Hola chicos la verdad que no se me da mucho lo romántico asi que espero que les guste este capítulo, aquí cambie un poco la narración del capítulo ojala que les guste, y que no se les haga difícil, gracias por sus maravillosos reviews, me rio como boba cuando los leo y a veces me preguntan de que rayos me rio, porque en mi casa nadie sabe que me gusta escribir fics y menos que los publico, es secreto, y la verdad se preguntan que tanto hago pegada al cel.
Agradezco a mis grandes amigas, por acompañarme en cada una de mis locas ideas y leerme: The Mystery Girl 245, Queen Khione, Pauli 2000, NUCICO, NadeshkoDarks, y Ami 142. Bueno ahora si disfruten.
Dam Frost.
Los personajes son de William Joyce a mí solo me pertenecen los OCS.
Capítulo 4Un Nuevo día.
Se recostó junto a mí, fingiendo dormir, pero sumida en sus pensamientos por largo rato, a veces abría los ojos y me miraba, y se ruborizaba, avergonzada de que nuestras miradas se encontraran, y yo sonreía para mis adentros, supongo que para ella no es fácil estar con un chico a solas, pero al contrario de estos pensamientos, también siento que me tiene confianza, por eso me pidió que me quedara a su lado, ¡Ah mí! Un extraño para ella. Al fin, después de un rato se quedó dormida, lo pude ver, porque su respiración se hizo más suave, fue entonces que pude observarla a mi antojo, su linda cara, sus espesas pestañas, su suave y delicada piel, sus hermosas manos y sus bellas y juveniles formas, provocaron en mi un extraño sentimiento, algo que no se descifrar. Me acosté junto a ella, y entonces se movió, un poco, poso su brazo sobre mi pecho, con delicadeza y yo me puse tenso, me movi tratando de soltarme, pero ella afianzo más el abrazo, esto me hizo sentir un poco raro, otra vez esa extraña sensación invadía mi pecho, quisiera abrazarla, pero me da miedo asustarla, o que piense que intento propasarme con ella, ¡Oh rayos! Al carajo, la voy a abrazar, levante su cabeza para acomodarla en mis brazos, y entonces abrió los ojos, esos hermosos ojos que me desarman, por completo, y veo sorpresa en sus ojos, pero parece no molestarse, sonríe dulcemente y se acomoda mejor, y se vuelve a dormir tranquilamente, aun no entiendo qué clase de pesadillas, puede tener una chica así de linda, y sobre todo con una vida tan fácil como la suya, si supiera a la hora que me tengo que levantar… ¡Es cierto! Tal vez es mejor que yo también trate de dormir un poco, tengo que madrugar, para ir por leña y trabajar en el rancho del alcalde del pueblo.
No sé porque le pedí que se quedara a mi lado, ¿Que pensara de mí? Que soy una jovencita mimada, y caprichosa, sin una pizca de decencia, sé que no es correcto, si mi madre lo supiera, ya me habría mandado con el reverendo para que me confiese y me dé una dura penitencia, por esta conducta vergonzosa, pero es que su cercanía, me pone nerviosa, me provoca sensaciones que me causan desasosiego en el corazón, pero a la vez me hace sentir tranquila y protegida, a su lado no tengo miedo, si tan solo me viera como ve a Isabelle, con adoración, esa chica sí que es bonita, y yo solo soy la rara hija de uno de los hombres más importantes y ricos del pueblo, eso en lugar de ser un alivio viene a ser una gran carga para mí, todas las personas están al pendiente de mi vida y mis actos, y la odiosa de Isabelle me trata como si me hiciera un favor al dirigirme la palabra, ella y todos los de la "alta" sociedad, me humillan cuando no los ven y me tratan como si fuera un bicho raro y espantoso, pero Jack... él es tan diferente, solo él ha sido amable las pocas veces que nos hemos visto, y… me salvo la vida, se arriesgó por mi… ni mi madre lo ha hecho, cuando mi padre me reprende, y ahora estoy aquí, a su lado… ¡Oh por Dios! Sé que debo portarme de forma correcta, y… mejor me duermo, tratare de despertar antes que mamá, así no meteré en problemas a Jack, mi padre lo mataría, si nos viera ahora, juntos… y a mí me estaría metiendo al convento de por vida, por creer que he deshonrado su apellido.
Estoy casi dormida, pero siento que se acomoda a mi lado, su cálido cuerpo me hace sentir muy bien, inconscientemente me abrazo a su pecho y siento como se tensa, y trata de quitarme, pero no quiero abandonar esa sensación, tan agradable, así que aprieto su pecho con renuencia, y caigo en un profundo sueño, pero aun así logro sentir como me acomoda en sus brazos, abro los ojos y lo miro con sorpresa, pues eso me asusta un poco, porque siento cosas que jamás había sentido antes, pero desechando esto prefiero dormir en sus cálidos brazos, mañana será un nuevo día, y todo se verá desde otra perspectiva.
