Disclaimer: Fairy Tail, todos sus personajes y lo referente al mundo mágico es propiedad intelectual de Hiro "Troll-sama" Mashima. Naruto, todos sus personajes y lo referente al mundo shinobi es propiedad intelectual de Masashi Kishimoto. Inspirado en la saga de videojuegos de carreras Need for Speed, además de elementos del videojuego de carreras Test Drive Unlimited 2, todos los créditos a sus respectivos dueños. Los vehículos aquí nombrados pertenecen a sus respectivas marcas. Sólo la historia es de inspiración propia.

Advertencias: Universo Alterno. Algo de OOC en los personajes –nadie es perfecto en este tema y menos nosotros jejee-. Fic Crossover FTxNaruto. El sistema de códigos policiales usado aquí es ficticio y nada tiene que ver con los reales. En la narración encontrarán algunas frases en cursiva, las cuales he puesto de esa forma para las radios, radios de los oficiales o celulares al hablar por teléfono. Cuando aparezcan en negrita y cursiva, es la Central del SCPD la que habla, y cuando sea cursiva y subrayado, es los megáfonos, y los llamados de los agentes del SCPD desde sus coches. Esto con el fin de amenizarles la lectura.

Atención: Esta extraña historia es un regalo para Luciel-San por su cumpleaños, el cual celebramos los miembros del Foro "Grandes Juegos Mágicos"


Main Order

Capítulo 4


—Debió ver su cara, Lucy… Estaba muy asustada…

—¡Lo estaba! ¡No todos los días un desconocido te apunta a la cara con un arma! Jooo, yo que sólo estoy ayudando a su hermano… —le contestó la rubia al pelinegro.

Alrededor de una pequeña mesa que fungía de comedor, se encontraban los tres de antes; Lucy, Natsu y el Sheriff del SCPD, Zeref Dragneel. El cual era el hermano mayor de Natsu. Él sólo quería sorprender a ambos, aunque Natsu ya lo preveía, pero más que nada su temor era por otro tipo de cosas.

—¿Y qué haces aquí, Zeref? Te hacía en la Comisaría o en casa con Mavis… —le decía nuestro amigo pelirosa mientras tomaba un refresco que él mismo sacó de la nevera.

—Oh, ¿Es que necesito algún motivo para visitar a mi pequeño hermano? Oh, ya me doy cuenta… Vamos, ¿Querías estar a solas con tu novia? —dijo el pelinegro en una leve sonrisa mordaz.

—N-no es mi novio… "Es la segunda persona en menos de 12 horas que confunde las cosas…" —dijo Lucy mientras Natsu escupía la bebida de la impresión— Sólo lo conocí anoche en Mis… —Natsu enseguida le tapó la boca mientras sonreía nervioso.

—Su trabajo, su trabajo… Lucy es reportera de una famosa revista de coches… ¿No es así Lucy?

—Oooh… Ya veo… —sonrió no muy convencido. Sabía que Natsu le estaba mintiendo— Entonces… —sacó de su chaqueta el celular y le mostró una imagen— Espero que este no sea el Skyline que le compraste hace un mes a Gildarts en su taller…

Natsu vió la imagen y palideció. Era su Nissan reducido a cenizas, y apenas se veía algún rastro de lo que fue. Lucy se zafó del agarre del chico y tosió un poco, para luego mirar a la imagen y sorprenderse. Si, en efecto, era la imagen del coche del pelirosa, sacado del sitio donde ardía en llamas. El pobre auto no era ni la sombra de lo que alguna vez fue en vida; estaba completamente destruido.

—Zeref… Yo…

—Tú nada, Natsu… Cielos, ¿Cuántas veces hemos tenido esta conversación…? Natsu, es por tu bien, aléjate de las carreras ilegales… No sé por cuánto tiempo voy a poder protegerte… He llamado a un colega en Delitos Informáticos del SCPD y pedí que borrasen el registro del auto a tu nombre… Pero no tardarán en saber los de arriba que te estoy encubriendo, Natsu… Por favor, hermano, por lo que más quieras, deja las carreras… —Zeref miró en la repisa la misma foto que él conserva en su despacho— Hazlo por papá, ¿Si?

Lucy quedó en silencio mientras veía a los hermanos hablar. Aún seguía estupefacta. Además de que no terminaba de comprender como es que ese chico era la máxima autoridad de la Policía Local, era casi que una broma, no le auguraba más de 26 años por su apariencia, si era mayor que Natsu al cual le ponía unos 21 a 22 años de edad.

