Hola Beyond...
Psicopatía.
Los pasos en el azulejo del orfanato, un sonido hueco y lleno de amargura, el sonido en sus recuerdos lo llevaban a esas caminatas solitarias por los pasillos con un solo pensamiento en su cabeza, ese chico de cabellos negros que no debía ser muy mayor que él, la tristeza en sus ojos... ¿Pero porque?... ¿que podría faltarle?, tenía todo lo que él deseaba tener y aun así parecía la persona más miserable del mundo, todos le admiraban y se regocijaban con sus logros y aun así su mirada estaba perdida, vacía, como si lo mas importante del mundo le faltara...
"¿Porque te comportas así?" esa pregunta se la había hecho en uno de sus encuentros cuando niño, la última vez que miro esos ojos cubiertos por ojeras, L no había querido responderle, ¿Es que acaso solo se comportaba así con él?, parecía tener una personalidad distinta para con el y los demás, habían estado solos en varias ocasiones pero L se comportaba distinto en cada ocasión. Si, él deseaba ver ese rostro en frustración, con miedo e incluso podía verlo en su mente temblando de miedo.
-L...
Susurro para la oscuridad de su habitación, con los ojos cansados miro hacia otras areas de su habitación apenas iluminada por la escasa luz de luna.
"Vendré mañana, es un día importante"
Le había dicho antes de retirarse con una sonrisa traviesa. Ellos no eran amigos, ningún tipo de lazo mas especial que el Detective y su Caso había entre ellos, ¿Quizá era lastima?, no, el mismo L le había dicho que no estaba ahí por lastima, que no sentía nada de eso por el... ¿Porque le creía?... a veces se sentía tan humillado que el solo tenerle ahí observándole, haciéndole preguntas de vez en cuando o entablando una corta y entrometida conversación para saber en lo que pensaba podían llegar a ponerlo en terribles condiciones... el no sentía culpa... se sentía tan humillado a veces... pero L parecía tan amable y compresivo ahora... pareciese que ni siquiera le tenía rencor por los asesinatos a inocentes, era más que obvio que L era la justicia... el no aceptaba ni perdonaba a las personas que involucraban inocentes en sus problemas...
No había lógica...
L era tan distinto al chico que conoció en el pasado, al joven que se sento frente a el tantos años atrás, al chico que estrecho manos con el y A, era tan distinto... no podía entender... no lograba entender...
-L... tu...
Las lagrimas mojaban sus mejillas y una mueca de desagrado se formo en su rostro, podía sentirlas escurrir por debajo de las tela que cubría sus ojos escarlata... escarlata...
"... son impresionantes... brillan como verdaderas escarlatas..."
La voz de L resonaba en su memoria en el momento exacto en el que abrió sus ojos tras haberle quitado la venda de estos.
"... son más hermosos a lo que recordaba"
No había sabido que responderle, era un comportamiento extraño, demasiado amable, en sus ojos había un brillo que el mismo no logro descifrar... lejos de lo que él siempre fue no sintió ninguna emoción rayando en el éxtasis como lo hubiera sido tiempo atrás al ver de nuevo las letras sobre su cabeza... solo sintió el liquido salado acumularse en sus ojos al notar como el tiempo de vida de susodicho cada vez comenzaba a acortarse...
"¿Porque...? B... ¿Tu estas...? "
No había podido controlarlo... en esos días se sentía tan vulnerable... L era tan amable que casi sentía lastima por el... el no era una persona emocional, se guiaba por placer e instinto, las emociones no eran primordiales, ni siquiera las sentía... era completamente inmune a los sentimientos humanos, solo sentía la grandeza en su ser cada vez que en dicho caso L parecía sentirte contrariado, o el rostro de Misora totalmente perdido entre las pistas...
Los suaves dígitos de L rozaron las lágrimas que bajaban por su rostro. Su cuerpo tembló y mordió con fiereza su labio inferior sin poder evitar un jadeo de dolor desde lo más profundo de su corazón, es que acaso ¿él prefería ser el causante de la muerte de L que le molestaba que alguien más tomara su lugar?, no, desde un principio matar a L ni siquiera era una opción, era totalmente impensable, él quería estar más arriba de L, si lo mataba no iba a ser superior a él, no pensaba en ocupar su lugar, su tiempo como sucesor había terminado hace mucho tiempo atrás.
