Capítulo 4: Los ninjas del sonido atacan.

(Opening: You´re gonna go far, kid - The Offspring)

02 de febrero. Konoha.

La mañana sin dudas era más hermosa de lo normal con un perfecto cielo despejado y dejando al sol iluminar con plenitud la aldea oculta de la hoja, mientras los frescos vientos de los cientos y cientos de árboles dentro y fuera de la misma evitaban el calor, no se podía pedir un día más perfecto. Sin embargo, cierto ninja de ojos azules y alborotado cabello rubio no parecía disfrutar mucho de tal belleza. El joven Naruto deambulaba por las calles bastante desconcentrado sumido en sus pensamientos hasta el punto de no saber dónde estaba ni tener un rumbo fijo.

La pesadilla que había tenido la noche anterior no salía de su mente, pues la recordaba como si hubiera sido real, esa criatura negra de un solo ojo, luego al zorro de nueve colas detrás ¿Significaba algo?

– ¿Qué era esa cosa? Por más que lo piense no puedo averiguarlo, jamás había visto nada similar en ningún lado, a pesar de que solo fue un sueño, no puedo dejar de pensar que es una aviso, algo significa – Murmuraba para sí mismo.

Mientras paseaba sin rumbo cierta chica de ojos perla y cabello azul logró verlo y algo tímida decidió acercarse para saludarlo.

– Naruto – Llamó con su dulce voz acercándose al rubio – ¿Naruto? – Insistió ante el silencio del rubio.

A pesar de estar justo a su lado las palabras de la chica no le hicieron reaccionar hasta unos segundos después luego que ella insistiera un poco más.

– Hinata – Alegó saliendo de su trance al verla a su lado – Disculpa, estaba algo distraído.

– Si, lo noté. Parecías muy concentrado en algo, además de serio ¿Estas bien? – Cuestionó con cierto interés además de un leve rubor en sus mejillas por estar con él.

– No, no creo que sea algo tan importante Hinata, es algo que soñé anoche, pero no puedo de dejar de pensar en ello – Respondió suspirando llevándose las manos a la nuca y mirando al cielo.

– ¿Un sueño? Debió ser algo importante para hacerte pensar tanto.

– Fue más bien una pesadilla – Respondió un poco más serio, logrando sorprender a la chica y preocuparla un tanto – Necesito hablar con Jiraiya, él puede decirme que significa mi sueño. Lo siento Hinata nos vemos luego – Alegó al instante comenzando a correr en dirección a donde creía que estaba su maestro.

– Es, espera yo… – Trató de decir algo más pero el chico ya se había alejado demasiado como para oírla. Suspiro algo decepcionada.

Por otro lado, ahora en la oficina de la hokage. Tsunade tenía una reunión a puerta cerrada con Jiraiya y Kakashi que hablaban sobre un tema muy en particular, la situación de Naruto.

– Naruto ha tenido un avance significativo en su entrenamiento, podría decir que su poder y habilidades han avanzado mucho durante estos últimos tres años. El chico ya no es un niño y no veo la necesidad de estarlo restringiendo y protegiendo tanto – Comentó el sabio pervertido sentado en uno de los sofás frente al ninja de la máscara.

– Puede que tengas razón Jiraiya, sin embargo, por más fuerte que sea Naruto sus principales enemigos son los Akatsuki, y aun que desconocemos la identidad de todos los miembros solo con Itachi Uchiha y Kisame es suficiente para darnos cuenta que son ninjas de muy alto nivel, Naruto por más que haya mejorado no deja de ser una presa fácil para ellos – Alegó de forma tranquila Kakashi.

– No olvidemos a Orochimaru y Sasuke Uchiha, ese par son un riesgo igual para la aldea, además que Naruto no se detendrá hasta reencontrar a su ex compañero – Agregó la Hokage desde su escritorio mientras analizaba la situación – Como va lo de Naruto con el Zorro ¿lograste algún avance? – Miró a su compañero de cabello blanco largo.

– Cero por ciento de avance – Respondió al instante mientras suspiraba pesadamente mirando al techo – El chico rechaza por completo el uso del Kyubi, lo detesta y ni siquiera le agrada que lo mencionen. Y dudo que la reacción del zorro hacia él sea diferente. No importa cuánto nos enfoquemos Naruto nunca usará el poder del zorro de forma voluntaria.

