Siento mucho hacer demorado en actualizar es que tuve exámenes y bueno...también me distraje un poco...pero aquí les dejo el que comencé a escribir en San Valentín. Se alargó un poco lo sé. Espero que les guste por favor dejen su opinión. :) Y Happy Castle Monday!
—Ryan recuerdas lo que me contaste de que debía de ser un poco más romántico con Kate.
—Si es que estabas extrañamente descuidado últimamente, a ella le ah afectado un poco, aunque tú no lo notes.
—Pues tenías toda la razón del mundo. Para este San Valentín quería purgar todos mis pecados con ella haciendo algo muy especial pero...
—Pero temes de que no estén juntos para entonces ¿Me equivoco?
Lamentablemente el irlandés estaba en lo cierto, no sabía si podrían arreglar todos los problemas para entonces. ¿Cómo es que llegaron a terminar así de peleados? Se amaban profundamente, el había escrito una saga entera basada en sus sentimientos hacia ella. Aunque ni un millón de libros serian capases de expresar lo que sentía por Beckett.
—Este san Valentín tenía que ser perfecto, lo había planeado hasta el más ínfimo detalle. Pero pasé por alto una cosa...
— ¿El qué? —Pregunto su amigo intrigado.
El escritor respiró profundamente y dijo —Kate, no creí que ella pudiera desconfiar de mi. Cree que la eh engañado porque me vio con otra mujer, no es quien ella creía ni nada mal lejano es una organizadora de eventos me iba a ayudar con esto.
—Pero...
—Pero no creí que su fibra sensible ante este asunto siguiera tan a flor de piel...
—Castle hay algo que no entiendo, tu siempre has hecho unas cenas y sorpresas impresionantes sin necesidad de una planificadora. ¿Por qué esta vez necesitabas una?
—Porque iba a ser algo grande.
— ¿Más que el de aquel San Valentín?
—Si mucho más.
*Ambientado en la temporada 7 aprox*
Desde hacía ya un tiempo Kate había notado que Castle estaba teniendo unas actitudes que no le gustaban mucho. Quizás no era consciente de que a ella le molestaban, pensaba la detective, eran chistes o comentarios que le molestaban. Como el de la mudanza, para ella ese apartamento había sido muy importante, como Lanie había dicho, "Donde reconstruiste tu vida y resolviste el caso de tu madre". Él no había hecho nada de eso con intención de herirla, simplemente era muy descuidado.
Un sábado a la tarde Alexis vino de visita desde la universidad desayunó con Kate y con Castle disfrutando del estar en familia y apartada por fin un poco de los libros y del estudio.
Tras haber terminado recogieron todo y se quedaron padre e hija disfrutando de un sábado solo para ellos. Beckett se iba a la cabaña del lago a pasar el fin de semana con su padre pescando y tomando un descanso de la ciudad, y un descanso de aquellas pequeñas actitudes que había tenido Rick con ella. En fin iba para descansar.
Alexis y Castle salieron a caminar por Central Park y charlar un poco. La primera hora fue dedicada a hablar de la universidad y de cómo iba su vida y de alguna que otra trivialidad. En un momento dado él paró y mirando a su hija le dijo.
—Alexis voy a precisar tu ayuda en algo. —Dijo con seriedad.
— ¿Papá está todo bien? —Respondió ella un tanto preocupada.
—Si claro que si cariño. —dijo esbozando una sonrisa. — Quiero hacer algo muy especial para Kate, no me he portado como el mejor esposo del mundo o como el que podría ser. Yo la amo con todo mi corazón y quiero hacerle algo maravilloso para San Valentín. ¿Me ayudarías?
Ella se quedó seria mirándolo y le sonrió —¡Claro que te ayudaré! Dime que tienes en mente.
Caminaron y él le fue contando cada una de las partes de su plan. Siempre se le habían dado bien las escenas románticas, tanto en los libros como en la vida real. Richard Castle era un romántico.
