Título: Bitter Love

Pareja: Naruto/Sasuke; Sasuke/Naruto.

Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, solo la historia.

Género: Romance, Angst, OOC.

Resumen: Nadie dijo que cultivar un vínculo fuese sencillo. Y menos si tu destino te aguardaba a un Uchiha para ser ese vínculo. Aún peor si lo adorabas a pesar de ser un completo bastardo. Pero para Naruto Uzumaki nada se comparaba con el singular y complicado hecho de que su mejor amigo resultase ser gay.


"Bitter Love"

Capítulo III

Parte 2

.

.

.

.

.

Sin ánimos de perder su agradable posición sobre la cama, movió sólo la cabeza hacia un lado buscando por alguna señal que le dijera dónde se encontraba porque estaba seguro como el infierno que esa no era su habitación.

Tardándose varios segundos para acostumbrar su vista a la oscuridad, distinguió en seguida una débil estela de luz amarilla deduciendo entonces que era de noche al ver un poste de alumbrado público en funcionamiento a través de una ventana situada a unos cuantos metros de la cama.

De pronto, algunas imágenes borrosas y un sabor agrio adherido en su boca le hicieron recordar el lugar exacto en el que se hallaba, haciéndole maldecir en voz baja instantáneamente. Acto seguido rodó boca abajo, golpeando y pateando un par de veces contra el colchón antes de esconder su avergonzada cabeza bajo una almohada para ocultar aquel breve momento de auto-flagelación y arrepentimiento.

Oh, sí. Se merecía un buen par de bofetadas por todas las idioteces que había soltado esa noche al mayor de los hermanos Uchiha y al afable rubio, novio de éste. Como una maldita colegiala resentida había pasado la velada entera quejándose del mundo entero y reprochando hasta el cansancio el comportamiento del bastardo responsable de su reciente y patética borrachera a base de vino. La única puta bebida alcohólica que le hacía hablar idiotez y media, e Itachi venía a regalarle un brindis con una botella entera.

¡Maldito sea el licor, maldita sea su boca y maldito sea Sasuke!

¿Cuándo se había vuelto tan jodidamente sensible? No tenía ni la más remota idea pero...¡por Dios!...se suponía que era inmune al efecto Uchiha.

¡Diablos! ...desesperado, rodó de nuevo sobre la cama botando en el camino todas las almohadas al suelo. Gruñó y maldijo muchas veces más antes de caer en la comodidad de la semi inconsciencia que sólo el desahogo junto al vino podían otorgarle. Su cuerpo aletargado cedió sin poner resistencia al sueño inminente, sin embargo el sonido de unos pies arrastrándose por la madera lo pusieron en alerta.

Sabía de quien se trataba y probablemente también sabía lo que le esperaba. Sin saber que posición asumir, si dormido o despierto, dejó caer un brazo sobre sus ojos antes de que la puerta se abriese.

Pudo sentir como una presencia ingresaba a la habitación, sin molestarse por prender las luces, tiró lo que parecía su morral entre otras cosas sobre una silla y se dirigió directo al baño dentro del cuarto.

Naruto que hasta ese momento se había mantenido inmóvil, aspiró una gran bocanada de aire dándose cuenta que había estado reteniendo la respiración. Girando levemente su cabeza echó una ojeada hacia la puerta del baño, captando solo la luz que se cernía por debajo de ésta.

Por un momento su cuerpo volvió a su estado relajado, cuestionándose a sí mismo el porqué de su aparente nerviosismo. Después de todo, se trataba de Sasuke, sabía como lidiar con él. Lo había hecho un millón de veces antes por lo que sentirse alterado no tenía sentido. No tenía sentido incluso si sólo era para darse cuenta que de pronto le importaba mucho lo que el pelinegro pensara de él, pues de cualquier forma Sasuke jamás lo tomaría en cuenta. Al menos no de otra manera que no fuese bajo la perspectiva de mejor amigo, ¿verdad?

¡Pero qué carajos!, de nuevo las estúpidas preguntas sin sentido lo asaltaban, justo allí, en medio de la noche lejos de la tranquilidad que solo su propio espacio podía brindarle.

