Lo siento mucho, pero con esto de la escuela mi tiempo se ve fuertemente reducido, me siento muy apenada con las personas que lo han leído y me han enviado sus reviews, dándome ánimos para que la continúe.
Aunque también quisiera agradecer a:
angiekatica27
Romeo's Caver
Que no dejan de darme ideas y ánimos para continuar esta pequeña historia. Espero que el capítulo les guste y otra vez me disculpo por la tardanza. Además me gustaría avisarles que de ahora en adelante actualizaré una vez por semana.
Capítulo 4:
El abrazo era triste pero a la vez feliz, ambos jóvenes querían expresar con ese abrazo todo lo que sus labios callaban. El aliento del joven provocaba un pequeño cosquilleo en el estómago de la chica, y ella provocaba el mismo efecto en él.
Después de un rato la chica rompió el abrazo, aunque ella quería seguir en esos brazos que le transmitían seguridad y fuerza, sin embargo tenía que prepararse ya que Alyss no sería tan fácil de vencer, además no podía darse el lujo de permitirle ver quiénes eran importantes para ella.
-Buenas noches-murmuró el joven.
-Igualmente- ella se dirigió a su cuarto pero unos brazos la cargaron con fuerza y no la soltaron hasta que llegó a su cuarto.
-Duerme bien Alice-bostezó Raven
-Gilbert… No le digas nada a Oz, yo le tengo que explicar mis razones para hacer esto.
-No te preocupes… Alice piensa bien en tu decisión, pero sobretodo en las consecuencias que te puede provocar…
-Lo sé… No tienes que repetírmelo- suspiró la chica antes de cerrar la puerta en la cara del joven de ojos dorados.
A pesar de que las lágrimas habían parado la presión de su pecho se hacía cada vez más fuerte y la hacía sentir débil pero por suerte ella era lo bastante testaruda como para cambiar de opinión por las palabras y gestos de sus amigos, aunque le preocupaba bastante que haría cuando el momento de decir adiós llegara.
-No, no puedo decirles adiós…
-Jajajaja lo sabía eres muy débil y egoísta como para sacrificarte por los demás.
-Cómo te fascina molestarme verdad Alyss
-Solo quiero ver cómo te retractas de tu decisión y arrastras a tu sirviente al Abyss, lugar en el cual me aseguraré de hacer sus existencias miserables
-Jamás, ya te quiero ver para hacerte ver lo inferior que eres ante el poder de B-Rabbit y cuando lo haga me desharé de ese horrible lugar sin importar que pase conmigo o contigo.
-Ya veremos conejo negro sangrante.
Después de su charla con Alyss, la cadena se sintió realmente agotada y sin poder evitarlo empezó a llorar, cuando sus lágrimas se detuvieron, se cambió su ropa habitual por un camisón sencillo rosa que le había dado Sharon, estaba a punto de acostarse hasta que unos suaves golpes tocaron su puerta.
-Adelante.
-Alice, no me dejes nunca- suplicó la voz de su sirviente mientras corría a abrazarla con fuerza.
-¿Qué?-alcanzó a decir- Acaso Gilbert le había dicho algo-pensó.
-Fue horrible, tu volvías al Abyss, se rompía el sello y te marchabas sin siquiera decir adiós.
-Tranquilo solo fue un sueño-suspiró relajada- Tú me prometiste que siempre estaríamos juntos ¿no?- sonrió tiernamente
-Sí- le devolvió su sonrisa- Pero parecía muy real
-¿Por qué?-preguntó- Maldita Alyss, deja de atormentar a mis amigos…
-Bueno, yo escuchaba la voz de Jack suplicando que me calmara porque tenías cosas que resolver ahí aunque sonaba algo rara como si no fuera la de él, yo no quería soltar su mano pero por alguna razón la Voluntad del Abyss lograba liberar tu poder y tú fuiste atrapada por una especie de oscuridad que hizo que intentaras matarme, además tú y Alyss empezaban a liberar todas las cadenas, cuando reaccionaste, ella te atravesó con tu propia guadaña… Creo que cené demasiado- dijo haciendo un ligero puchero.