Lo miraba como si fuera un experimento extraño, sus lagrimas habían sido secadas por sus suaves manos mientras la mirada de confusión se mantenía en su rostro, sus ojos negros estaban completamente enfocados en los suyos, jamás pensé ver esa clase de expresión en el rostro del hombre que más odio en el mundo.
Ese día ambos no dijeron nada mas, L después de que las lagrimas dejaran de brotar de los ojos de B, se marcho en silencio, cubrió de nuevo su vista y se retiro, B se había recostado en una parte del suelo mientras L no había dejado de secar las nuevas lagrimas que brotaban, ninguno dijo nada, ninguno se miraba directamente, el único sonido era los sollozos suaves de B para posteriormente dejar de llorar y cerrar los ojos, L se fue sin decir palabra.
-¿B?, ¿Estas despierto?.
La mirada oscura de quien había estado pensando momento atrás se asomo por la puerta de acero cubierta por almohadón blanco, L le miraba con curiosidad, escucho el lastimero sonido de la puerta abriéndose y luego cerrándose, seguro L ya estaría dentro, sintió la suavidad del colchón hundirse justo frente donde él estaba recostado, a la medida de su cabeza.
-¿B? –Llamo de nuevo-
-Gh... –Gruño ladeando un poco su cabeza hacia donde imaginaba debía estar quien le hablaba-
Sintió unas manos posarse detrás de su cabeza, enredarse entre sus cabellos negros y liberarle de aquella incomoda tela que los doctores parecían apretar más de la cuenta solo para fastidiarle, bufo un poco al sentir como algunos cabellos eran jalados por lo enredado del nudo tras su cabeza.
-Listo –dijo con una sonrisa mientras posaba el dedo pulgar entre sus labios como habituaba- puedes abrirlos ya.
Beyond abrió los ojos lentamente divisando en primera estancia los pies descalzos de L que se encontraba en cuclillas frente a su cabeza, luego giro sus ojos hasta chocar con los suyos. Leyó despacio el nombre que flotaba sobre su cabeza y luego la inevitable fecha de muerte que aunque no era muy cercana, era menos lejana de la última vez que lo vio en el orfanato.
-Ojos de Shinigami, ¿he?, debe ser lo más fascinante que he llegado a ver... –notaba el sarcasmo con el que lo decía-
L era un detective en busca de la verdad al igual que todos los científicos de todas las distintas áreas, era de esperarse que el siendo lo que es fuera tan escéptico con estas cosas, pero aun así parecía no tragarse lo que estaba justo frente a él.
B se levanto, puesto que había estado recostada en el suave suelo, se recargo en la pared sin imitar la posición de L, la espalda la tenía casi del todo recargada en la pared y sus largos cabellos negros completamente desaliñados cubrían parte de su rostro.
-¿Porque... dijiste que hoy era un día importante?... –pregunto con voz cansada, apenas moviendo los labios en el acto-
Era difícil hablar después de pasar horas en completo silencio y sin un vaso de agua cuando se tenía sed.
-¿Humm?, bueno, ¿porque será?... –sabia que fingía meditarlo pero lo hacía bastante creíble- ¿Tu en verdad no lo recuerdas?
-Si... lo recuerdo... pero no es algo importante.
-Si ese es tu punto de vista entonces lo tendré en cuenta la próxima vez.
De entre los bolsillos de su sudadera blanca saco un frasco envuelto en papel color gris.
-¿Qué es...?
-¿Esto? –Pregunto alzando frente a su rostro el envoltorio con contenido desconocido- es tu regalo de cumpleaños.
