Disclaimer: Narnia y sus personajes no me pertenecen, le pertenecen a C.S. Lewis y las personas que tengan los derechos, No escribo esto con ánimos de lucro, solo pura diversión.

Razones y recomendaciones: La razón más grande es que desde hace mucho tengo una idea desde que vi la película y se me vino a la mente, es el único fic que escribiré de Narnia.

P.D. Hay un pedazo de la canción de "The reason" de Hoobastank, en español, otra no espero que me haya salido este capitulo porque "trate de poner un poco de pasión entre los personajes" jijijiji pero pues soy nueva en esto y no sabia como hacerlo y relatarlo a ver si me sale bien. Tuve que leer muchos fic que contuvieran escenas de ese tipo de hecho algunas ideas se parecen, no me vayan a abuchear mucho…

Disfrútenlo que ya se acerca el final ¿qué pasara Susan y Caspian terminaran juntos? ¿el amor triunfara? O simplemente ¿Qué sucederá?


CAPITULO 4

CUANTO DURARÁ EL AMOR….

Desperté a mis hermanos, seguimos nuestro camino, entramos a un punto del bosque en el cual daba miedo, era un lugar obscuro y sentíamos que nos seguían para cuando nos estábamos dando cuenta que era verdad ya los teníamos en frente, empezamos a pelear, llegaron mas pero no eran cosas, de repente sentí que me pegaban en la cabeza de pronto todo se volvió negro…

Flashback

-Mi señor, los kreiles van siguiendo a los reyes debemos estar antes de que suceda lo peor –dice un soldado al Rey

-Entiendo vamos que esperan! –dice la orden Caspian

Al momento de llegar los soldados y el rey observan que hay mucho polvo, parecía que había neblina, cuando alcanzaron a ver a los tres reyes, se metieron dentro de ese remolino de "kreiles" empiezan atacando, pero de repente el Rey ve que alguien hiere a su amada, sin importar lo que le pase, baja del caballo y se dirige a salvarla, mata a unos cuantos, cuando esta frente a ella, la toma en sus brazos, corre sin importar el peso, la sube al caballo y huye hacia el fuerte que le dejo su padre, sin que su ejercito se percate de su huida.

Mientras tanto, los dos reyes de antaño faltantes caen a una especie de hoyo profundo.

Fin flashback

¡Ay pero como duele, mi brazo izquierdo! Que es lo que sucede me siento ¿descansada? Que es esto, toco con mi mano donde siento dolor en el brazo, siento que tengo una especie de venda, pero… ¿Dónde me encuentro? ¿En donde estoy? Abro los ojos y veo que estoy en una es especie de sala veo que mi arco y las flechas cerca de una chimenea en la parte superior un retrato se me hace familiar, veo el brazo y lo tengo herido, volteo y veo que los sillones son rojos tipo terciopelo y cómodos tienen unas figuras ¿pero donde las he visto?... no es posible… no es cierto, estos dibujos son de los Telmarinos ¿pero donde demonios estoy? Me levanto desesperada tomo el arco y flechas, pero al voltear hay esta él… Caspian… camino rápidamente hasta llegar a su lado, en ese momento me sujeta la mano siento que mi cuerpo se enciende, pero trato de controlarme.

-¿Dónde están mis hermanos los quiero ver? – preguntó algo desesperada

–Lo siento no pudimos hacer nada de repente desaparecieron, los buscamos pero nada, en verdad lo siento – dice con una triste mirada, me quiere abrazar pero me quito –pero tengo informes de que posiblemente estén vivos.

No lo puedo creer perdí a todos mis hermanos, que le diré a mamá, se me salen las lagrimas, el quiere consolarme hacerme sentir bien, pero yo no quiero y menos viniendo de él, lo vuelvo a empujar.

–Pero ¿Por qué? –dice algo enojado.

Le doy la espalda diciéndole – tú ya eres feliz, ya tienes una esposa y pronto hijos, me imagino… sabes, no quiero verte nunca mas, encontrare todo por la memoria de mi hermano y buscare a mis hermanos se que los encontrares, viviremos en Cair Paravel, seré feliz y tu también…

– Susan si pudiera cambiar algo, seria no casarme, esperaría o iría por ti, que no entiendes que eres el amor de mi vida, el amor que un ser humano espera, lo siento… -dice con voz melancólica –sabes eres una mujer única, se perfectamente que no eres de aquí y que un día puedes regresar a tu mundo, se que haz perdido a los seres que amas, tu hermanos, pero déjame ayudarte, TE AMO… pero si es tu decisión, te dejare, no quiero que te hagan daño, nadie.

