Capitulo IV

Acercamiento I

–Buenos días profesor Taisho…– saludó una hermosa joven de cabello ondulado mientras se acercaba

–Buenos días– respondió amablemente Inuyasha ignorando el escote de la mujer y su claro interés en sacarle platica, siguió en su escritorio preparando los temas de la clase… pensando solo en una persona…

–¡Kagome!– gritaron a lo lejos

–¡Voy!–respondió agitada

Se asomó a la ventana donde podía ver desde el segundo piso la cancha de deportes… ahí estaba ella corriendo tras la pelota en esos diminutos pantalones…

–Profesor Taisho…– le habló el director que venia entrando a la oficina de profesores sacándolo de su ensoñamiento repentino

–Director…– saludó Inuyasha apartando la vista de la chica

–Es un placer para nuestra Institución contar con usted en nuestro equipo… – su voz sonaba lambiscona y arrastrada

–El placer es mio…– respondió serio…

–No se… si esta enterado que la profesora Sato es hija mía…– la llamó con la mano a lo que la mujer que antes había saludado a Inuyasha se acerco aprisa…

–No… no lo sabia– sonrió, despues de todo Sato es un apellido muy común en Japon...

–Es una mujer excelente… me gustaría que se apoyaran mutuamente… ya sabe… para tener mejores resultados como institución…– su insinuación era muy clara, sobre todo para Inuyasha… quien deseando evitar problemas le siguió el juego…

–Claro que si… nos llevaremos muy bien….– sonrió a la mujer que se sonrojó enseguida… pero no decía una sola palabra

–Por cierto director… ¿No cree que el uniforme de deportes es muy corto?…– dijo volviendo su atención a la ventana…

–¿He? Ah…– se asomó por la ventana imitando a Inuyasha –Bueno… si… usted a viajado mucho me imagino que en otros lugares tienen reglas mas estrictas en cuanto al uniforme… aquí en Japón no tenemos ese problema…– se acomodó los lentes… y miró a la ventana nuevamente –Esas niñas… están en la flor de la juventud…– sonrió…

"Siento que alguien me mira…" pensé sintiendo un escalofrio, alcé la vista sin saber exactamente a donde…

–En la flor de la juventud…– susurró Inuyasha mirando a Kagome quien decidió ser una espectadora desde las bancas… así se quedo unos segundos hasta que la chica miró en su dirección causando sorpresa en él…

–"El profesor Taisho"– susurré… mi corazón se detuvo… ¿me esta mirando?

Inuyasha se alejó de la ventana… "dijo mi nombre" pensó alegre…

–¿Profesor Taisho?– preguntaron padre e hija al unísono mirándolo sin comprender su repentina actitud…

–Acabo de recordar que tengo que agregar algo al temario…– sonrió deslumbrando a la joven y al director por igual…

–Pondré en tema lo del uniforme… haré lo posible… pero no le doy esperanzas…– sonrió esplendoroso… Inuyasha le devolvió el gesto…

–Le agradesco su interés en el tema…– se despidió de ambos, la mujer lo miró irse embobada…

–Es un buen partido hija… no lo pierdas de vista– dijo su padre dandole golpecitos en el hombro… la chica no podría estar más de acuerdo…

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

–Kagome… Kagome… donde demonios estas…– la sombra nocturna se perdía de un lado a otro entre el espesor de los arboles… llegó al lago por instinto… ahí estaba…

–Inuyasha… ¿Cómo me encontraste?– dijo sorprendida…

–¿Por qué me haces esto?– preguntó molesto mientras se acercaba dando zancadas

–Lo siento… pero de otra forma no puedo ir a ningún lado… era una emergencia y tu no estabas… ademas… no lo hago por ti… lo hago para protegerme de los demonios…– ignoró el mal humor del hanyou… y siguió lavando sus ropas…

–Estas llena de sangre…– dijo tomando sus manos –Estas fría…– ahora la miraba preocupado

–Basta Inuyasha… quiero ser útil…– dijo soltandose de golpe… Inuyasha la atrapo en sus brazos… y la apretó fuerte… contra su escasa voluntad

–Inu… Inuyasha…– forcejeaba hasta que se rindió…

–No quiero que nada malo te pase… me asuste al no verte… y esa maldita barrera que usas para ocultarte de los demonios me pone de nervios… no puedo sentirte…

