Los personajes de Masashi Kishimoto NO son de mi propiedad.

Naruto principalmente y un/a personaje misterioso/a.

Serán cinco capítulos, o sea, cinco días + un epílogo.

¡Que disfruten mucho!

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¿Y quién besó a Naruto?

Día tres: miércoles, versiones y mentiras.

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Sai los miró tras la máscara de oxigeno.

Estaba recostado en su cama, con una expresión enferma y más pálida de lo común. Levantó la mano y llamó a Naruto. Éste, preocupado se acercó al instante.

—Tengo que decirte una noticia terrible —murmuró. Los tres personajes se colocaron tensos—. Respecto a tu pregunta, sí, yo le pedí el envase a Chouji.

Sakura suspiró, aliviada, pensando que todo por fin el misterio había acabado. Sasuke, en cambio, notó que algo andaba mal con el pintor.

El muchacho rubio tragó saliva, aguantándose las ganas de darle una paliza ahí mismo por la estupidez de robarle un beso y de gastarle ilusiones, pero como estaba enfermo tuvo que dispersar la idea rápidamente.

—¡Pero por qué me be...!

—No, yo no lo hice. —Sai tosió fuertemente y Sakura lo contempló apenada—, saqué dos mentitas porque me dolía la garganta y después... después... —se fue quedando dormido, añadiendo toques de drama.

La chica empujó al de ojos azules, y olvidando el estado deplorable del muchacho, lo zamarreó de un lado a otro como si se tratase de un muñeco de material ligero.

—¡Después qué! —gritó, desesperada, exigiendo una respuesta.

El aludido ni se movía, parecía desmayado aún respirando gracias a la mascarilla de oxigeno. Sasuke entrecerró los orbes y se agachó para ver bajo la cama.

Naruto mientras tanto apartó a su amiga y ahora era él quien lo agitaba sobre las sábanas, turbado por saber qué ocurrió luego que comiera las dos pastillas del envase. Necesitaba desesperadamente una respuesta final, un sospechoso, ¡algo! lo que fuera necesario para dar con el culpable antes que el tiempo siguiera corriendo deprisa y las clase terminaran.

Sasuke se volvió a erguir y rodó los ojos por el descubrimiento, estaba sosteniendo una pequeña manguera verde en la mano.

—Ya tranquilícense, está fingiendo —mostró el objeto—. Esto no está conectado a ningún dispositivo que le proporcione oxigeno.

Los dos restantes se quedaron inmóviles en el lugar, después contemplaron con fijeza al muchacho que sonreía con los ojos cerrados y la rabia de haber sido engañados los recorrió de pie a cabeza, transformándolos en completos dementes. Sakura alzó el puño para dar un golpe mortal en la cabeza del mentiroso, como escarmiento. Naruto con obviedad ayudó, lanzándose encima de Sai como en la lucha libre.

Y se armó el jaleo, el bullicio y los gritos iracundos.

Justo en ese instante la madre del moreno se asomó por la puerta al oír el escándalo.

—Ah, chicos, les traeré jugo y panecillos. No se vayan —mencionó amablemente, sin percatar que adentro se desataba la pelea del siglo.

-o-

Naruto se cruzó de brazos.

—Entonces tomaste dos pastillas porque te dolía la garganta —repitió, frunciendo el ceño—. ¿Por qué no fuiste a la escuela hoy?

Sai sonrió, ahora sentado sobre la cama deshecha.

—Me sentí mal, en este tiempo suelo enfermarse con facilidad, coger resfrío y esas cosas —contestó simplemente—. Bueno, Naruto-kun, lamento no ayudarte en nada más. Comí mentas mucho antes que apagaran las luces. Lo único que recuerdo es que alguien gritó a mis espaldas y que golpearon mi hombro al pasar por mi lado.

El muchacho rubio dejó escapar un resoplido, inclinándose hacia atrás en la silla.

—Hn, ¿y qué pasó entonces con el envase? —preguntó escéptico el Uchiha—. Dijiste que sólo te llevaste a la boca unas cuantas.

Sakura asintió repetidas veces, dándole la razón.

El aludido esbozó una extraña mueca—. Oh, ¿no se los dije? la prima de Neji me lo pidió para su amiga, ¿Ama Tenten?

Naruto recobró las ganas y volvió a la posición inicial, la de cabello rosáceo dejó escapar un molesto «¿qué?», y Sasuke se tensó visiblemente al oírlo.