-Pero yo no puedo abrirlo –contesto removiéndose un poco dentro del saco de fuerza-
- Si, y es una pena, tendré que abrirlo por ti –dijo mientras una sonrisa extraña se mostraba en su rostro-
Lentamente con sus dedos delgados comenzó a abrir el envoltorio grisáceo ante los ojos expectantes de B, el no solía recibir regalos en esas fechas, aun cuando había sido un huérfano de la casa Wammy no solía recibir presentes más que por parte de Roger, el jefe del lugar.
Y aunque fuera así ciertamente no había un cumpleaños que festejar, los niños de la casa de Wammy que no lograban recordar sus cumpleaños se les festejaba el día de su llegada al Orfanato, sin en cambio B no era el caso, el sabia su cumpleaños pero después de todo lo sucedido con su familia no quiso darle más importancia a cosas como esas y decidió no dar a conocer el día de dicha festividad, por ende lo que estaban festejando era el día de su llegada a la Wammy`s House.
-¡Taran! –dijo L con una sonrisa al terminar de descubrir el regalo.
Un frasco de mermelada perteneciente a una fábrica de hace diez años, ubicado en Manchester, Inglaterra, la misma marca que B solía ingerir años atrás.
L rio suave, admirando el rostro sorprendido de B quien se había acercado lo suficiente para mirar a detalle el pequeño frasco de mermelada, hace tanto que no probaba una que le parecía casi mágico poder sentirla, aunque no la estuviese probando, el solo mirarla hacia un mar en su boca.
Primer bocanada, segunda, tercera, L paseaba la pequeña cuchara de metal sobre la mezcla rojiza del frasco hacia la boca de Beyond quien con cada cucharada cerraba los ojos degustando hasta lo más mínimo del sabor a fresas.
-Me hubiera gustado desatarte, así hubieras podido disfrutarlo a tu manera.
... a tu manera... sabia a lo que se refería con eso, sambutiendo los dedos dentro del caramelo como solo un niño pequeño sabría hacerlo, aunque a ciencia cierta no tenía idea de donde es que él lo sabía, ¿será por Misora?, si, quizá sería por eso.
-¿Y porque no lo hiciste? –Hablo beyond mientras removía la mermelada en su boca con su lengua-
-No es tan sencillo...
-Ohhh asique el poderoso L que todo lo puede no tuvo el permiso para desatarme –Una sonrisa maliciosa se formo en su rostro y echo a reír- KYAJAJAJAJAJA
La Psicopatía no es una enfermedad mental, es un trastorno de personalidad, eso era B, un psicópata en su puro esplendor.
Pero B no era como los otros.
B no mataba por placer como un torturador, no había echo sufrir a sus víctimas, "... si el psicópata no daña a su víctima no lo está disfrutando" pero no, B no era así, no era esa clase de psicópata, ¿Lo captas?... Believe Bridesmaid , ese era el nombre de su primer víctima, el murió ahorcado con una especie de cuerda desde atrás, sin en cambio, no hubo forcejo y todas sus víctimas siguientes fueron drogadas antes de morir.
¿Ya les hable del trastorno de personalidad?, B usaría a su otro personaje siempre que pudiera manipular a alguien para obtener algo a cambio, como todos los asesinos –y esto es sin excepción- todo lo hacían para satisfacer su propio placer, todo por beneficio propio.
Ryuzaki y Beyond eran dos personas totalmente distintas, y no, con referirme a Ryuzaki no estoy hablando de mi, L, en segunda persona, hablo de Beyond como Rue Ryuzaki, el personaje al que creo con el simple fin de burla y goce personal durante El Caso del Asesino Serial de B.B de los Ángeles.
-...
-¿Qué?, ¿Me equivoco? KIAJAJAJAJAJA ¡PATETICO!
Ese era Beyond... el de un principio era Ryuzaki, que gran contraste de personalidad ¿no?
-Si continúas no te daré más mermelada...
B callo de inmediato y abrió la boca para obtener una nueva bocanada de sus sagradas fresas.Hola Beyond...
Psicopatía.