-Tonto sirviente, si algún día te llegara a dejar sería porque ya no te necesito- mintió- También sabes que odio estar sola, así que no te preocupes por mí, mejor hazlo por ti y vete a dormir todavía tienes que recuperarte…
-De acuerdo- dijo el muchacho mientras se iba- No olvides que día es mañana.
-Sí, vamos a dormir…- él solo asintió
Las palabras de su sirviente la dejaron pensando en lo que había olvidado. La chica acompañó a su sirviente hasta que se quedó completamente dormido en su cama, después se marchó a su recamara pensando en el fuerte dolor de su corazón.
- Oz no te quiero dejar, a ti ni a nadie pero tengo que hacerlo para evitar que sufran-murmuró cerrando la puerta de su contratista
Ella se puso a pensar en todo lo que había vivido con Oz, Gilbert y demás, todos esos recuerdos la hacían muy feliz pero a la vez la hacían sentir con un dolor muy fuerte en su pecho además de que en su garganta se había formado un nudo horrible; ella no podía rendirse, si se sacrificaba ellos todavía podrían vivir, ser felices, y eso era la mejor recompensa; recogió su pulsera y tuvo una idea.
Empezó a juntar el material que necesitaba para su idea, y sin perder el tiempo empezó a escribir todo lo que su corazón sentía y nunca podría volver a expresar.
Después de un rato la chica se quedó completamente dormida sobre sus papeles mientras sostenía con fuerza la pulsera sin poder evitar que unas pequeñas lágrimas salieran de sus ojos.
-Alice-chan despierta- sonó la voz de Sharon.
Al ver que la cadena no respondía, la empezó a sacudir tiernamente.
-Hay mucha carne- esa frase la logró despertar.- Alice te va doler el cuello si sigues ahí
-Lo siento- dijo parándose rápidamente para tapar con su cuerpo aquellos papeles- ¿Qué sucede?
-Hoy vamos a celebrar tu cumpleaños, no recuerdas que habíamos acordado que hoy lo íbamos a celebrar.
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Todos estaban jugando y terminando los últimos detalles para festejar el cumpleaños de Oz, pero no solo eso, también celebrar que habían logrado recolectar algunos recuerdos clave sobre la Tragedia de Sabrie.
-¿Qué tiene hoy de especial?-preguntó la cadena
-Hoy es el cumpleaños de Oz, Estúpida Coneja
-¿Qué es un cumpleaños? ¿Se come?-preguntó inocentemente
-No tienes remedio- suspiró un exasperado Raven
-Oh vamos Gilbert-kun, no seas malo con ella-dijo Break
-Grosero, grosero- gritaba Emily
-No Emily, no hay que decir siempre la verdad para no lastimar a los demás. Y Alice, un cumpleaños es una celebración o conmemoración por haber cumplido un año más de vida.
-Interesante.
-Coneja… ¿Nunca has celebrado un cumpleaños?
-Si no sabía que son, menos aún celebrarlo Estúpido Cabeza de Algas- exclamó irónica.
-Ya sé- gritó Oz saliendo de la nada- Hay que celebrar el cumpleaños de Alice…
-¿Qué? Enserio harían eso por mí- dijo alegre
-Claro que sí…
-Bueno, ese día todos serán mis sirvientes- gritó con su típico tono.
-Es una buena idea- espetó Sharon sonriendo mientras terminaba el pastel.
-Que les parece el dentro de un mes, este mismo día- sugirió Gilbert
-Entonces queda decidido, dentro de un mese le haremos el mejor cumpleaños a Alice- exclamó Oz
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-Cierto, con que a eso se refería Oz, bueno Sharon-chan ¿Qué debo hacer?
-Tu solo debes disfrutar por cierto… ¿Usarías mi regalo?- dijo Sharon como un gritito debido a la emoción, mientras sostenía una enorme caja.