No pasó más de medio minuto que los tres se colocaron de pie, tomaron las mochilas y salieron corriendo de la habitación, despidiéndose apenas de la mujer adulta que iba por el pasillo con una bandeja.

—Yo sé donde vive Tenten —Sakura apretó el puño, mientras caminaban a la parada de autobuses.

Cuando el joven rubio salió del estado de shock, preguntó tartamudeando—. ¿Qué no es novia de Neji' ttebayo?

Sasuke asintió firmemente.

—Lo es.

Hicieron parar el autobús que les servía y subieron rápidamente. Naruto se sentó a la ventana, con una expresión derrotada en el tostado rostro. Sakura a su lado lo notó y no dudó en darle un reconfortante abrazo por el cuello; tal como haría un amigo brindando apoyo emocional al otro en un trágico momento. Él sintió de forma extraordinaria la caricia, como un sueño, mas no dijo nada al respecto por temor a alejarla y romper con el mágico momento de ellos dos, disfrutaría un rato más dejándose mimar. Por otro lado Sasuke, acomodado en el siento de adelante ladeó el rostro hacia afuera y le dio vueltas al engorroso asunto, él estaba ciegamente decidido a descubrir lo que había ocurrido esa noche antes que el tiempo se acabara o el sospechoso decidiera huir.

Se lo debía a cierta persona.

-o-

Tenten frunció el ceño.

—No, chicos —respondió, mientras regaba el césped del patio delantero—. Yo no le pedí nada a Hinata.

El trío se miró extrañado por la contestación y con tintes de desilusión. Además, ella parecía no estar mintiendo sobre lo que decía, estaba terriblemente calmada charlando con ellos.

—¿Entonces Hinata-chan se quedó con las demás? —consultó al aire. Pasó una mano por su desordenado cabello rubio—. No entiendo ni mierda... 'ttebayo.

La de chonguitos torció la cabeza a un lado.

—Pueden preguntarle a ella si quieren, hoy se quedó encargada de la biblioteca. —Asintió con la cabeza—. Aún debe estar en la escuela.

Desanimados, agradecieron la información extra a la fémina y se marcharon, arrastrando los pies cansinamente. Por un momento creyeron estar cerca del final, después de tantas versiones y enredos, pensaron que tenían atrapado al culpable. Lástima que no fue así, que sólo conseguían desviarse todavía más. Ahora les quedaba una persona a la cual apuntar como principal sospechoso del beso robado, era así, no existían más opciones que tomar: era Hinata o no.

Tomaron nuevamente el autobús que los llevaría a la escuela, pero esta vez, increíblemente Sakura se arrinconó afligida a la ventanilla e ignoró a los dos.

Después de media hora, llegaron al establecimiento.

Entraron, excusándose con el portero que iban por un cuaderno olvidado en el salón de clases. Él los dejó entrar después de evaluar los uniformes y ellos se dirigieron de inmediato a la biblioteca, subiendo los peldaños de la escalera rápidamente.

Naruto sentía su corazón latir frenéticamente dentro del pecho, preguntándose sobre lo que pasaría si su tímida compañera aceptaba la acusación, cómo reaccionaría frente a aquello. No lo sabía, simplemente no lo sabía.

Cuando entraron al salón con estantes, vieron de inmediato a la fémina de largo cabello llevando en brazos un montón de libros. Ella miró en su dirección al oír pisadas acercándose y se sonrojó al verlos aparecer por la entrada, dejando caer los textos al suelo.

—Naruto-kun, qué sorpresa —balbuceó, agachándose para recogerlos nuevamente—. Soy una distraída, discúlpenme. —Contempló furtivamente a espalda del chico rubio, que se inclinaba para ayudar a tomar los libros desparramados del piso, donde estaban las dos figuras erguidas aún.

El de orbes azules apretó los labios.

—Hinata-chan, necesito hablar contigo —murmuró—. Quiero que me respondas algo, ¿estás muy ocupada?

La aludida volvió a colocarse de pie, intrigada.

—No, a-adelante, ¿en qué puedo ayudarte? —preguntó amable como siempre.

Naruto colocó una mano en el hombro femenino y entrecerró los orbes, había seguridad en sus movimientos. Hinata temió lo peor.

—¿Tú me besaste la noche del sábado? —soltó de golpe.

