Capitulo 4 : Allegro con brío, ¿Quien es Fate?
-¡Takamachi, mira lo haces chica! Pon la mente en el baile- gritaba una exaltada Vita desde una esquina del salón.
-Nanoha estás muy distraída, casi caes por segunda vez.- Chrono la miraba preocupado.
-Lo siento Chrono… es solo que hoy no me puedo concentrar…- "cada vez que giro me topo con tu hermana y me dan ganas de ir y partirle la cara". Pensaba la cobriza mientras trataba de hacer un Pas de Bourreé con un Pas de Chat.
Fate miraba desde el otro extremo de la sala, estaba confundida, no entendía el porqué la cobriza la trataba tan mal, " alomejor no se acuerda de mi", pensó la rubia.
*** Flash Back****
-¡Nanoha que sucede!¡no grites! Primera norma del salón.- Vita enarco las cejas.
-Lo lamento- la chica miraba fulminante a la rubia.
-Nanoha, ¿ ella es él cierto?- Arisa no salía del asombro.
-Al parecer si, son demasiadas las coincidencias.-
En ese momento Chrono se acercó al piano a saludar a la chica con un cariñoso abrazo, luego se pusieron a charlar animadamente mientras reían de alguna anécdota. Nanoha no podía dejar de mirar a Fate, estaba segura, ella era con quien había chocado, sus ojos, no podría olvidar tal color. Chrono se acercó a ellas junto con Fate, las iba a presentar.
-Nanoha, ella es mi hermana menor, Fate, nos ayudará con el piano cuando tengamos algún problemilla jajaja.- el chico daba paso a su hermana que tenía los ojos clavados en Nanoha.
-Hola, un gusto trabajar con usted señorita Takamachi, he oído que baila muy bien.- Fate extendió su mano para que fuese estrechada por la de la cobriza.
Nanoha observó la mano estirada esperando por el apretón, pero este nunca llegó, la cobriza se dio la vuelta ignorándola por completo.
-¿ y a esta que le pasa?.- Fate miró extrañada a la chica que ahora hablaba con otros compañeros.
-No te preocupes Fate, ella es agradable, es solo que hoy no es su día, pero se le pasará y verás que es simpática, soy Suzuka, un gusto conocerte Fate.- Suzuka estrechaba su mano con Fate.
-Y yo soy Arisa, un gusto trabajar contigo, y por lo del demonio blanco no te cabecees tanto, se le pasará, solo debe salir del trance.- las rubias estrechaban las manos mientras los otros tres reían.
-" ¿Demonio blanco…?, a que se referían con eso?".- pensó Fate confundida.
***** Fin Flash Back*****
Fate seguía observando a la chica, ahora estaban en descanso, azules se toparon con carmesíes, ambas se analizaban, Fate levanto la mano en forma de saludo dándole una sonrisa, pero lo único que obtuvo fue ser ignorada completamente.
-Uhh…- soltó un suspiro la rubia.- que le pasa a esta chica…-
En otro lado del salón
-Nanoha creo que deberías hablar con ella, se ve que es buena persona, creo que en todo esto hay un mal entendido, nada más.- Suzuka miraba a Nanoha quien hacía abdominales como loca, ya iba en el 101.
- Lo … siento…no…puedo…- la cobriza no quería pensar más en el asunto.
- 150… Nanoha romperás un record si sigues así, debería llamas a guiness.- Decía Arisa divertida al ver que su amiga era una maquina sin botón de OFF.
- Creo… no… no será… perdonada, 300!.- la chica se puso de pie y tomó todo el contenido de su botella de agua y se marchó a los camarines.
- Está como un potro salvaje…salvaje y endemoniado, pobre Fate, y ella no tiene ni culpa- Suzuka observaba a la rubia que miraba por donde había desaparecido la cobriza.
- sí, y ella ni sabe el por qué del enojo.- Arisa tomaba sus cosas para dirigirse al camarín.
Piano de cola
Fate estaba tocando claro de luna de Debussy, mientras un grupo observaba atentos como ejecutaba la pieza.
-Ya chicos vamos saliendo, dejen de observarla como si fuera un animal del zoológico, además lamento decirles que ella no está disponible si es lo que esperaban.- Hayate ahuyentaba a la muchedumbre mientras todos enojados se iban.
-Hayate no debiste hacer eso, ellos solo querían oírme tocar, me habían pedido que tocara esa pieza.- Fate la miraba con reproche.