Los pasos en el azulejo del orfanato, un sonido hueco y lleno de amargura, el sonido en sus recuerdos lo llevaban a esas caminatas solitarias por los pasillos con un solo pensamiento en su cabeza, ese chico de cabellos negros que no debía ser muy mayor que él, la tristeza en sus ojos... ¿Pero porque?... ¿que podría faltarle?, tenía todo lo que él deseaba tener y aun así parecía la persona más miserable del mundo, todos le admiraban y se regocijaban con sus logros y aun así su mirada estaba perdida, vacía, como si lo mas importante del mundo le faltara...
"¿Porque te comportas así?" esa pregunta se la había hecho en uno de sus encuentros cuando niño, la última vez que miro esos ojos cubiertos por ojeras, L no había querido responderle, ¿Es que acaso solo se comportaba así con él?, parecía tener una personalidad distinta para con el y los demás, habían estado solos en varias ocasiones pero L se comportaba distinto en cada ocasión. Si, él deseaba ver ese rostro en frustración, con miedo e incluso podía verlo en su mente temblando de miedo.
-L...
Susurro para la oscuridad de su habitación, con los ojos cansados miro hacia otras areas de su habitación apenas iluminada por la escasa luz de luna.
"Vendré mañana, es un día importante"
Le había dicho antes de retirarse con una sonrisa traviesa. Ellos no eran amigos, ningún tipo de lazo mas especial que el Detective y su Caso había entre ellos, ¿Quizá era lastima?, no, el mismo L le había dicho que no estaba ahí por lastima, que no sentía nada de eso por el... ¿Porque le creía?... a veces se sentía tan humillado que el solo tenerle ahí observándole, haciéndole preguntas de vez en cuando o entablando una corta y entrometida conversación para saber en lo que pensaba podían llegar a ponerlo en terribles condiciones... el no sentía culpa... se sentía tan humillado a veces... pero L parecía tan amable y compresivo ahora... pareciese que ni siquiera le tenía rencor por los asesinatos a inocentes, era más que obvio que L era la justicia... el no aceptaba ni perdonaba a las personas que involucraban inocentes en sus problemas...
No había lógica...
L era tan distinto al chico que conoció en el pasado, al joven que se sento frente a el tantos años atrás, al chico que estrecho manos con el y A, era tan distinto... no podía entender... no lograba entender...
-L... tu...
Las lagrimas mojaban sus mejillas y una mueca de desagrado se formo en su rostro, podía sentirlas escurrir por debajo de las tela que cubría sus ojos escarlata... escarlata...
"... son impresionantes... brillan como verdaderas escarlatas..."
La voz de L resonaba en su memoria en el momento exacto en el que abrió sus ojos tras haberle quitado la venda de estos.
"... son más hermosos a lo que recordaba"
No había sabido que responderle, era un comportamiento extraño, demasiado amable, en sus ojos había un brillo que el mismo no logro descifrar... lejos de lo que él siempre fue no sintió ninguna emoción rayando en el éxtasis como lo hubiera sido tiempo atrás al ver de nuevo las letras sobre su cabeza... solo sintió el liquido salado acumularse en sus ojos al notar como el tiempo de vida de susodicho cada vez comenzaba a acortarse...
"¿Porque...? B... ¿Tu estas...? "
No había podido controlarlo... en esos días se sentía tan vulnerable... L era tan amable que casi sentía lastima por el... el no era una persona emocional, se guiaba por placer e instinto, las emociones no eran primordiales, ni siquiera las sentía... era completamente inmune a los sentimientos humanos, solo sentía la grandeza en su ser cada vez que en dicho caso L parecía sentirte contrariado, o el rostro de Misora totalmente perdido entre las pistas...
Los suaves dígitos de L rozaron las lágrimas que bajaban por su rostro. Su cuerpo tembló y mordió con fiereza su labio inferior sin poder evitar un jadeo de dolor desde lo más profundo de su corazón, es que acaso ¿él prefería ser el causante de la muerte de L que le molestaba que alguien más tomara su lugar?, no, desde un principio matar a L ni siquiera era una opción, era totalmente impensable, él quería estar más arriba de L, si lo mataba no iba a ser superior a él, no pensaba en ocupar su lugar, su tiempo como sucesor había terminado hace mucho tiempo atrás.