De repente los engranajes en su cabeza volvieron a funcionar en la dirección equivocada y la rabia volvió a desencadenarse dentro de él. Dio torpes y fuertes puñetazos contra la nada y contra todo, cayendo al suelo sobre sus brazos y piernas, a un lado de la cama, llamando la atención de cierto pelinegro que acababa de salir del baño.

— ¿Qué diablos has estado soñando, idiota?— Reprochó Sasuke con la voz grave y cansada mientras se acercaba a su cama y se agachaba a recoger las almohadas, sin sorprenderse por el desorden.

Naruto solo bufó en respuesta parándose sin gracia tratando de pasar por alto su patético berrinche tomado por el pelinegro para su buena fortuna como una consecuencia de alguna pesadilla.

Sasuke sólo le dedicó una mirada rápida antes de quitar las sábanas revueltas de su cama y comenzar a prepararse para dormir.

— Bien, si vas a dormir en mi cama será mejor que muevas tu patético trasero bajo la ducha porque no permitiré que te acuestes sobre mi colchón en ese estado.

Naruto carraspeó molesto, yéndose con ello la mitad de sus nervios, para luego caminar desgarbadamente hasta llegar al escritorio y desviar la mirada con desdén cuando Sasuke lo observó detenidamente a la luz del poste.

— Prefiero dormir en la olvidada habitación de huéspedes antes que en la cama del señor 'maniático de la limpieza'.— Soltó obstinadamente creyendo haberse salido con la suya y amargar más al pelinegro.

— Si consigues que Deidara te abra la puerta, por mí estaría perfecto.— Respondió Sasuke sin ánimos de contemplar y menos lidiar con ningún tipo de berrinche por parte del rubio a esas horas de la noche.

Naruto maldijo en voz baja, considerando la opción de dormir en los sillones de la sala. Sin embargo, su propia consciencia comenzó a cuestionar sus verdaderos motivos en todo esto. ¿Iría a dormir a la sala porque simplemente no le daba la gana de hacerle caso al Uchiha o porque sus nervios se salían de control con el simple pensamiento de compartir cama con un homosexual que resultaba ser su mejor amigo?

Mierda, esos cuestionamiento carecían definitivamente de sentido ¿o los tenían?

Él conocía a Sasuke desde los cinco años, casi toda una vida, y durante todo ese tiempo habían compartido cama muchas veces, incluso hasta en la adolescencia. Entonces ¿por qué demonios se le hacía tan extraño y complicado dormir con él ahora? ¿Cuál era esa diferencia?

Tal vez la diferencia radicaba en dos pequeñas y sencillas palabras ofrecidas como confesión fácilmente por parte del pelinegro a la edad de los quince años: "Soy gay".

¡Maldita sea, Sasuke!, ¡¿por qué diablos tenías que joderlo todo de esa manera?!

A veces, Naruto pensaba que hubiese sido mejor nunca saber nada. Ahora mucho de lo que hacía o tenía que ver con Sasuke lo llevaba a cuestionarse. Preguntas que muchas veces no tenían ni pies ni cabeza, sin embargo, al fin preguntas que le taladraban por dentro y que al parecer no le permitirían estar en paz hasta responderlas todas. Porque aunque conociese mucho de Sasuke, él aún quería saber más.

— ¿Te vas a quedar toda la noche ahí parado o es que piensas dormir en pie?

Rápidamente las cavilaciones del rubio se detuvieron al escuchar la burla seca del pelinegro.

— Solo espero que el champú no huela a esa mierda de flores que usan las mujeres.— Gruño en voz baja dirigiéndose al baño con paso pesado.

Sasuke ni siquiera se molestó en contestar, dejando de lado la necesidad de contraatacar cada vez que Naruto se valía de su homosexualidad para hacer algún comentario estúpido de forma indirecta sobre ello.

Terminando de cambiar las sábanas y los cobertores, sacó fundas nuevas para las almohadas antes de llevar una muda de ropa de su propio armario para el rubio junto a unas toallas limpias. Sasuke realmente estaba comenzando a detestar un poco más al Naruto ebrio que al sobrio, de los cuales el primero podía comportarse como un verdadero patán sin mucho esfuerzo.

