MI PEQUEÑO MILAGRO
Autora: cristalevans
Resumen: Harry bebe una poción que le hace ver las cosas de su colegio desde otra perspectiva a la que está acostumbrado...Cuadros parlanchines, nuevos fantasmas, alumnos que no eran lo que son y demás familia irrumpen en este nuevo aspecto de su vida.
Disclaimer: si fuese Rowling no estaría escribiendo slash...aquí, sino que lo comercializaría (hombre! como Rice) así si que sería millonaria (weno también si escribiese mejor pero que se le va a hacer)
4. Esquivando a los fantasmas del pasado
Harry se dejó conducir hasta las mazmorras por un complacido Blaise quien aprovechaba para tenerlo lo más cerca posible. Cerca del tapiz de entrada que Harry recordaba de su segundo año, se paró.
- James, no sé cómo decirte esto pero he notado una conexión muy fuerte entre nosotros, nada más tocar tu mano.
- "Nada más empezar a sobarme querrá decir"- pensó Harry hastiado, mas un simple-Yo no he notado nada-salió de su pequeña boca.
- Eres tan...inocente- Blaise le pegó a la pared sin dejarle posibilidad alguna de escape, acercando la cara lentamente a la suya.
- Eh, y..¿cuál es la contraseña de nuestra casa?- preguntó en un arranque de inspiración, sin dejar de forcejear.
- Viva Basilisco , pero eso no tiene nada que ver ahora mismo¿no crees?- a su espalda el tapiz se abrió, dejando ver a los reunidos de la casa Slytherin.
- Su-suéltame- dijo Harry intentando quitárselo de encima mientras pensaba cómo entrar sin que le atrapase de nuevo, pero no hizo falta un plan de huida porque en el momento que los fieros labios tocaban los suyos...
- ¡Blaise¿Qué se supone que estas haciendo?- el castaño le soltó con gesto arisco.
- Draco¿podrías dejarme a solas por favor? Gracias.
- ¡No¿No ves que no le gusta? Por Merlín Zabini no es más que un crío, es de nuestra casa¿eso quieres que piense de nosotros, vulgar serpiente?- mientras hablaban, pasaban a Harry de unas manos a tras, quien ya se estaba sintiendo mareado.
- Pero a mí sí me gusta- replicó Blaise cogiendo de nuevo al chico,- no puedo entender, por qué te importa tanto este niño, si me has visto cogerme a montones de ellos en su primer día- gritó en el momento que pasaban dos integrantes de segundo curso- Victor, Messi- ambos se sonrojaron y siguieron su camino.
- No sé por qué pero este es diferente- Draco volvió a coger a Harry y lo llevó definitivamente a la Sala común.
- Gracias- le dijo Harry en un susurro conmocionado todavía por lo que acababa de pasar.
- Ah, este...no ha sido nada- le dijo Draco sonrojándose.
- " Que guapo es, y me acaba de salvar, creo que Draco no es como siempre imaginé...un momento ¿desde cuando le llamo Draco¿Y desde cuando me parece atractivo? Oh, Dios mío..."
- ¿Te encuentras bien?
- ¿Eh? Sí, lo siento estaba pensando y...
- De acuerdo, no importa, mira esta es tu habitación, James Harrison, yo soy tu prefecto aunque estemos en periodo vacacional así que cualquier duda me preguntas¿ok? Ah, y Pansy Parkinson es la prefecta, ya sabes quien era mi amigo, y espero que hagas buenos amigos. Bueno, que pases buena tarde.
- ¡Malfoy!
- ¿Si?
- Bueno yo...este...no conozco el castillo y me preguntaba...
- Me encantaría enseñártelo James, y por favor llámame Draco.
- Eh, sí Draco, entonces...
- Dentro de una hora en la sala común, tengo algunos asuntillos que arreglar, ponte cómodo.- Draco salió dejando a Harry sumido en un mar de confusiones¿le había intentado pedir una cita a Malfoy¿Él además de aceptar le había acabado de concretar?
Esto no podía estar pasando, a él no le gustaba Malfoy, quería decir, Draco...quería decir...¡buaaah!