–Que crees, lamento informarte que ya me han hecho daño y sabes quien fue, tú… -las lagrimas empiezan a salir y bañan mi cara.

–Se que no soy perfecto...hay tantas cosas que no quise hacer, pero sigo aprendiendo, hoy solo se que yo te hice sufrir y quiero que sepas antes de partir... que hoy por fin encontré... una razón para mi, para cambiar lo que fui, una razón para seguir, la razón eres tu...

Frente a mi se encuentra un espejo y veo como Caspian se derrumba y lagrimas caen llenando su rostro, se que lo que dice es verdad y por alguna razón mi corazón grita que valla con él, dejo caer el arco y las flechas, volteo, llego hasta él y me lanzo a sus brazos acompañado de un tierno y sencillo beso, en donde nos sentimos en otro mundo, es un momento mágico, inimaginable e irrepetible, pero el aire hace falta nos separamos, nos vemos a los ojos, el amor inunda nuestro cuerpo, el me carga en sus brazos, voy recargada en su hombro me siento en la luna, olvido lo malo que ha pasado, llegamos a una habitación contigua hermosa, tiene una vista increíble hacia el norte, una cama con unas cortinas increíblemente blancas, me baja y me da otro beso.

La pasión esta en el ambiente, nos quitamos los zapatos para estar mas cómodos, un juego que se como terminara, estoy muy nerviosa, una vez descalzos, sin querer, Caspian rozó mi pie, noto su tibieza. La atracción era incontrolable por más tiempo y ambos explotamos fundiendo de nuevo nuestros labios en uno, pero esta vez no nos controlamos. Él bajó sus manos a mi cintura mientras yo enredaba mis dedos en su cabello azabache.

Pronto comencé a bajar mis manos por su pecho. Quite su chaleco e introduje mi mano por dentro de la camisa en una profunda caricia por su espalda. El suspiro, no podía quedarse atrás, quería que yo sintiera todo lo que yo le estaba haciendo sentir a él. Trazó un camino de besos por mi cara, mi cuello, mi escote,…

Yo no paraba de suspirar, me encantaba como Caspian me trataba, con tanta ternura, tanta delicadeza…

Caspian se calló ahogando un gemido cuando sintió como mis labios succionaban su cuello, bajó su mano a mi espalda baja y me sentó encima de él, subiendo con su otra mano ese molesto vestido de guerra que traía puesto. Todo su cuerpo olía y sabia al cielo, ese perfume que me volvía loca cada vez que lo tenia cerca y yo quería comprobar si el resto de su piel también, él estaba batallando con el vestido, se me salió una pequeña risita, ¿Cómo era posible eso si el ya era algo "experto" en estos temas? Mientras yo me dedique a quitarle la blusa para comenzar a acariciarle el pecho. Él lentamente subió su mano por mi pierna llegando al muslo para después subir hasta la ingle.

Yo estaba en otro punto, gemí más fuerte, realmente Caspian sabía donde tocar, y sin pensarlo dos veces lo tumbe hacia atrás quedando yo sobre de él. Haciendo una hilera de besos y tocando sus pectorales seguí bajando hasta llegar al principio de su pantalón y comenzar a desabrocharlo, sentí como me agarraba más fuerte y no pude evitar que una descarga eléctrica me recorriera hasta la médula al sentir sus manos recorrer mi piel por debajo del vestido. Volví a subir las manos por el pecho de él, estaba segura de que era un Rey bastante ejercitado, sus músculos estaban muy bien formados, seguí subiendo, quería tocar su cara, aprenderla de memoria, era una forma de verlo sin utilizar la vista, la recorrí por completo.

Entonces fue el momento de decidirse, pero yo si pretendía llegar hasta el final y él sabía que yo ¡era virgen! En cambio él no, yo sabía que me iba a doler pero aún así no iba a echarme para atrás, mi corazón latía a mas de mil por hora, todo mi cuerpo, la herida ¡que importa la herida! Me decía a mi misma.