Girando el pomo de la puerta del baño, Sasuke la abrió sin molestarse en tocar sorprendiendo a un rubio semidesnudo de la cintura para abajo, luchando con su camisa aparentemente atracada en su cabeza.

—Idiota.—Sé limitó a comentar Sasuke antes de dejar la ropa y las toallas sobre un anaquel y ayudar al rubio a sacarse la camisa.

Naruto reaccionó torpemente frente a la inesperada ayuda y al hecho de saber que se quedaría completamente desnudo una vez que terminase de sacarse la camisa.

La camisa cayó al suelo luego de un par de jaloneos silenciosos, durante los cuales Sasuke mantuvo todo el tiempo la mirada sobre la cabeza del rubio y el pensamiento en el propósito de terminar de una vez con eso al sentir la incomodidad del rubio.

Ver a su amigo desnudo no era nuevo, lo había visto más de un par de veces como Dios lo trajo al mundo cuando pasaban tiempo en los baños termales. Aunque debía de rescatar el curioso dato de que Naruto se comportaba muy extraño y hasta algo cohibido frente a este singular hecho.

Con el trabajo terminado y la mirada fija en los ojos del pelinegro, Naruto tartamudeó un par de veces antes de bajar la vista al suelo y reafirmar su desnudez plena y algo despierta.

Sasuke volteó los ojos sin más sentimiento que el de la indiferencia y se agachó a recoger la camisa del rubio al igual que la demás ropa sucia regada a su alrededor cuando un rápido y torpe reflejo del rubio casi lo envía contra el suelo.

—¡No mires!—Fue lo último que escuchó antes de ver a Naruto enredarse con las cortinas de la ducha, las cuales al ser jaladas con tanta fuerza jalaron el sujetador haciéndolo caer sobre la cabeza del rubio.

Todo sucedió tan rápido que Sasuke no pudo atenerse a nada más que emitir una sincera y sentida maldición al aire.

—¡Mierda!, ¡¿pero qué demonios estás haciendo, maldito idiota?!

— ¡Tú eres el idiota por...por entrar sin tocar la jodida puerta! ¡¿Qué acaso Itachi no te ha enseñado los malditos modales?!.— Replicó muy cabreado el rubio luchando contra las cortinas enredadas en su cuerpo y sobando su seguramente ya hinchada cabeza. El maldito sujetador era de metal grueso.

— ¡Dios, dame maldita paciencia porque correrá sangre si me das fuerza! — Bufó Sasuke aún más molesto que el mismo demonio, llevando una mano a su frente y resoplando un par de veces para calmarse antes de acercarse al rubio y quitar todo el desastre que había hecho sobre él.

Naruto siguió rezongando y murmurando infinidad de maldiciones a pesar de permitir que lo ayudara hasta que Sasuke tomó lo último de la cortina para tirar de ella y dejar libre al rubio otra vez, sin embargo Naruto no se lo permitió emitiendo una indignada protesta en voz alta.

—¿Pero qué mierda crees qué haces?.— Soltó Naruto aferrándose a la cortina de baño para seguir cubriendo su cuerpo, en especial la zona baja.

Sasuke exhaló con fuerza, lanzándole una mirada de obviedad al trigueño.

— Te ayudo, ¡idiota!—Exclamó con fuerza sujetándolo del antebrazo y parándolo en el acto para sacarlo de la bañera.—Qué más podría estar haciendo...—murmuró en voz baja dirigiendo una fugaz mirada curiosa e interrogativa al rubio.

Naruto con el ceño fruncido y los labios fuertemente cerrados reveló en su mirada cierto rechazo e inseguridad a la cercanía del pelinegro, reafirmándolos al safarse del agarre de éste con fuerza innecesaria.

Sasuke captó de inmediato el mensaje y se sorprendió realmente de lo que creyó ver en ese par de ojos azules. Sin pensarlo, sujetó al rubio de ambos antebrazos con fuerza y lo acercó encarándolo.

—¿Creíste...creíste que te iba a hacer algo?.— Cuestionó a un absorto Naruto que no salía de su sorpresa y creciente miedo frente al enfadado y silente rostro del pelinegro quien casi sibilaba las palabras al tener los dientes apretados por la rabia que casi se podía sentir emerger de él.

