Disclaimer lo mismo...
Meredy – No pasa nada :D, siempre me alegra leer tus reviews sea cuando sea. Es algo de lo que siempre estoy agradecida ^^
Si, se que he metido muchas flashbacks pero es porque siempre me he imaginado escenas perdidas asi que he decidido meterlas en el fic :P (como la del primero que leiste)...Y bueno, respecto al semielfo ahora sabras que pasa :D
Un saludo y espero que os guste
Capitulo 4 – Un paso en falso.
Las manos de Raine acariciaban con delicadeza las ruinas que se encontraban delante de ella. Cada grieta, cada jeroglífico y cada palabra las sentía a través de la yema de sus dedos.
Aquello era realmente fascinante para ella. Lo bastante como para aislarla del mundo que la rodeaba.
-Me han dicho que querías conocerme.-dijo una voz desconocida a sus espaldas.
-¿Quien eres tú?.-preguntó Raine mientras se daba la vuelta.
En frente de ella se encontraba un hombre de aspecto pálido, alto y delgado, con unos ojos verdes algo opacos clavándose en ella. Sus ropas eran oscuras, la camiseta de un color que parecía sangre seca y los pantalones negros como la noche al igual que sus botas.
-¿Y tu?.-preguntó con cordialidad.
-Dime tu nombre y te diré el mío.-dijo ella copiando las palabras de Lloyd con desconfianza.
-Je eres encantadora. Mi nombre es Dareon y como puedes percibir soy un semielfo como tú.-respondió él con una leve sonrisa.-¿Y tú eres..?
-Raine, Raine Sage.
-Ahhh, he oído hablar de ti, es un honor.-dijo inclinando levemente su rostro.-Todo lo que intentas hacer por nuestra raza es admirable, eso te hace digna de elogios.
Ella parpadeó varias veces al oír aquello mientras el no dejaba de mirarla. Por una vez le resultaba realmente incómodo sostener una mirada.
-No sabía que fuera tan importante.-respondió ella algo molesta y cohibida por ello.
-Encima modesta. Eres una maravilla Raine.-respondió él mientras ella resoplaba por los elogios.- Y dime, ¿que puedo hacer por ti?
-Ah si, quería saber algo sobre ese refugio del que todos hablan.
-¿Porque?¿Estas en peligro o algo?.-preguntó interesado.
-No de momento. Pero quería saber si los semielfos que hay ahí estarían dispuestos a escucharme.
-Por supuesto, aunque ya sabes que no todos aceptan los cambios. Ni los humanos tampoco.
-Ya...Pero si no se intenta, nunca se dará ningún paso.-respondió ella con seguridad.
-Me vendría muy bien alguien como tú en el refugio para levantar el ánimo.-dijo el con ojos entrecerrados.
-¿Tan mal están?.-preguntó ella con empatía.
-La verdad, no sabría decirte con exactitud es mejor verlo. Y si quieres ir, las puertas están abiertas para ti.
-Muchas gracias, ¿Y donde esta?
-Ah, lo mantengo en secreto por si los humanos les da por atacarnos o algo así. Es un refugio, un lugar de descanso para los semielfos. Un lugar en donde no tener miedo a que alguien te apuñale por la espalda.-respondió con un leve tono oscuro en su voz.
-Entiendo...-respondió ella en un susurro.
-Así que si quieres venir piénsatelo. Estaré por aquí hasta la noche.-dijo él con amabilidad para después bajar las escaleras de una forma demasiado sigilosa y silenciosa.
Raine, se quedó observando a la nada, aquella conversación había sido muy extraña, y aquella forma en que la trataba era...distinta.
No estaba segura pero algo resultaba misterioso...tal y como lo había sido Kratos en un principio...
Al percatarse sobre quien estaba pensando, se maldecía mentalmente por ello y obligó a su cuerpo a dejar las ruinas. Tenía que hablar con Genis sobre aquel refugio.
Bajó las escaleras con pasos seguros para después abrir la puerta de la posada en la que su hermano la esperaba. Saludó al dependiente y entró en la habitación que compartían con un suspiro, mientras Genis apartaba sus ojos de un libro para mirar como su hermana, se desprendía de sus botas y se dejaba caer en la cama.
