Gracias a Ninllot por su ayuda y dejarme usar su historia, y la referencia al final de Black News.
A las afueras de un bosque, un pony morado acompañaba a cinco figuras bípedas, dos de ellas visiblemente más altas que las demás.
-Comprendo el hecho de que visitemos un mundo paralelo para abastecernos con petrusita suficiente para el ataque.-dijo Radec.-Pero lo que no comprendo es porque debemos hacer un trato con el gobernante de estas tierras.
-Porque aunque su potencial tecnológico sea nulo, nos llevará mucho menos tiempo hacerlo si colaboramos con él en vez de intentar aplastarlo. Para que paséis desapercibidos, poneos estas túnicas.-dijo Magus levitandolas junto al grupo.
Radec se puso una del mismo tamaño y forma que las de los dos soldados de captura que le acompañaban. Mientras que los dos híbridos llevaban otras más largas adecuadas a su tamaño. Pero surgió un inconveniente en el que no habían pensado.
-Ehm, Magus.
-¿Sí, Radec?-preguntó este asomándose a los árboles para asegurarse de que no les habían visto.
-¿Qué decimos, que son unos jorobados?
Magus se giró para ver que los refrigeradores abultaban en la espalda de los híbridos, haciendo parecer que tuvieran cuatro estacas clavadas en la espalda.
-Bueno, creo que hay una solución para eso. Si no me equivoco, debería haber una sastrería aquí cerca.
Todos siguen caminando saliendo de bosque.
-Mira, Ponyville se supone que quedaría por aquí. Ahí vamos a la sastrería y luego...
Se quedan todos callados con la boca abierta ante lo que veían. Un pueblo situado entre la oscuridad sobre un suelo árido y rocoso estaba lleno de ponies con venas negras que salían de sus pieles con una actitud de maldad pura. Los ponies que no tenían esa apariencia demolían su propio pueblo a coces mientras otros recogían los materiales como metal y cemento en carretas, para estas ser tiradas por otros mientras uno de los ponies con venas negras los golpeaban con un látigo para hacerlos avanzar
-MUÉVANSE SUCIAS ALIMAÑAS, EL REY QUIERE ESTO PARA ARMAR MAS A SU ARMADA.
Se quedaron mirando la escena, pero uno de los soldados de captura le dio un codazo a su compañero. Este lo miro y vio que este veía al cielo, el que recibió el codazo levantó la mirada y sus ojos se dilataron al ver cuatro figuras aladas negras en el cielo, una descendió hasta caer en una casa que era un poco más grande que él. El dragón negro estiró las alas y con un gran rugido expulso al cielo una ola de fuego 3 veces mas grande que él mismo.
-Vaya.-dijo Radec.-Una tierra estéril, una atmósfera oscura, tormentas caóticas en todas partes, y criaturas que intentan matarte a cada esquina. Jamás pensé encontrar un sitio tan similar a mi hogar.
-No te creas. Hasta hace poco este lugar era un paraíso. Pero hará ocho años...-ver "Ya sin corazón: la tiranía del rey william".
-Ya veo. Entonces esos tales rey Sombra y reina Chrysalis son los responsables de todo lo ocurrido.-dijo Radec.
-Exacto. Corrompieron a un hombre con el corazón roto para utilizarlo en su favor y llenar su corazón de maldad. Muy astuto, ¿no crees?-preguntó Magus.
-Vencieron a uno de sus principales estorbos y lo pusieron a su favor mediante trucos y engaños. Eso para mi no tiene nada de astuto, sino de cobarde.
-Vamos, te llevarás bien con ellos. Tienen un espíritu asesino como el tuyo.
Rápidamente saco su pistola con la mano izquierda, y le apunto a la cabeza.
-Soy un soldado, no un asesino. Debes recordar la diferencia. Yo no acabo con gente que no puede defenderse.
-¿Y que hay de aquella asesora científica en el puente del New Sun?
-Trabajaba para la ISA. Ella no tenía nada de inocente.
-¿Y de todos los civiles asesinados en la invasión de Vekta? Se que tú no participaste en ella por ser el encargado de la protección de Visari, pero...
-De hecho me ofrecieron dirigir el ataque. Pero no lo hice.
-¿Y eso?
-Discrepancias con los generales.
-No se en que podíais discrepar si...-Magus se detuvo de golpe algo sorprendido, para luego volver a dejar salir su sonrisa sacarrona.-No me lo puedo creer. ¿Era por los civiles, verdad? Oí que siempre habías discrepado con Visari debido a sus ideales genocidas, pero nunca pensé que hubiera un corazón en el fondo de esa negra alma.