— Y-yo...yo no...es que tú...— Naruto boqueó unas cuantas palabras dándose cuenta que nada de lo que pudiera decir podría revertir aquella confusa situación.

—Vete a la mierda, Naruto.— Siseó Sasuke con la mirada más oscura que Naruto haya recibido de él alguna vez, soltándolo y dándose la vuelta para irse sin decir nada más.

Si algo sabía Naruto sobre Sasuke era que definitivamente estabas en problemas si te insultaba de esa manera tan seria y aún más si daba por terminada la discusión con un solo insulto en aparente voz neutral.

—¡Sasuke, espera!— Reaccionó Naruto rápidamente intentando evitar que se alejara de esa manera.— No es lo que quería decir, lo estás entendiendo todo mal. Escucha...

— Te dije ¡qué te vayas a la mierda! ¡ A la mierda tú y tus jodidas idioteces! — Exclamó Sasuke con la voz alta, lo suficiente para que se escuchara hasta la sala de la planta baja.

Naruto sin dejarse amilanar por la ira desenfrenada y pocas veces dirigida hacia él por el Uchiha, lo atrapó del brazo y lo empujó a un lado del lavabo dejándolo acorralado contra la pared y su propio cuerpo.

— ¡Me dio vergüenza, está bien! ¡Tenía vergüenza de que me vieras desnudo! ¡Llámame como quieras pero no voy a permitir que creas esas estúpidas tonterías que seguro tu obstinada y brillante cabeza ya está conjeturando sobre mí! ¡No voy a dejar que esta mierda te aleje de mí, ¿entiendes?!— Gritó aún más fuerte de lo que Sasuke había hecho hace instantes, consiguiendo jadear al término de todo ese cúmulo de sensaciones que no le habían permitido ni siquiera imaginar tener a Sasuke pensando mal sobre él.

Los ojos negros y fríos de Sasuke le repasaron por unos largos segundos antes de que se desviaran hacia la puerta del baño y parecieran esperar por algo.

De pronto, unos golpes a la puerta de la habitación se hicieron escuchar fuertes y seguidos.

— ¡Sasuke, Naruto! ¡¿qué está pasando ahí?!

La grave y madura voz fue reconocida rápidamente por ambos, haciendo que Naruto mirara a Sasuke con cierto temor, no porque tuviese miedo de lo que Itachi pudiese hacer o decir, sino por ver interrumpido ese momento sin que Sasuke le haya confirmado que todo ese malentendido se había resuelto.

— Quítate.— Le dijo Sasuke, empujándolo del pecho para abrirse camino. Naruto reaccionó retirándose lo suficiente pero sin dejar aún pasar al pelinegro.

— Qué te quites, idiota.—Repitió Sasuke sin mucha paciencia.

— Lo haré, pero primero quiero saber si entendiste porque yo...porque...—Naruto bufó sin saber como explicarse—...Sasuke, lo siento, me comporté como un idiota y...

— Naruto, está bien. Solo hagamos como si no hubiese pasado y ya.— Le interrumpió Sasuke sobándose el rostro con notable cansancio y dirigiendo su atención a la puerta de afuera, tras la cual los toques insistentes y la voz de Itachi resonaba con más fuerza ahora junto a la del rubio mayor, Deidara.

— Esos dos van a tumbar la puerta si no nos ven ahora.— Continuó Sasuke regresando su mirada al rubio, quien lo veía con cierta insatisfacción como si aún tuviese algo por decir.—Naruto, solo olvídalo y yo olvidaré también esparcir el rumor en los baños termales que te cohibes como una virginal jovencita al ser visto en cueros por otros hombres, ¿de acuerdo?

La expresión del rubio cambió de inmediato al sentirse descubierto y muy avergonzado sobre el tema del pudor. Rápidamente enrojeció reprochando con fingida voz enojada sobre el comentario mientras Sasuke le decía que se pusiera algo de ropa para atender al par tras la puerta y así se quedaran tranquilos.

