HOLA ¿QUE TAL? GRACIAS POR SEGUIR LEYENDO ESTA HISTORIA. AQUI VENGO A DEJARLES UN NUEVO CAPITULO ESPERANDO QUE LO DISFRUTEN MUCHO.
CAPITULO IV
Castillo flotante de Aincrad, 07 de septiembre 2023, piso 48.
Mientras caminaba por las calles de la ciudad principal del piso 48, dirigiéndome al cuartel del grupo delantero, me preguntaba que estaría haciendo Sachi en esos momentos.
Aquella mañana salí muy temprano sin despertarla. Tan solo le dejé un mensaje en su correo diciéndole que llegaría más tarde. No es que quisiera evadirla, pero lo más probable es que si le decía que iba a ver a Asuna, ella insistiría en acompañarme, lo cual sería un problema ya que quería conseguirle una nueva espada como un regalo sorpresa. Además, tan solo intercambiaría algunas palabras con la sub comandante. Después me iría de ahí a buscar a su amiga la herrera.
Mientras todos esos pensamientos flotaban en mi mente, una voz familiar sonó detrás de mí.
- ¡Que sorpresa verte por aquí!
Instintivamente voltee sobre mi hombro y vi a la persona que me estaba hablando. Su cabello largo y castaño y su atuendo de color blanco con rojo, la hacían destacar de las demás personas a nuestro alrededor. Sus ojos color avellana me veían detenidamente, mientras sus labios dibujaban una leve sonrisa. Había pasado mucho tiempo desde la última vez que vi a Asuna. Ella y yo formamos equipo cuando pasamos los primeros pisos de Aincrad.
- ¡Que suerte! - dije girando completamente - justo la persona que estaba buscando.
La chica cambio su expresión dejando notar su curiosidad.
- ¿Tú me buscabas? - dijo ella con ojos expectantes.
- Hay algo que quiero preguntarte - Le dije.
- Me hubieras mandado un mensaje. ¿O acaso es solo una excusa para venir a verme? - dijo con una sonrisa.
- N-no es eso - dije un poco nervioso - Recuerda que no nos hemos agregado como amigos. Por eso no puedo mandarte mensajes.
- Cierto. Tienes razón. Pero ¿Qué es lo que me quieres preguntar?
Antes de que pudiera contestar, un chico de cabello corto llegó corriendo hasta donde nos encontrábamos. Debía pertenecer al mismo gremio de Asuna, ya que su uniforme era similar al suyo.
- Subcomandante...- dijo el chico aun algo agitado - por fin...lo...lo... encontramos.
Asuna se olvidó de mí y enfocó su atención en el muchacho que acababa de llegar.
- Diles que no avancen antes de que yo llegue. Date prisa. ¡Corre!
El pobre chico miró a la sub comandante pidiéndole clemencia ante la fatiga que tenía. Pero la mirada severa de Asuna terminó siendo más convincente.
El chico suspiro hondo, e inmediatamente después, salió corriendo a cumplir el encargo de Asuna.
- Kirito kun- me dijo ella con una sonrisa - me alegro de que estés aquí. Acompáñame.
Sin siquiera darme tiempo de responder, tomó mi mano y me arrastro por las calles de la ciudad.
- Oye espera... - le dije - yo solo quería preguntarte algo.
- Contestaré a tus preguntas después, pero ahora necesito tu ayuda.
Sin darme tiempo de objetar más. Caminamos fuera de la ciudad hasta un gran campamento, el cual, se encontraba establecido junto a un río. Nos detuvimos a lado de una tienda enorme, la cual, estaba decorada con los colores del gremio de Asuna.
- Espérame aquí - dijo la bella sub comandante, mientras se preparaba a entrar a la tienda.
-Oye espera...
Pero Asuna no me dio tiempo de replicar. Así que sin más remedio que esperarla, me senté y me recosté a la sombra de un árbol.
