EL DEMONIO QUE TIENTA 4
NO QUERIA CAER EN DESGRACIA
Después de eso los recuerdos empezaron a atacarme se sentían como espadas golpeando mi cuerpo todo empezó a encajar y tomar sentido el parque la mansión porque nadie me decía la verdad esta ardiendo en rabia como habían podido ocultarme algo tan importante y peor aun nadie había hecho algo con quien había asesinado a MIS padres MI felicidad era algo que no podía soportar me quemaba por dentro ver que todo lo que quería desaparecía frente a mis ojos y yo tan inútil no podía hacer nada pero en eso me vi corriendo hacia la mansión supuse que era yo de pequeña la seguí quería saber porque había perdido mis recuerdos cuando abrió la puerta del despacho de mis padres ambos estaban muertos consumiéndose por el incendio pero había algo que no había notado antes había una persona de pie junto a ellos caminaba hacia mi pero mi pequeña yo estaba demasiado ocupada llorando por nuestros padres para darse cuenta de eso además tres tipos mas entraron en la habitación me sorprendieron por que yo también estaba demasiado ocupado viendo la figura de lo que me pareció una mujer estaba preocupada por mi le vendaron los ojos le amarraron las manos y se la llevaron pensé en ir tras ella pero quería saber quien le había hecho esto a mi familia pero cuando regrese la vista a ella el o eso ya no estaba eso no importo mucho quería saber que rayos me sucedió corrí hacia la dirección que según yo se fueron a lo lejos vi como me subían al auto con mucho cuidado como si fuera va liosa o algo así llegue cuando estaban arrancando el auto trate de seguirlos pero no pude la psicóloga apareció como por arte de magia claro que después de lo que había visto nada de eso me sorprendía.
-A pie no podrás seguirlos, que te parece si nos transportamos para allá – antes de que pudiera responderle tomo mi mano y siguió el mismo proceso de antes cuando llegamos todos los tipos estaban cubiertos con capas me dejaron en una especie de jaula, metían y sacaban niños y niñas de ahí , al sacarlos los ponían en una mesa de sacrificios y los cortaban en pedacitos me pareció una especie de ritual muy estúpido que se supone que lograrían con eso? Algo interrumpió lo que estaba pensando, fue algo que me hizo enojar aun más.
-Parece que es tu turno Christine – su voz tenia un tono satisfactorio que me revolvió el estomago sentía claramente como todos mis órganos hubieran n siendo evaporados veía claramente como trataba de zafarme de ellos pero no pude me colocaron en la mesa de piedra y con un cuchillo empezaron a rasgar mi ropa un sonido raro me hizo apartar la vista de esa horrible escena había alguien ahí que no pude identificar por que al igual que los demás llevaba una capa pero la suya era color negro, me parecía haberlo visto antes pero por mas que hice un esfuerzo no logre recordar mas que lo que había visto hasta este momento quien quiera que fuera salvo mi vida cometiendo una masacre derramadora de sangre de algún modo meso me dio gusto, después de unos segundos la escena se puso borrosa mas y mas hasta desaparecer fue cuando me di cuenta que estaba en un bosque con la psicóloga aun lado por alguna razón empecé a fijarme en sus rasgos su cabello blanco como la nieve sus ojos morados como una piedra preciosa
-Porque estamos aquí? que sucedió después? Como es que perdí mis recuerdos?.- esta literalmente gritándole a una tipa que no conocía y decía ser un ángel
-No te preocupes todo eso podrás preguntárselo a el cuando venga – sonrió otra vez de la misma forma tétrica que había hecho hace unos minutos
-QUIEN RAYOS ES EL? Y COMO VA A VENIR?- Ahora si que había perdido lo que quedaba de cordura no podía soportar sus respuestas a medias ya me tenían harta los que no me daban respuestas que valieran la pena
-Si, tienes razón para que el venga tienes que estar en peligro así que supongo que tendré que darte una mano con eso- me queje de sus respuesta anteriores pero enserio si que no esperaba esa me congele ahí unos minutos viendo como le salían alas negras y se le rasgaba la ropa me pareció extraño el color de sus alas si se suponía que era un ángel a menos que fuera uno caído por quedarme paralizada como idiota levanto una de sus manos y me pego en el brazo derecho me ardía horrores mire mi brazo pero no era un golpe si no las marcas de sus uñas rasgando mi piel me levante como pude corrí internándome mas en el bosque no tenia idea de que hacer me recargue en un árbol por que corrí hasta mas no poder un cuanto me senté apareció una luz roja frente a mi que tenia forma de un hombre se fue haciendo mas y mas clara cuando por fin logre ver a un hombre vestido de traje una piel clara pelo negro y nos ojos rojos tan hermoso que me olvide completamente de dolor de mi brazo era muy guapo su voz fue lo único que me hizo regresar a la realidad
-Vaya Christine te dejo sola un momento y ya tienes a un ángel psicótico persiguiéndote – trate de articular algunas palabras pero no pude hasta después de unos segundos.
-Quien eres tu? Cómo me conoces? - me sorprendió el tono tan relajado de mi voz
-Que te parece si discutimos eso luego ya casi es hora del te- me pareció que no estaba entendiendo la situación había un ángel caído o lo que sea a punto de matarme.
-Sebastian parece que ahora puedo matarte por lo que me hiciste
-Lo siento pero este no es un buen momento Anegela lo discutiremos otro día- me tomo en brazos y me saco de ahí
