Gracias por los comentarios! Aqui dejo otro capitulo! Espero sea de su agrado! ^^
22 de Mayo
Todo esto es tan extraño. No estoy segura del por que acepte ir con él, o tal vez sabía que no tenia opción, cuando él quería algo, lo obtenía.
Dos días han pasado desde que abandone mi hogar, él me obligo a empacar las pocas cosas que me quedaban pues me dijo que jamás volvería.
Fue un dolor terrible en el pecho cuando pasamos frente a la puerta de la señora Miya, miles de preguntas cruzaron por mi mente en esos momentos.
¿La volvería a ver? ¿Se preguntaría donde estaba? ¿Se preguntaría por que no la fui a visitar aquella mañana? ¿Se preocuparía por mí? ¿Pensaría que la abandone?
Mi rutina ha cambiado, y seguirá cambiando…y lo sé.
Frote mis manos contra mis brazos tratando de tomar calor. Mire a la ventana empañada por el frio de la madrugada. Partí de mi hogar hace dos días, y seguía sin saber mi destino.
Gire mi rostro para ver a la chica junto a mí. Su cabello estaba oculto por una capucha, sus ojos estaban cerrados, se notaba el cansancio en su rostro, su piel tenía un tono pálido, pero no era quien para juzgar, podía apostar que mi piel estaba igual. Movía sus labios, como hablando, pero podía estar segura de que estaba dormida. Él había decidido irse por otro medio, y nos mando a ella y a mí por camión.
Metí mi diario en mi morral usado, luego recosté mi frente en la ventana. Apenas podía ver los arboles pasar junto a nosotras. No sabía a donde me llevaba, no sabía que seria de mí, y por alguna razón, me dejo de interesar la respuesta.
Mi estomago se retorció, exigiéndome por algún alimento, por lo que saque de mi pequeña mochila una manzana que había guardado antes de irnos, al agacharme, la chica a mi lado se despertó bruscamente y toco su estomago.
Dos días en el camión, era normal que ambas estuviéramos hambrientas. Por lo que saque ambas manzanas y puse una en sus manos. Ella me miro y sonrió y con suma rapidez le dio una animada mordida a la manzana que ante este acto dejo un poco de jugo escurrir por su barbilla.
Imite su acción con más lentitud disfrutando de mi único alimento. No sabia cuando llegaríamos, y estaba segura de que no nos darían nada de comer en el camión.
Mire de reojo a la chica a mi lado con el cabello oculto, ella siguió comiendo con sus ojos brillando de alegría, aquel brillo me recordó a la señora Miya, suspire y cerré los ojos.
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El camión se detuvo cuando llegamos a la estación y la voz del conductor anunciando nuestra llegada me despertó.
Vi como la chica se levantaba inmediatamente y tomaba su mochila, se giro para mirarme, entendí el mensaje y tome mi propia mochila levantándome.
Mis piernas fallaron un poco pues habíamos estado mucho tiempo sentadas, pero se sentía bien la sangre correr al fin por mis extremidades.
Bajamos del camión agradeciéndole al conductor con una sonrisa. Al bajar, él nos esperaba en las sombras.
Nos acercamos con cautela. Encontré sus ojos, pero no dije nada.
- Vamos – ordeno y amabas lo seguimos.
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Seria difícil acostumbrarse a este lugar, era oscuro y se sentía la humedad en el aire. Me recosté en la cama, al menos esta era más cómoda que la que deje atrás.
- Ordené mis pertenecías por el cuarto, "tu cuarto" dijo él…mi cuarto.
- Starfire, ven – ordeno, por lo que salí del cuarto hacia otro lugar oscuro.
- ¿Si amo? – la palabra amo dejo un toque amargo en mi boca.
- A trabajar – ordeno, yo…suspire.
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El atuendo era ridículo e incomodo, pero no podía hacer más que obedecer.
Observe una vez más a los guardias en el suelo, inertes.
- ¡Vamos! – ordenó la chica dejando en el suelo a otro guardia.
Asentí y la seguí dentro de la bóveda. Ella estallo en risas comenzando a meter el dinero en el costal. Roce los billetes con mis dedos, sabia que esto no era correcto, pero ¿que en mi vida lo era ahora?
Metí los billetes en mi propio saco tragándome en lo mas profundo de mi ser el remordimiento. La alarma resonó en mis oídos y ambas salimos disparadas de allí.
Mas guardias se amontonaron frente a nosotras y ella inmediatamente comenzó a combatirlos, pero cuando ellos se acercaron a mi me quede paralizada recordando que hacia ya tiempo no usaba mis poderes, era inútil.
La chica me reprocho con la mirada mientras me quitaba a los guardias de encima, claro que ella si tenía control total sobre sus poderes, pues podía asegurar que jamás los dejo de usar como yo.
- ¡Starfire! ¡¿Que sucede? – escuche en mi oído a mi "amo".
- ¡Mis poderes no funcionan! – respondí esquivando a un guardia, menos mal mis reflejos seguían activos.
Escuche gruñidos y maldiciones de parte de él. Claro que mi noticia no le agrado, pero por supuesto, y sabia que me las cobraría cuando regresara a la guardia.
Golpee con el costal lleno a un guardia tumbándolo, luego escuche un gemido de exclamación por parte de mi compañera.
- ¿Que sucede? – vi a los guardias nuevamente en el suelo, pero no entendí por que tenia aquella expresión.
- ¡Ya vienen! – gritó
- ¡Salgan de allí ahora! – ordenó él en el comunicador.
Jinx giró abriendo una puerta con su magia y ambas corrimos por allí.
Escuche pasos tras de nosotras, siguiendo nuestro rastro, por lo que aumente mi velocidad, al igual que Jinx.
Al llegar a la puerta de salida, los pasos estaban mas cerca, me abalance sobre la puerta, pero rebote sin esperanza al ver que estaba cerrada.
Mire a Jinx, y ella respondió mi mirada.
- Jinx, sácala de allí – ordenó Slade.
Jinx me miro con rabia, aparentemente la intención de Slade de salvarme a mí más que a ella no le agrado del todo.
Me empujo a la oscuridad y me lanzo los costales, me quede allí "escondida" mientras ella giraba a enfrentar al enemigo.
- Nos encontramos de nuevo - murmuró ella a la silueta que se acercaba a ella con lentitud.
- No tienes escapatoria Jinx, ríndete y ahórrame la pelea – murmuró una voz masculina.
Tapé mi boca con mi mano para no dejar aquel jadeo de sorpresa escapar. Esa voz…
Salió de la oscuridad para mostrar a mi ex-líder. Robin…
