Los personajes de Rurouni Kenshin, no me pertenecen. Solo los tomo prestado, para mi entretenimiento y espero el suyo.

CAPITULO IV

(Tregua)

"Cuando las emociones son fuertes, la batalla es inevitable; y una tregua, el espacio para un nuevo comienzo…"

Sus ojos azul profundo, contemplaron el objetivo, y sin apenas alterar su cuerpo, sus dedos aflojaron la flecha, y esta salió a impactar con el blanco.

Se escucho el leve zumbido de el aire al ser cortado, y luego el sonido al impactar en la madera. Su puntería como siempre perfecta. Su cuerpo relajado, sus brazos flexionados, y el arco, cargado con la próxima flecha.

El bosque, el sitio en el que practicaba arquería, se encontraba en silencio. La calma, apenas alterada por los sonidos de los animales, y el crujir de las hojas, por el movimiento del aire.

Todo estaba en calma. Deseaba que su interior también lo estuviera, bullían tantas emociones, que le era difícil descifrarlas, y dándose cuenta de lo inútil de su labor, dejo de hacerlo. ¿Por qué pensar, en otro camino, cuando, no lo había?.

No necesito verlo, para saber de quién era la voz, que interrumpió sus pensamientos -Faltas pocas horas para la boda, Kaoru.- Kenshin había estado observándola practicar durante unos instantes. Había algo elegante y primario en la pose que empleaba para usar el arco. Su presencia, su aroma, despertaba el deseo en su cuerpo. El saber que ella pronto seria suya, lo llenaba de satisfacción.

Soltó, la flecha y observo con satisfacción que no fallo-Lo sé- No necesitaba de él para recordarlo, no había pasado un solo minuto, sin que sus pensamientos se llenaran del pronto evento.

-Cualquier otra mujer estaría preparándose para ello- Había algo de molestia en su voz. No le gustaba su indiferencia ante la boda. La conocía hace poco, pero sabía, que kaoru, era una mujer que se dejaba llevaba llevar por sus emociones. Prefería su cólera, su enojo, a su indiferencia, ya que le recordaba demasiado a sí mismo.

Kaoru, noto su enfado. No supo explicar el porqué de el, pero tampoco le interesaba saberlo-No soy cualquier mujer.-

Kenshin lo sabía. Kaouru era…sonrió, realmente no sabía cómo definirla aun, era única.

Kaouru, pensaba que no había necesidad de prepararse con esmero para algo que no deseaba. Si pensaba que lo avergonzaría, vistiendo inapropiadamente (no podía negar que la idea, tenia cierto atractivo), se equivocaba; ya que avergonzarlo a él, seria avergonzar también a su tío (lo cual no deseaba). Y se lo aclaro. –No te preocupes, no te avergonzare. Vestiré de acuerdo a la ocasión. Cuento con el suficiente tiempo para estar preparada-

-No me preocupa que me avergüences. A pesar de la diferencia de edad, estoy seguro que ante mí se encuentra una mujer, y no una niña que juega a ridículas venganzas-

-Lo estas, Battousai-

-Battousai…, eso es algo de lo que tenemos que discutir. Ya que pronto te convertirás en mi esposa, será conveniente que me llames por mi nombre, Kenshin- Quería escuchar el sonido de su nombre en sus labios y con ansia, esperaba el momento de escucharla gritar su nombre, lleno de deseo, mientras la poseía.

Bajo los brazos, junto con el arco, y miro al hombre que se encontraba no muy lejos. –Está bien. Será Kenshin entonces.- El nombre sonó extraño en sus labios. No quería llamarlo de esta forma. Prefería llamarlo Battousai, su nombre, Kenshin, lo hacía más humano ante sus ojos.

Atendida su solicitud, Battousai observo la zona marcada por ella, como el objetivo; todas las flechas alineadas en el centro-Veo que eres buena.-

-Soy mejor que eso-respondió Kaoru-Pero, creo que no vinisteis hacia aquí a discutir mis habilidades con el arco, ¿o me equivoco?-

-Tal vez- Battousai, la miro.-de cierta forma quería saber que era lo que absorbe tanto tu concentración. No muchos hombres ponen el empeño que tú pones en entrenar.-

-¿Te molesta que lo haga?.-Había cierto reto en su voz. Le plantaría batalla se pensaba alejarla de la arquería.

