió y Naraku bufó.

- No es que él precisamente me considere su amigo – respondió el profesor, sonriendo.

Bankotsu frunció el ceño y se acercó a tenderle a su jefe una pequeña maleta. Kaiou la tomó y se encerró en la habitación donde horas antes había estado.

- Aún no está recuperado del todo, perdió mucha sangre debido a la herida de su mano derecha y del hombro, así que no dejen que se esfuerce en sobremanera o tal vez no salga vivo – les advirtió el castaño a los dos jóvenes.

- ¿Podemos saber el motivo por el que lo ayudas y te preocupas tanto por él además de que no haces preguntas? – preguntó Bankotsu.

- Soy un profesor y mi misión es tratar de ayudar a todos los jóvenes que pueda, en este caso… definitivamente ningún método convencional podría servir, así que estoy improvisando.

Kagura se dio por satisfecha con la respuesta y no dijo más, pero Bankotsu no estaba convencido del todo; sin embargo, tampoco preguntó otra cosa.

- Vámonos – le dijo Naraku a sus subordinados luego de salir, ya cambiado.

Éstos asintieron y se marcharon, no obstante, Eiri tomó a Naraku de la muñeca izquierda y éste se detuvo.

- Espero que mañana vuelvas al colegio – fue lo único que le dijo para después soltarlo.

Naraku se fue sin darle respuesta alguna.

- ¿Qué es lo que haremos ahora? – preguntó Kagura, mientras Bankotsu conducía la hummer negra que había tomado de la colección de autos que el padre de Kaiou tenía bien escondidos.

- Primero que nada, conseguir un maldito lugar donde podamos estar sin que nos encuentren. Después debo ir a hablar con Matsumoto – aseveró Naraku.

- ¿Con ése hombre? No creo que sea buena idea, tal vez ya se ha unido con el maldito de Inu Taisho – replicó Kagura.

- Lo dudo – dijo Bankotsu desde su asiento, mirándolos por el retrovisor –. Es enemigo acérrimo de ése clan.

- Y también del nuestro – señaló Kagura.

- La diferencia es que nosotros no matamos a su esposa – murmuró Naraku.

Sólo entonces Kagura dejó de replicar.

-:-:-

Aome se encontraba haciendo la tarea de matemáticas que le habían dejado ese día. Estaba atorada con un problema al que no le veía ni pies ni cabeza, y, encima de todo, había algo pasándole por la mente una y otra vez.

- ¿Qué tanto sabemos en realidad de Kaoiu Kinomoto?

Suspiró y se recargó contra el respaldo de su silla. Apenas había llegado hacía unas semanas, pero el chico no parecía congeniar con absolutamente nadie, y siempre que lo veía, estaba solo. Era verdad que todas las chicas lo veían con fascinación, pero realmente ninguna se acercaba lo suficiente a él como para intentar algo. Era como si todo el mundo lo notara, pero al mismo tiempo quisieran no verse involucrados con él.

Esa actitud le recordó un poco a la que tenían los habitantes de un mundo con respecto a la gente con ojos rojos; lo había visto en un manga que Sango le había prestado.

- ¿Quién será él?

Sí, Aome quería saber muchas cosas que giraban en torno a ese chico. Aunque se sintiese enfadada por su carácter arrogante y sarcástico, incluso si éste le había hecho pasar malos ratos, ella sabía que el chico no estaba bien. Ninguna persona que está sola, sin un solo amigo alrededor, podía estar bien…

- ¡Y no entiendo esto!

Enfadada, se puso de pie y tomó sus llaves. Necesitaba despejarse un poco.

A ella siempre le había gustado caminar y contar sus pasos en algunos momentos. La hacía tranquilizarse y poder distraerse de las cosas que le aquejaban. Ya había pasado una hora así, y hasta un helado se había comprado. De mejor humor, encaminó sus pasos de regreso a su casa, pero hubo algo en particular que le llamó la atención…

- Ése es…

Por una fracción de segundo, sus ojos chocolate se cruzaron con una mirada de rojo óxido, pero no pudo saber más, porque el auto en el que estaban, se alejó cuando cambió la señal…

- Kaiou…

Aome había podido ver algunos rasguños en el rostro del chico. No pudo ver bien a la persona con la que iba en el auto, pero definitivamente pudo notar que el chico de veras tenía problemas.