Tenían tres días para preparar todo, desde conseguir los materiales hasta montar las cosas y empezar la función. Todo eso sin que la detective los detectara, Martha hubiera deseado estar en Nueva York para poder ayudar a preparar todo pero estaba en una gira de teatro por Europa. Sin embargo dijo que encontraría algo con lo que pudiera ayudar.
El Fin de semana se pasó volando y Kate ya llegaba y no debía de encontrar ni la más ínfima prueba de lo que había estado ocurriendo en su ausencia. Abrió la puerta del loft y se encontró a su esposo haciendo Wafles."Wafles envés de tortitas...¿Qué está sucediendo aquí?"
—Hola cielo ven acércate a desayunar y cuéntame qué tal de fin de semana. —Dijo él con el sirope en la mano y una amplia sonrisa.
Ella se acercó feliz, parecía que le hubiera leído la mente de cuando se levantó aquella mañana ¿Cómo sabía que le apetecían wafles? Sonrió más aún al ver lo afortunada que era de tener a alguien así a su lado.
Dejó la maleta alado de la puerta de entrada junto con el abrigo y finalmente acabó en la isla de la cocina. Se acercó a dejarle un tierno beso en los labios, largo y dulce. Se sentó en el taburete y lo miró como se movía con asombrosa destreza por la cocina.
—Cierra los ojos por favor. —Dijo el escritor con voz dulce y una gran sonrisa.
Ella obedeció y él le puso una serie de cosas delante. —Listo ya puedes mirar.
Frente a ella un café con un dibujo de un corazón perfectamente trazado, unos wafles con forma de corazón y un ramo de rosas rojas hermosas y perfectamente escogidas. En ellas un papel blanco de excelente calidad doblado a la mitad. En la parte de afuera escrito con una hermosa caligrafía cursiva decía "Katherine Beckett"
Quedó completamente atónita al ver tal recibimiento, los ojos les tenía como dos platos y se notaba la sorpresa que le había dado. Castle se le acercó y rodeándola la cintura con una mano se le acercó y la besó; luego se fueron separando lentamente y quedaron tocando la frente del otro ambos con los ojos brillantes y sonrientes. —Kate feliz San Valentin. Te amo mucho. —Dijo el escritor en un susurro casi imperceptible.
Disfrutaron del desayuno juntos y ella le fue contando cómo había disfrutado y lo que habían hecho mientras él la escuchaba atentamente. Escuchando y riendo debido a algunas anécdotas graciosas disfrutaron de ese lindo momento que tenían antes de ir a trabajar. Hoy no tenían casos, así que lo que les tocaría únicamente sería el papeleo.
—El regalo que te voy a hacer por ser nuestro primer San Valentín casados es que te ayudaré con el papeleo.
—Oh wow eso si que no me lo esperaba. Igual siempre nos puede entrar algún caso y para tu suerte no lo podrás cumplir hoy.
—Ya verás que no te tocará nada de casos hoy, por lo que el día será corto. Ah apropósito la carta con las flores solo la puedes abrir a las 18:47 y no vale hacer trampas. —Dijo con una amplia sonrisa.
Kate entornó los ojos tratando de descubrir que se traía entre manos.
Más tarde estaban en la comisaría haciendo papeleo Castle lo encontraba aburridísimo y antinatural pero era su regalo para ella (en parte, ya que el verdadero regalo todavía la estaba esperando). Nunca le había ayudado con el papeleo siempre huía de él. Pero pasadas las seis de la tarde se despidió de ella.
—Kate tengo que irme tengo un mensaje de Alexis...
—No te preocupes ya me has alegrado bastante con el hecho de que estuvieras aquí y todas las pavadas que has hecho. Quién diría que se podía hacer una rosa con un uno de los folios de la policía, estas lleno de sorpresas.
Castle se fue y tomó un taxi hasta el loft, se cambió de ropa, ahora llevaba unos banqueros oscuros y una camisa blanca con una corbata azul, la favorita de Kate. Vio la hora y estaba a tiempo, todo iba según lo planeado.