Media hora más tarde, ella salió de la tienda y se dirigió hacia mí. Yo me quedé quieto disfrutando unos momentos más del agradable clima que había.
- Vamos Kirito Kun. Levántate.
- Dame un respiro - dije con los ojos entrecerrados - Ni siquiera me dejaste hacer la pregunta por la que vine a verte.
- Ah cierto mencionaste algo así hace rato - dijo ella poniendo su dedo índice en sus labios, mientras trataba de recordar.
- Oye, ni siquiera me estabas escuchando ¿verdad? - Dije un poco molesto mientras me levantaba.
- Lo lamento - contestó sonriendo - Pero responderé a todas tus preguntas en cuanto acabe la misión.
- ¿De qué misión hablas?
- Habíamos estado buscando el laberinto de este piso por meses sin éxito alguno. Pero Ahora que lo hemos encontrado, debemos hallar la sala del Boss para terminar este piso.
- Disculpa, pero no puedo esperar hasta que acabes la búsqueda.
- Bueno todo depende de lo bien que nos desempeñemos -me dijo sonriendo.
- ¿A qué te refieres? - pregunté temiendo saber la respuesta de antemano.
- Todos están formando parejas para abarcar más terreno en el laberinto. Tú y yo formaremos equipo y buscaremos la sala del Boss también.
- Espera un momento - dije - Yo no vine aquí para explorar el laberinto. Solo vine a preguntarte dónde puedo localizar a tu amiga la herrera.
- ¿Te refieres a Liz? - preguntó ella - ¿Para qué quieres saber?
- Necesito que forje una espada. ¿Serias tan amable de decirme donde la puedo encontrar?
- Claro que sí - contesto ella - En cuanto encontremos la habitación del jefe de este piso.
- No vas a ceder en tu idea de llevarme ¿Verdad? - dije un poco resignado.
Ella cambio su semblante a uno más serio y me miró con esos hermosos ojos cafés.
- Kirito Kun ¿Acaso has olvidado que estamos encerrados en este mundo? Mientras hablamos nuestros cuerpos reales se deterioran más y más. Tenemos que acabar este juego pronto.
- Te entiendo muy bien -dije tranquilamente - pero tampoco debes caer en desesperación.
- Eres libre en decidir si no quieres ir. Pero si me acompañas podría pedirle a mi amiga Liz que te haga un descuento para tu espada. ¿Qué dices?
No entendía por qué Asuna insistía tanto en que formara equipo con ella. Es verdad que con mi nivel actual podría ayudar al grupo delantero. Pero estaba seguro que había muchos otros espadachines más fuertes que yo dentro de su gremio. Aun así ella quería que yo fuera su compañero. Por otro lado la oferta no estaba mal. Las espadas hechas a mano eran muy caras, así que si podía pedirle a su amiga un buen precio seguramente valdría la pena realizar la expedición.
- Muy bien- Le dije suspirando - Tú ganas. Te ayudaré a buscar la sala del Boss. Pero debes mantener tu palabra.
-¿Con quién crees que estás hablando? - Dijo ella sonriendo - Ah y por cierto deja de ser tan formal conmigo. Háblame por mi nombre.
- De acuerdo… Asuna-chan - dije en tono de burla.
Inmediatamente la subcomandante empuño la espada que llevaba en su cintura con una expresión asesina.
- Es broma, es broma...- dije algo asustado.
- Solo llámame Asuna - dijo ella con el ceño fruncido.
- Muy bien - contesté aun temblando un poco.
Ella abrió su menú de jugador y me mando solicitud para formar equipo conmigo. Yo acepté a la invitación y justo después nos encaminamos al laberinto del piso 48.
Aquel laberinto era uno de los más grandes que había visto hasta ahora. Los corredores eran altos y angostos, sus paredes estaban hechos de ladrillos azules, mientras que el piso era de un brillante mármol blanco.