En ese momento de silencio donde Natsu sólo bajó la mirada mientras Zeref seguía increpándole, Lucy aprovechó para dar un recorrido y dejarlos solos. Se levantó de la mesa y salió de la cocina a la pequeña sala. Esa conversación no le incumbía, además de que el encubrimiento de un sospechoso por parte de un Agente de la Ley era un Delito Federal, así que prefería no saber más de lo que podía guardarse para sí misma.

La sala no era muy grande, se notaba que el espacio de la casa era pequeño. Bueno, era una sección arriba del enorme hangar de la estación de Guardacostas. La casa tenía un sala recibidor, una cocina con una pequeña mesa de comedor y al parecer por lo que supuso al ver la única puerta al fondo al lado de otra, un cuarto y el baño. La sala era a pesar de lo pequeña, bastante cálida y acogedora, con dos muebles medianos, una mesa al centro, una repisa con fotos, llena de fotos de ambos chicos con sus padres, otras fotos ellos solos, otras, de su padre y otra mujer de cabello rosa, la cual supuso Lucy que era su madre.

—Que linda es…. ¿Verdad?

Estaba absorta viendo la imagen de la pareja en la foto, cuando Zeref salió de la cocina dejando a Natsu en la misma. Lucy se sobresaltó un poco al escuchar a Zeref y volvió a poner la foto en su lugar.

—Lo siento, lo siento, lo siento… —dijo repetidas veces mientras Zeref sólo sonreía sereno.

—No te preocupes… Me gusta ver ese retrato, lástima que Natsu no pudo conocerla en vida, aún la recuerdo como si fuera ayer…

"—Mamá… ¿Cuándo va a nacer mi hermanito? —decía un pequeño pelinegro abrazado a la pancita de una mujer pelirosa.

—Pronto Zeref… Pronto lo conocerás…"

—¿Y Natsu? —le preguntó la rubia trayendo de vuelta a la realidad al pelinegro.

—El pequeño testarudo está en la cocina… Dijo que prepararía algo de desayunar porque tiene hambre…

—¿Eh?, ¿Pero si comimos no hace mucho? —decía Lucy con una gota de sudor en la nuca.

Zeref sonrió otra vez y tomó una de las manos de Lucy.

—Cuida a Natsu por mí, por favor… Es lo único que me queda y el único recuerdo de mi madre… —dijo y Lucy asintió.

Luego Zeref se despidió con la mano y salió por la puerta de la casa, mientras Lucy le despedía con la mano sonriendo feliz.

"Espera… ¿Por qué carajos me dijo eso…?"


Ubicado en un punto cercano al cruce entre Eagle Crest, Fox Lair Pass y Rockingham Road, empezando a recorrer Fairview Road, se encontraba el famoso restaurante Everett, el cual ofrecía sus deliciosos platillos a toda una gama de comensales, turistas y viajeros que por la principal viajaban. Entre su mucha clientela compuesta por camioneros que iban por el país recorriendo sus autopistas para entregar sus preciadas mercancías, familias provenientes de Baywiev City o Rockport City que visitaban el condado y simples citadinos que pasaban a llenar sus estómagos, siempre era vistos los agentes del SCPD también dándose de vez en cuando un gusto o simplemente disfrutando la comida del día.

Pero este no era el caso hoy. Sin duda el lugar estaba a reventar como siempre. Un Mercedes Benz SLS AMG se veía apretujado entre tantos coches, vans y camionetas en el estacionamiento, mientras su dueño disfrutaba en la terraza de la vista de montaña que ofrecía el comer al aire libre en este restaurante. El joven degustaba una lasaña picante cuando su celular empezó a sonar con insistencia sobre la mesa. Con algo de fastidio tomó el mismo y lo contestó…

—Seas quien seas, interrumpes mi almuerzo… —dijo sin interés en la persona que llamaba, pero sus facciones cambiarían a lo que escuchase la voz en el auricular.

"—No creo que esa sea forma de hablarme, Erick…"

Una gota de sudor bajó por la frente del chico de cabello tinto mientras respondía de nuevo.

—Boss… No esperaba su llamada, pensé que se trataba de alguno de los tarados… No recordaba que usted llama de números desconocidos para no ser detectado…

"—Ya sabes que no me muestro ante nadie, a menos que la situación lo amerite… Como sea… Te informo que los Romanos me llamaron, quieren el cargamento en Rockport City cuanto antes… Tienes tres días para enviar el cargamento…"

—¿Tres días…? ¿De dónde voy a sacar un buque carguero en tres días…?