-Y no lo hay. Pero como te he dicho, soy un soldado, no un asesino.
Se detuvieron al llegar junto a un edificio con forma de Carrusel. Magus vio que alguien había reventado la puerta sin más desde fuera. Cuando se asomo al interior, vio señales de destrozos desde todas partes. Los preciosos vestidos de dentro estaban regados por todas partes, al subir al segundo piso vieron en el techo un agujero con la forma de la garra de un enorme dragón y todo el piso quemado.
-Bienvenidos.-se escucha una voz refinada y femenina de entre las sombras.
Los Híbridos gruñeron por lo bajo mientras los soldados de captura sacaban la cuchilla de su brazo derecho, mientras Radec miraba impávido hacia donde le parecía que provenía la voz. Magus se adelantó unos pasos.
-¿Quien eres, la pija, o la hermanita de la pija?
La voz se escucha asustada.
-Soy Sweetie Belle. Vivía aquí hasta que... todo paso.
-Una pony.-Radec se acercó escondiendo algo en la espalda por precaución.-Acércate, chica, no debes temernos.
-No.-sale un casco blanco desde la sombra hacia uno de los soldados que los acompañaba.-No debo.
El casco se estira mostrando el resto del brazo con venas negras, al igual que la cara de la unicornio que salio de las sombras tomando la mano del humano. La cual de inmediato se lleno de venas negras que se extendían rápidamente.
-No nos dijiste nada sobre una infección.-le dijo Radec enfadado a Magus.
-¿Y que?
-¿Y que? Has puesto a mis hombres en peligro sin necesidad. Ya lo hablaremos luego, ahora esta claro que hay que hacer.-dijo sacando la pistola con su otra mano.-Acabar con el sufrimiento de esta cosa.
El soldado se sacudía la mano con la otra mientras las venas seguían subiendo por su brazo, Sweetie Belle veía sonriendo el cañón del arma delante de su rostro.
-Ya es tarde.-dijo antes de ver al soldado.
Este se aterro mientras estas venas subían por su cuello, pero su brazo se puso totalmente negro mientras todo su cuerpo empezaba a mutar. El uniforme se le desgarro mientras su cuerpo crecía y crecía. De la espalda salieron alas como de murciélago para estirarlas destruyendo el techo ya con la forma de uno de esos dragones negros. Dio un gran rugido al cielo escupiendo fuego para luego mirar con furia en sus ojos rojos a sus compañeros. Con su mano derecha, Radec agarró el cuello de Swettie Belle y la elevó, mientras colocaba la pistola en su vientre.
¡BLAM, BLAM, BLAM, BLAM, BLAM, BLAM!
Dejo caer el cuerpo inerte de la pony en el suelo, y se giró hacia el dragón como si no le diera importancia, y dijo:
-¿Tengo que hacer esto yo también?
El dragón se dio media vuelta y golpeó a todos con su cola haciendo que atravesaran la muralla y cayeran fuera del la boutique. Radec fue el primero en levantarse.
-Bien, dos cosas. Primera: tú.-le dijo al otro soldado de captura.-No te quites los guantes como el idiota de tu compañero. Y segundo.
Se dejo ver un resplandor eléctrico donde se encontraba, para luego desaparecer, y reaparecer con el mismo resplandor sobre la cabeza del dragón. Mientras este rugía, le colocó una granada de petrusita entre los dientes, y se deslizó por su espalda hasta el suelo. La cabeza del dragón fue electrocutada, y cayó dejando salir humos por las orejas.
-Ya hemos llamado bastante la atención, así que demonos prisa.-dijo entrando de nuevo a la Boutique.
*Dos horas después*
Todos se hallaban entrando a Canterlot atravesando las ruinas, mientras las quimeras llevaban en la espalda bolsas para simular que eran mochilas.
-Bien, juntad las manos, y haced como que rezáis. Nos conviene que os crean simples monjes.-dijo Magus.
-Creí que habías dicho que...-dijo Radec.
-Se lo que dije, dejadme hacer a mi.
De repente aterrizó un dragón negro justo delante de ellos. Rápidamente son rodeados por otros dragones, pero el que tenían delante caminó lentamente a ellos para luego reducirse su tamaño rápidamente, terminando por trasformarse en una unicornio verde claro con una lyra en su cutie mark.
-El rey los espera.
-Excelente. Sabía que no negaría hacer un tratado de paz con la santa sede.-dijo Magus tranquilamente, mientras seguían a esta pony plagada.
