Mi muy buena amiga GaishaPax me preguntó cuándo será el día en el que no escriba un AU, ¿La respuesta? Nunca, dejaré de escribir AU's cuando este tres metros bajo tierra. Dicho esto, siento muchísimo que esta actualización tardara tanto y estoy consciente de que ya estoy retrasada en las fechas del mes, necesito que alguien pare ésta montaña rusa llamada vida que va horripilantemente rápido.

Como las fechas ya se me pasaron y atrasaron, iré subiendo los prompts como me lo permita mi ajetreada vida. Este pequeño OS está inspirado en el prompt "social media", espero que lo disfruten.


Sakura dio un gran sorbo a su frappe de té chai mientras sumergía un poco más su cuerpo en el agua helada de la piscina, la ciudad de Konoha era famosa por las temperaturas tan altas que podía alcanzar en el verano, pero estaba totalmente segura de en esta ocasión habían alcanzando máximos históricos, estaba totalmente feliz en haber invertido sus ahorros en una pequeña piscina en la parte trasera de su casa, puede que haya costado un ojo de la cara, pero los beneficios que le traía eran enormes, en las mañanas podía dar unas largas vueltas para complementar su rutina de ejercicio, podía darse pequeños chapuzones relajantes después de sus largos turnos en el hospital y en sus días libres podía pasar horas y horas relajada, flotando en el agua y olvidándose de sus problemas. Sí, después de comprar esa pequeña casa a la orillas de la ciudad, esa piscina había sido su mejor inversión.

Dejado su vaso de té sobre el concreto se alejó de la orilla de la piscina y comenzó a flotar sobre su espalda dejando que toda la tensión dentro de su cuerpo fuera liberándose poco a poco dejando su mente en blanco, duró varios minutos de esa forma cuando fuertes ladridos la sobresaltaron provocando que su equilibrio fallara y tuviera que dar grandes manotazos para mantenerse a flote, antes de que pudiera saber que era lo que estaba pasando varios cuerpos comenzaron a caer sobre la piscina salpicando grandes cantidades de agua obligándola a proteger su rostro con sus brazos, cuando todo el alboroto terminó y por fin pudo ver que estaba pasando se encontró con 8 perros nadando felizmente junto a ella en la piscina, desde un pequeño pug hasta un enorme bull dog, todos agitaban sus colas alegremente y daban pequeños ladridos felices.

La pelirosa miró a su alrededor tratando de descifrar que significaba todo eso pero no encontró absolutamente nada que le diera una pista, soltando un suspiro resignado decidió que no valía la pena pelear con los perros tratando de sacarlos, hacía un calor de los mil demonios, era su día libre y tenía que admitir que eran adorables, ladrando y jugando a su alrededor; Sakura tenía cierta debilidad por los perros, le encantaban, le era casi imposible resistirse a acariciar a cuanto perro se topara en el camino y sinceramente no le importaba compartir su piscina con ellos.

Decidida a sacarle provecho a esta bizarra oportunidad se acercó lentamente al bull dog enorme, ofreciéndole la palma de la mano en un extraño ofrecimiento buscando su aprovación, el enorme perro olfateo su mano durante unos tensos segundos para inmediatamente darle un lengüetazo lleno de baba que la hizo soltar una carcajada espontanea, a su alrededor los perros comenzaron a ladrar felices acercándose a ella y llenándola le lengüetazos también, confiando en el buen juicio de su compañero de que ésta extraña humana era alguien de confiar, Sakura comenzó a acariciar cabezas inmediatamente sonriendo ante la manera de que todos los perros trataban de llamar su atención, sobre todo el pug que a pesar de su pequeño lograba hacer que los demás lo respetaran, la pelirosa lo miró detenidamente frunciendo el ceño.

—Espera un momento— dijo en voz alta — Yo te conozco, eres Pakkun — al escuchar su nombre el pug dio un ladrido feliz, Sakura miró al resto de los perros reconociéndolos también.

—Tú eres Shiba — dijo señalando a un perro con una extraña cresta — tú eres Bisuke — dijo señalando a un pequeño perro café de raza mestiza — y ustedes son Akino, Guruko, Uhei, Urushi y Buru — los perros soltaban ladridos felices cada vez que escuchaban su nombre lo que confirmaba las sospechas de Sakura — No puedo creerlo, realmente son ustedes.

Sakura salió rápidamente de la piscina y secando sus manos con la toalla que se encontraba sobre una silla de plástico reclinable tomó su celular abriendo inmediatamente la aplicación de Instagram, tecleando "Los ninken de Kakashi" sobre el buscador al instante pudo ver cientos fotos de los perros que se encontraban frente a ella, algunas eran grupales, otras eran individuales o con solamente un par de ellos pero eran exactamente los mismos perros que se encontraban invadiendo su piscina. Soltó una carcajada entre incrédula y emocionada, esa era una de sus cuentas favoritas y la revisaba casi a diario en busca de fotos de los adorables perros del tal Kakashi, el cual nunca salía en las fotos, no podía creer que realmente estuvieran frente a ella.

Revisó la cuenta en busca de algún indicio que los perros pudieran estar perdidos pero no encontró nada fuera de lo común, mordiendo su labio dudó si avisarle o no, estaba segura de que era lo correcto, de seguro Kakashi no sabía sobre el paradero de sus perros y podría estar bastante angustiado en estos momentos buscándolos, decidiéndose le envió un mensaje directo.