"—Sólo consíguelo, Cobra… Yo personalmente revisaré la carga ese día antes de enviarla por mar… Así que sácala del lugar donde la escondiste y llévala al puerto… Los Romanos ya me están colmando la paciencia con lo de honrar el trato… Tres días, Cobra, ni uno más ni uno menos…"

—¿Que haremos con la Policía…?

"—Nuestro contacto se encargará de ello, Erick… Sólo preocúpate del envío… Tres días…"

Enseguida colgó el sujeto, dejando a Cobra con el sonido del corte de llamada en su celular. El mismo lo tiró a un lado de la comida y bufó.

—Rayos… Y yo que tenía planes… Maldito Boss…

Luego de terminar su comida, dejó la paga en la mesa, tomó el celular y las llaves de su SLS mientras en el camino empezaba a hacer unas llamadas.

—Seg, reúne a los chicos… Tenemos trabajo que hacer…

En el auricular se escuchó un "ok, aunque hoy es noche de divas en la WWE… Bueno, el deber llama…", mientras Cobra bajaba las escaleras del restaurante al estacionamiento.


En la cocina de la casa de Natsu, el mismo preparaba tocino frito en la estufa, mientras la rubia entraba de la sala dirigiéndose a él.

—¿Ahora si me explicas porque no me contaste que tu hermano era el Sheriff de la Policía? Dios, por un minuto creí que estaba con un delincuente de esos altamente peligrosos…

—Bah, no es para tanto… Soy peligroso, si, pero para otras cosas, no soy un delincuente… —dijo mientras le daba la vuelta al tocino.

—Pues para tu hermano, estás cerca de volverte uno… No sabía que corregía tus errores de conductor ilegal… Me pregunto cuantas multas por exceso de velocidad y otras conductas debe haber borrado de tu expediente… —dijo con voz bromista.

—Oe, tampoco es como si todo el tiempo tuviera que depender de él… Sólo me ayudó aquella vez que me revocaron la licencia por exceso de velocidad en Fairview Road, cuando me comí una luz en Silver Creek y un accidente en una carrera en Oakmont Valley… —dijo mientras veía al cielo con un dedo en el mentón, para luego cambiar a una cara bastante deprimida.

—Entonces si han sido varias veces… —sonrió victoriosa. Luego continuó— Bueno, deberías de seguir su consejo… ¿Has pensado en dejarlo?

—Ni loco… Me gusta correr, es lo que Papá hacía, es lo que yo hago… Zeref sólo tiene miedo de que me pase lo mismo que a Papá… —dijo con leve tono triste mientras sacaba el tocino de la freidora.

Cambió sus facciones y volvió a sonreír mientras tomaba el tocino en dos platos y los ponía en la mesa, la cual ya tenía una pequeña cesta al centro con pan de sándwich y una jarra de jugo.

—¿Desayunamos? —dijo mientras se sentaba.

—¿No lo hicimos hace poco antes de llegar? —exclamó con los ojos como platos.

—Bah, ese era el aperitivo… —comentó y empezó a comer como si no hubiera mañana.

Lucy lo imitó y empezó a comer, cuando de pronto miró el reloj en la pared y se sobresaltó.

—Oh no, Levy-chan va a matarme, y ¡Aquarios con ella…!

—¿Quiénes son esas…? —indagó Natsu mientras engullía la comida.

—La Co-Editora de la Revista y mi Tutora… Llegaré tarde al trabajo…

Se levantó rápidamente pero la voz de Natsu le atrajo de vuelta.

—Oe, no puedes irte aún… Debemos ir a hacer algo…

—Claro que debo irme, ¿No ves que mi carrera peligra…?

—Bueno en ese caso… Espera tantito…

Con rapidez mientras Lucy quedaba estupefacta, Natsu acabó con toda la comida en la mesa -inclusive el plato a medio acabar de ella- y se levantó, llevó todo al lavaplatos y luego corrió al cuarto. A los minutos salió del mismo con una mochila en la mano y una ropa bastante deteriorada. Lucy contuvo las ganas de reír a duras penas.

—Ya, estoy listo… ¿Nos vamos…? —dijo en la puerta del pequeño apartamento.

—Ah, claro, claro… ¿Espera, a donde vamos?

—Iremos con un viejo amigo… Si quieres me dejarás allí y luego te vas a tu trabajo… —dijo sonriente.

—Más vale que así sea, Natsu…


Unos minutos después…

Nuevamente en el RX-8 de Lucy, tomaron Rockingham Road hacia el norte para llegar a la intersección, una vez allí bajaron hacia Lakeside Avenue donde Lucy se detuvo en el primer poblado que consiguieron. Natsu le indicó que se acercase a un local en particular.