-¿ y tu serás tonta o qué?, ellos solo te querían ver a ti cabezota, a ellos no les importa el piano, pero si la pianista, si hasta ya tienes fans, mira ese grupo de chicas de por allá- ( apunto a una esquina donde unas bailarinas hablaban alegremente mostrando sus teléfonos- ellas llevan como 15 minutos sacándote fotos con el móvil y tu ni cuenta te das, ¿ sabes que puede suceder si difunden las fotos en internet?- Hayate estaba preocupada por Fate.
Fate quedó pálida, congelada en su asiento, pero luego se repuso.
-no creo que lo hagan, si son fotos mías puede que las dejen en sus móviles y ya.- la rubia sudaba tras pensar en lo que podía ocurrir.
- Tranquila, yo me hare cargo de las fotos, pero te tengo una noticia, me acaban de llamar diciéndome que tu padre te quiere contactar, Fate esto es malo, creo que él ya supo lo del teatro, deberías hablar con él, o esto se pondrá mucho peor.- Hayate miraba hacia el piano, pensando cómo ayudar a la chica- por el momento pensare en como quitar las fotos.
- Gracias Hayate, pero… ¿como supiste lo de mi padre?- Fate tenía el seño fruncido, no le gustaba hablar de él.
- pregúntale a Verossa, él te dirá todo, nos vemos, debo ir a descansar.- Hayate salió por la puerta del salón.
-Verossa…-murmuro Fate.
La chica pescó su bolso y salió del salón, tenía que ir a hablar con el chico, algo la tenia preocupada, " ¡ pero que es!", pensó mientras bajaba las escaleras y se dirigía a tomar un taxi.
Salón.
-¿ Chrono y tu hermana?- Suzuka miraba por todos lados.
-¿ Fate?, ella ya se fue, sólo estará la mitad del ensayo- dijo el chico peli azul.
- Mejor así- dijo Nanoha secamente, había llegado con otra botella de agua y una toalla en su cabeza.
El ambiente era tenso.
-Nanoha, ¿me enseñarías a hacer bien el Ron de Jambe?- dijo Suzuka cortando el silencio.
- Claro, no hay problema- Nanoha la guió a las barras.
De pronto la puerta fue abierta dando paso a Signum quien fue a decirle algo a Vita, quien pasaba por todas las expresiones faciales existentes.
-¡Chicos reúnanse!.- grito vita quien observo a sus alumnos reunirse como un pelotón.- Hoy vamos a terminar el ensayo hasta acá, así que tienen la tarde libre, bueno lo que queda de ella, así que mañana nos vemos temprano- Vita observo a Nanoha- eso va para ti chica- decía mientras fruncía el ceño .
Nanoha asintió con la cabeza mientras se dirigió donde Signum.
-Profesora, necesito pedirle permiso para poder quedarme a practicar por las tardes, hasta que el teatro cierre.- la chica estaba nerviosa, jugaba con sus dedos.
-No habría problema, solo si te quedas tu , no quiero ver alborotos dentro del teatro.- Signum puso una pose de autoridad.
Entendido, gracias.- el cobrizo corrió a los camarines para ponerse una ropa un poco más holgada para ensayar, pesco unas calzas negras y un peto negro.
-¡ Takamachi me olvidaba!, debes avisar al portero.- Signum grito desde la puerta del salón antes de marcharse.
Empresa Acoust, hall.
-¡¿ Cómo?!,¿ que no está?... ¡¿ qué respuesta es esa?!, ¡ yo se que está acá!.- Fate le gritaba a una chica sentada en la entrada del edificio.
- Los siento Fate, Verossa ya se marcho hace 10 minutos.- Shari la secretaria trataba de calmar a la rubia que echaba humos por las orejas.
-¡Maldito lunático!, lo llame hace cinco minutos y dijo que estaría acá..- Fate pesco su móvil comprobando la hora de la última llamada.
- lo lamento, el sale a las 18:00 hrs siempre, no sé por qué te habrá dicho que iba a estar.- la chica miraba a la rubia que lanzaba maldiciones entre dientes.
-uh… ( Suspiro).- ya da igual, gracias, por favor dile que vine. Fate se despidió de la chica mientras tomaba un taxi.
Al subir se el chofer la observo atento por el retrovisor.
-Dígame señorita, ¿hacia dónde se dirige?.- el chofer la miraba expectante.