-¿Raine?.-preguntó su hermano algo preocupado.
-He conocido al semielfo del refugio.-respondió ella con los ojos cerrados.-Parece ser que podemos ir pero no estoy segura de que pensar sobre ello.
-¿Que quieres decir?.-preguntó su hermano confundido.-Si podemos hacer algún bien ahí tendremos que ir¿no?
-Si...-respondió su hermana con un suspiro mientras abría los ojos para mirar al techo.-Pero hay algo raro en él...
-¿Raro?...Pensaba que te gustaba Kratos.-dijo Genis con rapidez provocando que ella no captara inmediatamente las palabras.
-¿Que has dicho?.-preguntó ella descolocada mientras se incorporaba.
-Que...te gustaban los gatos...y...y...no son de mucha confianza pero...aun así te gustan.-inventó su hermano mientras ella le miraba con ojos entrecerrados.
Pero ella tampoco quería tocar el tema...
-No sé si deberíamos ir...-dijo ella intentando ignorar sus palabras.
-Bueno. Siempre podemos echar un vistazo rápido y volver. ¿Que te parece?
-Ummm, por echar un vistazo no creo que pase nada.
-Además, igual es un sitio tranquilo y todo.
-Asgard también es un sitio tranquilo.-le contestó ella.
-Será para ti...-dijo su hermano con ojos cansados e incrédulos.
-Recojamos nuestras cosas y vayamos a buscar a Dareon.
-¿Dareon?.-preguntó su hermano al borde de la risa.-¿Se llama Dareon?
-Es un nombre fuera de lo común pero no es motivo de risa...-respondió ella con seriedad.
-Y que lo digas, normal que no te inspire confianza.-remarcó su hermano mientras se mordía la lengua para no reírse.
-Genis...-le llamó su hermana a forma de advertencia mientras sus dientes rechinaban.
-Vale, vale.
Media hora más tarde ambos hermanos caminaban hasta la entrada de la ciudad con un par de mochilas en sus hombros y sus respectivas armas en sus manos. Los minutos pasaron y el cielo comenzó a oscurecer lentamente, provocando que Genis bostezara de aburrimiento.
-Tarda un poco ¿no?.-se quejó su hermano.
Pero en cuanto ella iba a contestarle, Dareon apareció a sus espaldas.
-Disculpad mi tardanza, tenía que avisar al refugio de que prepararan otra habitación.-dijo él disculpándose, provocando que ambos hermanos le miraran.
-No te preocupes.-respondió Raine con cordialidad.
-¿Este es tu hermano?.-preguntó Dareon con curiosidad. Ella solo asintió mientras Genis le miraba con incomodidad.-Espero que sea tan listo como tú mi joven compañera.-dijo con tono pedante.
-Yo creo que es más.-respondió ella con un leve tono de orgullo mientras Genis esquivaba su mirada y ocultaba su vergüenza bajo los mechones de su pelo.
-Ummm interesante.-murmuró Dareon con una mano en su barbilla.-¿Bueno, nos vamos o pido que deshagan la habitación?.-preguntó él con alegría.
-Iremos, pero queremos saber a donde nos dirigimos.
-Claro querida, vamos a una isla cercana de aquí.-respondió el con tranquilidad mientras el rostro de ella se descomponía.
-¿En una Is...Isla?.-preguntó ella intentando ocultar su temor.
-Si...¿supone algún problema?.-preguntó él intentando sospechar que pasaba.
-Es que Raine...-empezó su hermano pero fue interrumpido por una colleja por parte de Raine.-Auuu.
-Es que la última vez que cruce el mar fue en unos barreños y fue un poco desagradable.-respondió ella mientras un escalofrío le recorría todo su cuerpo.
Pero habría sido aun peor si no hubiera ido con Kratos...
Flashback
Se dirigían a buscar la estatua de Spiritua en aquel geiser de Toda y solo de pensar en que tenía que cruzar una cantidad masiva de agua para llegar, le ponía enferma.
No siempre había temido el agua pero, desde aquel día en el que casi se ahoga se había formado un miedo extremo en su interior. Pero debía ser fuerte y no mostrar un apice de ello ante su compañero y alumnos.