Sasuke salió primero del baño dejando a Naruto cambiarse quien se encontró sonriendo para sí mismo al haber solucionado ese incidente con el pelinegro.


Sasuke se deslizó bajo las sábanas con un suspiro de tranquilidad luego de haber ordenado un poco su habitación y haber llevado toda la ropa sucia a la cesta del cuarto de lavandería.

Felizmente la charla con su hermano y Deidara apenas había durado un par de minutos luego de que le hicieran creer que sólo habían tenido un pequeño accidente en el baño a causa de la borrachera del rubio y por lo cual Sasuke había reaccionado con tan poca paciencia. Ver a Naruto sonriendo como tonto y abrazando a Sasuke de manera juguetona como siempre hacía cuando quería cabrear al pelinegro, convenció a Itachi que en efecto Naruto seguía medio ebrio y su víctima favorita estaba tan cerca que era cuestión de tiempo que eso terminara en pelea. Eso y que Itachi tampoco estaba tan sobrio como para juzgar sobre ese lío cuando tenía el propio a una puerta de distancia.

Por otro lado, Deidara no se lo creyó tan rápido como Itachi pero al ver que su novio estaba a punto de abordarlo con el típico 'podemos hablar un momento, por favor' decidió dar el asunto por zanjado despidiéndose con un breve buenas noches y encerrándose nuevamente en la habitación de huéspedes.

Sasuke se sentía demasiado cansado como para pensar en algo más, sobre todo en lo sucedido aquella noche, así que apagó la lámpara y asumió la posición del lado de la cama que no daba contra la pared, dejándole al rubio justo el otro extremo.

A diferencia de Naruto, Sasuke debía levantarse temprano porque tenía una entrevista a primeras horas de la mañana para un curso de tutoría en el instituto. Con sus calificaciones era fácil conseguir ser tutor de alumnos en ciclos menos avanzados como refuerzo de ciertas materias. Pensando en ello, Sasuke logró sumergirse en un sopor agradable.

En tanto Naruto, quien recién terminaba de ducharse, salió del baño con cuidado de no hacer ruido pues sabía lo quisquilloso que se ponía el pelinegro cuando intentaba dormir y no le dejaban.

Sacudiendo un poco su corto cabello para deshacerse del resto del agua que pudiese haber quedado, caminó hacia la cama a oscuras. Apenas y vislumbró el bulto que era Sasuke bajo los cobertores. Con cuidado tomó lugar al otro extremo de la cama por la parte inferior de ésta, ya que su lado daba contra la pared, y se recostó. Acurrucándose bajo los cobertores, Naruto se percató recién de lo frío que estaba afuera. Pronto buscó la posición preferida y se encontró mirando la nuca del pelinegro.

Apenas y podía escuchar la respiración acompasada de éste. Seguramente se había quedado dormido varios minutos antes de lo que él había completado su ducha. Entonces comenzó a darle vuelta a todo el lío de pensamientos que aún era su cabeza, cerrando los ojos y aspirando con fuerza, sintiendo ese aroma que ahora su propio cabello y seguro su cuerpo también despedían al igual que el pelinegro frente a él.

Era el champú o tal vez el jabón o las dos cosas las que producían esa suave fragancia que definitivamente no se parecía en nada al aroma de las flores, sin embargo para Naruto olía malditamente bien.

Sintiéndose muy relajado en tan poco tiempo, Naruto comenzó a entrar en algún estado del sueño cuando sintió como Sasuke se volvía y se quedaba boca arriba respirando rítmicamente de nuevo, aún dormido, colocando en su inconsciencia un brazo al lado de su cabeza golpeando la nariz del rubio.

Naruto reaccionó tomándolo por la muñeca, murmurando un suave 'teme', para acomodarlo con cuidado sobre el lado de Sasuke, sobre su pecho.

Sasuke balbuceó algo entre dormido llamando la atención de Naruto por un momento hacia su rostro. Levantándose sobre un codo, trató de observarle, consiguiendo ver su camiseta de dormir, reconociendo el logo de un conejo con gesto amargo en ella. Ahora que lo pensaba había visto a Sasuke vestir unas cuantas veces informal con mucho de esos logos tiernamente devastadores impresos en sus camisetas haciendo un extraño contraste con la seria y presumida personalidad de su amigo.