Habían pasado cerca de dos horas desde que Asuna y yo caminábamos sin rumbo fijo buscando la sala del Boss. Cuando repentinamente, volví a pensar en Sachi. Ya debía ser cerca de mediodía y yo aún no había regresado. Tenía pensado hablar brevemente con Asuna y dirigirme después a ver a su amiga la herrera, la cual ahora sabía que se llamaba Lizbeth. Pero terminé inmerso en una misión junto a la subcomandante.
Justo en ese momento recibí un mensaje de Sachi. Rápidamente abrí el menú principal sin dejar de caminar y lo leí. Decía "Hola Kirito. Espero que estés bien. Te prepararé algo delicioso para la cena. Vuelve pronto. Sachi" Después de leer aquel mensaje no pude evitar sonreír. Mi compañera se dio cuenta de mi gesto y se acercó a mí.
-¿Recibiste un mensaje?- preguntó la subcomandante.
- Sí, era de Sachi - dije olvidando que Asuna no la conocía.
- ¿Sachi? - Preguntó intrigada - ¿Quién es ella?
- Es una amiga y compañera de mi gremio.
- ¡¿Te uniste a un gremio?! - Preguntó ella un poco exaltada.
- ¿No te has dado cuenta? El icono del gremio aparece arriba de mi barra de HP.
Asuna observo con detalle mi barra de HP y abrió los ojos con asombro
- ¡Tienes razón! - Dijo ella antes de soltar una pequeña risa.
Recordé cuando ella y yo formamos equipo hace algún tiempo, cuando derrotamos al jefe del primer piso. En aquel momento ella tampoco se había percatado que nuestros nombres aparecían junto a nuestra barra de vida.
- No has cambiado nada - le dije.
- Pero tú sí - dijo ella sonriendo - Al fin dejaste de ser un "solo player" y te uniste a un gremio. Eso me da mucho gusto.
Normalmente Asuna era una líder implacable. Pero conmigo se comportaba diferente. Quizás en el fondo esa era su verdadera forma de ser. Una faceta que solo yo había conocido.
-Bueno quizás debamos tomar un descanso- dijo ella - Hemos estado caminando y peleando con monstruos un largo rato.
- Si tienes razón - dije asintiendo.
Nos sentamos junto a un pilar en una de las paredes del pasillo.
Ella uso su menú y tecleo algunos botones. Inmediatamente después un mantel apareció junto a una botella, dos vasos y mucha comida. Ella tomó un sandwich envuelto en un pañuelo azul y me lo extendió.
- Toma - me dijo ella.
Tome el sándwich, el cual tenía una apariencia muy apetitosa.
- Muchas gracias - le dije.
Probé un bocado del sándwich que me había dado Asuna. Su cubierta era crujiente con un condimento salado. Mientras masticaba percibí los sabores mezclándose en mi boca con una suavidad indescriptible. Era extraordinariamente delicioso. No se asemejaba a nada de lo que había probado en Aincrad. Finalmente cuando acabé de degustar aquel bocado, miré a Asuna.
- Es…delicioso...esta...
Delicioso - dije casi susurrando.
Asuna sonrió complacida.
- Que bueno que te gustó.
- Si puedo preguntar... - dije en tono serio - ¿Dónde puedo comprar esta comida?
- ¿Eh? - dijo ella - No se pueden comprar.
- ¡Lo sabía! - dije - Este manjar es demasiado suculento para que cualquiera lo disfrute. Debe ser algún ítem especial que se gana venciendo a algún Boss. ¿No es así?
Asuna miro hacia un lado con sus mejillas sonrojadas.
- En realidad yo lo preparé - dijo ella.
- ¡¿Cómo dices?! - dije sorprendido - O sea que ¿Esta es comida casera?
- Así es. He aumentado mi nivel en cocina - Dijo orgullosamente.
- Te felicito - contesté sonriendo - Es tan deliciosa que podría venir todos los días para probar tu comida.
- Si te unieras al grupo delantero te prepararía comida a diario.