En cuanto llegaron al muelle, los ojos de ella se desorbitaron, mientras que los de Kratos, estaban levemente sorprendidos.
-Eso es....¿un Barreño?...-preguntó Lloyd incrédulo.
-Sip...es un barreño.-confirmó Genis.
-Hum un barreño.-dijo Kratos pensativo.
-Wow, parece divertido.-dijo Collete alegre
¿Di...divertido? No sabía como la elegida podía llegar a pensar eso sobre aquel inestable trozo de madera flotante.
-Y...Yo voy a esperar aquí, ir delante.-respondió Raine temerosa mientras atraía todas las miradas confusas del grupo por aquellas palabras.
-¿Pasa algo profesora?.-preguntó Lloyd preocupado
-N...Nada, no voy a ir en esa cosa.-contestó ella mientras los escalofríos que le recorrían se hacían más intensos
-Parece divertido, Vamos.-respondió Collete con una voz ansiosa por probarlos.
-Si Raine.-dijo su hermano para después agarrarle de repente de la mano y tirar de ella.
Pero Raine se opuso a ello mientras el sudor le recorría la frente.
-Ahhh.-chilló ella sin poder reprimirlo provocando que la mirasen descolocados, todos incluso Kratos.
-¿Ahh?.-preguntó Lloyd mientras ella se percataba de su grito.-Profesora...¿tienes miedo del agua o algo así?.-preguntó él mientras ella se zafaba de la mano de su hermano con suavidad.
Tenía que buscar alguna excusa
-Yo...yo...solo iba a decir, Ahhh esto va a ser divertido.-respondió ella con voz entrecortada y nerviosa para después dirigirse con seguridad hacia uno de los barreños.
-Umm seguro.-murmuró Lloyd a sus espaldas con desconfianza. Pero el resto se lo había creído.
-Heh.-emitió Kratos con una leve sonrisa incrédula.
Raine cerró los ojos y se sentó en el barreño. Tenía que haberse percatado de que él tampoco se lo creería.
Dejó que un suspiro se escapase de su boca mientras notaba como el resto del grupo se metía en los barreños y empezaban a deslizarse por el agua. Se mantuvo así, hasta que sus ojos se abrieron al notar como alguien se metía en el mismo barreño que ella.
-¿Kratos?.-preguntó ella intentado averiguar que hacía ahí.
-No quedan más barreños.-respondió él mientras cogía una especie de pala de madera y empezaba a remar con ella para alejarse del muelle.
Raine miró hacia atrás mientras se le revolvía el estomago por el movimiento del barreño sobre él agua. Pero suspiro resignada, al darse cuenta de que aun quedaban un par de barreños atados al muelle.
-No necesito que nadie me acompañe.-murmuró ella molesta.
-No es malo tener a alguien de soporte por si acaso ocurre algo.-respondió con tranquilidad.
-Soy patética ¿no?.-dijo ella en un resoplido mientras él desviaba una mirada confusa hacia ella.-Tener miedo al agua...-explicó ella al percatarse de su pregunta silenciosa.
-No, eso demuestra que eres un ser vivo.-respondió el con sinceridad.
-Ya...-dijo ella no muy convencida para después dar un leve salto al notar como el agua le salpicaba.
-Llegaremos en seguida.-intentó tranquilizarla él pero sin demasiado éxito, ya que parecía que ella se iba a desmayar por momentos.-No te dejaré caer Raine...-susurró él para que después ella rodeara su brazo con sus manos.
Había dejado que su fachada se descalabrara junto a él y por una vez, no le importó demasiado.
Y sin saber porque, consiguió relajarse gracias al contacto de sus cuerpos.
Fin del Flashback.
-Bueno, por eso no te preocupes. Tenemos Rheiards.-respondió Dareon.-Se llega antes.
-Vaya es bueno saberlo.-dijo Raine con un resoplido.- ¿Pero...como te puedes permitir tener rheiards?
-Ahhhh, muy pronto lo sabrás querida.-respondió el con tono misterioso mientras se ponía en marcha.
-Este tio no me gusta nada....-susurró Genis solo para su hermana mientras en su rostro se veía un claro disgusto.-Encima...ugh creo que le gustas. Es...asqueroso...-continuó diciendo mientras le recorría un escalofrío por su cuerpo.