– ¿Usar el poder del zorro? – Alegó Kakashi sin entenderá que se referían los sannin.

– Le ordené a Jiraiya que durante su entrenamiento con Naruto intentara desarrollar algún vínculo que le permitan a Naruto usar el poder del Kyubi. Si los Akatsuki atacan necesitaremos todo el poder que tengamos para defendernos – Comentó de forma seria, pero, sin atreverse a mirar a Kakashi a los ojos pues sabría su reacción.

– ¿Creo que no entendí bien? Hablaste de Naruto como si fuera un arma – Alegó el ninja del a mascara de forma algo serio.

– Nunca dije que Naruto fuera un arma Kakashi – Suspiró sabiendo que no sería fácil explicarse – Él es un ninja, pero posee algo que nadie más tiene, algo que puede ayudarnos a defender la aldea.

– ¿Obligándolo a usar el poder del zorro? Naruto detesta usar ese poder y detesta ser su portador. Él único trabajo del chico es contener al zorro y lo ha hecho sin problemas durante los últimos años, no podemos obligarlo a usar ese poder si él no quiere – El ninja se notaba algo molesto ante las intenciones de la hokage.

– ¡Nunca dije nada de obligarlo! – Exclamó también ella ante las réplicas de Hatake – Naruto es un ninja muy importante para nuestra aldea, y para mí. Jamás le haría daño a ese chico ni lo obligaría a anda, aun así, tenemos que entender que él puede ser lo único que pueda salvar la aldea en el peor de los casos. Ahora te recuerdo que soy tu hokage, no confundas nuestra amistad Kakashi, aún me debes guardar respeto – Le miró de forma seria y molesta.

El ninja de la máscara no tuvo más que asentir haciendo una reverencia, luego dio media vuelta con intenciones de irse sin decir nada.

– Aun no te vas Kakashi, no hemos terminado – Llamó su hokage mientras regresaba a su asiento – Jiraiya debe retirarse para buscar más información de los Akatsuki, tu seguirás el entrenamiento de Naruto.

– Realmente dudo ser de utilidad, no conozco algún método para que Naruto pueda usar la fuerza del zorro sin dejarlo salir – Dijo serio mirándola sobre su hombro.

– No te preocupes por eso, alguien te ayudará – Al instante dio la orden para que alguien que esperaba fuera entrara. Dicho hombre era un ANBU pues llevaba el uniforme aún. Se retiró la máscara revelando su identidad.

– ¿Yamato? – Cuestionó Kakashi sin entender el motivo de la presencia de ese raro ninja.

– El capitán Yamato te ayudará en el entrenamiento de Naruto, supongo entiendes la naturaleza de las habilidad del capitán, con las… – Tsunade fue interrumpida por Kakashi.

– Si, lo conozco. Posee las células del primer hokage, ya entiendo el por qué puede ser de utilidad en el entrenamiento con Naruto – Comentó Kakashi de forma seria.

– Así es, también se unirá a tu equipo para que pueda conocer a Naruto mejor – Agregó ella – Dicho esto, puedes retirarte Kakashi.

Este solo asintió, cruzando su mirada con la de ese misterioso ninja de ANBU, quien poco después hizo lo mismo para irse con su, ahora, compañero.

– Parece que Kakashi no se lo tomó tan bien como nosotros ¿No? – Sonrió el sabio, quien hasta entonces permaneció en silencio.

– Si, lo sé – Suspiró la hokage tratando de relajarse – Sé que no es tan fácil entenderlo, pero es algo necesario… Aunque ¿Ya no estoy tan segura? – Al final ella se notó algo dudosa.

– ¿Tu, dudado? Eso sí que es raro – Esto lo dijo Jiraiya en forma de broma acercándose a ella – Al principio tampoco me gustó la idea, usar a Naruto como es un arma… – Rápidamente fue interrumpido.

– ¡Él no es un arma! – Reclamó ella al instante. Para luego dar paso a un corto silencio – ¿Hacemos lo correcto?