Salió desesperado y recorrió los pasillos donde se topó con Luna.
- Hola Harry¿sabes? Ya estoy practicando en tu recuperación, conseguí dos sujetos para mi experimento y le di a uno de ellos una poción que creo que tiene las mismas propiedades que la que te tomaste, la tuve que rehacer así que espero que halla salido bien.
- Estupendo, ya estoy harto de este cuerpo tan pequeño, que yo sepa cuando tenía esta edad de verdad no se intentaban sobrepasar conmigo.
- Eso era porque eras Harry Potter pequeño James, ahora eres un chico muy guapo y sobrepasable.
-¿Qué? Retira eso- Luna le sacó la lengua pero se quedó a medio camino paralizada.
- ¿Conoces a esta loca Harrison?- preguntó una voz arrastrando las palabras.
- No, quiero decir, bueno es la hija del hermano...una larga historia, sólo la conozco de alguna reunión de padres, nada más.
- De acuerdo,- respondió sonriendo Draco y dejando de lado eso de arrastrar las palabras.- Lovegood, no entres en territorio Slytherin, y James, vamos, voy a mostrarte el castillo.
- Caminaron en silencio alejándose de su casa.
- ¿Qué tuviste que hacer?- le preguntó Harry, Draco le miró sorpresivamente- bueno si no te importa decirlo- terminó, sonrojado.
- No me importa- replicó con suavidad el ojigris,- estaba buscando a mis guardaespaldas pero no los encontré, supongo que estarán en las cocinas o divirtiéndose por ahí, no le des importancia.
- Estos son los laboratorios de transformaciones, aunque ya no los emplea nadie porque tenemos nuevas instalaciones en un nuevo ala del castillo, sigamos...- Harry estaba más atento al guía que a las cosas que decía, y eso que al principio se había intentado resistir, pero esa ropa que se había puesto, ese perfume, esas manos... perdido estaba en esos pensamientos que no vio el peligro que le acechaba ni oyó el grito de precaución de Draco, de lo siguiente que se dio cuenta fue de estar abrazado al platinado mientras este le acariciaba el pelo, levantó la mirada y vio un gallo gigante corriendo y atropellando estudiantes mientras Luna le perseguía con una redoma vacía y gritando algo que se parecía a: "Doble G, Slytherin malo vuelve aquí" Deslizó su mirada hacia Draco quien aún le contemplaba para "asegurarse de que estuviera bien", y le sonrió con dulzura.
- Gracias...
- De nada- dijo el Slytherin con un hilillo de voz mientras acercaba su boca a la del moreno quien cerró los ojos lentamente ante lo que se avecinaba, pero entonces...
- ¡Harry!- un grito de entusiasmo resonó en el ahora cubierto de cuerpos de estudiantes caídos, pasillo sobresaltando a los dos únicos ocupantes que permanecían en pie. La castaña se abrió paso a trompicones yendo a rescatar de las manos del dragón a su querido amigo.- Oye¿qué te ha ocurrido? Has cambiado mucho parece...
- Ah, ya sé- interrumpió el pelirrojo detrás de ella apartándola a un lado- se ha cortado el pelo.
- No Ronald, que no es eso...
- Pero tú siempre dices que hay que decir cuando alguien se cambia que es el pelo porque siempre acertaré.
- Mira que eres burro Ronald Bilius Weasley, lo que ocurre...
Mientras la pareja discutía los dos Slytherins le miraban con cara de aburrimiento,
- ¿Les conoces de algo?- preguntó el ojigris.
- De nada- dijo Harry alejándose con él, cabreado porque le hubiesen roto el momento especial.
Draco le enseñó el resto del castillo, ya sin ánimos de nada y avergonzado por lo que casi acababa de suceder, así que le dejó pronto a la puerta de su habitación prometiéndole un día ir a jugar al Quidditch. El moreno entró en su habitación individual y se dejó caer hasta sentarse en el frío suelo de piedra, la espalda reposando en la puerta.
- ¿Te gusta no es así?- le preguntó una voz familiar.
- Déjame en paz- le contestó Harry sin ganas para discutir lo que había ocurrido.
- Como quieras...¿un caramelito de limón?
