Como siempre, muchas gracias a todos los que ponen como favorito al fic y lo sigen
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Leo todos los comentarios y perdón por no responderlos, pero no he tenido tiempo u-u
EL MANUAL DEL BUEN ESPOSO
CAPITULO 04.- ROMANTICO
El rubio caminaba sonriente y muy feliz rumbo a la torre Hokage, donde Kakashi lo esperaba con urgencia.
Su maestro le debía de dar los últimos detalles sobre la seguridad en la villa para el día de su boda, ya que, como el héroe de la guerra y Hinata como la princesa Byakugan, debía de haber un cerco de seguridad muy bien controlado, pero no era solo por ellos dos, sino porque a tal evento asistirían grandes figuras del mundo shinobi como los Kages y algunos líderes de aldeas importantes de todo el mundo.
— ¡Kakashi-sensei!—Grito Naruto lleno de vitalidad.
— Pasa— Respondió el peliblanco suspirando con pesar al escuchar su nombre.
— Se ve cansado Kakashi-sensei, ¿Todo bien?— Pregunto el rubio notando las apenas visibles ojeras en el pali blanco.
— Si, solo he tenido mucho trabajo, solo eso— Tras bostezar un poco miro de nuevo a Naruto — Bien, te mande a llamar para informarte que los preparativos de seguridad ya están listos, solo faltan que lleguen los refuerzos de Suna, llegaran hoy por la noche, Gaara y sus hermanos llegaran pasado mañana con Shikamaru, ¿Alguna duda?—
— No, bueno si, ¿Quién será el encargado de la seguridad?—Pregunto el rubio estando un poco preocupado por ese tema, ya que, hasta el día anterior, el líder era uno de los miembros del clan Inuzuka, pero debido a que durante una misión de emergencia que había surgido a las afueras del bosque, el tipo resulto herido en la pierna, quedando esta fracturada en varias partes.
— Sera Ikari Aburame, el primo de Shino, ese chico es un excelente anbu, el mismo capitán Yamato lo entreno y en los últimos dos años se ha ganado una excelente reputación entre los más jóvenes shinobis—
— Oh sí, he escuchado algunos rumores sobre él, si usted cree en él, no tengo nada que dudar— Contesto el rubio con una gran sonrisa en el rostro.
— Eso era todo, y ¿Cómo van los preparativos de la boda? Ayer te veías tenso pero hoy amaneciste muy… radiante—
— O eso, bueno, tuve una buena platica con Kurenai-sensei, y…— Se toco la barbilla ponienodse un poco sonrojado — Las mujeres mayores saben dar buenos consejos—
— Oh, es eso, bien Naruto, aun tienes mucho que aprender, anda retirate, y por cierto, Tsunade-sama te estaba buscando—
— ¿La abuela?—
— Si, Shizune-san vino hace un par de horas para que te avisara que te espera en casa de Sakura—
— ¿Con Sakura-chan?—
— Si, no hagas más preguntas y ve— Le ordeno mirando el reloj en la pared, al Hokage solo le quedaban un par de horas para terminar todo su papeleo y con la presencia del rubio le sería imposible terminar su trabajo.
— Hasta luego Kakashi-sensei— Se despidió el rubio saliendo por la ventana de la torre Hokage.
….
— Oh, eso es lindo— Dijo Tsunade mirando a detalle el vestido que Sakura llevaría en la boda de Naruto y Hinata.
— Gracias Tsunade-sama, Ino me ayudo elegirlo—
— Pues ambas tienen muy buen gusto— Felicito la ex Hokage regresándole el vestido a la peli rosa.
— ¿Y usted que llevara Tsunade-sama?—
— Un kimono que me dio mi abuela cuando era niña, es una reliquia de la familia, y que mejor momento para usarlo que en la boda del revoltoso Naruto—
Sakura negó ligeramente con la cabeza mientras recordaba todas las veces en que el rubio había hecho enojar a su maestra.
— Son tantos recuerdos ¿No?—Pregunto Tsunade presintiendo en lo que pensaba su alumna — Si no fuera por él… en verdad yo jamás hubiera llegado tan lejos— Dijo con una pequeña sonrisa.