- ¿En serio? - dije tentado a aceptar de inmediato.
- Claro que sí - dijo ella sonriendo - Pero tendrás que esforzarte mucho. Si haraganeas no te daré nada.
- Ya sabía que había trampa en ello. Aun así tengo intención de unirme al grupo delantero. Pero aun no es el momento.
Ella me observó por uno momentos. Quizá quería preguntarme por alguna razón de mi decisión. Pero al final no lo hizo. Ambos degustamos el sabroso almuerzo y platicamos amenamente y después continuamos la marcha.
Mientras caminábamos por los largos corredores encontramos una enorme puerta de Acero. Era casi idéntica a las puertas de los jefes de cada piso. Pero con algunas diferencias. Había figuras de monstruos y dragones grabados en ella. Normalmente la puerta de un Jefe no tenía decorados como esos. Un escalofrío recorrió mi cuerpo. Definitivamente algo muy peligroso se encontraba del otro lado.
- Esa es...
-... La sala del Boss - dijo la subcomandante completando la oración.
-Aun así se ve diferente a las puertas de los otros pisos - le dije - quizá esta no sea la habitación que buscamos.
- Echemos un vistazo para estar seguros - dijo Asuna.
Yo no estaba muy de acuerdo con esa idea. Pero la única forma de saber si era la habitación correcta era abriendo esas puertas.
- Bien, pero prepara un cristal de tele transportación- dije finalmente.
- No llevo ninguno conmigo ahora mismo.
- En ese caso entraré yo.
-Espera Kirito-kun...
- No te preocupes - le dije mientras empujaba la enorme puerta de metal - Solo me aseguraré de que esta no sea la sala del Boss como tú dices.
-Ten cuidado Kirito-Kun - dijo Asuna preocupada.
- No te preocupes. Lo tendré.
Entré cuidadosamente a la habitación. Definitivamente no era la sala de un boss. Era un poco pequeña. Las paredes estaban hechas de roca volcánica. No había ninguna luz a excepción de una enorme antorcha en el centro. Tampoco había ninguna decoración, dándole más el aspecto de una caverna que de una sala. Mientras observaba con detenimiento la habitación. Se oyó un crujido metálico. En ese momento la puerta de la mazmorra comenzó a moverse y pude escuchar un grito de Asuna.
-¡Kirito-kun!
La puerta se cerró completamente. Estaba atrapado.
En ese momento Un temible bramido hizo que me pusiera alerta y volteara hacia atrás. Frente a mí, apareció sin aviso y de la nada un temible dragón negro.
Miré estupefacto a la enorme bestia que se acercaba hacia donde estaba. Sus colmillos estaban afilados y brillaban aun con la poca luz, en la caverna. Sus ojos destellaban un siniestro color ámbar. Su cuerpo, rodeado de escamas lucía traslucido a momentos, dejando ver su esqueleto. Parecía un Dragón Fantasma. Arriba de sus ocho barras de HP pude vislumbrar su nombre "Night Shadow Dragon". En ese momento recordé mi experiencia en la versión beta de SAO. Recuerdo que algunos jugadores que llegaron más lejos que yo hablaban de un siniestro dragón igual de poderoso que un jefe de piso. Una bestia de color negro que nadie antes había podido vencer. Y que se encontraba en uno de los laberintos de los pisos intermedios. Y para mi mala suerte justo ahora estaba frente a él. Mi primer impulso después de ver aquella magnifica y aterradora bestia, fue usar mi cristal de tele transportación. Pero este no funcionó. Justo como me había pasado en el piso 27. Realmente estaba atrapado.