-¿Lo dejarías, si dijera que si?-

Levanto su barbilla y lo vio directamente a los ojos-No.-

Battousai sonrió en su interior-Lo imagine. Pero no te preocupes, no me molesta. Ya te lo dije, las habilidades de las que muchos recelan practiques, me parecen interesantes y te hacen a ti interesante.-

-¿Te parezco interesante?- Sus palabras la halagaron, nadie nunca la había considerado interesante. Sus primas la querían, pero la consideran extraña, su tío también. Solo su hermano la aceptaba como era, no esperaba que ella cambiara, que dejara de ser quien realmente era. Pero ahora, el hombre frente a ella, pensaba que era interesante. No se burlaba de ella, diciendo que una mujer no debía practicar arquería, sino por el contrario alababa sus habilidades.

-Un poco de vanidad femenina, al fin. Por unos momentos pensé que no tenías nada.-

Kaoru, se enfado consigo misma, al dejarle traslucir, que le había agradado su comentario. Por ello, respondió con más dureza de la que pretendía-No me interesas lo que pienses-

Kenshin, obvio sus palabras.-¿sabes que espero de ti?-

Kaoru, se sonrojo. ¿Esperaba él, que le contestara esa pregunta?

Battousai, observo el sonrojo de Kaoru, y esta vez no pudo evitar que una sonrisa asomara en sus labios-A parte de eso, en lo que piensas-

Kaoru, se enfado, al observar su sonrisa. Se estaba riendo de ella-No lo sé y no me interesa-fue su fría repuesta.

Su mirada dorada brillo con intensidad, la sonrisa que antes asomaba en sus labios, desapareció, y su voz contenía un filo letal, cuando se dirigió a Kaoru-Haras bien, en que te interese. Tu vida quizás dependa de ello. Espero lealtad Kaoru, lealtad incondicional. Nunca perdonaría una traición, así que recuérdalo.-

Y con esas palabras se retiro, dejándola únicamente, con el eco de sus palabras en su mente.

El vestido caí suavemente por su cuerpo, era hermoso. De una suave tono beige. Había pertenecido a su madre. El espejo mostraba su reflejo. Ella que no era vanidosa, podía decir que nunca antes había estado tan bella como en esos instantes. Hubiera deseado lucir este vestido en otras circunstancias.

Por un breve instante su rostro reflejo la tensión y la tristeza que la boda le ocasionaba. Pero mirando su cuerpo listo, se obligo a dejar estos sentimientos atrás, no había cabida para ellos en este instante. Preocupar a su familia, era lo último que deseaba.

-Eres la novia más hermosa, que he visto-fue el dulce comentario de Misao.

-Yo también lo creo Kaoru-fue Megumi la que continuo.-Luces hermosa.-

-Gracias Chicas- Apreciaba sus comentarios, a pesar de todo, era una mujer, su vanidad (aunque no se encontrara desarrollada como otras, de su genero) lo agradecía y más, en una circunstancia como en la que se encontraba.

Misao y Megumi, compartieron una mirada de preocupación-Nos preocupa tu seguridad.-fue Misao la que hablo.

-Se que haces esto por nosotras-Megumi continuo-Se que tu elección de casarte con él, tiene que ver mucho con nosotras y tu deseo de protegernos. Y eso no entristece.-

Kaoru, las miro con cariño. - Estaré bien, ya saben que soy más fuerte de lo que parezco. Además no podía permitir que renunciaran a sus sueños y al amor. Si alguna de vosotras si hubiera casado con él, habría otra persona que sufriría, Aoshi o Sanosuke, ambos las adoran. Son buenos Hombres y serán felices con ellos, lo sé-

-Pero…-Misao hablo

Kaoru la interrumpió- No hay que hablar más, de lo que ya no tiene solución. Me casare con Kenshin Himura, y ustedes con Aoshi y Sanosuke.- y sonriendo se dirigió a sus primas. -Además puede que yo también sea feliz-a pesar de lo imposible de estas palabras, quiso sembrar la esperanza en sus primas.

Un toque sobre la puerta, les comunico un nuevo visitante. Su tio, Yuhichiro Kamiya, entro por ella. –Megumi, Misao, pueden dejarme a solas con Kaoru, por favor.-

Ambas asintieron, y brindándole una sonrisa a su prima, salieron de la habitación.