LOS DOS JOVENES, CANSADOS DE LAS EMOCIONES VIVIDAS SE QUEDARON DORMIDOS, PENSANDO CADA UNO EN LA VERGONZOSA SITUACION Y SABIENDO QUE SE ARRIESGABAN A QUE SUS RESPECTIVOS PADRES PIENSEN LO PEOR DE ELLOS, Y QUE TALVEZ LE CUESTE LA VIDA AL CHICO CASTAÑO.
***Me despertó la claridad de la luz solar, que se filtraba por la entrada de la cueva, creyendo que lo acontecido la noche anterior solo había sido un extraño sueño, pero la calidez de su cuerpo abrazada a mí, me convenció de que todo había sido real, que esa hermosa chiquilla si había estado a punto de suicidarse, o sabrá Dios que hacia ahí, a esa hora, tengo curiosidad, pero no sé si preguntar o no, tal vez se moleste, y piense que soy un entrometido. Sentí que se movía suavemente y fingí dormir, para no asustarla, tengo miedo de lo que pase a partir de ahora, ¡Por Dios! Su padre me va a matar y a ella también, pero antes me mata a mí, que dejar que le hagan daño a ella. Aunque creo que mejor espero a ver su reacción y la decisión que tomara, respecto a sus padres. Mi mamá ha de estar preocupada por mí, seguro que ya está despierta, vistiendo a Pippa para mandarle a la escuela, le diré que me levante más temprano para ir a buscar leña, no me gusta mentirle pero si se entera que no dormí en la casa y peor aún que estuve con esta chiquilla, me dará una paliza de Dios padre.
Desperté, adolorida por el duro suelo, pero con la agradable sensación de tibieza del cuerpo de Jack, ¡Cielos! ¡Dormimos abrazados! Mejor me levanto, y lo despierto para que me lleve a mi casa, ¡Hay no! Mi padre lo va a matar... Que le voy a decir. ¡Cielos! Algo se me tiene que ocurrir.
- Jack... despierta... Tenemos que irnos... ya amaneció. - Le dije mientras lo movía con suavidad del hombro.
- Hmm... ¿Qué ocurre? – Respondí fingiendo somnolencia. ¿Qué no puedo decirle algo mejor?
- Buenos días... ¿Cómo amaneciste? Jack hay que irnos, ya es de día. - Le dije susurrando con voz nerviosa.
- Buenos días... este... si claro. No te preocupes.- Ella me dijo buenos días... y yo que no pude decirle ni eso, pero es que se ve tan linda aun recién levantada, que me pone nervioso. Me levante rápidamente y le tendí la mano para que se levantara. Ella dudo un momento y después la tomo, pero al momento de levantarse, no midió la distancia y su rostro quedo a centímetros del mío, observe sus pequeños y rojos labios, temblando con miedo y él calor inundo mis mejillas, sentí vergüenza por los malos pensamientos qué vinieron a mí mente, sentí deseos de besarla ahí mismo, la solté cómo sí me hubiera quemado y ella perdió el equilibrio, cayendo de espaldas, de la sorpresa yo no pude reaccionar, y caí encima de ella, volví a ver sus labios y de nuevo esos pensamientos acudieron a mi mente, ella estaba completamente ruborizada, mirándome sorprendida y sin saber qué hacer. Me levante y la ayude a levantarse, revise que la fogata estuviera apagada, recogí las mantas y Salí sin decir palabra, esperándola afuera, dándole espacio para que peinara su hermosa cabellera multicolor.
Al verlo extender su mano hacia mí, dude un poco en tomarla, pero al fin la acepte, ojala y no lo hubiera hecho, porque al levantarme quede a centímetros de su cara, y al ver sus labios, un raro cosquilleo hizo temblar los míos, no supe descifrar la mirada de sus lindos ojos castaños, pero sentí un estremecimiento recorrer mi espina dorsal y lo solté, al igual que él, perdí el equilibrio y caí de espaldas, y el cayó encima mío, sentí como se levantó rápidamente como si mi cercanía le quemara, ¿Acaso soy tan repulsiva? Digo sé que no soy una belleza, pero de eso a soltarme, como si mi tacto le produjera asco, hay un abismo. Aun así me ayudo a levantar con caballerosidad, y después Lo vi salir sin decir palabra. Me arregle un poco mis cabellos en una trenza, recogí mi camisón y Salí, también, me detuve junto a él, y espere a que echara a andar.
– Vámonos, hay que hablar con tus padres, no sé qué podrán decir, no fue correcto que te trajera aquí, debí llevarte a tu casa tan pronto te saque del agua, solo que no te había reconocido, le diré a tu padre lo que paso y si desea una satisfacción porque piensa que te he deshonrado, se la daré, no soy un chico que se echa atrás en las responsabilidades.- Le dije tratando de tranquilizarla, no quería que su padre le fuera hacer algo, si tenía que desquitar su ira que fuera conmigo.