— Tsunade-sama…— Susurro la pelirrosa mirando nostálgicamente hacia la ventana.
— ¡Sakura-chan! ¡Abuela!—
— Ts, ¿Cuándo aprenderá ese mocoso a no llamarme así?— Pregunto irritada mientras se levantaba del sillón de la sala.
Sakura solo pudo dejar salir una ligera sonrisa ante el berrinche de la quinta.
— Vamos, pasa Naruto—
— ¿A quién le dices abuela? Mocoso idiota— Sin esperar a que dijera otra cosa, la rubia le reclamo dándole un fuerte golpe en la cabeza.
— ¡Ahhh me dolió!— Grito poniéndose en cuclillas mientras se sobaba el gran chichón que se le había hecho.
— Eso es para que aprendas un poco de modales, parece que tus lecciones con el clan Hyuga no han sido suficientes— Le dijo mientras se tronaba los nudillos.
— ¡No me golpees! ¿A caso quieres que tenga marcas de golpes en mi boda? ¡Piensa en Hinata-chan!—Chillo resguardándose detrás de Sakura y temiendo por su vida.
La rubia apretó fuertemente su puño a la altura de su barbilla, pero pensando en la preocupación de la Hyuga decidió no seguir adelante, al fin y al cabo Hinata no tenía la culpa.
— Si me dices así de nuevo, dejare a Hinata viuda o peor aún, la dejare sin con quien casarse ¿Entendiste?—
El rubio adopto posición de soldado mientras daba un saludo formal.
— Entendido Tsunade-sama— Grito tensando todos los músculos de su cuerpo.
— Deja de hacer tonterías y siéntate— Le ordeno la rubia al tiempo en que se volvía a sentar en su asiento.
— Abue… Tsunade-sama, ¿Por qué me mando a llamar?—Pregunto curioso el Uzumaki.
La rubia suspiro para tranquilizare un poco tras haber hecho semejante coraje.
— Naruto, es algo difícil para mí hacerlo, esto me trae sentimientos encontrados, pero bueno, lo importante aquí es que lo recibas— Le dijo mientras le extendía una pequeña caja de color rojo opaco, casi similar a la caja donde encontró el manual de Jiraiya.
— ¿Eh? ¿Qué es esto?— Pregunto abriendo con cuidado el paquete.
Tras haberlo abierto, el rubio miro con interrogante el contenido de la caja, parecía ser dos dijes con la forma del clan Uzumaki.
— Oi, ¿Dónde los consiguió Tsunade-sama?—Pregunto de nuevo tomando los dos símbolos con su mano derecha.
Tsunade miro al suelo con tristeza y con una mirada llena de dolor.
— Esos pendientes eran de tus padres, tu madre los heredo de su abuela, y ella le dio a Minato uno de esos el día en que se casaron—Contesto tratando que su voz no se quebrara.
Naruto solo pudo sonreír amargamente pero al mismo tiempo en su corazón se producía un sentimiento de dicha y alegría.
— El tercero Hokage se los quito cuando prepararon sus cuerpos para el entierro, el pensó que tal vez alguna vez tu los podrías usar…— Tsunade cayó un momento mientras apretaba sus manos— El tercero dejo esta caja oculta en una de los cajones de su escritorio, por suerte yo lo encontré, como me llamo la atención lo abrí y encontré una nota donde explicaba su origen y a quien estaba destinado… Naruto, es hora que tú los tengas, tal vez le quieras dar uno a Hinata, investigue un poco sobre los dos pendientes y descubrí que dentro del clan Uzumaki, cuando uno de sus miembros contraen matrimonio le debe regalar a su pareja algo significativo, que simbolice su amor eterno y que cada vez que lo toquen recuerden sus votos matrimoniales—
Naruto sonrió recordando cuando conoció a sus padres, los consejos y palabras que ambos le dieron así como el gran amor que los dos le expresaron.
