Capitulo 4: golpes en el corazón
Había pasado una semana de lo sucedido con Rin, Kagome ya se había acostumbrado a su vida diaria, no había mucha diferencia en su vida, salvo que ya no tenía a Inuyasha a su lado si no a su hermano que diferente era todo, ya que la única amiga o más bien su hija podía contarle ciertas cosas mas no todas.
Kagome estaba platicando muy contenta con su hija, hablando sobre la vida de algunos animales y también cosas que no venían ni al caso.
―Nos detendremos aquí ― fue lo único que dijo el gran lord Sesshomaru a sus acompañantes.
―Vamos rin tenemos que conseguir la comida ya que pronto va a anochecer y no podremos ver bien― dijo la mico agarrando la mano de su hija.
―Rin no irá― contesto el frio youkai, lo cual hizo que Kagome se molestara con el
― ¿Por qué no?
―Porque yo lo digo, me entendiste
Con eso ella se fue maldiciendo por lo bajo para que él no lo escuchara y se fue sola a al rio que estaba a unos 200 metros, para poder saber si hay había algunos peses para poder cenar, cuando de repente se escucharon unos pasos muy cerca de ella, cuando pudo ver que esa presencia y pasos era de nada más y nada menos que el de ``su´´ Inuyasha justo enfrente de ella, lo cual dejo atónita, ya que ella pensaba que él no la volvería a buscar.
― ¿Qué es lo que quieres Inuyasha?
―Quiero que vuelvas conmigo a la aldea ya que ahí debes de estar, no con Sesshomaru
―Y ¿Por qué tengo que ir contigo?
―Tú solo debes ir y ya
En ese preciso momento ya no eran dos personas en ese lugar, si no tres, los cuales eran Inuyasha, Kagome y Sesshomaru el cual estaba muy enojado con la joven ya que había traído a su ``adorado´´ hermano.
―Humana, te dije que no quería ver a este estorbo― lo ultimo dijo señalando a Inuyasha lo cual se encontraba muy malhumorado con tan solo verlo.
―Eso no te debe importar―
―Pues me importa, ya que ella es mi sirvienta y no quiero que apeste a ti
La discusión no tardo mucho ya que Inuyasha se fue sin motivo aparente con tan solo escuchar eso.
Paso la noche aparentemente tranquila pero en la mente de Kagome estaba aturdida por lo que había pasado lo único que sentía era mucho dolor en su corazón y eso pasaba por estar pensando el porqué Inuyasha había ido a buscarla ya que él había escogido a su antiguo ser en vez de ella era algo extraño y al mismo tiempo incomodo, lo cual no paso desapercibido por la pequeña Rin.
Quien hubiera imaginado que eso pasaría ella solo pensaba que él iba a ser feliz con Kikyo y el venia de la nada a exigirle que se fuera con el que no entendía que eso le dolía en el alma uno porque ella sabía que él no sabía ni siguiera con quien quedarse que estupidez de Inuyasha que se creía que ella se iba a quedar siempre con él y que iba a soportar que él se diera sus escapadas para ver a su adorada Kikyo ella ya se había aburrido de esa vida de ser su condicional, la que siempre iba a poner su mejor cara cada vez que el se fuera eso eran demasiados golpes a su corazón y ya no lo permitiría ya no mas ya no.
A la mañana siguiente Kagome se levanto muy temprano para hacer el desayuno se su hija y claro para ella y Jaken ya que el señor Sesshomaru no comía comida humana.
Ella se fue al rio para poder buscar la comida para todos, tal vez en el camino encontraría alguna fruta o algo para poder acompañar la comida y sea tan simple.
Ya no se agobiaba por lo que había pasado ya no le importaba le daba igual peo solo lo decía de dientes para afuera porque eso no era lo que sentía solo quería decirle a Sesshomaru que se iría lejos, solo para salir de su vida y se iría con Inuyasha y no le importaría ser el plato de segunda mesa con tal de quedarse con el ya no le importaba… pero de verdad quería hacer eso…
TODO GRACIAS A INUYASHA POR ESO ELLA TENIA GOLPES EN EL CORAZON….
