Lola sonrió nerviosamente, en verdad era un chico tierno, pero no podía sentir que sintiera algo más que un cierto aprecio por él.
Cosa que pasaba inadvertida para el adolecente que sonreía ingenuamente, mientras le daba una margarita arrancada en el parque.
Ambos siguieron jugando en los columpios bajo la atenta mirada de su tía y madre respectivamente.
Minutos después la pequeña rubia se puso la flor como un diminuto adorno en su pelo, logrando el aplauso de CJ el cual volvió a reír eufóricamente mientras aplaudía.
Tal vez encontrarse en el parque a la familia Santiago no había sido tan malo como pensó al principio, después de todo con CJ a su lado, ella mandaba en el área de juegos, sonrió al pensar en el pequeño hecho de que era lindo tener para variar un chico que solo obedecía con una sonrisa a cualquiera de sus órdenes.
Un agradecimiento a J.K Salvatori por pedir esta pareja, un reto en verdad algo difícil, pero más allá del reto decidí que por respeto a la enfermedad que padece CJ no forzaría mucho la situación o crearía algo que pareciera una burla.
Gracias por leer.