Una vez se detuvo, Natsu abrió la puerta del copiloto, no sin antes voltear a ver a Lucy.

—¿Segura que no quieres quedarte…?

—Segura…

—Vamos, hay mucho que ver allí dentro y de seguro sirve para tus artículos…

—No Natsu, ya debo irme… Te llamaré luego… —dijo esperando a que bajase del auto. Sin embargo Natsu estuvo a punto de salir cuando se devolvió.

—¿A qué teléfono me llamarás…? Perdón pero perdí el mío en el accidente…

Lucy rodó los ojos y abrió la guantera del Mazda, tomó un pequeño celular viejo y se lo extendió. Natsu tomó el aparato en sus manos y lo detalló, un viejo Nokia antiguo. Se bajó del auto y luego cerró la puerta para ver a Lucy.

—Esta cosa no es táctil, ¡Ni siquiera es Android! ¿Cómo recibiré los Whatsapp a en esta cosa?

Lucy hizo caso omiso a lo que dijo y pisó el acelerador, levantando una pequeña estela de humo y dejando a Natsu allí.

—Rayos… Ahora tendré que averiguar cómo se maneja este ladrillo… ¡Pesa más que 6 iphones juntos! Maldita Lucy, ¿No había uno mejor?…


Se olvidó de ese detalle y empezó a caminar hacia el establecimiento. Era un galpón algo grande con un letrero en la fachada que decía Bailey's. Varios autos afuera estacionados con los capós abiertos y unos hombres vestidos con bragas de cuerpo completo los chequeaban. El pelirosa caminó dentro de las instalaciones y luego al fondo reconoció a quien buscaba. Se encontraba frente a un pickup Dodge Ram roja con el capó abierto, mientras hablaba con otro sujeto vestido como él.

—¡Oe, Viejo! —saludó Natsu mientras se acercaba al hombre, que era bastante corpulento, con el cabello rojo peinado hacia atrás.

Aquel hombre al verlo se alegró bastante y levantó la mano saludándole.

—¡Natsu! Ven acá mocoso, ¿qué haces tú aquí…? Ya, no me lo digas, ya rompiste el RB28DETT, ¿Cierto…?

—¿Haa? ¿rbque? —dijo Natsu extrañado.

—El N1 —seguía confuso— El motor de BNR34 GT-R V-Spec II Nür que te conseguí, Natsu… El que le montaste al Skyline 2000GT-R…

—Aaaah, eso… Bueno, es que no soy bueno para recordar nombres de motores como tú…

—Cielos, y eso que eres un excelente mecánico… Bueno, qué más da, si lo rompiste habrá que destaparlo… —rió pero luego miró la cara de Natsu, de total seriedad— ¿Eh, Que paso?

—Perdí el GT-R, Gildarts…

—Oh ya veo… —dijo sereno, para luego explotar de ira— ¡¿CÓMO CARAJOS PERDISTE EL 2000GT-R?! ¡¿CONTRA QUIEN CARAJOS LO PERDISTE?! ¡¿ES IMPOSIBLE QUE HAYAS PERDIDO EN SEMEJANTE MÁQUINA?!

Los gritos atrajeron la mirada de varios de los mecánicos, en especial de una chica pelinegra con tintes azules que se encargaba de un precioso Camaro SS amarillo. Gildarts se disculpó y todos regresaron a sus trabajos, no así la chica, que en cuanto Natsu la miró, allí si volteó a ver el auto en el que trabajaba.

—No en una carrera, viejo… En un accidente… Corría contra un sujeto niño rico el cual me chocó y perdí el control de coche… Y…

—El coche se volvió añicos… Ya lo sé… —dijo mientras volvía al trabajo.

—Como… ¿Cómo lo sabes…? —Gildarts le lanzó un periódico donde aparecía la reseña del accidente— Ya veo…

—Pensé que lo cuidarías, Natsu… No que lo perderías así como así… No sabes lo mucho que me costó encontrar ese motor para ti… —dijo mientras aflojaba las bujías del enorme V10 de la Ram.

—Créeme que lo sé, viejo… ¿Pero qué hago?, Zeref ha desaparecido los registros del auto y si intento reclamarlo, me vincularan con la carrera de ese día…

—¿Y no corrías en ella, pues…? —dijo mientras se separaba con las bujías malas y caminaba hasta el almacén de piezas nuevas— 20 bujías Autolite para la Ram, Macao… —le dijo al sujeto tras la ventana del almacén y este asintió.