-Farniloa Village por favor, calle 9 Oeste, edificio Pince- Fate pesco su bolso buscando el móvil de la empresa, cuando se dio cuenta que no tenia consigo las partituras de Romeo y Julieta.
-¡espere!, cambie de idea, vamos al teatro imperio por favor, queda en avenida Imperio con Nervotears- dijo la chica exaltada.
Como usted diga señorita, y no es difícil saber donde está ya que es el teatro más antiguo de la ciudad.- dijo el chofer entre risas al ver la expresión de Fate.
-Oh!, no lo sabía.- dijo la rubia mientras cerraba su bolso avergonzada por dar la dirección del teatro, del único teatro de la ciudad, " se nota que no soy de por acá" , pensó.
Teatro Imperio
-uff! Que cansador esto- decía Nanoha mientras se desplomaba en una colchoneta y tiraba una toalla mojada en su rostro.
La chica había estado practicando sin parar, andaba con mucha energía y más cuando se acordaba de cierta rubia que quería estrangular. La rabia la hacía bombear mucha adrenalina.
De repente se puso de pie, observo el piano de cola que seguía allí en la esquina, sublime e imponente. " se parece un poco a ella" pensó, el recuerdo de Fate tocando vino a su mente, la chica llamaba la atención por donde se le viese, su semblante imponente pero misterioso, la hermosura de sus ojos, y la gallardía que transmitía ; el solo verla pasar hacia a más de uno voltearse a observar a tal escultura.
Aun así no me simpatiza- dijo Nanoha enojada mientras exprimía la toalla que ahora llevaba en las manos mientras caminaba al instrumento.
Nanoha posó su mano en la tapa, " está frio", luego lo recorrió por el contorno, de repente se acordó que los pianistas suelen abrir la tapa para ampliar mas el sonido. Con las dos manos pescó la tapa y la levantó lentamente sobre su cabeza, al destapar el piano quedo embobada observando todo el mecanismo que yacía dentro .
-¡ wuau!, ¡ que complejo!, es como ver el motor de un automóvil, como pueden sacar sonido de esto tan enredado.- Nanoha seguía con los brazos extendidos sosteniendo la pesada tapa.
- Creo que no deberías sostenerlo de ese modo.-
Una voz familiar la hizo pegar un salto y girarse rápidamente.
-¡eh!.- pego un grito la cobriza.
Un golpe seco se oyó en la sala, la chica rubia corrió a socorrer a la cobriza que había quedado noqueada al caerle la tapa en la cabeza. Fate la tomo en brazos y la llevo a una colchoneta.
-¡Por qué me pasan estas cosas a mí!- grito la rubia al aire.- maldición, reacciona, donde puse mi móvil, llamare a una ambulancia, un golpe así..- Fate buscaba desesperadamente su móvil en los bolsillos de su abrigo.
Nanoha seguía inconsciente en la colchoneta, Fate salió al pasillo en busca de ayuda pero no encontró a nadie, volvió al salón, observo la hora, eran las 19:20 hrs, la cobriza llevaba 7 minutos sin reaccionar, cosa que altero más a Fate. Corrió nuevamente a la colchoneta a ver el estado de la chica, no sangraba eso era bueno, pero una protuberancia hacia aparición en su cabeza.
-¡ despierta por favor!- decía mientras marcaba un numero en su móvil- ¡ maldita chatarra, marca de una vez!.
-uh..-
Un sonido llamo su atención, Nanoha estaba despertando, abrió lentamente sus ojos, iba a sentarse pero una punzada en la cabeza la hizo volver a la posición de antes, un tambor resonaba dentro de su cabeza.
-Tranquila, traeré algo para bajar la desinflamación, vuelvo enseguida- Fate tras decir esto fue al botiquín que se encontraba en un costado del camarín, pescó unas tabletas y algo para bajar la hinchazón.
- Ten, ponte esto en la cabeza, y toma estas dos, ayudaran a calmar el dolor.- fate le tendió las tabletas más un vaso de agua.
Nanoha no hizo pregunta alguna, solo quería parar el intenso dolor que sentía .Al tomar los medicamentos observó que la rubia fue a dejar todo en su lugar para luego incorporarse con ella. Fate la observo que se estaba sentando nuevamente , posó sus manos en los hombros de la chica y la observo fijamente.
-Mírame, dime cuanto es dos por dos, las vocales, que fecha es hoy, como te llamas, como me llamo y como se llama tu profesora.- Fate escudriño los ojos de la chica que aun daban vuelta.