Él haría que no olvidara esta noche, no iba a permitir que me arrepintiera, por eso me trataba como a una reina, de hecho como lo que era, me veía a los ojos, como si se sintiera culpable, pero yo lo bese con tanta pasión y amor que se olvido de ello.

Mordía su hombro con pasión y acariciaba su pecho. Él buscó a tientas la cremallera del mí vestido hasta que por fin la encontró, se deshizo de él, me estremecí entre sus brazos y él trazó un camino de besos desde mi cuello hasta mi ombligo, pasando por los hombros pero saltándose mi pecho. Después volvió a subir, centrándose en mi pecho y acariciándolo con dulzura por encima del sujetador. Yo le decía te amos como susurros, el los correspondía, volvió a bajar y beso dulcemente donde se encontraba la herida, al besármela me volví a estremecer, ya que me dolió, el me miro de manera culpable.

–Si quieres, paramos… no quiero hacerte daño, TE AMO – dijo, pero con un beso le dije lo contrario, yo quería ser de el y el quería ser mío.

Por fin termine de quitarle el pantalón, era tan inexperta y él con la sutileza de sus manos, no queriendo atrasarlo más me quitó el sostén dejando libres mis pechos. Comenzó a besarlos y a acariciarlos, sin prisa, con ternura, con suavidad. Yo ya estaba dentro del cielo, mis movimientos eran un poco más intensos.

Yo intensificaba mis caricias, llegando hasta el borde de su "bóxer" y metiendo la mano hasta llegar donde la espalda pierde su nombre, lo sentí gemir y me decise por fin de lo que faltaba. Caspian estaba muy bien dotado y no era nada brusco, al contrario, era muy tierno y dulce, seguramente había entendido la indirecta de antes, pero aún así se notaba que ya no era su primera vez.

Él estaba en clara desventaja, yo ya lo había desnudado, y sin pararse a pensar Caspian se deshizo de la única prenda que nos separaba, así sentí nuestros cuerpos piel con piel y aliento con aliento. No podía retrasarlo más, él tenía la obligación de terminar lo que había empezado, bueno lo que habíamos empezado. Caspian se concentró en lo que tenia que hacer, me besó como pidiendo permiso para entrar, yo respondí con beso dando a entender que no lo retrasara más. Lentamente se introdujo en mi, noté que mis uñas se clavaban en su espalda, la herida me dolió, pero también sentí algo que parecía me quemaba entre las piernas, se quedó quieto pensando que me había hecho daño y me besó pidiendo disculpas, devolví el beso como diciéndole que estaba bien. Acelere el ritmo, llegando así a una danza en la que nuestros cuerpos se mezclaban convirtiéndose en uno. Donde llegamos juntos al cielo y caímos exhaustos.

Nos acomodamos, me acurruque en su pecho, todavía sentía que había sido un sueño, pero no hay estaba él, estaba en mis brazos, por fin una noche especial, pero al cerrar los ojos no pude sentir tristeza por mis hermanos y pensar donde estarían ellos y si se encontrarían bien.

Mientras tanto en alguna parte del bosque.

– ¿Donde estamos Edmund? –preguntaba la menor de los Pevensie, ya que cayeron a un tipo de hoyo, porque se encontraban bajo tierra.

–No lo se, pero hay que salir de aquí, tu poción, ¿donde quedo?... estoy herido mira mi mano – le enseñaba a su hermana una pequeña cortada, que parecía un simple rasguño.

–Para eso la quieres, para empezar Caspian, no me la entrego, solo me envió mi daga, así que no te puedo ayudar… vámonos antes de que alguien nos encuentre, tenemos que encontrar a Susan –concluyo Lucy.

Su hermano no hiso mas que seguirla, pues ya sabia que cuando decía, no solo era una orden. Caminaron sin luz durante unas cuantas "horas", de repente los dos se quedaron maravillados ante lo que estaban viendo sus ojos, la segunda pieza, solo faltaba una, solo una…

Edmund fue a tomarla para guardarla con la otra, pero lo raro fue que se le hizo tan simple… pero al pensarlo de repente las "cosas" que los atacaron en la cueva y hace unos "momentos" de nuevo los estaban invadiendo, los veian raro, Edmund desenvaino la espada, pero al ver que eran muchos solo grito a su hermana -¡correeeeeeeeeeeeeeeeee!