¿Alguien más sabría de eso? A su mente, acudió la imagen del profesor Eiri. Lo había notado, el profesor solía dedicarle alguna mirada a Kaiou cuando estaban en clase, pero éste parecía ignorarlo por completo. ¿Sería porque buscaba ayudarlo y Kaiou se rehusaba? Y si era así ¿por qué?

Aome sacudió su cabeza ligeramente, demasiadas conjeturas y pocas pruebas a la mano…

- Mañana hablaré con Kaiou – se dijo, decidida –, a menos que no vaya… ¡Pero si es así, entonces hablaré con el profesor Eiri!

Sin querer, Aome había levantado las miradas de la gente. Un poco apenada, se apresuró a llegar a su casa. Todavía tenía muchas cosas en la cabeza, pero la tarea no se hacía sola…

-:-:-

Bankotsu había logrado conseguir un buen lugar para que los tres pudieran quedarse y no ser descubiertos gracias a que en ese auto estaban la mayor parte de identificaciones falsas y demás. Ahora, los dos se dirigían con Matsumoto, en tanto Kagura se quedaba para tratar de contactar a algunos nuevos aliados.

- ¿Por dónde ahora? – le preguntó Bankotsu.

- Vuelta a la derecha.

Entre un montón de calles estrechas y que se asemejaban a un laberinto, pudieron dar con una especie de bodega, ni muy grande ni tan pequeña. Pero Naraku sabía que ahí dentro, en caso de que algún policía llegase, ellos podían cubrir todo perfectamente y jamás se enterarían de que en ése lugar albergaba algo de la mejor droga de Japón. Según sabía, ni siquiera los perros policía podían detectarla, porque tenía regada una especie de sustancia nueva que, de hecho, provocaba una mayor alucinación en el consumidor…

- ¿Quién es? – preguntó el guardia de la entrada, cuando ambos se detuvieron y bajaron del auto.

- Naraku, él es mi ayudante, Bankotsu.

El guardia se lo comunicó a otro con un susurro, y éste se marchó al interior del lugar. Volvió pocos momentos después.

- Adelante – dijo, haciéndose a un lado.

Al entrar, los otros guardias les revisaron luego de que Bankotsu dejara su arma a regañadientes. Matsumoto no tardó en aparecerse, seguido de dos de sus guardaespaldas, quienes quedaron atrás cuando éste hizo un ademán.

- Nara-chan – dijo con burla el hombre –, pensé que estarías muerto. Es una alegría ver que no corriste la misma suerte que tu padre. ¿A qué debo el honor de tu visita?

- He venido a proponerte un trato – dijo, haciendo caso omiso al tono de éste.

Matsumoto, visiblemente sorprendido, se cruzó de brazos y sonrió, malicioso.

- ¿Qué hay que tú puedas ofrecerme? – preguntó –. Según sé, quien mató a tu padre y a la mayoría de tus empleados, se adueñó de todo lo que era de ustedes.

- Cosas que puedo tener de vuelta – replicó –. En el momento en que los recupere, tú ganarás a Inu Taisho y un par de regalos más para hacer con ellos lo que te plazca.

- ¿Y se puede saber cómo le harás para recuperar lo que perdiste? Digo, no puedo aceptar un trato si no sé qué papel jugaré en todo esto.

- La primera parte corre por mi cuenta – empezó Kaiou –, pero necesitaré a tus hombres para cuando me infiltre en la guarida de Inu Taisho y recupere todo lo que es mío. Después de eso, lo tendrás a él y a sus dos hijos.

- No dudo que si te lo propones, lo lograrás – Kaiou sonrió –, mas suena demasiado sencillo. Eso es algo que yo pude haber hecho desde hace mucho, mucho tiempo.