*18:47*
Kate por fin abre la carta que le había dejado Rick esta mañana con las rozas, allí dentro unas instrucciones. "Donde el marino besa a su amada en una foto tan aclamada"
— ¡Oh una casa del tesoro! —Dijo la detective emocionada y sonriente.
Sabía a dónde se refería, era en Time Square. Se puso el abrigo rojo y salió directa hacia allí.
Mientras tanto en el piso 86 del Empire State se encontraba Richard Castle preparando algo muy especial para ella. Había cobrado un gran favor y ahora el piso estaría libre para ellos, uno de los pisos más altos y con observatorio. Allí donde normalmente hay una multitud de gente tratando de sacar fotos se encontraba él con una laptop hablando en directo con Alexis que se encontraba en Time Square.
—Todo pronto aquí ¿Ya ha llegado?
—Espo me acaba de pasar el mensaje de que acaba de bajar del metro, estará aquí en dos minutos. Es una gran idea ¿Seguro que podrás hacerlo? —Dijo Alexis al otro lado de la pantalla donde su padre podía ver una gran consola de las pantallas que cubren gran parte de la calle.
—Estoy muy seguro aunque un poco nervioso. No estaré despeinado ¿no? —Dijo él con un tono de pánico que daba gracia.
—Jajajaj papá estas perfecto 30 segundos.
Kate cruzó hasta donde se había sacado la foto original, allí se encontró con un montón de parejas de diversas edades y provenientes de distintas partes del mundo. Miró a su alrededor y ni una señal de Castle.
De repente su movil comenzó a sonar, era un mensaje de Castle. "Mira hacia arriba"
Y así hizo de repente la música que emitían los músicos callejeros paró Ahora tocaban todos con una perfecta sincronía In my veins. Las pantallas más grandes mostraban la cara de Castle sonriente.
—Kate cielo si estás viendo esto quiero que sepas que eres la mujer más maravillosa del mundo y que soy el hombre más afortunado por tenerte a mi lado. Te espero en el Rockefeller Center en la pista de hielo. —Hizo un guiño y así como había aparecido antes ahora desaparecido su cara y volvieron los anuncios.
Ella seguía perpleja, además ¿de dónde salía el audio? Miró a su alrededor, claro un par de coches patrullas con altoparlantes como no. Rió y fue a donde la había indicado.
*19:30*
—Castle eso ha sido fenomenal —dijo Ryan. —Aquí en la pista estamos prontos ¿Tú que tal todo listo allí?
—Genial, aquí solo faltan unos detalles y estaré pronto.
— ¿Precisas que la retrasemos?
—No no me da el tiempo, gracias. Y Ryan...gracias por tu consejo, tenías razón puedo ser mucho mejor.
—A las órdenes. Atención Beckett llegando en 13 segundos estén todos listos. —Dijo Ryan por el walkitalki.
Kate llegó a la pista y no había mucha gente, lógico todos deben de estar cenando y luego vienen a la pista. Se acercó para tener una vista más general pero solo vio a dos patinadores artísticos estirando, parecía que iban a comenzar una rutina así que se sentó a verlos desde el muro bajo las banderas.
Comenzaron a patinar y era estupendo pero había algo peculiar, tras sus movimientos dejaban un trazo de color rojo y tampoco parecían muy coordinados al comienzo. Luego notó que había un significado en aquello, como si fuera una escritura.
"Donde se encuentran los amantes" Y los dos patinadores por fin se juntaron e hicieron una pirueta en la que comenzaban agachados y tomados de la mano pero luego se soltaban, se iban alejando en forma curva el uno del otro irguiéndose mientras avanzaban, luego se juntaban y él por fin la tenía en sus brazos y giraban abrazados.
Habían formado un corazón idéntico al del café que le había servido Rick aquella mañana. Ella sonrió y los patinadores le hicieron una reverencia. Y salió despedida hacia la planta 86 del Empire State, donde los amantes se encuentran en las películas que tanto le gustan. Entró al elevador y presionó el botón.
