hola :3 cada capítulo es una historia diferente, oneshot y a veces drabbles :)
Miró el pañuelo con la sangre, ahora también tenía rastros de su esencia, en un último acto de perversión, lamió...
Dream of your blood.
Yo sueño con tu sangre
Sueño con tomar tu sangre
Zero se hizo una cortadita en la mano cuando ayudó a Yuki a recoger un vidrio roto. Kaname que estaba ahí viendo todo, tendió un pañuelo al cazador para "quedar bien" con la castaña. El peliplateado puso mala cara y usó el pañuelo para limpiarse, después se lo regresó a Kuran.
Esa misma noche, Kaname salió del baño, llevaba una simple toalla, caminó hacia la cama y tomó el pañuelo manchado de sangre sobre ella, no pudo evitarlo y lo aspiró, a pesar de que la sangre ya estaba seca, su aroma seguía siendo atrayente para él; deseaba clavar sus colmillos en el prefecto, beber su sangre y que éste gimiera, pero eso nunca pasaría porque Zero lo odiaba y viceversa; Kaname odiaba a Zero, quería tomar su sangre, saciar el apetito que tenía por el cazador y matarlo…
Aquella escena era su fantasía desde hacía días, semanas e incluso meses.
Se acostó en la cama y cerró los ojos, lo primero que hizo fue pensar en el cazador. Empezó a desvestirlo en su mente, le quitó cada prenda de ese uniforme negro que se ceñía a su cuerpo esbelto y atlético, después besaba cada rincón pausadamente y chupaba su piel hasta dejarla roja, admiraba el moretón, la piel de Zero era tan sensible, entonces cambiaba los besos por los colmillos, enterraba hasta el fondo y el peliplateado lanzaba quejidos, peleaba y pataleaba para que éste lo soltara, pero aquello no hacía más que motivar a su captor clavarle los colmillos con más ímpetu.
Kaname miraba a los ojos amatistas, estos brillaban de lujuria a pesar de que su dueño peleaba para alejarlo, aquello sólo excitaba más al Purasangre. Tiró al cazador a la cama y éste avergonzado le daba la espalda, pero el vampiro quería verle la cara cuando gritara de dolor y gimoteara de placer por él, lo cogió de las manos y lo forzó a encararlo, ató sus manos a la cabecera de la cama y entonces empezó a jugar con su cuerpo, recorría las uñas por su pálida piel y dejaba rasguños muy visibles, quería que todos vieran que el cazador le pertenecía. Kaname ya no podía más y cogió al peliplateado por las piernas, forzándolo a abrirlas para él, apuntó su miembro contra la entrada virginal y lo restregó despacio contra ella haciendo que Zero se ahogara en gemidos que delataba el placer que sentía al ser preso y tocado de esa forma tan lasciva por su enemigo. Kaname entró y empezó a moverse ferozmente…
El Purasangre trataba de callar sus gemidos cuando su mente se perdió en el placer, incluso si sólo era su imaginación, su miembro se había puesto duro con cada beso y mordida inexistente, de un momento a otro ya se había despojado de la toalla y envolvía su erección con el pañuelo cubierto de la sangre de Zero, subía y bajaba su mano a gran velocidad, quería correrse rápidamente, pero su miembro no hacía más que crecer y le dolía, cada estocada que le daba a Zero en su cabeza sólo hacía que su cuerpo se calentara más y más. El Purasangre se apretó los labios, se mordió el labio inferior, su cuerpo empezaba a temblar, sus músculos se contraían, apretó con fuerza su miembro, presionó el pañuelo bañado en sangre, entonces expulsó su esencia... Abrió los ojos, miró el techo, todo estaba borroso, no podía dejar de temblar por el orgasmo que tuvo… había follado a Zero de mil maneras en su imaginación, si llegara a cogerlo de verdad… sería un gran placer, y tomar su sangre… Miró el pañuelo con la sangre, ahora también tenía rastros de su esencia, en un último acto de perversión, lamió su esencia mezclada con la sangre… «Tengo que hacerte mío, Zero Kiryu».