— Naruto, el amor de tus padres fue demasiado fuerte, tú mismo lo llegaste a saber, creo que esos dos dijes son perfectos para que tú y Hinata los porten—
Sakura estaba tan conmovida que un par de lagrimas se le salieron, ella era la que más tiempo había pasado con Naruto en su niñez y en la mayor parte de su vida adulta, para ella, el ver a Naruto dar un paso tan significante como el casarse le traía demasiados buenos recuerdos así como un profundo agradecimiento hacia el rubio.
— Yo, creo que usted tiene razón, es el más grande regalo que mis padres me pudieron haber hecho, quiero que mi matrimonio sea tan bueno como el de ellos, aunque sé que no será nada fácil— Dijo devolviendo los dos dijes a la cajita.
Tsunade se acerco a Naruto y le revolvió la cabeza como si del mismo niño revoltoso que conoció hace años se tratara.
— Mocoso, has crecido mucho, pero aun sigues siendo un idiota— Le dijo a modo de broma mientras sonreía de oreja a oreja.
— ¡Oi!—Grito el rubio con falsa indignación.
— Ya no griten— Pidió Sakura mientras se limpiaba las lágrimas.
— ¿Por qué lloras Sakura-chan? ¿Te sientes mal?—
— No, no es eso, solo estoy un poco sensible—
Naruto inclino la cabeza hacia la izquierda mientras se preguntaba la razón por la cual Sakura se comportaba así.
— Si Naruto, tu boda, el ver que alguien tan importante para mí se casa me pone feliz y nostálgica— Le respondió con sinceridad.
— Sakura-chan… gracias— Le dijo dándole un gran y cálido abrazo.
— Oi no me abraces tonto— Le reclamo sintiendo que de nuevo las lagrimas amenazaban con salir.
— Sakura-chan, para mí siempre has sido una persona importante, tal vez al principio mis sentimientos por ti eran algo fuertes, pero comprendí que las cosas pueden confundirse, en estos últimos años tú has formando parte de mi vida, y solo puedo decirte que eres un pilar importante para mí, eres parte de mi familia, como una hermana, o eso creo…— Dijo para después reír un poco— Gracias por estar siempre ahí Sakura-chan, aunque siempre haya sido algo duro—
Sakura sollozaba de alegría en el pecho del rubio, por lo que él solo apretó más el abrazo.
— Tonto…—
— Se que el teme un día de estos vendrá por ti, claro, cuando su estupidez y orgullo le hagan saber que te quiere— Le dijo con seguridad.
Sakura asintió levemente, ella estaba segura que las palabras de Naruto se cumplirían.
— Naruto, a Hinata le encantara el dije, eso es muy romántico— Dijo secándose de nuevo las lagrimas.
— ¿Romántico? Bueno, no sé si lo será, pero creo que si le gustara—
Tsunade y Sakura lo miraron con los ojos entreabiertos, pero para después sumirse de hombros.
— Vaya, tienes mucho que aprender, Naruto, a una mujer le encanta que le den regalos, que les pongas atención pero sobretodo que no caigan en la rutina— Dijo Tsunade tratando de enseñarle algo al rubio.
— Exacto, a una mujer la debes de enamorar todos los días, hay miles de formas de enamorar a una mujer y sentirla amada, no solo con palabras sino también con acciones—
Naruto comenzó a pensar, pero como siempre su poca comprensión de las relaciones humanas se le hacía complicado comprender lo dicho por Tsunade.
— Naruto, por ejemplo, cuando te cases con Hinata trata de llevarle regalos, pequeños, no muy exuberantes, pero que sea algo que a ella le guste, como sus dulces favoritos, un lindo perfume, flores para su habitación, llévala a cenar, esa clase de cosas— Le explico más claramente la pelirrosa.
— Oh, ya entiendo— Contesto golpeando suavemente su puño derecho sobre su mano izquierda.
— Bien, ve a descansar, mañana será un largo día, el Raikage llegara antes de mediodía y lo tienes que recibir— Le ordeno la rubia.
…
Después de haber cenado en su casa, el rubio se acomodo en su sillón favorito, y tras repasar brevemente el último informe sobre el plan de seguridad para su boda, decidió leer un capitulo del manual de Jiraiya.
— Solo será un momento— Pensó el rubio mirando la hora en el reloj.
Eran exactamente las once de la noche.
