Disclaimer: Todo pertenece a Jotaká.
Este capítulo participa en el minireto de Mayo "Doce meses, una historia" del foro Amor de Tercera Generación.
Dedos
Por: Daenerys Black
IV: Lily Luna Potter
Lily se bajó con cuidado de su cama para no hacer ruido y se fue gateando hasta el cuarto de sus padres. Había tenido una pesadilla por culpa de James, él le había dicho que los Bowtruckle eran unos animales que se escondían entre los árboles y arbustos del jardín de día y de noche iban a la habitación de la persona más pequeña que viviera en la casa para así tirarle los pies y comerle los dedos. James le había dicho que una vez eso le pasó a su hermano Albus cuando ella todavía no nacía y lo tuvieron que llevar a San Mungo para que le hicieran crecer un nuevo dedo, él le dijo que a Albus le había dolido mucho y que no pudo caminar bien por dos meses.
La puerta crujió un poco cuando la abrió. Lily caminó despacio hasta llegar al lado de su mamá. Le tocó el hombro y no se despertó. Le movió un poco más el hombro y tampoco se despertó. Luego le metió su dedo en la oreja y ahí recién se despertó.
–Lily –dijo bostezando– ¿qué pasa? ¿No puedes dormir? –la pequeña negó con la cabeza.
–Tengo miedo de que los Bowtruckles vengan y me coman los dedos.
– ¿Los que...? –se enderezó para mirarla mejor–. Agh, James. Ven, vamos a tu pieza, que vamos a despertar a tu papá.
Ya en la pieza Lily le contó lo que James le había dicho sobre esas criaturas de los árboles. Ginny la miró con ternura y le dijo que en la mañana llamarían a la tía Luna y le preguntarían si de verdad hacían eso. Su mamá aseguraba que no lo hacían, pero Lily quería estar segura.
–Quédate conmigo –pidió, agarrando el brazo de su mamá cuando ella se levantaba para irse.– ¿Si vienen por mí?
–No te pasará nada, estaré aquí –dijo sentándose en el pequeño sofá que Lily tenía–. Nadie te comerá los dedos. Lo prometo.
Lily asintió y volvió a la cama.
A la mañana siguiente cuando Lily se despertó vio que su mamá seguía durmiendo en el sillón. Con la boca abierta, una pierna tocando el suelo y un brazo en el aire. Se levantó de su cama y tomó una manta para taparla. Lily sonrió mirándose y moviendo los dedos de los pies. Su mamá había cumplido su promesa, todavía tenía todos sus dedos.
Esas cosas que me da flojera escribir sus nombres son unos guardianes de los árboles y cuando se enojan pueden llegar a sacar un ojo. Quería poner el castigo que Ginny le daría a James por asustar así a Lily pero no me alcanzó u_u
Estaba releyendo esto y me dio mucha risa, quizá exagere un poco con eso de comerse los dedos hahah.