Pero Raine no contestó. Solo le hizo un leve gesto para seguir al semielfo.
Minutos después, llegaron a un claro algo escondido por la maleza, en el que se ocultaban un par de rheiards.
-Genis y tu tendréis que montar en el mismo.-puntualizó Dareon.
-¿Porque hay dos?.-preguntó Raine con un leve tono de desconfianza
-Humm haces muchas preguntas ¿no crees?.-respondió él ganándose una mirada punzante de Raine.-Lo guardo por si se me estropea uno.-explicó él mientras sacudía sus hombros con indiferencia.
Ella y su hermano asintieron convencidos para después montar y volar por el cielo hasta una pequeña isla en la que antes había un rancho humano. Aquello, le daba una sensación de ahogo.
En cuanto desmontaron los rheiards una especie de guardias se acercaron a ellos y a Dareon sin demasiada hostilidad.
-¿Son sus invitados?.-preguntó uno de los guardias para que después Dareon asintiera.
-No os preocupéis, yo me encargo de ellos.-respondió.
-Si señor.-respondieron ambos guardias para después volver a su vigilancia.
-Si me seguís, es por aquí.-indicó Dareon a los hermanos.
Los tres entraron en el rancho medio destruido mientras el eco de voces y de pasos resonaban por todos los lados.
-¿Hay mucha gente aquí?.-preguntó Genis con una sensación extraña al oír como algo parecido a un látigo rasgaba el silencio.
-Si, de todas las edades.-respondió Dareon con rapidez.-No te resultará difícil encontrar a alguien de tu misma edad.
-¿Y porque has construido un refugio en un rancho humano?-preguntó Raine interrumpiendo la conversación.
-Eso es muy fácil, para que los humanos no se acerquen aquí.-respondió el con un tono grave.
Siguieron caminando por los pasillos mientras las voces que antes habían escuchado se convertían en lamentos y el número de guardias aumentaba según avanzaban.
Algo no iba bien...
-No os preocupeís.-dijo él al notar sus caras intranquilas.-Son semielfos que han venido heridos...es horrible pero...
-¿Que está pasando aquí?.-le cortó ella con brusquedad.
-Mi querida señorita...tantas preguntas no lleva a nada bueno...-respondió él con tono burlesco.-Le quitas la diversión.
Ella emitió un resoplido de queja mientras indicaba a Genis con la mirada que fuera cauteloso. Aunque con tantos guardias, no podrían hacer demasiado.
Tras breves segundos caminando, llegaron a una puerta de piedra y Dareon, indicó al guardia que la abriera.
Pero lo que vieron, les hizo sobrecogerse de manera inmediata.
-R...Raine.-la llamó su hermano descolocado.
-¿Que...significa esto?.-preguntó Raine entrecortada al ver a miles de semielfos trabajando casi hasta la muerte como esclavos, mientras docenas de látigos se clavaban en sus espaldas sin remordimientos.
-Esto...Es mi imperio.-dijo él con una sonrisa ambiciosa en su rostro.-Y vosotros me ayudareis a construirlo.
-¿Que?.-preguntó ella confusa.-No haremos tal cosa.
-Oh, si que lo haréis...Guardias.-dijo él para que después unos diez guardias les rodearan, provocando con ello que Genis y Raine tomaran una posición defensiva.
-No os va a servir de nada resistiros. Y no me gustaría dañar tu precioso cuerpo Raine.-dijo el con un tono lascivo.
-Tsk.-se quejó ella mientras intentaba buscar una forma de vencerlos.
-Raine.-gritó su hermano al notar como los guardias le cogían por las muñecas con fuerza.
-Genis.-dijó corriendo hacia él. Pero la vista se le nubló rápidamente al notar un golpe seco en su nuca, cayendo al suelo a la vez que perdía el conocimiento.
-Lleváoslos.-ordenó Dareon para después marcharse con paso tranquilo hacía la zona alejada de los gritos en donde podría descansar sus oídos.-Con ellos seguro que podemos volver a crear exferas.
Continuara....
A/n: creo que soy un poco mala pero xDD creo que a partir de aquí = lo hago un poco...durillo, ya veremos.