Sin ninguna otra alternativa más que pelear, desenfundé mi espada Windbreaker y le hice frente. El feroz dragón rugió aceptando el desafío y se lanzó al ataque. Corrí alrededor del monstruo y mientras lo hacía, activé la "swordskill" Slant. Un brillo de color azul salió de mi espada y golpeó en forma diagonal una de las patas del dragón. Pero a duras penas conseguí hacerle algo de daño. La oscura criatura se enfureció y me atacó usando su cola como un látigo. Yo salté tratando de esquivar, pero no pude lograrlo. Su cola me abofeteó lanzándome a través de la hoguera hacia una de las paredes rocosas. A pesar del fuerte golpe mi HP no disminuyó gravemente. Sin embargo no duraría mucho si seguía luchando de ese modo.
En esos desesperados momentos no pude evitar pensar en Sachi. Recordé el mensaje que me mandó y la imaginé esperándome sin descanso sin que yo apareciera. La vi llorando enterándose que perdí la vida en un calabozo. No podía permitir que eso ocurriera. Tenía que regresar con ella.
Cobrando fuerza dentro de mí, me levanté sin darme por vencido. Por mi experiencia jugando MMORPG, sabía que hasta las criaturas más poderosas tenían un punto débil. Observé estudiando sus movimientos. Todo el cuerpo de la bestia estaba cubierto por esas durísimas escamas negras, todo excepto...
-Bueno, creo que vale la pena intentarlo - dije sonriendo.
El dragón aguardaba impacientemente lanzando alaridos que resonaban con fuerza en la caverna. Lancé mi brazo hacia atrás y lo mantuve a la altura de mi hombro. Mi espada tomó un color carmesí brillante, mientras preparaba mi habilidad con la espada, el "Vorpal Strike". Era una técnica veloz y poderosa que me permitía aumentar al doble el alcance de mi espada. Era una de mis técnicas favoritas. Sin embargo después de utilizarla tardaría un largo tiempo de espera antes de poder usar otra swordskill. Pero si estaba en lo correcto esta sería la única manera de derrotar al dragón. Aguardé unos momentos manteniendo la habilidad en espera. Observé como la piel del dragón se volvía traslucida en algunas partes hasta que descifré el patrón.
- Uoooohhhh!- Grité furiosamente lanzándome al ataque.
Mis pies impulsaron mi movimiento guiándome a gran velocidad. Mi brazo derecho se lanzó hacia adelante junto con mi espada. En un instante y con tremenda fuerza golpee la pata del dragón que tenía una apariencia transparente en ese momento. Un crujido se oyó junto a mi mano. Al principio pensé que se trataba de mi espada quebrándose. Pero en realidad era la pata del monstruo que fue rebanada gracias al Vorpal Strike. El dragón perdió el equilibrio y cayó retorciéndose. Yo me alejé, ya que el periodo de enfriamiento después de usar la swordskill había iniciado. Justo como pensé, la bestia era casi indestructible, pero era débil en las partes donde su piel se volvía trasparente. Mire el HP del dragón desplomarse un octavo de su totalidad. Al parecer había encontrado su punto débil. Pero el dragón no sería vencido tan fácilmente. Aun sin una pata, siguió atacando con su hocico y sus garras. Yo esquivé los ataques hasta que pudiera usar nuevamente una skill y cuando el momento llegó, ataqué usando la habilidad "Vertical Square".Realicé cuatro cortes consecutivos que asemejaban la forma de un cuadrado y corté su cola. A partir de ese momento no me detuve. Seguí lanzando skills a las partes débiles del dragón hasta que logre vencerlo por completo. Cuando el cuerpo del dragón se destruyó en miles de fragmentos cristalinos y la palabra "Congratulations" apareció, yo me desplomé abatido en el suelo. Después de descansar unos segundos y curar mis heridas con pociones, vi que el temible dragón me había dejado un ítem especial como premio. Me levanté para acercarme y tomar mi premio. Abrí mi sistema de almacenamiento y observé el nombre del objeto. Decía: "Black Dragón Leather". Algunos de estos ítems dejados por los monstruos que se combatía resultaban ser muy útiles. Y al parecer esta "piel de dragón" era un ítem muy raro y difícil de conseguir.