-4,aeiou ,hoy es Lunes 07 de Marzo, te llamas Fate, yo Nanoha y mi profesora Vita, aunque es muy pesada para ser maestra.- Nanoha observo a Fate quien soltaba un suspiro.
-Estas bien… me diste un gran susto, casi llamo a la ambulancia… ¡¿que pensabas al hacer algo así?!- la rubia miraba enfadada a la chica que solo llevaba la bolsa de hielo a su cabeza poniendo cara de dolor.
-Eh…yo…- nanoha de pronto recordó que todo era culpa de la rubia, si no hubiese aparecido de la nada y no la hubiese asustado nada de esto le hubiese ocurrido.- ¡tu tienes la culpa , si no me hubieses asustado no me hubiese caído la tapa en la cabeza!.- Nanoha estaba enfadada.
-Oh… ¿ahora soy yo la culpable de que seas torpe?, ¿no sabes que los pianos tienen un soporte dentro para sujetar la tapa?,¿ o acaso pensabas que le pagamos a alguien para que la sostuviese mientras tocamos?.- Fate saco las manos de los hombros de la chica, se sintió dolida con ella, le había ayudado en todo y ni gracias le había dado, "además la torpe fue ella".
-¡¿Qué DICES?!, para empezar, ¡qué diablos haces tú acá!, se supone que no hay nadie.- grito Nanoha mientras sentía el dolor incrementar.
-Vine porque se me quedaron las partes en el piano, y no me grites.- la rubia fue hacia el piano a recoger las partituras y las guardo en su bolso.
-Ah, y hasta olvidadiza eres, y me dices torpe a mi.- decía Nanoha en forma sarcástica, jugando con la bolsa de hielo.
La paciencia de Fate estaba acabando, la chica la estaba haciendo perder la cabeza, fue hacia ella y la tomo del brazo, mirándola amenazadoramente.
-Escúchame Takamachi, no sé qué es lo que te sucede, desde que nos presentamos me tratas mal, yo no tengo nada contra ti , sólo quiero hacer bien mi trabajo , así que te pido que mientras más alejada de mi mejor será.-
La rubia estaba exaltada, no quería tener más problemas con ella. De pronto un sollozo llamó su atención, Nanoha estaba llorando, Fate quedo de piedra, no sabía que decir o que hacer, los sollozos de la cobriza llenaban el salón.
-lo siento, no era mi intensión herirte, lo lamento, es solo que me deje llevar por el enojo, nada más que eso.- Fate trataba de reconfortar a la chica quien le pego con la bolsa de hielo- auch!, eso duele, sé que es mi culpa lo del piano, debí haber tocado la puerta desde un principio- Fate miraba a la cobriza que se hizo un ovillo escondiendo su rostro en las piernas.
- Vete, no la jodas mas, lo echo hecho está, no quiero verte Harlown.- Nanoha sollozaba más fuertemente, todo lo que le pasaba era culpa de la rubia, los retos, el golpe, todo.
De pronto Nanoha sintió un calor rodearla, era extraño, un olor a vainilla ingresaba por su nariz, al levantar la cabeza vio a Fate abrazarla, trato de librarse del agarre, pero se dio por vencida, necesitaba desahogar su rabia, su pena, todo lo que llevaba dentro. Fate la rodeo con los brazos sobreprotectoramente mientras la cobriza lloraba.
-Lo lamento, no fue mi intensión causarte problemas.- la voz dulce de Fate la hizo tranquilizarse.
-Yo debería pedirte perdón, yo te trate mal, y solo por un mal entendido.- Nanoha se secaba las últimas lágrimas que caían por su rostro.
-Mal… entendido?.- Fate no entendía a que se refería.
-En la fiesta, por lo del accidente, yo … yo pensé que eras un chico, y después supe que eras chica y me sentí engañada por ti y por eso me enfade y bueno… lo de mas es historia.- Nanoha estaba avergonzada por contar eso, se sentía una tonta.
-Oh…. Era eso…, ese día yo llegue tarde, y me olvide que la fiesta era de etiqueta, mi hermano me prestó su abrigo para poder ingresar y en la entrada me dieron la máscara… , lamento haberte confundido, al parecer no fui el Romeo que pensaste haber encontrado jajaja.- Fate miraba a la chica quien se puso roja como un tomate.- ¿te sientes mejor?, si es así te acompaño a tu casa, no puedo dejar que vallas así con una contusión por la calle.- Fate se colocó su bolso en el hombro derecho.