"Hola, me llamo Sakura, solamente quería decirte que tengo a tus perros" miró el mensaje recién enviado y mordió sus labios indecisa, estaba segura de que esa no era la manera correcta de comenzar la conversación, pero antes de que pudiera corregir su mensaje y aclarar la situación Kakashi ya le había respondido

"Buen intento, pero mis perros están jugando en el patio en estos momentos, buena suerte para la próxima" la leyó el mensaje con el ceño fruncido, sabía que su mensaje era difícil de creer pero no tenía que ser tan grosero al respecto.

"Bueno, podría jurar que estos perros son tuyos, pero si no te interesa esta bien, hasta la próxima" respondió, rápidamente tomó una foto de los perros nadando alegremente y la añadió como prueba definitiva sonriendo orgullosa.

"¿Quién eres? ¿Dónde están? ¿Están bien?" La sonrisa de Sakura cayó inmediatamente al ver la palpable preocupación en cada pregunta "¿Qué es lo que quieres?" al parecer Kakashi era un dueño responsable que amaba a sus perros y se sintió mal por haberlo preocupado de más.

"Están bien, no te preocupes, solamente están jugando un rato en el agua, no sé cómo llegaron aquí pero puedes venir por ellos cuando quieras" respondió tratando de tranquilizarlo.

"Dame tu dirección por favor" Sakura dudó un momento pero no vio ningún daño en dársela, después de todo estaba segura de que quería recoger a sus perros inmediatamente.

—Imposible — escuchó una voz detrás de ella haciendo que casi soltara su celular del susto, volteando inmediatamente hacia la dirección de la voz se topó con un hombre joven peliplata saltando la barda de madera que separaba su patio del vecino, vestía una musculosa sin mangas que dejaba a la vista sus definidos y musculosos brazos y unos shorts deportivos que mostraban unas piernas que definitivamente estaban acostumbradas al ejercicio, Sakura tragó grueso cuando pudo ver su rostro, a pesar de que la mitad de su cara se encontraba tapada por un cubre bocas éste no podía ocultar que era un hombre definitivamente apuesto, Sakura se dio cuenta de que el extraño por su parte había pasado su mirada varias veces por su cuerpo y recordó que se encontraba solamente en un pequeño bikini provocando su tapara su cuerpo con sus brazos cohibidamente. — Siento mucho invadir de esta manera tu propiedad, soy Kakashi y esos vándalos que se encuentran en tu piscina son mis perros — dijo con un tono divertido de voz y extendiendo su mano al presentarse, la pelirosa la tomó con una sonrisa tímida y soltó un jadeo audible cuando el peliplata la tomó y la llevó a sus labios besándola suavemente — no sabía que nuestra vecina era así de hermosa — añadió con tono coqueto que provocó que Sakura se sonrojara totalmente.

—Lamento las molestias que mis chicos te han provocado, trataré de que no vuelva a pasar — dijo Kakashi soltando su mano y rascando su nuca con expresión vergonzosa, volteando a la piscina lanzó un silbido sonoro llamando la atención de sus perros — Chicos tenemos que irnos — ninguno de los perros se movió — Chicos, vámonos — volvió a llamarlos sin ningún éxito, frustrado puso sus manos sobre sus caderas — Es la última vez que les hablo, tenemos que irnos ahora mismo — los amenazó sin ningún éxito, Sakura decidió intervenir.

—No tienen por qué irse aún, está haciendo un calor endemoniado y a mí no me molesta tenerlos aquí — Kakashi la miró por unos segundos y sonrió pícaramente.

—¿Y a mí? ¿Tampoco te molestaría tenerme aquí? Después de todo a mí también me gustaría meterme a la piscina, sobre todo si es contigo — dijo volviéndola a mirar de arriba abajo provocando que el sonrojo de la pelirosa volviera con más fuerza, aun así no dejó que su vergüenza la venciera y arruinara su oportunidad de coquetear con uno de los hombres más guapos que había visto en su vida quien resultó ser su vecino y el dueño de sus perros favoritos en el mundo.

—Ay Kakashi — dijo tratando de utilizar todos los tips de coqueteo que le había dado su mejor amiga y rezándole a los dioses por que funcionaran — Estoy segura de que molestarme sería lo último que harías — sonrió victoriosa cuando el peliplata levantó una ceja con expresión coqueta, dispuesto a seguirle el juego.

Definitivamente esa piscina había sido la mejor inversión de su vida.


Si alguien tiene la duda los perros entraron moviendo unas tablas de la cerca. Kakashi y sus perros volvieron casi todos los días después de ese, él y Sakura duraron una semana coqueteando antes de que irremediablemente terminaran en la cama, dos semanas después formalizaron su relación, ahora el Instagram de los ninkes de kakashi también está lleno de fotografías de Sakura con los perros, una de las fotografías que más likes tiene es la del día de su boda con los perros vistiendo pequeños trajes y corbatas, solamente superada por la fotografía de todos los ninken rodeando a su primer hijo recién nacido.

Ahora quiero un novio guapo con miles de perritos para darles amor, pero la vida es muy cruel conmigo y lo único que tengo es mi imaginación.

¿Qué les pareció? ¡Diganme cosas!, por favor, por favor, me encanta leer sus comentarios y saber qué es lo que piensan, como ya saben, los amo de sobremanera, todavía tenemos dos semanitas de KakaSaku para disfrutar, así que estén al pendiente por que regresaré pronto.