Corrían y corrían, pero solo era un laberinto bajo tierra que se iluminaba por antorchas, no encontraban una salida, Edmund no soltaba la bolsa donde se encontraban las dos piezas, Lucy llevaba su daga en la mano, estaban realmente asustados, de repente vieron a alguien que estaba al final del túnel, por fin encontraron una salida, pero quien era él, se les hacia conocido, estaba recargándose en la pared esa cosa subterránea en la que habían caído, parecía que estaba herido, corrieron, se les hacia imposible llegar al final del túnel.

Una "cosa" salto y se puso frente a ellos, pero el hombre misterioso camino hasta donde estaban ellos, matando a esa cosa, al fin pudieron ver la cara de aquel chico, se quedaron anonadados con lo que veían, parecía un ángel, era ni mas ni menos que su hermano mayor Peter, pero como si ellos lo habían visto caer a un precipicio con un montón de rocas.

-¡Que esperan, corran porque va explotar! –dijo impaciente Peter, tenia una cosa similar a la que puso Mark en la cueva.

La tiro al piso, corrieron hasta la salida, cuando faltaban unos paso para salir tuvieron que saltar, a causa de la explosión.

Lucy y Edmund vieron que su hermano no se movía, cayó cerca de un tronco, fueron rápidamente, lo pusieron boca arriba, estaba demasiado herido, tenia la cara golpeada, un brazo roto, una pierna con una herida de casi 20 cm., que sangraba sin parar, pero lo mas importante es que estaba vivo, en eso abrió los ojos y los vio con cara juguetona.

–Pero porque me ven así, aun estoy vivo… ayúdenme por favor –lo levantaron sentándolo en aquel tronco.

-¿Pero como, si caíste de un precipicio? –decía su hermano muy asombrado

–Fácil, cuando caí solo pensaba en una cosa, en salvar a mis hermanos y recordé la primera vez que rescate a todos, no se como, pero Aslan se me vino a la mente y paso algo mágico, no se cuantas horas pasaron, pero sabia que estaba vivo, cuando desperté lo primero que vi fue una salida que estaba en la parte de abajo, observe que el camino que tomamos era el incorrecto, tome mi espada y como si tuviera un mapa en la mente fui caminando poco a poco, -los dos hermanos lo veían incrédulos con lo que escuchaban –cuando llegue a un rio supe que hay habían estado ustedes acampando, Susan dejo rastro, su pañuelo, fui siguiendo sus pisadas pero ustedes iban demasiado adelantados, vi que de repente en el bosque los atacaron los "kreisles" así escuche que los nombraban, pero no me quería hacer presente, a parte estaba muy débil, me escondí cuando todo acabo, vi a Caspian llevarse a Susan, se dirigía hacia el sur, no se a donde… después vi que ustedes cayeron en una especie de hoyo, cuando vi que los hombres de Caspian se retiraban, fui a salvarlos y pues no se como entre, pero ahora lo mas importante es que solo falta una pieza y solo tenemos menos de 24 horas, hay que encontrar a Susan he irnos de aquí.

–Pero seguro que puedes caminar… -dice su hermana menor

-Claro Lu… soy todo un tronco duro de roer, a parte no duele tanto, no te preocupes –dice tiernamente.

-Entonces que esperamos vamos hacia la siguiente pista y por Susan –ayudando a su hermano, ya que no caen en la emoción de que su hermano esta vivo.

De regreso al fuerte

Al despertar, vi que estaba en una alcoba hermosa, adornada de bellos momentos de Narnia, pero me encontraba sola, todo seria un sueño, pero supe que no, ya que mi cuerpo mostraba claro malestar físico y no específicamente por lo que había pasado, cuando me senté en la cama, un hombre alto, me miraba con amor.

-Buenos días, mi reina –entregándome un sencillo beso –mira te traje de desayunar, no quiero que te pase nada.

Traía con el una charola de plata, con varios y exquisitos platillos, yo rápidamente me acomode para almorzar tenia un hambre, que me comería a un elefante completo, parecía que había hecho mucho ejercicio.

El almuerzo paso en silencio, Caspian solo se limitaba a verme y a besarme, era muy romántico ese momento, pero tenía que ducharme y vestirme. Me despedí un momento para poder hacerlo.