-Estoy bien, ya es tarde, debería irme en todo caso, tomare un taxi, no vivo muy lejos de por aquí, solo te pediría que me acompañes a la salida.- la chica pescó la bolsa de hiela y se puso de pie, luego fue al camarín a buscar su bolso y el abrigo.
Al llegar a la entrada del salón vio que Fate la esperaba.
-Ven te ayudo.- Fate tomó el bolso y lo cargo, Nanoha aun no estaba del todo bien.
Las chicas salieron a la fría calle, las bocinas se hicieron sonar, la gente caminaba a paso acelerado, era horario de salida.
-Oye, yo… quería pedirte perdón por mi actitud, se que fue muy infantil, lo siento, y te quería dar las gracias por tu ayuda, no cualquiera lo hubiese hecho, me gustaría empezar esto como debería haber sido en un principio… Hola , soy Nanoha Takamachi, un placer conocerte.- la cobriza extendió su mano esperando ser estrechada.
-Oh…, yo soy Fate Harlown , el placer es mío Nanoha, mas poder trabajar contigo, súper que eres una excelente bailarina.- Fate le dio una amplia sonrisa haciendo sonrosar a la chica.
El taxi no se hizo esperar, Nanoha entro y se despidió de la chica, una mano agitada en el aire fue lo último que alcanzo a divisar cuando el taxi dio la vuelta en la avenida Stanbell. Llevo su mano hacia su cabeza, aun le dolía el golpe, luego la llevo a su cara, la tocó , estaba ardiendo, la sonrisa de la rubia se presento en su cabeza, " por dios, el golpe me dio bien duro, ahora hasta alucino con ella, que te sucede Nanoha".
Farniloa Village, condominio Prince.
Una chica rubia miraba la ciudad desde su terraza mientras tomaba un Martini. Su mente fue a parar en unos hermosos ojos azules, recordó cuando la acurrucó, "se veía tan frágil", pensó. -jajajaja.- soltó una risa al recordar el golpe que se dio Nanoha con la tapa del piano- que chica más torpe, jamás conocí a alguien así jajaja- tomó un sorbo del aquel liquido.
Un sonido familiar llamó su atención, la quinta sinfonía de Beethoven se escuchaba cada vez más fuerte, Fate rápidamente sacó el móvil del abrigo verificando el número que la llamaba.
-Ay no… no puede ser…- la chica estaba en la encrucijada de contestar o no, lo pensó un largo tiempo, " va a cortar, es seguro", el móvil no dejaba de sonar, lo pescó y contesto la llamada.
-Hola?- la voz de la chica sonaba desganada.
-¡Fate como se te ocurrió meterte en este empleo!, sabes cuáles son tus responsabilidades!, no tienes tiempo para otra cosa que no sea tu trabajo.-una voz masculina gritaba por el auricular del móvil.
-Hola Padre, tranquilo, lo tengo todo sincronizado, no te preocupes, el trabajo irá bien-. Fate llevo su vista a la ciudad.
-Está bien… pero no me falles.- dijo secamente el hombre.
-Si lo sé.- la rubia estaba comenzando a enfadarse.
-Fate recuerda que tienes mañana la cena para firmar el contrato con la empresa Acoust, debes ir ,además tu prometido estará en la cena, y por lo que me dijo tiene ganas de verte, recuerda que pronto cerraran el compromiso, debes atender bien a tu futuro esposo- la voz ahora sonaba más calmada.
-Está bien, iré.- Fate había olvidado lo de la cena, pesco una servilleta y lo anotó rápidamente.
-Hija, hazlo por tu madre Precia, yo se que ella se pondría feliz, si te viese ahora como estas, toda una adulta… , bueno, te llamo después, adiós.- corto la llamada
-Adiós, padre.-
La chica corto la llamada y guardo su móvil en el bolsillo de su abrigo, el último sorbo de su Martini y observo las luces de la ciudad que adornaban la obscura noche.
-Ugh Nanoha… tenias que aparecer en el momento menos indicado…-la frase quedó allí en el aire, como esperando una respuesta.
Creo que esto se está poniendo bueno, Nanoha es un poco torpe a veces jajaja, por suerte de ella su Romeo no tan Romeo Fate está para salvarla. Puede que me atrase en actualizar, estamos en pruebas , así que debo estudiar mucho o reprobare D: , les agradezco leer y saludos, estudien mucho jajaja .