Todos fueron escoltados por Canterlot viendo como los ponies plagados creaban armaduras para los dragones en herrerías. Finalmente llegaron al castillo, donde grandes dragones estaban sobre las murallas. Llegaron al salón del trono donde todo estaba negro y al final de este se veía un humano de de casi 3 metros completamente acorazado con una armadura negra muy gruesa.
-Guau, ha... crecido.-dijo Magus algo sorprendido.
Acto seguido, se arrodilló fingiendo respeto.
-Rey William, me presento ante usted humildemente, para hacerle una proposición.
Una voz de ultratumba con mucho eco salio del yelmo en forma de cráneo con colmillos que tenia encima el rey.
-No trates de engañarme, visitante de otros mundos.
-Uy, ¿entonces lo sabes?-dijo fingiendo preocupación. Radec estaba cada vez más nervioso.
El rey se puso de pie mostrando su gran altura, y caminó lentamente a ellos bajando las escaleras.
-Se de donde vienen.
Un dragón con unos colmillos quemados estaba parado junto al fin de las escaleras para trasformarse en el infante que se trasformó en Ponyville.
-Tengo informantes. Díganme que quieren de una vez.
-Muy sencillo. Simplemente, venimos por asunto de extracción minera, e informarnos sobre los elementos. A cambio, podemos proporcionarle armas con un poder de destrucción nunca antes visto.
El rey los miró unos segundos.
-Siganme.-dice antes de caminar a una puerta mientras todos le seguían.-Supe que los elementos de la armonía eran una de las pocas cosas que me detendrían.-llega hasta una puerta con un gran candado.-Y por eso acabe con ese problema primero.
Da una patada a la puerta revelando dos filas de pequeñas celdas en las cuales estaban las mane 6 y las princesas. Cada una, una celda.
-Vaya, era justo lo que buscaba.-dijo Magus.
Radec se adelantó para observarlas mejor. Fue mirando un rato, hasta pararse frente a la celda de Fluttershy.
-Un equipo es tan fuerte como el más débil de sus miembros.-se agachó para mirarle a los ojos.-¿Cómo de fuerte eres tú?
Esta solo lo miro unos segundos antes de desviar la mirada poniéndose a llorar.
-¡Déjala!-gritó Dash detrás de él vestida con un destrozado traje de los wonderbolts.
Radec solo se giró, y se puso de enfrente a la puerta metálica. La abrió de un golpe, y se puso enfrente a la pegaso de arco iris, mientras se ponía en posición defensiva.
-Supongo que tú eres la fuerte. ¿Cómo de débil eres?
Se lanzó a por él, mientras Radec levantó la mano y la paró agarrándola por el cuello. Puso su rostro frente al suyo, dejando salir el aire de la máscara. Con la otra agarró su ala, y...
¡CRACK!
-¡Argh!
La dejó caer y volvió a salir cerrando la puerta.
-Justo lo que necesitábamos.-dijo Magus.
El rey los mira desde la altura y aún con su voz de ultratumba dice:
-Supongo que vendrán mas humanos de su mundo, ¿no?
-Ajá.-dijo Radec observando a la princesa Celestia.-De hecho ahora están aterrizando en el bosque Everfree para acampar. Nos vendría bien mano de obra.
Levantó la vista para mirar a los ojos al gigante.
-¿Y bien? ¿Hay trato o no hay trato?-dijo Magus extendiendo la pezuña sobre su cabeza.
El rey estiró la mano en forma de saludo.
-Solo pediré algo a cambio.
Le da la mano tomando su pezuña.
-Depende de que sea.-dijo Radec jugando con su cuchillo.
-Quiero su mundo.
Venas negras empezaron a salir de su casco. Lo soltó y se volteó dándoles la espalda.
-Cuanto más cercanos a los humanos, mas poderosos son los dragones negros. Si son humanos serán los mas poderosos, y se que M tratara de hacer algo contra nuestra alianza. Y soy el único que tiene la estrategia de detener hasta a su aliada Afterlife.
Levanta su dedo indice con un aura negra a lo que las armas de los todos empiezan a rodearse de esta aura para luego caer al piso destrozadas.
-Me parece bien.-dijo Magus.
Radec solo observaba su pistola desmontada en el suelo.
-Pero ni se te ocurra volver a hacerme eso.-dijo amenazadoramente, haciendo retroceder a los híbridos y al soldado de captura.
-Ya, ya.-dijo colocándose entre ambos.
Las venas siguieron subiendo por su brazo mientras el rey hablaba.