Lo miraba como si fuera un experimento extraño, sus lagrimas habían sido secadas por sus suaves manos mientras la mirada de confusión se mantenía en su rostro, sus ojos negros estaban completamente enfocados en los suyos, jamás pensé ver esa clase de expresión en el rostro del hombre que más odio en el mundo.
Ese día ambos no dijeron nada mas, L después de que las lagrimas dejaran de brotar de los ojos de B, se marcho en silencio, cubrió de nuevo su vista y se retiro, B se había recostado en una parte del suelo mientras L no había dejado de secar las nuevas lagrimas que brotaban, ninguno dijo nada, ninguno se miraba directamente, el único sonido era los sollozos suaves de B para posteriormente dejar de llorar y cerrar los ojos, L se fue sin decir palabra.
-¿B?, ¿Estas despierto?.
La mirada oscura de quien había estado pensando momento atrás se asomo por la puerta de acero cubierta por almohadón blanco, L le miraba con curiosidad, escucho el lastimero sonido de la puerta abriéndose y luego cerrándose, seguro L ya estaría dentro, sintió la suavidad del colchón hundirse justo frente donde él estaba recostado, a la medida de su cabeza.
-¿B? –Llamo de nuevo-
-Gh... –Gruño ladeando un poco su cabeza hacia donde imaginaba debía estar quien le hablaba-
Sintió unas manos posarse detrás de su cabeza, enredarse entre sus cabellos negros y liberarle de aquella incomoda tela que los doctores parecían apretar más de la cuenta solo para fastidiarle, bufo un poco al sentir como algunos cabellos eran jalados por lo enredado del nudo tras su cabeza.
-Listo –dijo con una sonrisa mientras posaba el dedo pulgar entre sus labios como habituaba- puedes abrirlos ya.
Beyond abrió los ojos lentamente divisando en primera estancia los pies descalzos de L que se encontraba en cuclillas frente a su cabeza, luego giro sus ojos hasta chocar con los suyos. Leyó despacio el nombre que flotaba sobre su cabeza y luego la inevitable fecha de muerte que aunque no era muy cercana, era menos lejana de la última vez que lo vio en el orfanato.
-Ojos de Shinigami, ¿he?, debe ser lo más fascinante que he llegado a ver... –notaba el sarcasmo con el que lo decía-
L era un detective en busca de la verdad al igual que todos los científicos de todas las distintas áreas, era de esperarse que el siendo lo que es fuera tan escéptico con estas cosas, pero aun así parecía no tragarse lo que estaba justo frente a él.
B se levanto, puesto que había estado recostada en el suave suelo, se recargo en la pared sin imitar la posición de L, la espalda la tenía casi del todo recargada en la pared y sus largos cabellos negros completamente desaliñados cubrían parte de su rostro.
-¿Porque... dijiste que hoy era un día importante?... –pregunto con voz cansada, apenas moviendo los labios en el acto-
Era difícil hablar después de pasar horas en completo silencio y sin un vaso de agua cuando se tenía sed.
-¿Humm?, bueno, ¿porque será?... –sabia que fingía meditarlo pero lo hacía bastante creíble- ¿Tu en verdad no lo recuerdas?
-Si... lo recuerdo... pero no es algo importante.
-Si ese es tu punto de vista entonces lo tendré en cuenta la próxima vez.
De entre los bolsillos de su sudadera blanca saco un frasco envuelto en papel color gris.
-¿Qué es...?
-¿Esto? –Pregunto alzando frente a su rostro el envoltorio con contenido desconocido- es tu regalo de cumpleaños.
-Pero yo no puedo abrirlo –contesto removiéndose un poco dentro del saco de fuerza-
- Si, y es una pena, tendré que abrirlo por ti –dijo mientras una sonrisa extraña se mostraba en su rostro-
Lentamente con sus dedos delgados comenzó a abrir el envoltorio grisáceo ante los ojos expectantes de B, el no solía recibir regalos en esas fechas, aun cuando había sido un huérfano de la casa Wammy no solía recibir presentes más que por parte de Roger, el jefe del lugar.