-Sí-contestó la chica con una gran sonrisa- Son mis últimos momentos con ellos, al menos quiero verlos sonreír como siempre antes de irme, para recordarlo así-pensó
Al ver la decisión de la chica, Sharon abrió la caja y sacó un hermoso vestido color amarillo tenue, bastante largo y lleno de listones por delante, con pequeños detalles rojos y dorados, ella se vistió y dejó que Sharon la arreglara como quisiera.
-Recuerda que hoy somos tus sirvientes- exclamó sonriendo.
Ella solo asintió, después de un largo tiempo Sharon la dejó mirarse, el maquillaje que usaba era muy tenue pero realzaba de alguna manera sus ojos, el vestido era aún más hermoso puesto, parecía que la luz de una vela estaba vistiéndola, los detalles parecían pequeñas estrellas y gemas que le daban el aspecto de un ángel, su larga cabellera había sido recogida en una media coleta sostenida con un listón rojo y un pequeño broche en forma de conejo.
-Solo falta la pulsera- murmuró la pelinaranja, colocando con mucho cuidado la pulsera sobre los pequeños guantes-Perfecta… Kyaa te ves hermosa Alice… Ahora solo hay que ir al carruaje.
Sharon llevó a Alice a toda velocidad hacia el jardín.
-Oye ¿Y los demás?-alcanzó a decir
-Ellos ya están ahí, solo falta la festejada
El camino fue en silencio, solo se veía el bosque hasta que al fin se vislumbró un hermoso lago, una pequeña casa, todo perfectamente decorado con moños de colores, pequeños conejos y detalles de carne.
-Llegamos ama- sonrió
Alice estaba completamente feliz y sonrojada por los hermosos detalles de sus amigos, todos se veían muy atractivos con sus trajes.
Para ser considerada amenaza por muchos, había demasiados invitados: Break, la familia de Oz, Elliot Nightray, su sirviente Leo, Liam y para su desgracia Vincent y Echo, aunque no había ningún rastro de su sirviente ni del Cabeza de Algas.
Cuando ella salió del carruaje todos gritaron.
-Feliz cumpleaños Alice- en ese momento todos fueron a abrazarla, con sus excepciones como Echo y Vincent
Ella empezó a sentirse incomoda por tanto afecto, cosa que todos notaron así que se alejaron de la chica, empezó a sonar el piano cortesía de Elliot, todos empezaron a bailar y divertirse.
Oz y Gilbert estaban charlando muy amenamente aunque se sentían raros ya que eran los últimos en llegar por culpa del enorme pastel que había encargado Sharon, pero el joven pelinegro de pronto se puso muy serio.
-Oz, ¿Quieres a Alice?-preguntó algo preocupado
-Claro que sí, ella es una persona que lleva luz a mi vida, sin importar la situación.
-Me refiero, si la quieres de una forma diferente a la de una amiga.
-No lo sé, creo que la veo como alguien que no quisiera perder nunca ¿Por qué? ¿Acaso Alice te gusta?- preguntó haciendo una cara graciosa.
-¿Qué?-gritó un muy sonrojado Gilbert- Claro que… que… n… no-tartamudeó.
-Vamos Gil, es una chica muy bonita y veo que últimamente estás más al pendiente de ella.
-¿Qué harías si ella desapareciera?-cortó su sirviente.
-Creo que no podría seguir, ella me hace feliz con todas sus ocurrencias, pero sabes… Si ella se va porque así lo decidió para ser feliz, no me interpondré
-Eres alguien muy fuerte.
-No lo creo, solo me adapto a las situaciones… Además sabes que no me gusta obligar a la gente a estar conmigo.
-Oz…
-Pero no me debo preocupar por eso, Alice nunca me dejaría solo o me lastimaría, estoy completamente seguro de eso
Su sirviente esbozó una mirada muy triste ya que él sabía las intenciones de la chica pero como lo había prometido no le revelaría nada a su amo.
-Espero que tengas razón Oz…