En ese momento la puerta se abrió y pude ver a Asuna de pie esperándome con los ojos llorosos.
- ¡Idiota! - me dijo ella antes de correr a abrazarme.
- Bueno... - dije sonriéndole - Creo que esa no es la sala que buscábamos.
Ella dejo de abrazarme y endureció su semblante otra vez.
-No vuelvas a hacer algo tan descabellado ¿Oíste?
- Oye tú eras la que quería echar un vistazo en primer lugar - dije sonriendo- Bueno, ¿Qué te parece si seguimos con la búsqueda?
- Respecto a eso... - dijo mientras tecleaba su menú y me mostraba el mapa del laberinto.-Uno de los equipos ya encontró la sala del Boss.
- Bueno supongo que eso significa que la búsqueda ha terminado - dije aliviado.
- Por ahora - sentencio Asuna - Aun debemos derrotar al jefe del piso.
- Bueno cuando hagas la reunión para enfrentar al jefe mándame un mensaje.
- ¡Oye! - dijo Asuna acercando su rostro al mío con ojos amenazantes- Aun no te tengo en mi lista de amigos. Agreguémonos.
- M-muy bien - dije alejándome un poco.
Ambos mandamos la invitación y nos agregamos como amigos.
- Asuna...con respecto a lo de tu amiga Liz…
- Muy bien creo que te lo ganaste. Vamos a verla.
Salimos del calabozo y nos dirigimos al portal de ese piso.
- Ciudad de los inicios - dijo Asuna.
Una luz azul nos envolvió a los dos y en un par de segundos aparecimos en el primer piso de Aincrad.
- Por aquí - Dijo Asuna tomándome de la mano.
Caminamos por la ciudad mientras me venían malos recuerdos de ese lugar. Como el primer día que viví dentro de SAO con la declaración de Kayaba Akihiko en la Plaza central. Y la vez que abandoné a Klein para continuar como jugador solitario. Eso era algo de lo que aún me seguía causando remordimientos. Moví mi cabeza tratando de alejar aquellos pensamientos y seguí caminando. Finalmente después de varios minutos llegamos a una pequeña casa cerca de las afueras de la ciudad. Era una casa común hecha con bloques de cemento gris y techo de madera.
- Esta es la casa de Liz- Dijo Asuna tocando la puerta - Es algo pequeña, pero ella está ahorrando para comprar un taller más grande. Hay una casa muy linda en el piso 48 que le interesó, pero aún no tiene suficiente dinero.
- Ya veo - dije mientras veía la casa.
Pasaron un par de minutos y nadie salía de la vivienda.
- Ahhh- suspiro Asuna - No debe estar en casa. Lo lamento Kirito Kun.
- No te preocupes - le dije sonriendo- Vendré en otra ocasión. Solo no olvides decirle a tu amiga que me dé un buen precio.
- Claro que sí - dijo ella sonriendo.
En ese momento recibí un nuevo mensaje. Abrí mi menú e inspeccioné el recado. Decía: "Hola Kirito. Si ya regresaste espera por mí por favor. Fui al piso 1 a visitar a mi amiga Freya. Ella tiene una tienda de ropa en la ciudad de los inicios. Cuídate por favor. Sachi."
- Creo que conozco esa tienda - Dijo Asuna atrás de mí - ¿Por qué no vamos?
Yo me sobresalté. Mientras veía el mensaje no me di cuenta que Asuna estaba asomándose atrás de mí leyendo también.
- Eh...bueno...- dije balbuceando - Debes...eh... estar cansada y quizá tengas cosas que hacer en tu gremio, no quiero retrasarte.
Ella simplemente me sonrió y me tomó de la mano.
- No te preocupes. Vayamos. Quiero conocer a Sachi.