Y aunque fuera así ciertamente no había un cumpleaños que festejar, los niños de la casa de Wammy que no lograban recordar sus cumpleaños se les festejaba el día de su llegada al Orfanato, sin en cambio B no era el caso, el sabia su cumpleaños pero después de todo lo sucedido con su familia no quiso darle más importancia a cosas como esas y decidió no dar a conocer el día de dicha festividad, por ende lo que estaban festejando era el día de su llegada a la Wammy`s House.
-¡Taran! –dijo L con una sonrisa al terminar de descubrir el regalo.
Un frasco de mermelada perteneciente a una fábrica de hace diez años, ubicado en Manchester, Inglaterra, la misma marca que B solía ingerir años atrás.
L rio suave, admirando el rostro sorprendido de B quien se había acercado lo suficiente para mirar a detalle el pequeño frasco de mermelada, hace tanto que no probaba una que le parecía casi mágico poder sentirla, aunque no la estuviese probando, el solo mirarla hacia un mar en su boca.
Primer bocanada, segunda, tercera, L paseaba la pequeña cuchara de metal sobre la mezcla rojiza del frasco hacia la boca de Beyond quien con cada cucharada cerraba los ojos degustando hasta lo más mínimo del sabor a fresas.
-Me hubiera gustado desatarte, así hubieras podido disfrutarlo a tu manera.
... a tu manera... sabia a lo que se refería con eso, sambutiendo los dedos dentro del caramelo como solo un niño pequeño sabría hacerlo, aunque a ciencia cierta no tenía idea de donde es que él lo sabía, ¿será por Misora?, si, quizá sería por eso.
-¿Y porque no lo hiciste? –Hablo beyond mientras removía la mermelada en su boca con su lengua-
-No es tan sencillo...
-Ohhh asique el poderoso L que todo lo puede no tuvo el permiso para desatarme –Una sonrisa maliciosa se formo en su rostro y echo a reír- KYAJAJAJAJAJA
La Psicopatía no es una enfermedad mental, es un trastorno de personalidad, eso era B, un psicópata en su puro esplendor.
Pero B no era como los otros.
B no mataba por placer como un torturador, no había echo sufrir a sus víctimas, "... si el psicópata no daña a su víctima no lo está disfrutando" pero no, B no era así, no era esa clase de psicópata, ¿Lo captas?... Believe Bridesmaid , ese era el nombre de su primer víctima, el murió ahorcado con una especie de cuerda desde atrás, sin en cambio, no hubo forcejo y todas sus víctimas siguientes fueron drogadas antes de morir.
¿Ya les hable del trastorno de personalidad?, B usaría a su otro personaje siempre que pudiera manipular a alguien para obtener algo a cambio, como todos los asesinos –y esto es sin excepción- todo lo hacían para satisfacer su propio placer, todo por beneficio propio.
Ryuzaki y Beyond eran dos personas totalmente distintas, y no, con referirme a Ryuzaki no estoy hablando de mi, L, en segunda persona, hablo de Beyond como Rue Ryuzaki, el personaje al que creo con el simple fin de burla y goce personal durante El Caso del Asesino Serial de B.B de los Ángeles.
-...
-¿Qué?, ¿Me equivoco? KIAJAJAJAJAJA ¡PATETICO!
Ese era Beyond... el de un principio era Ryuzaki, que gran contraste de personalidad ¿no?
-Si continúas no te daré más mermelada...
B callo de inmediato y abrió la boca para obtener una nueva bocanada de sus sagradas fresas.
N/A:
Tres... tres putas horas intentando subir bien el capitulo... tres... ¿Saben lo molesto que es eso para mi?, bueno la porqueria esta no me dejaba ponerlo bien y me salia con muchas cosas de enlaces y eso y ahhhhhhhhh como me jodio, pero creo que ya se pudo.
Gracias kandraK por decirme que lo habia subido mal.
Pido una disculpa por mis groserias posteriores, pero es que enserio jode.
Espero que les guste este capitulo, se los mando con mushos besos.
**Peith**
