Universo Alterno. Este pequeño drabble surgió a partir de un reto y ya que es de mi querido OTP, lo incluyo :3
Disclaimer: El universo de Hellsing, así como sus respectivos personajes son propiedad intelectual del gran mangaka Kōta Hirano y son empleados sin fines de lucro.
Pip Bernadotte era el típico inadaptado de preparatoria, un chico marginado que sobrevivía al ambiente escolar siendo el rudo de la clase. Todo aquel que osaba burlarse de él por venir de una familia de mercenarios recibía un puñetazo en la cara; no era popular entre las chicas y los profesores ya no perdían el tiempo regañandolo por sus bajas notas. Era el jefe de una pandilla que constantemente entraba en conflicto con las escuelas cercanas por las típicas peleas de territorio, "los gansos salvajes" eran famosos por no perder jamás en esas afrontas y la preparatoria Hellsing se jactaba de una buena racha entre los pandilleros locales, solo un loco se atrevía a desafiar a los gansos.
Cuando no estaba en una pelea y se cansaba de las tediosas clases le gustaba subir a la azotea de la escuela y observar el cielo, el azul siempre fue su color favorito y le encantaba verlo en donde fuera: el cielo, la portada de un buen disco de Rock, la tapa de algún libro de poesía erótica o los ojos de una linda chica... Era una lástima que en esa institución los ojos azules no abundaran y los pocos que había ni siquiera le dirigían una furtiva mirada, no era nada popular con las mujeres.
Un día cualquiera, con demasiado sol como para estar al aire libre, se presentó en su clase de literatura una chica de recién ingreso, no era de importancia para él hasta que dijo su nombre y la cantarina voz atrapó su atención, era Seras Victoria. La observó a detalle sin tomarse la molestia de disimular su interés: cabello corto y rubio que caía rebelde sobre su rostro pero sin cubrir sus enormes ojos azules, pechos grandes que resaltaban por su ajustada camisa y caderas que entallaban la minifalda que componía el uniforme escolar. A simple vista era una chica con un físico increíble pero sin duda igual de hueca que todas las mujeres; ella no le prestaría atención y a él le sería indiferente, polos opuestos.
Pasaron los días y pudo percatarse que esa chica era un caso curioso, igual de marginada que él, notas que estaban en el valor medio, sin resaltar en nada. Una vez se la encontró en un pasillo, rodeada de dos tipos que aparentemente la estaban acosando, se debatía entre ser el héroe o no cuando ella soltó un puñetazo en la cara de uno de los chicos y el otro terminó retorciéndose de dolor por una patada en la entrepierna, esa chica tenía estilo y le gustó, pero no lo suficiente para interactuar.
Un día, tras escaparse de su aburrida clase de álgebra, se la encontró en la azotea, mirando los árboles que rodeaban la preparatoria. Esta vez su curiosidad pudo más y le preguntó que hacía; respondió que había escapado de su clase con el pretexto de sentirse mal. Como si fueran conocidos, ella admitió que su color favorito era el verde y que siempre le relajaba verlo en donde fuera, se tratara de un árbol, una pintura, un helado de limón o en un rostro amigable. Pip sonrió de lado, mientras sus ojos verde esmeralda la miraban fijamente, después de todo no eran tan opuestos.