El sabio la notó más insegura, casi arrepentida de su plan. Se acercó a su lado y puso su mano en el hombro de la rubia de forma suave para apoyarla.

– Es lo correcto Tsunade, Naruto no es un arma, es quien puede salvar la aldea, y como dijo Kakashi no lo obligaremos, trataremos de convencerlo – Esto lo dijo con un tono algo suave para animar a la hokage.

– ¿Y si no podemos convencerlo? – Le miró con sus preciosos ojos castaños que ahora estaban llenos de incertidumbre. Esperando una respuesta que la hiciera sentirse mejor con ella misma.

– Conoces a Naruto, él es capaz de hacer lo que sea por su aldea, incluso olvidar el miedo y rencor que tiene por el zorro – Respondió el sabio adornado sus palabras con una sonrisa llena de seguridad.

– Si es verdad. Él es así, capaz de hacer cualquier cosa proteger a los suyos, para protegernos – Sonrió solo perdiéndose en los recuerdos.

Un pequeño silencio se hizo presente hasta que Jiraiya lo terminó buscando molestar a su compañero, para de alguna manera distraerla de todo este asunto del zorro y Naruto, arriesgándose a salir algo herido.

– Oye Tsunade ¿Alguna vez pensaras en casarte? Ya no eres una jovencita – Como siempre lo hacía solo para molestarla pues sabía la reacción de ella ante esas palabras.

– Sera mejor que te vayas ahora a tu misión o te mando al hospital – Espetó algo molesta arqueando la ceja y denotando una vena en su frente.

Sin más el sabio se retiró solo riendo de la típica reacción de su compañera ante ese tipo de preguntas. Horas más tarde, ya por el medio día, el ninja rubio y con bigotes en las mejillas se encontraba en una banca del parque, esto por indicaciones de Kakashi con quien se reuniría, junto con Sakura para la presentación del nuevo integrante del equipo. De momento, Naruto estaba solo, sentado y mirando al cielo perdido en sus pensamientos.

– Naruto, veo que ya llegaste – Saludó su compañera de cabellos rosas acercándose a él, notando que no le hacía caso por estar distraído – Naruto ¿pasa algo? – Insistió sin resultado.

Fácilmente encontró la forma de sacarlo de su trance y esta fue mediante un golpe en la cabeza, que si bien le sacó un pequeño quejido, junto con un pequeño chichón, al menos lo hizo reaccionar.

– ¿Qué te pasa Sakura? – Alegó sobándose la cabeza algo adolorido.

– ¿Qué te pasa a ti? Estabas como tonto solo mirando al cielo ignorándome… además, ni te pegué tan fuerte – Respondió cruzada de brazos y arqueando la ceja.

– ¿Otra vez estaba distraído? Es la segunda vez, lo siento Sakura – Se disculpó, eso sí era raro.

Eso sí que desconcertó a la chica, lo normal hubiera sido tenerlo quejados por el "golpecito" que le dio durante un largo rato, pero parecía que no le importaba.

– ¿Naruto, seguro que estas bien? La verdad te noto algo raro – Cuestionó curiosa sentándose a su lado en la banca.

– Hinata me preguntó lo mismo – Suspiró él – La verdad si, y no. Veras Sakura, anoche tuve un sueño muy extraño que no puedo sacar de mi mente, bueno, más bien una pesadilla.

– ¿Una pesadilla? – Se dijo así misma – ¿Puedo saber de qué se trataba?

– Pues había un extraño ser detrás de mí en mi habitación, era completamente negro, como una sombra, lo único que se podía ver de él era un enorme ojo en toda su cara, y me miraba muy fijamente, como si me analizar, como si buscara algo en mí. A pesar que era un sueño lo sentí tan real, incluso la sensación de paralizarme al verlo fue tan real. En seguida de eso apareció el zorro detrás de nosotros rugiéndole a esa cosa, como si lo molestara – Todo esto lo relató el ninja rubio con una gran intriga sobre si tenía algún significado – Aunque quizás solo estoy exagerando las cosas y realmente no significa nada.

No obstante ante algo así Sakura estaba bastante sorprendida. Por más que uno se convenciera, esa clase de sueños siempre significan algo, la chica le miró con preocupación mientras rubio solo sonreía agachando la mirada

– ¿Hablaste con Jiraiya sobre eso, quizás él pueda ayudarte a saber qué significa? – Sugirió ella.