Nuevamente siendo llevado por Asuna sin poder replicar al respecto, caminamos de regreso a la ciudad y llegamos a una tienda que aunque era pequeña, era muy elegante. Pasamos a través de una puerta de caoba tallada y entramos. Mientras caminábamos me di cuenta que la tienda era más grande de lo que parecía por fuera. Había una gran variedad de ropa y armaduras, fundas para espada, y vestidos elegantes. Y justo al fondo de la tienda pude ver una barra hecha igualmente de caoba, la cual era parecida a la de un bar, solo que mucho más elegante. Allí se encontraban platicando dos chicas. Una tenía el cabello corto y de color púrpura. Vestía ropa casual del mismo color que su pelo. Se trataba de Freya. La otra chica era Sachi. Quien estaba usando un hermoso vestido corto de color azul. Tenía una tiara blanca con una rosa azul adornando su cabello. Y usaba unas zapatillas blancas. Jamás había visto que ella usara esa clase de ropa. Pero le quedaban muy bien, se veía muy hermosa.
Nos acercamos hacia donde estaban las dos chicas, mientras mi atención se centraba en Sachi. La primera en notar nuestra presencia fue Freya. Con la mano le indicó a Sachi que volteará. Ella giró su cabeza y me vio. Sus ojos se iluminaron y sonrió. Corrió unos cuantos pasos para acortar la distancia entre nos otros. Pero se detuvo rápidamente al ver a Asuna. Ellas dos se quedaron viendo unos segundos con una expresión fría. De repente el ambiente se sintió un poco tenso.
Yo me acerqué a Sachi para acabar con aquella extraña atmósfera.
- Hola Sachi - le dije - ¿Cómo estás?
- Kirito. .. - Dijo ella volteando a verme y sonriendo. Luego me tomó me del brazo como suele hacerlo - Te extrañé.
- ¡Ejem! - Tosió Asuna llamando nuestra atención.
-Ah...cierto - dije un poco nervioso.
Me aleje gentilmente de Sachi y aclaré mi garganta.
- Asuna, ella es Sachi, mi amiga y compañera de gremio - dije formalmente haciendo las presentaciones - Sachi, ella es Asuna, subcomandante del gremio Knights of Blood.
- Mucho gusto Asuna-san- dijo Sachi haciendo una reverencia con su vestido.
- El gusto es mío Sachi - dijo Asuna.
- Y dígame - dijo Sachi - ¿Qué está haciendo la subcomandante en un lugar tan lejos del grupo delantero?
- Tan solo acompañaba a Kirito kun - contestó Asuna sonriendo - Estamos formando equipo el día de hoy. Acabamos de explorar el calabozo del piso 48.
- Ahhh ya veo - dijo Sachi devolviendo la sonrisa. Luego ella me miró con una cara de disgusto. Era raro verla enfadada.
- Bueno le agradezco que haya escoltado a Kirito hasta aquí - continuó hablando Sachi mientras trataba de volver a sonreír y me volvía a tomar del brazo.
- Oh, no hay problema - contestó Asuna - disfruto mucho su compañía. Y estoy seguro que él aprecia la mía. ¿No es así Kirito kun?
- Eh...Bueno...sí - contesté vagamente.
Sachi apretó mi brazo con más fuerza.
- Por cierto Kirito - Dijo Sachi sin dejar de sonreír - Debes tener algo de hambre ¿No es así? Vamos a nuestra casa a comer.
Por primera vez el temple de Asuna se quebró.
- ¿S-su casa...? - dijo ella casi en voz baja con expresión de asombro.
- ¡Asi es! Ellos dos viven juntos - Confirmó Freya quien se había acercado a nosotros sin que me diera cuenta - Ambos hacen una linda pareja ¿No le parece subcomandante Asuna?
Sachi se sonrojó y hundió su cabeza en mi pecho muy apenada.
- Bueno...- dijo Asuna disimulando sus emociones - Son compañeros de gremio después de todo. Es normal la convivencia y cercanía que tienen, pero…- Asuna se mordió los labios y después me miró. Pude notar un poco de tristeza en sus ojos - ¿Son sólo amigos cierto Kirito Kun?