- Y que no has logrado porque nadie sabe dónde está su guarida.

- Exactamente¿por qué crees que tú lo vas a lograr? Ni siquiera tu padre pudo.

- Porque yo sé cómo lograr que venga primero a mí.

- ¿Secuestrar a sus hijos¡Demasiado simple! Yo lo hubiera hecho si fuera posible.

- Es posible. Ese maldito no sabe que sigo vivo, ni mucho menos que asisto a la misma escuela que sus dos mocosos, y aunque lo supiera, no seré yo quien los tome desprevenidos…

- Oh, un cómplice. La idea suena justa…

Takashi Matsumoto frunció el ceño, de forma pensativa, y al cabo de unos segundos, sonrió: - ¿Cuánto tiempo?

- Máximo dos semanas – respondió Naraku.

- Entonces es un trato – murmuró Takashi, tendiéndole la mano.

Naraku la miró un par de segundos y después la tomó.

- Tu padre te enseñó bien, Nara-chan. Me temo que estaré a gusto haciendo negocios contigo.

Naraku se dio media vuelta y Bankotsu tomó el celular que uno de los guardias de Matsumoto le tendió, y luego, su arma. Después, ambos salieron del lugar…

- Entonces¿de verdad volverás a la escuela? – le preguntó Bankotsu, mientras conducía de vuelta a donde habían dejado a Kagura.

- ¿Ves que tenga otra opción?

- Pero con el profesor ahí cerca…

- ¿Por qué crees que necesitaré que alguien más los lleve hacia mí?

- ¿Y quién se supone que será?

- Alguien – se limitó a responder Kaiou.

Mientras Bankotsu y Kagura cenaban, él se encontraba bañándose. Su brazo le dolía incluso si lo movía muy poco, ya se había limpiado las heridas del brazo y de su mano, y ahora dejaba que poco a poco el agua le recorriera por completo. Pensaba¿Cómo haría que Higurashi le llevase al par de hermanos?

Por lo que sabía, la chica estaba enamorada de uno de ellos, pero eso no sería suficiente. Necesitaría planear muy bien las cosas tanto para que Higurashi no se diera cuenta de sus planes, como tampoco lo notase el profesor Eiri. Y ni hablar de que al mismo tiempo tenía que hacer que los hermanos no se percataran mucho de su presencia.

- Pero dos semanas son más que suficiente.

Esa noche pudo dormir bien.

-:-:-

- Aome¿ya viste cómo luce Kaiou-kun hoy? – le preguntó Sango en un susurro.

Nadie paraba de comentar eso. El chico se veía todavía lastimado, y tenía la mano derecha totalmente vendada…

Lo malo es que nadie se atrevía a preguntarle qué le había sucedido para estar así…

Entonces, el profesor Eiri entró al salón, y Aome no perdió de vista la expresión de alivio que surgió de su rostro luego de ver a Kaiou sentado en su lugar. El profesor le hizo una seña a ella y con un pequeño "gracias", le devolvió las libretas que le había prestado.

Ahora estaba segura de que el profesor sabía algo.

- Kinomoto – llamó el profesor antes de salir –, quiero verte en mi oficina a la hora de tu descanso.

Kaiou no dijo nada, y el profesor no insistió. Parecía un "sí" en medio de la nula conversación.

Aome lo había intentado arduamente, pero no podía dejar de mirar de reojo a su compañero. Y, como siempre, éste parecía ignorarla; sin embargo, por esta vez ella no se sentía ofendida. Entendía el motivo en esta ocasión. No debía ser cómodo tener la mirada de todo el mundo puesta sobre ti después de un mal rato…

¿Sería así siempre?

Devolvió su mirada a sus notas, tenía que aguantarse la curiosidad. Por más que el chico fuera insoportable, al menos merecía un poco de respeto por esa situación…

- Adelántense, las veo en un segundo – les dijo, luego de que todos los compañeros de clase, excepto Kaiou, se habían marchado.