Yuhichiro observo a Kaoru. Una sonrisa triste, se dibujo en su rostro-Luces Hermosa, te pareces tanto a tu madre. Eres el vivo reflejo de Sakura. Aun recuerdo el día de su boda, mi querida hermana, estaba tan feliz por casarse con tu padre.-

Kaoru sonrió con tristeza-Era muy pequeña cuando murieron, apenas me quedan recuerdos de ella.-

Yuhichiro, se acerco a Kaoru, tomando sus manos, le hablo suavemente-No es muy tarde para parar todo esto, yo pensare en una solución.-

Kaoru, le sonrió con cariño-Al igual que yo, sabes que no hay ninguna solución. No podemos arriesgarnos a ofender el Rey.-

-Que te encuentras en esta situación, me duele tanto como si se tratara de Misao o Megumi. Siempre has sido una hija mas para mí.-

-Lo se tío, y te quiero.- Tuvo que hacer un gran esfuerzo, por contener las lagrimas que pugnaban salir de sus ojos. Verla llorar preocuparía más a su tío.

-Oh Kaoru, yo también te quiero, y tengo miedo de que algo te suceda-

-No te preocupes, se defenderme-

-Pero…, hay tantas formas en que un hombre podría lastimarte. Y Más alguien como Battousai. –

-Soy fuerte Tío. Todo saldrá bien-y mientras decía estas palabras, Kaoru deseo que realmente fueran ciertas, y todo saliera bien.

Kaoru POV

Le gente del castillo, y algunos de los hombres de Battousi, kenshin Himura, se encontraban reunidos en el salón principal.

El sacerdote, se encontraba al fondo de esta, parado junto al que pronto sería mi esposo.

Podía observar los rostros de mi familia, tristes y preocupados. Algunos de los rostros de mis prontos testigos, llenos de temor al fijar sus ojos en él, Battousai.

Mi mente y mi corazón, mandaban correr en el sentido contrario. Lo más rápido que pudiera, como si mi vida dependiera de ello, y tengo temor al pensar, que tal vez, sea así.

Mi voluntad, fuerte; mi cariño por Misao y Megumi; y mi palabra, evitaban que huyera al rincón más lejano que pudiera encontrar. Mis pies se movían lentamente acercándome a él.

¿Qué sería de mi futuro?...

Escuche la ceremonia, como si se tratase de otra persona y no de mí. Una parte de mí, lo deseaba así. No era yo, la que me casaba. No era yo, la que me unía a un asesino. Era un sueño, una pesadilla, de la que pronto despertaría…

Escuche sus palabras, sus votos; "prometo Kaoru, serte leal, protegerte aun a costa de mi vida y procurar tu bienestar…"

Me sorprendió la parte en que prometía protegerme y procurar mi bienestar, realmente no lo esperaba, y me encontré pensando, que quizás él no era tan cruel como lo imaginaba.

Ninguna palabra de amor fue dicha, tampoco lo espera, pero, quizás lo deseaba. Había una parte en mi, que deseaba el romance, estar en otra situación, aunque me negara a aceptarlo.

Fue pronto mi turno de decir los votos, y tampoco mencione al amor, pues no lo había en mi corazón, fue solo una frase, "Prometo serte Leal", pero sus ojos me dijeron, que había dicho, lo que él deseaba escuchar de mí.

Todo había terminado, las últimas palabras, las que nos unían fueron dichas. Era el momento del beso. Sus labios se posaron sobre los míos, un instante, fue más bien un leve roce. Esperaba otro tipo de beso, uno demandante, que demostrara posesión, pero me equivoque, y me alegre que así fuera, no estaba preparada para nada más.

Pero me equivoque al pensar que él no tendría la última palabra. Su cálido aliento, rozo mi oído y sus palabras suscitaron una tormenta en mi interior. –No es el momento, pero pronto…

Las emociones en mi interior fueron intensas, demasiado complicadas para analizarlas, mas adelante habría tiempo. Tenía exactamente seis meses, para pensar en ello, pero de alguna forma, se que no serían suficiente.

Sentí su mano, tomar la mía, y dándonos vuelta, enfrentamos a todos aquellos que habían sido testigos de nuestra boda, todo había cambiado. Y es que, a partir de ese instante yo Kaouru Kamiya, me convertía en la esposa de Kenshin Himura, Battousai.

A diferencia del castillo en que reinaba una actividad frenética debido al festejo. El jardín se encontraba en silencio y lo agradecía.