–Lo siento… no pensé que llegarías tan pronto…– dijo escondida en su pecho…

–¿De quien es la sangre?…–

–Kaoru estaba en labor de parto… fue un mes antes de lo previsto…–

–Vaya… Kohaku ya es padre… – dijo sorprendido y melancólico…

–Es una niña… es hermosa…– suspiró –Se llamara Sango…–

–Me lo imaginaba…– añadió Inuyasha mientras acariciaba la espalda de su esposa…

–Inuyasha…– dijo mirándolo curiosa… Inuyasha bajo la vista para toparse con los ojos brillosos de su mujer… la contemplo… acaricio su rostro y Kagome entrecerró los ojos disfrutando de la caricia de su esposo… se acercó a ella y la beso dulcemente… le quito la ropa que le quedaba y le puso su Kosode…

–Mañana terminas de lavar esto…– la tomó entre sus brazos –Vámonos a casa…–

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

–Kagome hija… es mejor que te quedes… ademas ya es muy tarde…–

–Mamá… es mi ultimo año no quiero reprobar el curso…– dije suplicante, la señora Higurashi tenia una mirada arbitraria, mezclada con incertidumbre… su abuelo que estaba desayunando las miraba de reojo sin pronunciar palabra pero consciente de la situación…

–Mamá… – me acerque y la bese en la mejilla –No estaré sola, le pediré a Hojo que me acompañe de vuelta–me encaminé a la puerta pero sentí la respiración pesada de mi madre a mis espaldas… pero no me detuve, por mas que le diera vueltas al asunto… no siempre estaría con mi madre, tenia que valerme por mi misma… cerré la puerta despidiéndome con una sonrisa forzada y un gesto….

–Naomi…– habló el abuelo después de un largo silencio –… ya no puedes detenerla…

–¿Por qué ella papá?– susurró

–No lo se… ella siempre a sido especial… pero tiene que vivir su vida… déjala que decida… cuando se de cuenta de lo que sucede ella podrá elegir…–

–¿Me estas diciendo que abandone a mi hija a su suerte?– lo miró dolida

–No… Sabes a lo que me refiero… ya intentamos huir de esto mucho tiempo… y te diste cuenta que no avanzamos… solamente la estamos frenando para que cumpla su destino… –

–¿Cómo puedes decir eso tan tranquilo?–

–Esto esta fuera de nuestras manos… ademas…sabes que no esta sola…–

–Eso es otro asunto del que no quiero hablar…– su rostro cambio perturbandose…

–Esta bien… pero recuerda… no tienes que lamentar nada… hiciste lo que creíste necesario…– dicho esto salió al patio a barrer las hojas muertas…

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

–¿Cómo te sientes?– preguntó Ayumi mientras sacaba su almuerzo

–Estoy bien, lo de siempre…– respondí ausente, mi atención estaba en otros asuntos…

–¿Con lo de siempre te refieres a que siguen sin saber que tienes?– preguntó nuevamente

–Mmm… algo así…– seguía buscando algo sin saber que… pero lo sentía… una presencia…

–¿Segura que te sientes bien?– No me di cuenta que actuaba raro hasta que Ayumi tomó mi mano…

–Deberías haberte quedado en casa– dijo al ver que no respondí

–No es eso chicas… pero… quiero ir a caminar y despejarme un poco…– mentí

–¿Estas segura que no quieres que vayamos contigo?– preguntó Ayumi

–No… no es nada solo quiero tomar aire fresco– guardé mi bento y me puse de pie… caminé sin rumbo por el patio, había poca gente fuera y conforme me adentre a los jardines de la escuela el murmullo de las personas ceso y solo quedo el silencio que adornaban los arboles… no sabia que el silencio me gustara tanto… hasta ese instante, quizá solo deseaba alejarme del murmullo de la gente… seguí avanzando….