Estaba de nuevo en la recamara vistiéndome cuando de repente escuche que Caspian hablaba con alguien, termine y salí a ver que pasaba.

Vi a dos personas, una joven hermosa, que me parecía conocida y el otro era un caballero, cuando pase para ponerme a un lado de Caspian, quede frente a una persona, que jamás pensé que me encontrara en aquel lugar, tan privado.

-Sorprendida Reina Susan, vine a ver a mi marido, ya que tenia dos días sin aparecer, pero ya vi que tiene buena acompañante, se la pasaron bien estos días –lo dijo Caroline algo burlesca.

-Mira si vienes a molestar, puedes irte –dice Caspian muy molesto.

-Ya veo que lo único que quieres es estar con ella, pero ya sabes que puede pasar, yo te amo, pero en este momento necesito que elijas entre la "reina" o tu esposa.

Caspian se quedo petrificado al escuchar esto, solo volteo a verla tristemente, pero al voltear conmigo, su mirada ya había decidido y por supuesto no era yo, me sentí fatal, el aire me faltaba, mi corazón frágil se había roto en mil pedazos.

–No te preocupes, ya entendí, ¡que solo jugaste conmigo! –le grite.

Él trato de tomarme del brazo, me lo quite bruscamente, el dolor subía cada vez más, solo quería salir de hay, ya no lo quería ver, camine lentamente, tome mi arco y flechas, llegue a la salida, al voltear para verlo la ultima vez, vi como Caroline estaba besando a mi "amado".

Estando afuera, el dolor se intensifico, corrí y me interne en el bosque, hasta que pensé que estaba lo bastante lejos, grite con todas mis fuerzas, perdí fuerzas y caí, la herida me ardía de forma incontrolable, estaba llorando, ya no podía mas, ya me quería ir de Narnia, ya no era el lugar feliz que conocía, solo me traía sufrimiento.

Sentí que alguien, me abrazaba, yo trataba de quitármelo, pero el se aferraba mas, levante la cara y vi su rostro, era él, Mark, me tenia en sus brazos tiernamente.

-¿Por qué tienes que sufrir por alguien que solo jugo contigo? –decía dulcemente.

–Sabes duele, sentir ese golpe en la vida que marca por siempre, no sabes cuanto duele, tragar esta pena de un sorbo al saber que no vuelve, ¡no sabes cuanto duele! –dije entre cortamente.

Mark me vio con ojos tiernos y poco a poco nuestras caras se acercaban, hasta que sucedió, un beso, el cual significo mas que algo sencillo, algo que no tenia palabras, era un momento trágico, pero mágico, nos separamos lentamente. Con su mano me limpio las lagrimas muy suavemente.

-Dame una oportunidad de hacerte feliz, yo te ayudo a encontrar a tus hermanos y todas las piezas, solo dej… -se interrumpió por una pequeña explosión.

Volteamos y vimos que era el mano derecha de Caroline, nos veía de forma burlesca y aplaudía y reía de la misma forma.

-valla, pero si Mark vino a disfrutar este momento o no –decía sarcásticamente

-Lárgate de aquí Juliar –decía Mark molesto

-No, quiero decirle a tu amante, quien eres, Mi reina, ya le dijo que el fue quien la llevo al sótano, que la hirió en la cueva y que les dio instrucciones erróneas para que no llegaran a tiempo ah y la mas importante, fue quien dio ordenes a los "kreisles" de matarlos, es toda una fichita.

-Es verdad Mark –dije incrédula

El me miro y dijo –lo siento, tenia que hacerlo, pero no quería hacerte daño, me tenían amenazado.

Mark al ver mi mirada de decepción se dirigió hacia "Juliar" y saco una daga matándolo sin que el otro se defendiera.

Yo solo, tome mis cosas, de nuevo me habían roto el corazón, corrí sin rumbo, llegando a un prado donde a lo lejos vi a tres personas, donde mi corazón dio un giro, no lo podía creer lo que veía…


Hice lo que pude con este capitulo

la neta no sabia que poner despues de lo que escribi

entre Caspian y Susan

asi que no me vayan apedrear

espero sus reviews

y comentarios.. gracias

Falta solo un capitulo ¿que pasara?