Había tanto en lo que pensar, se había casado con un desconocido, Kenshin Himura. Ahora sin los ojos de todos puestos en ella, y sin la presencia de él, los pensamientos sobre el beso que le dio, acudían a su mente. Había sido su primer beso.

El contacto de sus labios con los suyos, provoco una extraña sensación en su cuerpo (como si hubiera una roca en su pecho, además su corazón comenzó a latir más rápidamente). Tal vez nervios, pero, no estaba del todo convencida, había algo más. Algo que aun no lograba descifrar.

Los minutos habían transcurridos mientras estaba en el jardín, y se dio cuenta de que era ya, momento de regresar. Pronto preguntarían por la novia. Dándose ánimos, pensando que ya pronto descansaría, se puso de pie.

Había dado unos cuantos pasos, cuando lo vio, frente a ella. El hombre al que había derrotado, al que llamaban Yitzo. Su mirada llena de rencor y deseos de sangre le provoco temor, no tenía una espada con la que defenderse.

Lo vio avanzar hacia ella, y al analizar lo que podía hacer, se dio cuenta, que lo más sabio, sería huir. Se encontraba indefensa. Pero el fue más rápido, sus manos, tomaron fuertemente su brazo, provocándole dolor e impidiendo su escape.

El filo de la espada contra su cuello, la inmovilizo.

-Estas indefensa-las palabras y su mirada, llenas de rencor-Me humillaste.-

Aunque la situación no era favorable, y el miedo corría por sus venas; su mirada no vacilo, su voz aun firme-Lo vencí justamente.-

-No eres mejor que yo- Solo Battousai, era superior a él. De ninguna forma una mujer podría serlo.

La espada presionó mas, un hilo de sangre marco su cuello, y el leve dolor de la herida, llego hasta ella.

-Me confié, por eso me venciste.- Ninguna otra explicación era posible.

-Le palabras orientadas a tranquilizarlo. Su vida dependía de ello-Podríamos enfrentarnos nuevamente.-

El escucho sus palabras, pero las ignoro-Seria tan fácil matarte- había cierta anticipación y deleite, en cumplir su palabra.

Kaoru, se dio cuenta, que debía reaccionar rápidamente. El realmente estaba pensando en matarla. –Si me matas, provocaras una guerra, entre mi tío y Battousai-

-No me importa. Aunque todos los hombres de este castillo nos atacaran venceríamos.-

-El rey…

-El deseo de enterrar mi espada en tu cuello, es más grande que cualquier temor a las represarías de el Rey. Además, Himura es su favorito, contamos con su favor.-

El era un hombre de Battousai, le debía obediencia y posiblemente al igual que en muchos otros, su ahora esposo, quizás despertara temor en él.-El te castigaría-

-¿Himura?-

-Si, soy su esposa. El te mataría.-

Yitzo rio. La mujer frente a él pensaba que a Battousai, le importaba algo su muerte. –No lo entiendes. Podría matarte y a él no le importarías…

Fue el filo de la espada contra su cuello dibujando una leve herida, lo que le dijo que no estaba solo-Baja la espada Yitzo.-

-¿Himura?-

-Soy yo-

Kaoru, vio los ojos de Yitzo llenarse de rencor, pero también de temor. El filo de la espada abandono su cuello, dejándola libre.

-¿Por qué?-Yitzo pregunto a Himura.

-Es mi esposa. Ahora está bajo mi protección.- quito la espada del cuello de Yitzo.

Yitzo, se giro enfadado hacia el- es solo una mujer, la pones a ella sobre a mí. Ella me humillo.-

-Ella te venció justamente.- Su mirada fue fría, su voz letal-Ella está bajo mi protección, recuérdalo. Si la amenazas nuevamente, no tendré en cuenta todos los años que has estado bajo mi servicio. Tú sabes muy bien, de lo que soy capaz.-

Yitzo, lo vio a los ojos una última vez, y sintiendo el peligro en las palabras de Himura, decidió retirarse. Miro a Kaoru, con todo el odio del que era capaz. Esa mujer, muy pronto se la pagaría. Y con ese pensamiento firmemente plantado en su mente, se alejo.