–¿Señorita Higurashi?– esa voz… me puse alerta… pero no de la alerta que causa escalofríos, miedo… simplemente… sabia que estaba acercándome a algo que había huido hace mucho…

–¿Profesor… Taisho…?– susurré buscandolo…

–Acá…– escuche nuevamente y buscando el origen de esa voz pude encontrarlo…estaba sentado bajo un arbol… mi cara debió ser una joya… lo vi reírse logrando así que mi corazón palpitara mil veces mas rápido…

–Pero…¿Qué esta haciendo aquí?– pregunté aun confundida mientras me acercaba

–Me gusta el silencio…–dijo, me puse incomoda… quizá lo había interrumpido –¿Que sucede?– dijo poniendose de pie acercandose lentamente

–No… es solo que… no esperaba encontrarme a nadie…– acomode un mechón de mi cabello que ahora llevaba en una coleta…

–Por tu cara eso fue bastante obvio, ademas… ¿Qué estas haciendo tan lejos de la escuela?– "lo mismo me gustaría preguntarle" pensé… sin embargo… mi corazón seguía latiendo desenfrenado con cada ademan, cada palabra… aún si deseara sonar segura cualquier cosa que dijera parecería una mentira por como me hacia sentir estar cerca de él… ademas, no era que mis razones fueran del todo normales… "si profe aquí buscando presencias extrañas"… no podía decirle eso… pero después de todo… lo había encontrado a él…

–¿Kagome?– susurró… fue tan suave…. que a pesar de haberme sacado de mi divagación el efecto que produjo escuchar mi nombre con su voz fue inmediato… agolpandose esos recuerdos raros que conforme pasaba el día se perdían como un sueño más… ahora volvían…

–Inuyasha…–

No recuerdo nada mas que un golpecito que me dio en la frente…

–¿Profesor?– dije volviendo… al ver los arboles y el sol que se mantenían en su lugar pude asegurar que solo me había ido unos minutos, pero la mirada de mi acompañante había cambiado por completo…

–Tienes… que volver a clase…– no mencionó nada… ni me dijo "te desmayaste" "te fuiste" "¿Estas bien?" no… solamente me miro con… ¿Tristeza?…

–¿Qué…?– quería preguntar que había sucedido, no recordaba nada mas que verlo ponerse de pie y acercarse… quería saber… pero algo en él… me hizo guardarme mis palabras –¿No tiene que volver usted también?– pregunté, después de todo mi siguiente clase sería con él…

–Será mejor que te adelantes…– No me dijo nada más… yo sabia que esto que había pasado podría ser malinterpretado si alguien llegara a enterarse… ¿Cómo podrían siquiera imaginar aquello? si.. era atractivo… pero me doblaba la edad… encima… pero estabamos los dos solos... había algo muy extraño en él... noté que llevaba un colgante extraño... una extraña pieza color dorado con forma de prisma alargado... era hermoso... lo guardó bajo su chaqueta y lo miré avergonzada.. me estaba tomando muchas libertades, simplemente me habia cargado a la enfermeria y me lo habia topado aquí, no es que fueramos los grandes amigos... pero... maldicion ¿Por qué me mira de esa forma?...

Me aleje… estaba confundida… esa era la palabra… confundida… no era que me gustara o algo, solamente tenia una presencia muy fuerte que intimidaba…

–Lo... lo veo en la clase...–grite mientras caminaba deprisa

–¿Dónde has estado?– preguntó Eri que se acerco junto a las dos mosqueteras

– No te preocupes, el profesor no a llegado…– dijo Ayumi resoplando sin dejarme responder, por suerte.

–Ahí viene…– escuche a Eri suspirar… ¿Eri? no, no solo era Erí… las chicas estaban exitadas tan solo de verlo a lo lejos…

Durante la clase esquive su mirada… pero sentía como una leve bofetada en el estomago cuando presentía que el me miraba a mi…

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

–Hojo… te agradesco que me acompañes… mi madre no me habría dejado asistir a la escuela…– llevaba mi mochila a cuestas, estábamos en el aparcamiento de bicis, yo sonriendo forzada esperando que no lo tomara como una cita…

–No tienes que agradecer nada, sabes que para mi es un placer– se giró y sus ojos habrían podido subir al cielo y reemplazar a las estrellas… él estaba tan feliz que me sentí culpable… me pidió subir a la bici pero me negué… eso era demasiado prometedor…

–Higurashi… – habló por primera vez desde que dejamos la escuela, lo miré esperando unos instantes en que agarrara valor… –¿Ya sabes a que escuela iras?–

–Pues tengo varias opciones… – No había pensado en ello realmente… pero los exámenes de ingreso estaban a la vuelta de la esquina…

–Ojalá fuéramos a la misma…– soltó nervioso, ¿Qué debía responder?