La pregunta de Asuna me tomó por sorpresa. Mientras formulaba con cuidado mi respuesta Sachi me abrazó con más fuerza. Pero justo antes de que pudiera hablar, un hombre desconocido entró por la puerta. Por su apariencia debía ser miembro del gremio de Asuna. Vestía una armadura blanca brillante con algunos tonos en rojo y una capa del mismo color. Su cabello era largo, su rostro era alargado, y sus facciones parecían poco amistosas.
- ¡Asuna sama...! - Dijo mientras se acercaba a nosotros- La hemos estado buscando por todas partes.
Asuna volteó mirando con desagrado al hombre que acababa de entrar.
- Kuradeel...- dijo ella fríamente - ¿Qué haces aquí? ¿Cómo me encontraste?
- Uno de nuestros compañeros escuchó que vendría al piso uno. Varios miembros del gremio y yo la hemos estado buscando sin descanso. El Comandante Heatcliff la está buscando con urgencia.
- Ya veo...- dijo Asuna sin ánimo alguno.
El hombre llamado Kuradeel me miró con ojos rencorosos un par de segundos, y después enfocó nuevamente su atención en la subcomandante.
- Asuna sama - dijo él - Debemos darnos prisa. Como su escolta personal, debo llevarla sana y salva ante el Comandante.
- De acuerdo, vamos - contestó Asuna molesta.
Ella volteó a verme y me sonrió.
- Kirito Kun...fue agradable estar contigo hoy. Espero que seas mi compañero en otra ocasión.
- Claro...- le dije - Cuídate y gracias.
Kuradeel y Asuna salieron de la tienda, dejando un incómodo silencio detrás de ellos.
- Kirito...- dijo Sachi - vamos a casa.
- Muy bien - la contesté.
Nos despedimos de Freya y regresamos al piso 23. Durante el trayecto nadie dijo ni una palabra. Entramos por la puerta de nuestra casa y Sachi se sentó en el sofá. Yo permanecí de pie junto a la puerta por algunos momentos sin saber qué hacer. Era obvio que Sachi estaba enfadada conmigo. Y aunque mis intenciones siempre fueron buenas, terminé lastimándola al ocultarle que iría a ver a Asuna.
Decidido a disculparme con ella, caminé a través de la sala hacia el sofá. Fue hasta entonces que me di cuenta que algunas lágrimas rodaban por las mejillas de Sachi.
- Sachi...- dije mientas me sentaba a su lado.
Instintivamente puse mi mano en su hombro. Al principio creí que se apartaría de mí, pero en cambio ella tomó mi mano y se recargó en mi hombro.
- ¿Por qué no me dijiste a donde irías Kirito? - dijo ella - ¿No me tienes confianza?
- No es eso Sachi... Respecto a eso...
- Ella es mejor compañera que yo...¿Fue por eso te fuiste a explorar el piso 48 con ella? O acaso… ¿Te gusta estar con Asuna san?
Abracé a Sachi gentilmente.
- No es lo que piensas Sachi. Yo fui con Asuna a preguntarle dónde podía encontrar a un herrero, para que forjara una espada para ti. No te lo dije antes porque quería darte la espada como un regalo sorpresa. Perdóname por no habértelo dicho antes.
Sachi levantó su rostro y me miró detenidamente.
- Una espada...¿Para mí?
- Así es - le contesté- Yo quiero que tú seas mi compañera. Quiero que pelees a mi lado.
Ella sonrió y me abrazó.
- Me gustaría que mañana me acompañaras a ver a la herrera ¿Qué dices?
- Claro que sí Kirito- Contestó Sachi.
- Por cierto - le dije - Hoy te ves muy hermosa.
Aquellas palabras hicieron la hicieron sonrojarse. Ella me sonrió halagada. Y se recostó junto a mí en el sofá.
- G-gracias Kirito - contestó Sachi.
CONTINUARÁ...