Ella se sonrojó furiosamente, más que por la pregunta directa, fue porque ambas siluetas acompañantes de Naruto la contemplaban igual de expectantes, esperando por su respuesta. Regresó la atención al chico e intentó responderle como era debido, pero le estaba costando más de la cuenta. Después de varios intentos bajó la mirada blanquecina al piso y suspiró, derrotada.

—No es un secreto para nadie, Naruto-kun, mi amor hacia ti —respondió bajito, con las mejillas encendidas.

Sorprendido por la confesión, el aludido arqueó las cejas y apartó la mano que tenía sobre ella. Escuchó un ruido a su espalda, pero no se volteó. Tenía un tema pendiente con la fémina.

—¿De verdad, por mí? se apuntó con el dedo, indeciso—. Entonces, tú me be...

Hinata negó suavemente con la cabeza.

—Yo no te besé, Naruto-kun. —Le sonrió—. Has sido el amor de vida desde pequeña, pero con el paso del tiempo me di cuenta que no tenía posibilidad alguna.

Él se le quedó viendo fijamente.

—¿Tú le pediste mentitas a Sai diciendo que eran para Tenten? —preguntó, aún incrédulo.

—Mentí, en realidad se las di a Ino que estaba muy mal y su boca olía a alcohol. Eso fue todo —expresó con soltura—, p-pero me dio vergüenza explicarle las razones a tu amigo.

Naruto escuchó atento la aclaración y metió las manos en los bolsillos.

—Lamento no haber podido notar nunca antes tus sentimientos —se disculpó—. Lo siento' ttebayo.

La fémina se encogió de hombros y lo tranquilizó.

—No te preocupes —respondió—. Por cierto, creo que un evento desafortunado ocurrió con Uchiha-san. Salió corriendo, llevándose a Sakura-chan con él.

Extrañado por el comentario, se giró sobre sus talones para confirmar lo que decía la estudiante. Y efectivamente era así, no estaba ninguno de sus dos compañeros en la puerta como pensaba. Frunció el ceño. Volvió hacia la chica y se despidió con gentileza de ella, pero no antes de disculparse nuevamente por la desfachatez de no percatarse de sus sentimientos, a él no le gustaba ver a una mujer sufrir y llorar por culpa de otros, menos a causa de un hombre. La aludida agradeció la evidente amabilidad del chico y levantó la mano para agitarla de un lado a otro, despidiéndolo con un largo suspiro.

El muchacho corrió por el largo pasillo, entretanto buscaba a sus dos camaradas en los salones que estaban abiertos.

Dobló por la esquina, para descender al primero piso. Pensó que podrían estar ya en la entrada, esperando por él. Sin embargo, cuando lo hizo se detuvo de manera brusca, casi a punto de caer.

Abrió los ojos desmesuradamente.

Sasuke tenía acorralada a la fémina contra la pared. Con una mano la sujetaba del mentón, enterrando los dedos en su suave piel y con la restante, la tenía cogida del hombro, particularmente de la ropa escolar para evitar que escapara. Estaba atrapada. Ella no estaba forcejeando, al contrario, sus brazos caían a un lado de su cuerpo.

Sus caras estaban cerca, muy cerca. La fémina jadeaba por la boca y él mantenía su expresión estoica.

Naruto entreabrió la boca y dejó caer la mochila al suelo, causando un ruido sordo.

Sakura desplazó sus pupilas en la dirección del sonido y el rubio, notó al instante que los ojos verdes estaban brillosos por lágrimas derramadas. Había visto esa expresión con anterioridad en en su amiga, en un suceso pasado, un recuerdo no muy agradable. Al poco rato después, el moreno se volteó lentamente, soltando a la chica de la firme prisión.

Los tres se quedaron viendo.

CRASH.

CONTINUARÁ...


WAHH, le puso dramatismo al humor xD era necesario. :'3 descartados dos sospechosos: Hinata y Sai. ¿quiénes nos quedan? piensen, piensen. He dejado claras pistas~ ¿qué paso? ¿SasuSaku? ahhh, no sé. Tal vez.

UN AGRADECIMIENTO ENORME A MIS LECTORAS ;) las amo, tal como puse en mi perfil. Pero no malentiendan, no soy chica yuri xD ajajajaja, yo soy un sexy seme, que las quiere ukear, a todas y cada una, nada más. Nada grave :D XDDDD

¿cuando nos vemos? en el próximo capítulo. Y créanme, que esto ya ya está llegando a la final... alalala.

Kissu! :KKKKK