-Si me uno a ustedes, tendrán no solo los recursos de esta Equestria.-las venas terminan de recorrer su cuerpo para dar paso a una carcajada maligna.-Sino que ganarán un poder fuera de su imaginación, y al mejor estratega que podrán encontrar.
-¿No te recuerda a alguien, Radec?-preguntó Magus burlonamente.
Este solo apretó los puños.
-Hecho.
De un destello negro aparecieron en el salón del trono.
-Pero recuerden.-dijo el rey William.-Si queremos triunfar tenemos que pelear contra los claros peligros, M y los aliados de Afterlife, desde ya.
-Tranquilo, ya habían pensado en eso. ¿Alguna vez has oído hablar del espejo de las nemesis?-dijo Magus.
El rey camino a su trono y se sentó en él.
-Pero tengo algo mas en mente. Sus elementos de la armonía son ya muy poderosas, ¿no?
-Técnicamente invencibles.
-Pues conozco el método de derrotarlas sin siquiera pelear.-dijo William con ese típico eco y voz maligna.
-Guau, que tétrico. ¿Tu arma secreta es?
-Dime.-dice acomodándose en su trono.-Si un ejercito marcha sobre su estomago, ¿sobre que marcha cada soldado?
-Me rindo.-dijo Radec de forma hostil.
El rey apareció delante de él en un destello negro.
-Su corazón.
Al medio de la sala aparece la maquina del tiempo del doctor, saliendo este mismo de dentro de esta, completamente lleno de venas negras.
-Su majestad.-dice el doctor dentro de su maquina mientras rápidamente entran changelins infectados por las ventanas y acceden a su cabina.
-Ve Whooves.-dijo el rey poniéndose de pie. -Ve y tráeme registros de los novios de las mane que están de lado de M.
Baja por las escaleras.
-Las victimas de Blulk, el periodo de Harmony en las cruzadas, la prueba que muestra que Pablo no ama a Applejack, que los changelins se disfracen entre los ponies y tráeme aquello que les rompa el corazón.
El doctor da una reverencia y cierra la puerta antes de desaparecer. Luego, se voltea a sus invitados.
-¿Me hablaban de un espejo?
Se ve a dos hombres sentados detrás de un escritorio mientras eran iluminados por proyectores y ordenaban los papeles enfrente suya.
-Buenas noches soy Ben Martell.
-Y yo Jorin Umber.
-BLACK NEWS, noticias desde "el muro". Un noticiero tan neutral que transmitimos las noticias de otra dimensión para poder ganar algo del dinero que no nos quieren dar las jodidas grandes casas de poniente. ¿No es así Jorin?
-Y ahora damos noticias de caballos de colores.-dice completamente desanimado.
-Gracias Jorin. ¡Resumen informativo!-aparece el logo de un cuervo y se ve un primer plano de Ben Martell.-Los exploradores, atravesando dimensiones paralelas, se aliaron con una Equestria devastada por el que una vez fue un héroe, el apache y príncipe "William Díaz".-aparece sobre su hombro la imagen de un indígena africano.-El cual al parecer se volvió al lado oscuro de la fuerza al perder la mitad que le quedaba de corazón al perder a su amada Fluttershy.- aparece la imagen de Carrol Top-Por el famosisimo semental Big Mac.-aparece la imagen de la princesa Celestia.-Ante esto, la opinión de nuestro experto en asuntos del corazón Giorgio Tsoukalos. ¿Qué nos dices, Giorgio?
Aparece un hombre peinado todo para arriba vestido de cupido, este mueve sus manos abiertas delante de su cara.
-Amor...
-Muchas gracias. Giorgio. Deportes.-aparece la imagen de dos futbolistas con algo pegado encima de las caras de Radec y Magus, y delante suyo las caras de los dragones negros.-El equipo enviado a Equestria pudo pasar la defensa de dragones negros y ponies infectados con la gran estrategia de disfrazarse de monjes, siendo que al final el rey siempre lo supo. Jorin, tú que eres experto en infiltramiento a castillos malignos, ¿qué opinas de su estrategia?
El hombre a su lado disfrazado de árbol golpea el escritorio con su palma.
-¡MAL!
-Muchas gracias Jorin, hasta aquí con las noticias de BLACK NEWS. Su informativo neutral en esta noche...
Apuntan ambos a la cámara con el indice mientras sonrien y dicen al unisono:
-Y todas las que están por venir.
Suena la música de despedida mientras Ben Martell saca una regadera de detrás del escritorio y empieza a regar a su amigo mientras este cierra los ojos y deja que sus hojas se muevan con el viento.