Mientras tanto el escritor prendía algunas de las ultimas velas alrededor de la manta acolchada que se encontraba junto a una estufa para mantenerlos cálidos. Cuidadosamente terminó de arreglar todo y fue a comprobar que todo estuviera bien, estaba muy nervioso.
— ¿Qué me falta? ¿Qué me falta? —Se preguntó a sí mismo en voz alta recorriendo todo. —Las velas de la escalera ¡claro! —Las prendió y luego se dirigió a un lugar donde la luz era un poco más tenue.
Desde allí vio como Kate salía del ascensor y veía claramente a donde debía de ir. Llevaba unas rosas blancas en la mano, él se las había dejado en la entrada junto con la leyenda "Rozas puras como mi amor por ti".
Salió lentamente por la puerta bajando por la pequeña escalinata en la que Rick acababa de prender las luces y giró sobre sí misma para ver todo aquello. Quedó sin palabras. Y al verla así él fu saliendo lentamente de la zona con menos luz dirigiéndose hacia ella.
—Rick...
Él se quedó parado a un paso de ella observando su belleza y sorpresa. — ¿Te gusta? —Dijo tímidamente.
—Richard Edgard Alexander Rogers tu estas completamente loco. —Se acerca a él y le da un beso apasionado hasta que ambos se quedan sin aliento. Y mientras están nariz con nariz recuperando el aire ella le susurra —Me encanta, es perfecto.
—Has llegado perfecto mira ven —se dirigen a la gran y esponjosa colcha —Desde aquí podemos ver el atardecer.
—Wow no hay manera de que esto se ponga mejor. —Dijo ella impresionada.
—El mirador y el piso entero serán solo nuestros hasta mañana a las cinco de la mañana...y he traído tu comida favorita.
—Wow esto es wow...
— ¿Cómo es que no se apagan las velas con el viento?
—Algunas son a pila pero que quería perder el romanticismo.
—No le hace. Sigue siendo perfecto.
Disfrutaron de las hermosas vistas de Nueva York entero cayendo bajo el manto de la noche y disfrutaron de una romántica noche. Y por fin llegaron al brindis tras la comida, Martha les había mandado un Champagne de primerísima calidad desde una de las mejores tiendas de la ciudad en la que se encontraba. Brindaron y Rick hizo una promesa
—"Quiero ser el mejor esposo del mundo, la persona a la que realmente te mereces, quiero pasar cada uno de los días que restan de mi vida a tu lado pase lo que pase. Kate, te amo y no importa si nos peleamos alguna vez siempre recuerda que nunca te dejaré de amar".
Y tras el brindis se fundieron con la noche los dos en uno en la cima del mundo.
*Vuelta al tiempo de de la pelea*
—Lanie creo que voy a tomarme una semana y voy a irme del país con el viaje que me regaló mi padre. -Dijo Kate con la voz calma.
— ¡¿Te vas a ir del país porque crees que te ha engañado?! Kate...hay algo que no me cuentas de la discusión que tuvieron. Y sé que no es solo por eso. ¿Me dirás lo que ha pasado para que se pelearan de esa forma? —Dijo su amiga tomándole la mano.
—Cuando sea el momento te lo diré. Ahora preciso estar un poco sola.
—Bien, Kate precises lo que precises házmelo saber. Aquí o en la otra parte del mundo sigues siendo mi mejor amiga.
—Gracias.
*En lo de Castle*
—Pero no han discutido por eso del presunto engaño, ese no es el gran tema...
—Ryan no creo que pueda soportar la idea de perder a Kate para siempre, yo la amo no quiero que esto termine o que se vaya lejos y no vuelva.
*En el aeropuerto*
— ¡Siguiente!
—Hola un pasaje de ida a Paris por favor.
Gracias por leer hasta el final si pueden dejen una review diciendo que les parece :)
-K.