–Si… sería estupendo…– creo que exagere mis palabras… pero el era tan amable que me sentía mal por no corresponderle…

–Kagome…–

–Di…dime…– mis palabras salieron temerosas, ¿La razón?nunca me hablaba por mi nombre y lo había pronunciado de una forma tan extraña que presentía me iba a pedir matrimonio ahí mismo… se detuvo y me miró a los ojos…

–Cuidaaaadooooo ¡Cuidado!–miré rápidamente hacia el origen de la voz, un chico en una bici venia veloz hacia nosotros, lo único que pude hacer fue apartarme por reflejo y pasó pitando entre nosotros… –Disculpaaaaa no se como frenar estoooo– fue lo que escuche a lo lejos… corrimos tras el para ayudarlo pero nunca se detuvo… incluso cuando parecía haber controlado la bici…

–Que extraño…– dijo Hojo rascandose la nuca agitado… –Voy a por mi bici….– dijo regresando a donde estábamos… lo miré alejarse… eso fue peligroso… miré luego en dirección opuesta… donde aquel extraño niño de cabello naranja se había perdido…

–Gracias por acompañarme…–dije cuando estuvimos en la entrada del templo

–Higurashi…–

–Dime…– "no de nuevo" pensé, al menos no me había hablado por mi nombre…

–¿Podrías… podrías… darme… tu numero… para quedar algún día?– antes de que le diera la respuesta ya había sacado su móvil…

–Claro…–era lo menos que podría hacer… marcó conforme le dicte el numero y recibí una llamada inmediatamente…

–Listo– dije sonriendo

–Si…– me miró fijamente…

–Ya ambos… tenemos nuestros números…– dijé sonriendo nerviosa

–Si…– volvió a decir… me quede sin saber que hacer…

–Bueno… te agradesco haberme traído…– me di la vuelta y me tomó del brazo haciéndome volver, me sorprendió… en verdad me sorprendió esta actitud suya…

–Higurashi… yo…–

–Hija…– habló mi mamá… "gracias mamá" fue lo único que pensé…

–Tengo que irme…– me solté y huí levantando polvo… fue un error pedirle que me trajera… un error… –gracias por acompañarme– grité a lo lejos

–¿Estas bien?– pregunto mientras yo entraba apresurada a la casa

–Si mamá… tengo que hacer tarea…– subí a mi cuarto y me tiré en la cama… había sido un día fuera de lo normal… el profesor… Hojo… tenia que aclararme de una vez por todas… no era como si me gustara el profesor… pero no podía negar que estar cerca de el me hacia sentir cosas extrañas… y Hojo… no podía imaginar a Hojo como algo mas que amigos… mi móvil sonó…

"¿Puedo pasar por ti mañana?"

Era Hojo… cerré los ojos y sin darme cuenta me dormí…

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

–¿Cuando pensabas decirme que eras…– estaba conteniendo la risa–profesor?

–Shippo te estas volviendo bastante molesto– murmuró el Hanyou fingiendo tranquilidad mientras leía un libro…

–¿Tú que piensas Kirara?– la gatita hizo un gemido mientras se acurrucaba en el sofá

–¿Ese chico es su novi….– antes de siquiera preguntar el libro que antes estaba en manos de Inuyasha había salido disparado en su dirección…

–No-te-in-cum-be…– deletreó molesto

–¿Y a ti?– preguntó insistente mientras se sobaba refunfuñando

–Déjame en paz– subió las escaleras y se encerró en su cuarto –Tengo cosas mas importantes que pensar…– estaba molesto en verdad…

–Kirara… hoy es luna llena… ¿Crees que deba preocuparme?– dijo serio mirando hacia donde Inuyasha se había marchado…

Continuara...

Hola holaaa, aquí les dejo otro capitulo, espero les haya gustado, poco a poco se iran viendo los motivos por los que Inuyasha esta en el futuro y por que Kagome no lo recuerda, espero les haya gustado.

Gracias por agregarme a favoritos, me hacen muy muy feliz, y a los que me escriben, muchas gracias por los animos!

Peketaishouchiha, espero que seas mayor de edad por que se viene lemon super hardcore (mentira, del normalito) y no quiero perturbar a nadie XD

Lo mismo va para ti Valkiria-san, espero ir aclarando tus dudas a lo largo de la historia, y me alegra que te haya gustado. :)

Saludos chicos!

Matta Ne!