Sonrío por lo bajo para sí mismo considerando lo descubierto recientemente como parte del repertorio para molestar al Uchiha. Volviendo la mirada con atención, intentó encontrar más curiosidades que luego pudiese usar contra el pelinegro pero no halló nada más.

Algo desilusionado volvió a su posición anterior recostado sobre un lado, con la mirada ahora en el perfil del pelinegro. No pasó mucho antes de que Sasuke se moviera de nuevo y esta vez le metiera un codazo en la mejilla.

Naruto se cogió el rostro sintiendo como el dolor le atravesaba la mandíbula y viendo al pelinegro moverse de nuevo. Era una pesadilla o Sasuke era de los inquietos en la cama, lo que no encajaba porque Naruto recordaba que ese puesto era suyo desde hace mucho tiempo.

Aún con una mano en la mejilla, Naruto sacudió a Sasuke un par de veces hasta que éste pareció despertarse.

— ¿Qué quieres...?— Exclamó el pelinegro con la voz adormilada y el ceño fruncido.

— Me has dado un codazo, bastardo. Sigue moviéndote así y te botó de la cama.— Replicó el rubio sobando su rostro.

— Tal vez debería botarte a ti. Estás del lado de mi cama.— Dijo el pelinegro con cierto grado de molestia en su voz mientras se removía sobre su lado.

— Entonces, ¿por qué no te acostaste de este lado?.—Preguntó Naruto curioso.

— Porque mañana tengo que levantarme temprano y de este lado está el despertador.— Sasuke hizo una pausa para bostezar y continuó.— No me voy a arriesgar a que apagues inconscientemente el reloj por la mañana debido a tu programado y perezoso cerebro y yo terminé por llegar tarde.

Naruto bufó en respuesta y se volvió a acostar con un plan en la cabeza. Al cabo de media hora, Sasuke parecía lo suficientemente dormido, a pesar de moverse inquieto, para efectuar su plan.

Saliendo de la cama con cuidado, Naruto cogió el extremo de las sábanas levantando a Sasuke con ella y balanceándolo hacia el otro lado de la cama. Empujándolo finalmente un poco más por los hombros con cuidado de no despertado, logró posicionarlo en su respectivo lugar.

Rápidamente él se metió bajo los cobertores en el extremo que quedó, donde antes estaba Sasuke. Pasaron unos minutos antes de que el pelinegro encuentre su posición preferida y no se moviese más durante toda la noche.

Entonces Naruto hizo una nota mental más, aunque esta vez no fuera un dato en contra de Sasuke, sino una referencia de su gusto por el lado izquierdo de la cama para dormir sobre un costado.

Ahora sabía otra peculiaridad más sobre Sasuke. Otra pregunta que jamás se había hecho, otra que resolvía. Sin embargo aún las preguntas asaltaban su mente, queriendo saber más sobre él.

Sí, quería saber más, se encontró pensando el rubio antes de quedarse dormido.

Naruto quería saberlo todo, absolutamente todo sobre su mejor amigo.

.

.

.

.

.

Notas de la Autora:

Hola mis queridas(os) lectoras(os). Lamento no haber actualizado antes pero las circunstancias de la vida y un problema por ahora algo constante con mi salud no me lo permitieron, pero miren, aquí estoy de nuevo con esta segunda parte.

Eh, parece que las cosas se complican más para el rubio, la fase de la confusión, como me encanta.

Así planeo mantenerlo por un tiempo, las cosas no se dan tan rápido como a veces se cree, al menos no en la vida real. Y muy pocas veces, sí. Pero esta es una historia complicada así que deberán tener paciencia. Los sentimientos pueden estar ahí pero es difícil reconocerlos tan rápidamente. Aún más para un descuidado rubio y un reflexivo Uchiha jujujujuju

Bien, espero les guste este nuevo capítulo y lamento no poderlos hacer más largos pero no quiero forzar las cosas. Y por cierto, muchas gracias por todos los comentarios y favoritos. Espero poder hacerles alguna mención la próxima vez. Y desde luego recibir sus opiniones.

Conmigo será hasta la próxima.