El día de colegio había llegado a su fin. Para algunos estudiantes era un alivio pues el primer día de instituto era normalmente un horror pues empezar una nueva vida en un solo día era siempre difícil, muy difícil.

Altair iba caminando con un paso lento pues el día había sido para su criterio horrible. ¿Porqué su padre Umar había tenido que cambiarle de instituto? Qué estúpido. Acababa de perder a sus pocos amigos y la vida que ya tenía hecha. Todo era jodidamente perfecto…

Una bicicleta se chocó con el joven castaño cortando sus pensamientos. Si por lo menos hubiera sido un coche.

-Oh, perdona, lo siento mucho.

Altair miró a su "atacante" con intención de decirle todas las palabras malsonantes que conocía. Pero entonces la vio, era una chica de aspecto asiático, la misma chica que él había conocido en clase esa mañana. Shao Jun.

-No pasa nada, estoy bien.

Tal vez fueran sus ojos. Sí, sus ojos. Esos ojos negros que parecían llegar a travesar los de Altair.

-Mejor me voy, tengo que ir a casa.

-¡Claro! Ya nos veremos en clase.

La chica se perdió por el horizonte mientras se alejaba con su bicicleta.

-¿Qué demonios acaba de ocurrir?-Se preguntó Altair.

….

-¿Y cómo te va en tu nuevo instituto?

-Todo lo bien que me podría ir, Yusuf.-Respondió Ezio mientras caminaba con su amigo de vuelta a casa.-¿Cómo está Cristina?

-Tranquilo. Tú me diste instrucciones de informarte si alguien le hacía algo o simplemente la miran de forma extraña. Debe ser complicado.

-Lo es, pero necesito que me hagas otro favor.

-Tú solo dime.

-Quiero que me informes de lo que hace el novio de mi hermana, Duccio.

-¿Crees que es lo correcto?

-Si estoy en lo correcto ese cabrón está engañando a mi hermana. Y si es así no dejaré que mi hermana no sufra ni un momento más de lo necesario.

….

-Buenas tardes, hijo.

-Hola mama.-Respondió Connor mientras abrazaba a su madre.

-Connor, ¿cómo te fue en el instituto?-pregunto mientras estaba sacando la comida de la sartén y poniéndola en el plató.

-Lo de siempre pero con la diferencia de que hoy el maestro no ha mandado nada importante de hecho no ha mandado ninguna sola actividad.-respondio Connor subiendo las escaleras de su cuarto y dejo la mochila en su cama.-¿Qué hay para comer?-pregunto bajando las escaleras.

-Judías, también compre cola.-dijo poniendo el plato en la mesa.

-Genial.- Connor abre el frigorífico y coge la cola y fue al salón y empezó comer.

-Bueno, ¿algo nuevo que te allá hoy?-pregunto mientras ella tejía una bufanda.

-(¿Debería contarle lo de Edward?..Nah) la verdad que hoy el maestro nos preguntó porqué todos llevábamos sudaderas-respondió Connor antes de tomar un sorbo al refresco.

-Bueno, viene bien saber que estás en la misma onda que tus compañeros.- Ziio seguía cosiendo.

De repente el timbre sonó haciendo que Ziio fuera haber quién es. Cuando abrió no pudo sorprenderse al ver a aquel muchacho rubio.

-¿Edward qué haces aquí?

….

Nikolai acababa de llegar a su apartamento. Era curioso que solo hiciera un mes que se había mudado ahí y que ya se sintiera como en su propia casa. Y como siempre estaba su fiel amigo Arbaaz esperándolo con la cena.

-¿Ya ha llegado Jun?

-Está en la ducha creó que le pasa algo raro.

Cuando la chic salió, los tres amigos se sentaron a cenar. Habían rentado ese apartamento juntos porque eran amigos, se caían bien y confiaban los unos en los otros.

-Oye chicos, tengo que deciros algo…-La chica asiática tomó aire antes de hablar.-Creo que he tenido un flechazo…con un chico de clase.

….

Arno no podía creerse aún lo que había escuchado de la boca de Elise. Pero no podía hacer nada ya, lo único que podía hacer era llorar y conservar esa foto en la que esa pelirroja le da un beso. Pero a pesar de todo el dolor, el mismo nombre seguía retumbando en su cabeza. Shay Cormac.

….

Los dos gemelos ya estaban en sus respectivas literas para que pudieran conciliar bien el sueño.

-Oye Evie, ¿qué te gusta de un hombre?

-No sé porqué me preguntas eso ahora Jacob, veta a dormir.

-Venga, hasta a ti te tiene que interesar algo. Oye y dime, ¿porqué las chicas vais siempre juntas al baño?

-Jacob déjame en paz.

-¡Ay! Tan bonita, tan inteligente y sin…

-¡Sí! Sin novio, ¿y?...

-En realidad iba a decir sin tetas, pero bueno.

La hermana cogió su almohada para bajar a toda prisa y empezar a sacudir a su hermano. Este era el comienzo de una de sus conocidas peleas de almohadas en medianoche.