– Jiraiya está muy ocupado con Tsunade, y no quiero molestarlo por algo tonto como una pesadilla. Estoy seguro que no significa nada – En el fondo Naruto no creía sus propias palabras, solo quería que ella no se preocupara.

– Naruto – Susurró ella, seguía preocupada, aunque no sabía cómo ayudarle.

Sin más que hablar solo les restó esperar el arribo de su líder de equipo y maestro.

Ahora regresemos a la locación de los samurái. El proyecto de base avanzaba rápidamente, no obstante, aún estaban lejos de establecer lo que necesitan, pues solo un tercio de la flota había tocado tierra, esto es porque la cantidad de personas es tan grande que necesitaban aclimatar toda la aldea y terrenos cercanos para que estos pudieran acomodarse. Bajo el mando del heredero de Tokugawa los ashigaru que había desembarcado trabajaban incesantemente en las remodelaciones y construcciones necesarias. En la cima de la colina, donde antes había una especie de ayuntamiento rodeado por una empalizada, Kazuhiro y Tetsuo supervisaban la construcción de una sala de reuniones, en la cual en próximos días se llevaría a cabo la primera reunión de los siete daimyo de la Gran Alianza Samurái.

Todos parecía bastante pacifico, hasta que cierto grupo de ninjas atacaron desde el bosque. Un escuadrón de ashigarus buscaba comida en los bosques, estaban bastante distraídos, incluso sin sus armas cerca, eran un escaso grupo de cinco. Sin que lo notaran diez sombras se movían entre los árboles en sumo silencio y muy ágilmente. Los ninjas del sonido tomaron posiciones rodeando a los incautos. De la nada arrojaron sus kunais ferozmente dando muerte a dos ashigarus quienes no tuvieron tiempo ni de reaccionar. Al oír los gritos de sus compañeros los otros tres corrieron a recuperar sus yaris que habían dejado clavadas en el suelo.

Dos ninjas cayeron frente al primero atacándolo cuerpo a cuerpo con cuchillos, sincronizados en sus ataques el ashigaru no tuvo oportunidad alguna de defenderse, siendo brutalmente apuñalado por sus agresores en varias ocasiones. Otro de los ashigaru logró retomar su yari con la que se lanzó al ataque, lanzando rápidas y fuertes estocadas hacia ese par de ninjas. El ashigaru era hábil, pero no era más que un soldado inferior, incluso menor que un novato samurái, comparado con esos ninjas no era un gran rival, sin problemas esquivan sus ataques o usan sus kunais para desviar las estocadas.

Otro de los ninjas bajó de los arboles por detrás del ashigaru y mediante un extraño artefacto de metal en su brazo izquierdo le atacó con un sonido muy agudo y de baja frecuencia que solo afectaba a ese hombre, dicho sonido fue capaz de hacerlo soltar su arma y arrodillarse por el dolor que destrozaba sus tímpanos hasta hacerlos sangrar.

– Estos samurái son unos debiluchos, si todos son así retomaremos la aldea en cuestión de minutos – Aseguró riendo dicho ninja que seguía torturando a su enemigo quien en el suelo trataba de taparse los oídos para evitar escucharlo, lo cual era inútil.

Enfrascados en hacer sufrir a ese hombre, se olvidaron del último quien no decidió luchar, sino correr rápidamente de regreso a la aldea para alertar todos.

– ¡Capitán, el otro, se escapa! – Espetó uno de los ninjas mientras veía escapar al ashigaru a toda velocidad.

– ¡No se queden parados como idiotas, vayan por él, mátenlo! – Ordenó rápidamente a sus hombres. Dejando la tortura y optado por acabar con la vida de su víctima que estaba en el suelo clavando un kunai en su cuello.

El ashigaru restante corría y corría tanto como le era posible, miró sobre su hombro logrando divisar a esos ninjas saltando entre los arboles detrás de él al tiempo que le arrojaban mas kunais, los cuales el aterrado soldado tenía que esquivar. Escapó del bosque corriendo por el camino que llevaba hasta la colina, allí comenzó a gritar a los cuatro vientos.