—Sí, sé que si pero… Bueno, era un coche más, conseguiré otro…

—Natsu… —volteó a verlo y le tomó de los hombros— ¡Madura! Es hora de que dejes las pendejadas de niño… No estás en un videojuego donde puedes tomar cualquier coche y despreocuparte si le pasa algo o no, es la vida real donde si pierdes un auto, lo pierdes… Y no creas que te será tan fácil conseguir otro…

—20 bujías Mopar de SRT10…

—Gracias Macao… —dijo y soltó a Natsu para tomar las bujías y caminar de nuevo a su banco de trabajo.

Natsu se quedó en silencio por las palabras de Gildarts mientras lo veía irse a su área de trabajo. Sintió de nuevo que lo observaban y viró la mirada; nuevamente la chica estaba observándole. Natsu hizo gestos con la mano de "¿Qué?" y la chica sólo rodó los ojos y volvió a su trabajo. Luego Natsu caminó hasta el pelirrojo y suspiró antes de hablar.

—Sé que metí la pata en el barro, viejo… Lo sé y te pido una disculpa… Pero quiero esta vez hacer las cosas bien, empezar de cero, nuevamente… Así que, ¿Tienes algún otro auto bueno que me puedas dar? —sonrió ampliamente.

Gildarts se le quedó mirando y negó con la cabeza divertido.

—No cambias nunca, ¿Eh mocoso? —le palmeó la cabeza al pelirosa y dejó las herramientas en el banco de trabajo— ¿Cuanto tienes?

—A ver… —sacó un fajo de billetes y contó— Creo que unos 13.000 dólares…

—Con eso ni un Prius de agencia lograrás comprarte… —dijo con una gota de sudor en la nuca.

—Bueno, si me prestases el resto… —dijo mientras su imaginación volaba alto.

—Ah no, eso sí que no, esta vez estarás solo… Así aprenderás el valor de tener un coche…

—¿Haaaaa? ¿Y qué se supone que voy a comprar con este dinero…?

Gildarts lo pensó un minuto y recordó algo.

—Ya sé que comprarás…

Lo llevó a la parte trasera del taller y lo guió hasta que llegaron a un par de coches tapados con una manta cada uno. En la parte trasera del taller habían repuestos viejos, latas de aceite de motor y caja de cambios, autopartes dañadas o irreparables, etc.

—El dueño lo dejó al ver que no podría pagar la reparación, y con el tiempo el coste de alquiler del puesto superó al coste del vehículo dañado y al final, el taller lo embargó en un tribunal como pago de sus deudas… Así que podemos vendértelo…

Natsu caminaba no muy convencido detrás de Gildarts. Escuchó toda la historia y empezaba a imaginarse un feúcho Toyota Tercel, o un Honda Civic sedán. Cuando llegaron a los autos, el pelirrojo se puso delante de uno de ellos.

—Natsu, este es tu auto… —exclamó y levantó la manta.

La impresión de Natsu cambió de visiblemente decepcionado a totalmente estupefacto. Gildarts notó el cambio de expresión y miró el auto, para él también quedarse en shock. Era el esqueleto vacío –chasis- de un Volkswagen Bora.

—Este no es… Joder, me confundí de mantas…

Caminó hasta el otro coche y esta vez sí miró debajo antes de retirar la manta.

—Ahora sí, este, es tu auto…

Levantó la manta por completo y frente a Natsu estaba un sedán deportivo bastante elegante y musculoso, le faltaba el capó, pero de seguro estaba por allí, pero lo que sorprendió a Natsu fue sin duda, el auto en si…

—¡Ostia! ¡Un Evolution!


Fin del capítulo:

Espero hayan disfrutado de la lectura que con mucho gusto y dedicación he traído para ustedes y para honrar a mi querida amiga Luciel-san, mi besha friend, moderadora, colega y todo lo que se les ocurra, del foro "Grandes Juegos Mágicos", del cual soy Moderador, y os invito a que se pasen por el mismo si son megafanáticos de Fairy Tail. Si quieren compartir con gente amena y divertida sobre nuestra serie favorita, jugar divertidos juegos, participar en nuestro juego de Rol y en los retos como este, sólo deben pasarse por allí y encantados los recibiremos…

Este escrito es el cuarto de cinco o seis capis –si, dije que eran tres pero creo que me equivoque (?)- que tendrá este Spin Off que servirá de Prólogo para el Long Fic en el que estoy trabajando. Es lo único que estoy haciendo horita y lo que le estoy dedicando mi poco tiempo como tal.

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Nos vemos pronto en el siguiente capítulo…

De Pie, Reverencia, ¡Aye Sir!