Ellas la miraron, no muy convencidas, pero no dijeron más y salieron. Sólo entonces, ella tomó sus cosas y se mordió el labio inferior. Realmente no tenía nada qué perder…

- Kaiou-san – le llamó, cuando las clases terminaron e inició el primer descanso –, toma.

Le tendió las libretas de las materias que no les habían dejado tarea hasta ahora, pero él no dijo nada, y tampoco las tomó.

- No las necesito – dijo, poniéndose de pie.

- ¿Qué dices? Si te atrasas no saldrás bien y… – Aome abrió los ojos al notar que las libretas de Kaiou estaba totalmente vacías –. ¡Oye! Entiendo que la estés pasando mal, pero ¿por qué diablos no tomaste ninguna nota?

Tomó las libretas y las revisó. Estaban en blanco…

- ¿Se puede saber a qué has venido aquí? – exigió saber, con la ceja arqueada –. Cuando los profesores se den cuenta, vas a estar en serios problemas.

- No es algo de tu incumbencia – murmuró, pasando de largo de la chica.

Pero ella no se iba a dar por vencida. Lo tomó fuertemente del brazo izquierdo para evitar que se marchara, no obstante, la mueca de dolor de Kaiou y la calidez húmeda que sintió, le hizo soltarlo. Levantó su mano, y horrorizada vio que estaba manchada de sangre…

- Tonta – le dijo Kaiou, tocándose ligeramente el brazo con la mano derecha, pero desistió muy pronto de su intento.

- ¡Estás sangrando! Tenemos que ir a la enfermería – dijo, alarmada, no sabiendo cómo agarrarlo. ¿Qué tal si tenía otras heridas de más gravedad? –. ¡Iré por el profesor Eiri!

- ¡Tú no vas a ningún lado! – le espetó Kaiou. La venda de su mano también comenzaba a sangrar –. Ahora, haznos un favor a los dos y muévete.

- Pe-pero…

- ¡Quítate!

- ¡No! – replicó Aome, con lágrimas en los ojos –. Aunque seas grosero y muy prepotente, sigues siendo un ser humano que necesita ayuda. ¡No seas necio! Esto puede ponerse grave si no te atiendes.

Kaiou se quedó quieto. ¿Un ser humano? Su mente procesaba las palabras de forma acelerada, una y otra vez, pero poco a poco iban perdiendo sentido y la visión empezaba a nublársele. Trató de mantenerse de pie, pero se le hacía terriblemente difícil, y en sólo un segundo, el mundo se volvió oscuridad…

- ¡Kaiou! – chilló Aome, agarrándolo entre sus brazos antes de que se impactase contra el piso. Pero el peso fue mayor, y terminó en el suelo, sin dejar de sostenerlo en brazos.

Inmediatamente, la puerta se abrió, revelando la figura de sus dos amigas.

- ¡Aome¿Qué pasó? – exclamó Sango, al ver las manchas de sangre en el uniforme de Aome y la forma en que Kaiou permanecía entre sus brazos.

Saku se apresuró a llegar a ella.

- ¡Rápido, tenemos que llevarlo a la enfermería¡Llamen al profesor Eiri!

Saku no tardó en ir corriendo a llamar al profesor. Aome sentía tanto terror, podía sentir la sangre que continuaba emanando de las heridas del joven entre sus brazos.

- Kami-sama, por favor, sálvalo…


CONTINUARÁ…


Gomen, gomen… salí de vakaciones hace un mes, pero estaba por otros rumbos donde kasi no hay Internet. El kaso es ke esta historia ya está kasi terminada en mi libreta, sólo me falta transkribirlo, eskribir el final y listo…
Gracias a todos por sus reviews, de verdad siempre me alegran mucho n.n
Y esta vez, qué tan pronto nos veremos dependiendo de sus reviews!

Besos,
Naomi Eiri.

PD.- Si a alguien le interesa el shonen ai (y/o el yaoi) y la JMusic, hice un foro de esto, próximamente haremos un juego de rol de Gravitation. La dirección es (unan espacios): yaoidays . foro . st