– ¡Ninjas, ninjas, nos atacan! – Gritaba y gritaba alertando a todos.

Los ninjas no se preocuparon por nada, igual lo siguieron hasta donde sea que alcanzara. El ashigaru llegó rápidamente hasta la colina donde divisó a su general, Kazuhiro. Entró en la empalizada para alertarlo

– ¡Mi señor, mi señor, nos atacan, los ninjas…! – Antes que terminara de hablar cayó al suelo, comenzando a crear un pequeño charco de sangre.

Había logrado llamar la atención del heredero, sin embargo, antes de terminar de hablar fue asesinado un gran shuriken que se clavó en su cabeza por detrás. El cuerpo quedó casi en los pies de Kazuhiro, y detrás vió a esos ninjas. Sin advertencia arrojaron sus kunais al heredero.

Los miró con tal tranquilidad, sin inmutarse y con gran facilidad desenvainó su espada y cortó todos los kunais para detenerlos, todo en una fracción de segundo. Ante tal habilidad los ninjas se sorprendieron mirando incrédulos los que veían. Su armas estaban en el suelo hechas pedazos.

– Así que estos son los famosos ninjas de este mundo – Dijo sonriendo de lado mientras agitaba un poco su katana de lado a lado – Debo admitir que tenía muchas ganas de conocerlos y probar sus habilidades. Espero no me decepcionen – Lamiendo sus labios se colocó en guardia retándolos con la mirada.

Los ninjas dejaron de lado su sorpresa y se lanzaron al ataque corriendo hacia el samurái por diferentes direcciones tratando de buscar sus puntos ciegos. Sin problemas pudo prever todos sus ataques y sus direcciones, no necesitó moverse de sus posición, solo golpeo el suelo con su espada – Erizo de aire – Invocó una de sus habilidades, esa en la que decenas de cortes de aire emergen a su alrededor en todas direcciones casi sin control. Primero logró desviar los kunais que arrojaron, luego sirvió para herir a los ninjas que se acercaron lo suficiente, estos recibieron varios cortes superficiales y uno que otro profundo por todo el cuerpo. Obligándose a alejarse del samurái. La sangre comenzó a manchar sus ropas y el suelo.

– Este sujeto es diferente ¿Acaso los otros no era un samurái? – Alegó el capitán de los ninjas del sonido preparando su artefacto, listo para atacarlo con sonido – Igual lo venceremos.

Sin embargo antes que lograra hacer algo con ese artefacto, un devastador tetsubo golpeo de forma descendente su brazo con fuerza inhumana. El golpe fue tan bestial que no solo destrozo el artefacto en mil pedazos, también le arrancó el brazo desde el codo sin problemas. Cayó al suelo gritando de dolor mientras su sangre emanaba a cual fuente, llenándose y llenando el suelo de sangre. Frente a él estaba el gigante Tokugawa mirándolo con cierto desprecio.

– ¿Acaso fue demasiado para un ninja? – Cuestionó a manera de burla Tetsuo.

Viéndose, aparentemente, distraído el gigante dos ninjas creyeron que podían atacarlo por la espalda con sus cuchillos, pero no funcionó, el gigante agitó con fuerza su gran garrote logrando impactar al primero y este a su ve impactó al segundo, estrellándolos a ambos contra la empalizada. El que recibió el golpe directo del tetsubo fácilmente había sufrido fractura de costillas y columna, el segundo unas pocas fracturas, cosa que no tendría que sufrir, en un solo parpadeo el gigante estaba frente a él volviendo a atacar con su arma esta vez dejándola caer sobre ambos, la fuerza fue tal que creo un cráter y derribó parte del empalizada, no me molestará en describir como quedaron sus cuerpos, básicamente los despedazó.

Los demás ninjas vieron lo que ocurrió con sus compañeros, al verlos morir de esa forma ante la fuerza de ese samurái olvidaron que había otro frente a ellos

– ¿Acaso me olvidaron? – Se escuchó la voz del heredero – Bueno, haré que recuerden que su rival soy yo Hoja de aire.