- No te preocupes Jack, ya he pensado en eso, no soy una cabeza hueca, y jamás permitiría que mi padre te hiciera algo, cuando arriesgaste tu vida por mí, le diré que Salí muy temprano a caminar y caí al lago y tu heroicamente me salvaste de morir ahogada, así no te hará nada, le puedes decir lo mismo a tu madre, para que no te reprenda a ti también. – Le dije mientras caminábamos, tratando de que se tranquilizara, ¡Cielos! Nunca imagine que ese jovencito que se la pasa divirtiendo a los niños del pueblo con sus travesuras y juegos, fuera así de responsable y serio, pero no puedo dejar que mi padre le haga nada, además eso que diremos es la verdad salvo que eso ocurrió en la noche y no en el día.
- No me gusta decir mentiras – Le dije, con seriedad, aunque eso me salvaría de muchos problemas.
- Jack es lo mejor para los dos ¿No crees? Así ninguno tendrá problemas, además es lo menos que puedo hacer por ti, después de lo amable que has sido conmigo, y a mí tampoco me gusta mentir, pero creo que no hay otro remedio. - ¿Por qué tiene que hacer todo tan difícil? Los chicos son tan difíciles de entender.
- Esta bien, se hará como deseas, aunque no estoy de acuerdo en decir mentiras.- Le dije con terquedad, aun sabiendo que era lo mismo que yo pensaba decir a mí madre.
- No es mentira, sabes muy bien que eso, si ocurrió realmente, ¿Oh me equivoco? Solo vamos a omitir la hora y el hecho de que pasamos la noche juntos en la cueva, y además no hicimos nada indebido, te portaste como un verdadero caballero, así que no se hable más del asunto. – Dije con una extraña seguridad en mi voz.
- ¡Vaya en el fondo si eres una niña mimada y mandona acostumbrada a que todo se haga a su antojo! – Dije con una sonrisa burlona, no sé porque me molesto tanto lo que dijo, si tiene razón en todo, acaso el ofenderla hará que ella me dé la razón, tal vez porque si me hubiera gustado que su padre me obligara a casarme con ella, no sé, esta niña me confunde y no puedo pensar coherentemente cuando la tengo cerca.
- ¡Cielos! Y pensar que yo también creí que el hazmerreír de los niños del pueblo tenía su lado de madurez, que estúpida fui.- Dije con enfado ofendiéndolo también en venganza por lo que me dijo, es un zopenco al que quisiera dejar de deber favores, es odioso.
La mire con rabia, y guarde silencio, ¿El hazmerreír del pueblo? ¿Eso es lo que piensa de mí? Yo también fui un iluso al pensar que tal vez ella me veía como a un igual. Pero veo que no, que las clases sociales si existen. Aunque… ella nunca me ha menospreciado antes… creo que solo respondió a mi tono agresivo, si eso es… - Oye… este… discúlpame ¿sí? No debí decir que eres una niña mimada, mi actitud es vergonzosa.- Dije con voz insegura, que difícil es pedir disculpas. Note la sorpresa que le causaron mis palabras, después sonrió.
- No tienes que disculparte, yo también te ofendí, y no debí hacerlo, créeme nunca te he visto como eso tan horrible que dije, solo que si me molesto que me dijeras niña mimada, si supieras quien soy realmente… pero no te preocupes haremos de cuenta que esto no paso… ¿Te parece? Y respecto a lo otro, es lo mejor también ¿No crees? Asi no tendremos problemas.– Le dije sonriendo, tal vez eso ayude a aliviar la tensión.
- Si, me parece bien… pero me gustaria saber... ¿Quién eres realmente? – Pregunte con curiosidad, me moría por saber.
- Yo este… la verdad es que… - Iba a responder cuando oí una potente e iracunda voz a mis espaldas.
- ¿Se puede saber dónde demonios estuviste? ¿Y con quien pasaste la noche? ¿Acaso con este mozalbete, aprovechado? ¡Responde, niña estúpida! ¿Has deshonrado mi apellido? - Grito iracundo mi padre.
- ¡Hay! ¡Papá! No me lastimes por favor. – Grite con dolor a mi padre que me sujetaba del brazo con fuerza, haciéndome gritar de dolor, ¿Cómo no me di cuenta que ya íbamos llegando a casa? Jack tiene la capacidad de hacerme olvidarme de mi realidad. Pero mi padre me vuelve a ella con facilidad.
- ¡Suéltela! No se atreva a lastimarla. ¡No tiene derecho! - Le grite con rabia a ese hombre que se atrevía a lastimar a una niña tan frágil e indefensa, sin importarme la furiosa mirada que me dio.
***Hasta aquí el capítulo, espero que les haya gustado, mañana si Dios quiere actualizo el niño y la Luna y después Silver Moon, y ya de ahí Cambio de papeles y Enredos de Cupido respectivamente. Espero que no les moleste…. Y que me dejen reviews buenos o malos, así como ideas que quieran que incorpore en mis fics, a este ya le quite un poco el aire melancólico y triste, para entrar más en lo romántico, es que es conforme vaya evolucionando mis ideas, bueno me despido los quiero bye. No se olviden dejar reviews,
Dam Frost.
Ahora si ya me voy.