CAPITULO CUARTO.- SER ROMANTICO
Romanticismo, esa palabra que define al amor desde tiempos ancestrales.
Diferentes rituales para obtener el amor de una bella mujer.
Minato, tú que eres un chico que no duda ni un segundo en demostrar cuánto amas a Kushina sé que esto está de más, pero nunca es suficiente el aprender algo nuevo.
El ser romántico varía de persona a persona, no todos demuestran el mismo ritual para cortejar o sentir amadas a su pareja.
Para ser romantico se necesitan de tres puntos muy importantes:
1.- Ser y tener creatividad.
2.- Ser totalmente sincero; y
3.- Tener confianza en uno mismo.
Si tienes estos tres puntos tu pareja sentirá que es importante para ti por lo que sabrá que la amas tanto o más que el primer día.
Y para eso también debes de seguir estos dos puntos:
1.- Trata a Kushina como si aun fuera tu novia ¿Por qué? Simplemente para que sepa que aun tratas de ganar más de su confianza y que te esfuerzas por verla feliz.
2.- Piensa en las miles de formas de decirle que la amas, no solo se lo digas, exprésalo con acciones, con tu actitud, y con pequeños regalos, nada que provoque en ella que la ahogas con tanto amor.
Un consejo sobre los dos puntos anteriores, no hagas de eso una rutina, que no sea de todos los días, sorpréndela, dale algo con amor cuando ella no se lo espere, por ejemplo, cuando salgan de compras o cuando vayas a algún lugar y veas algo que le pueda agradar, simplemente hazlo siempre y cuando no ponga en riesgo tu economía.
Otro consejo, pregúntale lo que necesita, como dije en capítulos anteriores, no supongas algo ni des nada por hecho, si tienes alguna duda, pregúntale, no te quedes con la duda, puede que ella necesite un poco de tu tiempo pero no quiera pedírtelo por verte ocupado. ESTAR CASADO IMPLICA ESTAR AL PENDIENTE DEL OTRO.
Minato, otra cosa que va acompañada del romantisismo es hacer sentir feliz y satisfecha a tu pareja.
Y con eso me refiero no solo a su situación familiar, sino también fuera de ella, hazla sentir feliz frente a los demás. Que la gente vea que son felices, ¿Cómo hacerlo?
1.- Ten una relación apacible con tus suegros, sus amigos así como las personas importantes para ella, si bien, no todos te agradaran o te agradan, trata de mantener una relación pacifica con ellos para el bienestar tanto de ella como el tuyo, recuerda que ella te corresponderá del mismo modo.
2.- Interésate en sus actividades, sus hobbies, y su trabajo, hazla sentir que te preocupas y estas interesado en todos los aspectos de su vida.
3.- Ayúdala con sus obligaciones, siempre que puedas y ella te lo permita, háganlo como si fueran un equipo, no hay nada mejor que una pareja de casados apoyándose mutuamente.
Si sigues esos pasos ten por seguro que tendrás un matrimonio completo lleno de romance.
….
Naruto cerró el manual y sonrió levemente recordando lo que Sakura y Tsunade le habían aconsejado.
— Ahora si estoy seguro que a Hinata-chan le gustara el dije— Dijo yendo directamente a su cama.
Un par de minutos después el rubio dormía plácidamente en su cama.
— Tsunade-sama hizo lo correcto— Se escucho la voz de una mujer cerca de la puerta de la habitación del rubio.
— Si, aun recuerdo el día en que me diste el colgante— Dijo Minato acercándose a Kushina.
— Nuestro hijo se casa— Dijo Kushina con un tono suave.
— Ha madurado mucho desde nuestro último encuentro—
— Si, nuestro hijo será un buen esposo ¿Verdad?—Pregunto Kushina estando totalmente segura.
— Por supuesto, es un hombre noble y valiente— Dijo colocándose a lado de la cama de su hijo.
Kushina se puso del otro lado de la cama y con un poco de cuidado acaricio la frente de Naruto.
— Siempre te protegeremos— Le susurraron los dos desapareciendo en el aire.
….
Perdón por la espera pero he tenido mucho trabajo, así que lo más probable sea que suba los capítulos cada dos semanas o más.