Arrojó un feroz corte horizontal con su espada, el cual se extendió en el aire formado una peligrosa y letal hoja de aire, que avanzó fugaz hacia los ninjas. Tres de ellos fueron cortados por la mitad al momento. Los demás entendieron que ir allí fue un completo error, y no tenían una sola oportunidad contra ese par de samuráis. Solo quedaban cuatro de ellos en pie, hasta que el gigante se movió con su gran velocidad y con su garrote aplastó mortalmente a otro de ellos restando solo tres.

– Por favor, díganme que ustedes son ninjas de bajó nivel, porque si todos son tan inútiles como ustedes, esta conquista será terriblemente aburrida – Bufó bastante frustrado Kazuhiro.

Los tres restantes llenos de pánico buscaron la forma de escapar soltando bombas de humo que cubrieran su escape. Los samurái ni se inmutaron al verlos correr despavoridos saltando entre los techos de las casas del pueblo.

– ¿Qué hacemos mi señor? – Cuestionó Tetsuo.

– Me aburrieron demasiado. Ve y destrózalos – Ordenó sin interés, no le importaban esos cobardes realmente, pero igual quería que murieran por hacerlo perder su tiempo.

El gigante asintió y se lanzó tras ellos. Por otro lado Kazuhiro volvió la mirada al capitán de esos ninjas quien seguía con vida con el brazo amputado, dejando un rastro de sangre buscaba escapar, aunque el dolor le impedía hacer movimientos muy brucos., por lo que no saltaba ni corría. El heredero se acercó tranquilamente y lo pateo con fuerza en la espalda para tirarlo al suelo.

– ¿Crees que vas a escapar basura? – Cuestionó mientras aplastaba la cabeza del capitán con su pie haciendo una leve presión.

– Lord Orochimaru se enterará de esto – Gruñó tratando de contener el dolor de su brazo y cabeza.

– ¿Quién? – Preguntó el Kazuhiro curioso y sin entender.

– Mi señor, el lord de estas tierras, el líder de los ninjas del sonido te hará pagar por esta ofensa, vendrá y los matará a todos – Explicó gritando un poco pues el samurái aumentó la presión sobre su cráneo.

– No entiendo tus estupideces ¿Es alguna clase de líder, general, gobernador? – Su paciencia e interés comenzaban a desaparecer, lo cual terminaría con el cráneo de ese sujeto aplastado.

– ¡Es un ninja muy fuerte! uno de los más fuertes del mundo. Su solo nombre causa terror en los corazones de los ninjas de todos los países – Gritó casi desesperado. Estaba casi a nada de que su cabeza estallara.

– Eso suena interesante, pero no respondiste mi pregunta ¿Qué es él? – Al escuchar eso su interés aumentó y alivió un poco la presión de su pie.

– Es un criminal en algunos países, estas tierras son suyas y es nuestro líder – Respondió.

El interés del samurái aumento, en su tierra natal era raro escuchar de un criminal con tierras y con seguidores como este supuesto Lord, quizás podría servirle, y quería luchar contra él pues ese ninja aseguraba que era muy fuerte. Quitó su pie de la cabeza del capitán.

– Bien, te dejaré ir, ve y dile a tu lord lo que pasó aquí y si realmente es tan fuerte quiero que venga y me enfrente – Dicho esto, le dio la espalda y lo dejó escapar.

El maltrecho ninja se levantó y apuró su paso antes que el heredero cambiara de opinión. A los pocos minutos Tetsuo regresó.

– ¿Acabaste con ellos? – Preguntó el heredero sentado en una meza mientras tomaba una taza de té.

– Claro que si mi señor – Mostró su gran arma la cual estaba empapada de sangre – Fue divertido, como cuando un niño mata insectos por diversión – Rió un poco por la comparación y se sentó junto a su señor – ¿Por qué dejó ir al otro?

– Porque su líder parece una persona interesante, y deseo conocerlo – Respondió tranquilo y sonriendo mientras daba un sorbo a tu té

(Ending: Dont say goodbye - Skillet)

Continuara...

Fersaw: ¿Como estáis gente?Espero que bien, pues bueno, sin mas que decir, espero hayan disfrutado este cap, la verdad las cosas aun no están tan claras, lo sé, pero con el paso de los capítulos todo se irá aclarando. Nos vemos y gracias por leer.