-¿te encuentras bien?-

Kaoru, lo miro. –Yo…, estoy bien.-

Kenshin, camino hacia Kaoru, y levantando su barbilla, contemplo la herida.-Un leve línea de sangre delineaba su pálido cuello. Kenshin endureció su mirada, nunca pensó que el rencor de Yitzo lo llevara a casi matarla. No quiso pensar, en lo que hubiera ocurrido de no llegar a tiempo.

-Le he advertido. Yitzo me teme, así que no hará nada contra ti nuevamente.- Quería tranquilizarla, asegurarle que no tenía nada que temer, que a su lado estaba segura. Y al igual que antes (cuando sintió el frio temor de perderla), quito importancia a estas emociones.

-Gracias-le agradeció, y lo hizo sinceramente. Sabía que acababa de salvar su vida. Él le había dado todo su apoyo, frente a Yitzo, la había defendido, como si en verdad le interesara.

-No mentí en mis votos, dije que procuraría tu bienestar y te protegería- su mirada era firme, mientras contemplaba a los azul profundo.

Sus palabras eran un regalo para ella, se daba cuenta de que él podría comportarse de otra manera. Podría ser cruel y dejarla a su suerte. Además le concedió algo de tiempo, antes de hacerle compartir su cama. Nadie lo culparía por tomar a la fuerza lo que no le era dado voluntariamente y le correspondía, sin embargo él no lo exigiría.

Era tiempo de que ella diera algo. Recordó el deseo de él, su necesidad de una promesa, no entendía las raíces de esa necesidad, y tal vez nunca lo haría, pero era importante.

-Yo tampoco mentí en mi votos- su mirada no perdió a la dorada. -Prometo serte leal- Y por unos instantes, Kaoru, vio un destello violeta en ellos.

Ambos se dieron cuenta de que la batalla entre ellos había parado, una tregua se había fraguado.

Pero también sucedió algo que ninguno de los dos percibió, un vínculo se había formado. Y esto, era solo el comienzo de algo mucho más grande…

Hola:

Espero no tengan inconveniente, pero hay la posibilidad de que la historia pasara a una clasificación M (Kenshin podría ponerse un poco apasionado). Si tienen inconveniente háganmelo saber y no incluiré ningún lime o lemon.

Nuevamente con otro capítulo, que espero disfrutaran. Un comentario (el cual agradezco mucho) me decía que deseaban que describiera más las emociones de los protagonistas, espero haber cumplido su deseo, (debo pedir disculpas por el cap anterior, porque creo que descuide un poco ese aspecto, creo que me deje llevar por la emoción y la intensidad de los diálogos).

Otro comentario que fue bastante frecuente, es que sentían que avanzaba un poco rápido con la historia. Sobre estos les puedo decir, que tenemos que tener en cuenta de que la boda con Kenshin es inevitable, no hay otro camino que Kaoru, pueda tomar (es una orden), por tanto, solo el disgusto y la tristeza son las únicas emociones que Kaoru es capaz de sentir. Kenshin por otro lado, encuentra fascinante a Kaoru, por su personalidad, además que el deseo por ella, le domina.

Por lo anterior, donde me enfocare más, es en el tiempo después de la boda, cuando tal vez sin desearlo o sin darse cuenta, otras emociones surjan. (Será interesante ver cómo, estos dos, hacen frente a estas emociones)

Otra cosa que les puedo comentar sobre mis fics, es que usualmente no son largos, son más bien cortos, me gusta enfocarme en la narración de eventos que de alguna forma marquen a los protagonistas, ya sea en su forma de actuar o pensar, o los lleve a descubrir lo que en su corazón se encuentra. Por ello, encontraran cada capítulo lleno de pláticas o eventos importantes, que en mi opinión, cuando se lean, serán intentos y llenos de emoción.

Pero si desean que alargue más la historia, y narre más aspectos, no duden en hacérmelo saber, y tratare de incluirlos en los capítulos

Después de tanta charla, paso a los agradecimientos, ustedes saben que ellos son como la gasolina que hace el motor funcione, a mí personalmente me gusta saber que hay quienes disfrutan de lo que escribo y me dan ese impulso que necesito para tomar la computadora y sentarme a escribir.

Gracias a:

Megu , AdaZu, blackpearly, moon, serena tsukino chiba, taishou, DULCECITO311, Angie-Chiba, Gaby, yvania, Ranka Hime, aledith, andrydark.

No dejen de leer el próximo capítulo. Estará pero muy, muy interesante.

Gracias y hasta una próxima actualización!