Es posible que este capítulo tengo un poco de contenido sexual. Por favor, leed con conciencia.
Y ya sabéis, darme review y dejadme vuestra opinión. Gracias por leer y hasta mañana.
Volvieron a estar en silencio, observándose la una a la otra. Sentían que se conocían. Sentían que aun estando tan lejos y sin conocerse hubiesen sido íntimas amigas.
-¿Quieres más vino? –preguntó Delphine para romper el silencio. No era un silencio incómodo, simplemente quería hablar con ella.
-No, gracias, creo que ya he tenido suficiente –Delphine se levantó y guardó la botella. Cuando volvió Cosima estaba sentada en una silla frente al sofá donde antes se encontraban y sobre sus rodillas estaba su ordenador. Delphine se volvió a sentar en el sofá, en frente de ella.
-Quiero que me ayudes con mi libro –dijo muy seriamente Cosima. Delphine apenas podía controlar su entusiasmo- Pero, no vas a leer todo lo que llevo escrito, de hecho, te lo voy a leer yo y tú vas a continuar con lo que pienses que va a pasar cuando yo pare de leer, ¿de acuerdo?
-De acuerdo –cruzó sus piernas, esa era la pose que ponía cuando leía un libro suyo.
-Emily no podía parar de mirarla. Era demasiado sexy y deseaba su cuerpo con locura. La simple idea de que sus labios se juntasen hacía que Emily experimentara mil sensaciones a la vez. Estaba enamorada de ella y ni siquiera sabía si su amada era lesbiana. "Piensa, Emily, ¿qué leíste en internet sobre las lesbianas? Que llevaban las uñas cortas" Emily intentó mirarle las uñas. –La voz de Cosima inundaba todo el espacio y Delphine la miraba embobada, su escritora favorita le estaba leyendo un libro que no había terminado y necesitaba SU ayuda- Eran cortas pero eso no significaba que fuera lesbiana, porque las científicas muchas veces se las cortan por comodidad. "Bien, miremos ahora… el calzado" Llevaba unas botas bajas. Normalmente las lesbianas no suelen llevar tacón, así que eso sumó puntos a la columna de lesbiana. Emily observó sus gestos, pero ella era muy delicada, y su forma de andar apuntaba tanto a hetero como a lesbiana. "¿Quizá es bisexual?" pensó Emily. Por lo menos si era bisexual le daría una esperanza.
Ella la miró y Emily notó cómo su corazón se paraba. Pudo ver sus ojos, verdes con un tono marrón, pero estaban rojos, quizá de haber llorado. Se le rompió el corazón –Cosima recordó que este trozo lo escribió cuando vio llorar a Delphine- Tenía que acercarse e intentar consolarla.
-¿Una mala ruptura? –le dijo de pronto, ¿por qué le había dicho eso? Ni siquiera sabía si tenía novio… o novia.
-Em… Sí, bueno, nuestros caminos se separaron, así que…
-Ya… Las relaciones a distancia nunca funcionan… Emm… ¿Estás en microbiología?
-Sí, en Inmunología. Estudio las relaciones entre los parásitos y los hospedadores.
-¡Oh, genial! Yo estoy en "evo-devo"
-"Evo-devo" –en cuanto lo dijo en voz alta supo su significado- "Evolucionary development"
-Si, si, sí, así es como lo llamamos –hubo un silencio. No podía dejar de mirarla.
-Chloé –le extendió la mano.
-Emily –su mano era muy suave.
Se encontraban por los pasillos, se saludaban y sonreían con vergüenza. Quedaron para ir a una exposición, juntas. Al final, robaron dos botellas de vino y corrieron para escapar. Había mucha tensión sexual no resuelta entre ellas y Emily deseaba resolverla pronto.
Chloé llamó a la puerta del apartamento de Emily. Todavía no estaba preparada. Habían quedado para cenar. Después de la velada, se fueron al apartamento de Emily, esta se sirvió un vaso de vino. Chloé apareció de detrás de una cortina, ese apartamento no tenía puertas, era más bien un loft.
Se miraron intensamente y Emily no lo pudo soportar más.
-Creo que es hora de que aceptemos de qué va esto –se acercó y la besó.
-Hasta ahí me he quedado, ahora te toca a ti seguir.
Delphine estaba impresionada por la historia. Tendría que pensar bien cómo continuarla, pero ella ya estaba segura de cómo.
Chloé se alejó suavemente de Emily.-Empezó a contar Delphine.
-Oh, Dios, Chloé, ¿he hecho algo mal?
-No, no, tranquila. Creo que me tengo que ir.
-No, Dios, Chloé, por favor. –Emily se sentía avergonzada y estúpida. Había arruinado su relación con Chloé y todo por un beso, por un maldito beso.
Esa noche no pudo dormir pensando en ella y lo mucho que sentía su ausencia. La echaba de menos, porque, finalmente, había encontrado a alguien que la entendía, y eso es lo mejor que puede pasar. –Delphine se quedó callada un momento. Cosima entendió que eso era lo que realmente sentía hacia ella. Estaba aclarando su mente y mientras, estaba contando una historia preciosa.
Al día siguiente, Emily deambulaba por la universidad. Se quería morir. No podía verla de nuevo. ¿La perdonará por lo que hizo? Había destrozado su amistad.
Chloé la vio, deambulando como si fuera un zombie. Vio su rostro, sus ojos hinchados de la noche anterior y su nariz roja por sonarse demasiado. Entonces, Chloé corrió. Corrió hacia Emily. La giró, sostuvo con sus manos su cara y le devolvió el beso.
Delphine termino su relato.
-¿Qué te ha parecido? –preguntó nerviosa.
-¿Qué qué me ha parecido? Maravilloso, romántico, tierno, apasionado, sorprendente, inesperado, mágico. Dios, Delphine, muchísimas gracias. Me has devuelto la inspiración –se levantó de la silla y la abrazó. Se separó para decirle- Eres mi musa.
Delphine no se lo podía creer. ¡Era la musa de su escritora favorita!
-Y Chloé… -no estaba segura de decírselo- Chloé… está basada en ti.
Delphine se quedó pasmada. No sabía qué decir, así que, hizo lo que su corazón le indicó. La besó. Cosima separó los labios para dejar paso a sus lenguas. Bailaban en su boca. Delphine la quitó la chaqueta y Cosima hundió sus manos en su pelo.
Cosima saltó y rodeó a Delphine con sus piernas. Delphine le colocó sus manos en su culo para que no se cayera. La dirigió a la barra, la sentó, le quitó su ropa interior y hundió su boca en su entrepierna al ritmo que Cosima susurraba "Delphine". Los gemidos de Cosima pronto inundaron el local. Delphine la desnudó completamente y la bajó de la barra.
Se volvieron a besar, ahora le tocaba a Cosima demostrar su experiencia. Para Delphine, que nunca había estado con una mujer, fue el mejor sexo que nunca tuvo y en seguida se le quitaron las ganas de volver a estar con un hombre.
-Creo que esto debería salir también en el libro –le susurró Delphine en el oído. A Cosima le entró un escalofrío al notar sus labios tan cerca de su oído.
Delphine la beso el cuello.
-Creo –Cosima apenas podía hablar- que tienes razón -Sostuvo su cara con sus manos para mirarla. Era preciosa.
