Let me kiss you (Vali Lucifer x fem! Issei Hyoudo)
De Esperanza Y Propuestas
Descargo de responsabilidad: Highschool DxD no me pertenece. La idea de esta pareja fue sugerencia de incursio123.
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Los días pasaban y aun no se sabía nada sobre el estado de Isae. Los Gremory habían hecho hasta lo imposible para acondicionar una habitación en el hospital de Kuoh para que los padres de la chica estuvieran lo menos preocupados posible, y hasta ahora la versión oficial era que el auto donde viajaba ella de regreso a Kuoh se había estrellado debido a una tormenta que los había tomado por sorpresa en el camino, y afortunadamente no había sufrido más traumatismos gracias a que usaba el cinturón de seguridad.
Nadie había creído tan fácilmente esa versión ya que Isae no tenía nada que hacer en un auto sola, hasta que Vali entró en la escena. "Yo trataba de cortejar a Isae" había dicho antes de romper en llanto, nadie nunca había visto a Vali así de vulnerable. "Pude no hacerle caso, pudimos hablar antes, pero ella..." Para todos fue impresionante cuando la madre de Issei abrazo al joven desconocido. "Lamento mucho no haber sido yo".
Y desde entonces no salía del hospital, estuvo allí cuando sus compañeras del Club de Kendo la visitaron y se sorprendieron al enterarse de que posiblemente apenas despertara Vali le pediría matrimonio, también se encontraba cuando el resto del Club Pervertido apareció y Aika le preguntó si habían tenido sexo alguna vez y si pedirle matrimonio tenía que ver con eso "Fue el éxtasis puro, pero no habrá una dekikon" respondió con la mirada perdida en el pálido color de sus labios, aquellos que se había abstenido de besar, y hasta la fecha estaba allí esperando.
—En algún momento tendrás que ir a dormir, hijo —el padre de Isae entró en la habitación con dos cafés en las manos y una bolsa con comida colgando de su hombro.
—Juro que lo haré cuando ella despierte, además Rías y su familia se aseguraron de que en la habitación hubiera de todo —suspiró tomando el café y le dedicó una mirada agradecida a su autoproclamado suegro y no lo llamaría como tal hasta que ella lo aceptara.
—Sabes que...
—No se atreva —ladró iracundo—. Es Isae... ella tiene que despertar, no sería ella si no lo hiciera.
—No te hagas esto hijo, Rias-san y su familia en algún momento se hartaran de pagar los gastos médicos y nosotros no tenemos los recursos necesarios para mantenerla conectada. Sí, es nuestra hija, pero no podemos seguir haciéndonos vanas ilusiones y seguir corrompiendo el último deseo de mi hija —el mestizo miro al hombre con un asombro.
—Su... último deseo —siseó con la voz quebrada.
—Si —espetó el hombre con voz queda—. Hace casi un año durante una mañana común y corriente llegó a decirnos que si por algún motivo se encontraba así —la señaló mientras que un par de lágrimas corrían por sus mejillas, tomo un poco de aire y continuo hablando—, dijo que la desconectáramos e hiciéramos muestras vidas.
Atónito se recostó en el respaldo del sillón donde se encontraba, clavo su vista en ella, llena de cables y conectada a por lo menos cinco aparatos que no tenía ni idea de para que funcionaban pero la mantenían con vida y eso le consolaba, quietecita y respirando muy lentamente. Un año. Acaso ya presentía su muerte, o eso era lo que temía ya que hacia un año que se la encontró en medio de la pelea contra Kokabiel. Se sentía desolado y le costaba trabajo respirar, después eso se convirtió en rabia que le hizo levantarse e ir hasta la cama de la chica.
—Tanto me odias —le reclamo tomando delicadamente sus mejillas—, enserio me odias tanto como para enamorarme y luego morirte —gruñó soltando un par de lágrimas—. Me odias tanto como para dejarme botado después de decirme que si querías casarte conmigo y llamarme cobarde —juntó su frente con la de ella con los ojos cerrados y se mantuvo así por un rato. Cuando abrió los ojos las mejillas de la chica estaban mojadas, pero aquellas lágrimas le pertenecían a él, suspiró y la soltó.
Cuando estaba a punto de rendirse el electrocardiograma comenzó a pitar más rápido y segundos después Isae abrió los ojos e intentó quitarse el tubo endotraqueal pero Vali la detuvo, su padre salió corriendo a buscar a un doctor y nuevamente Vali la tuvo que detener cuando se intentó levantar ya que la sonda pleural tampoco se lo permitía, ella miró asustada a todos lados, miró a su pecho y se asustó al encontrar electrodos, alzó sus manos y al notar el catéter venoso en su brazo entró en pánico. Vali noto como se ponía tensa y volvió a acunar a rostro.
—Escúchame Isae, mantente tranquila, los médicos ya vienen —ella aún desubicada asintió y trato de calmarse —inmediatamente un grupo de médicos apareció y trataron de alejar a Vali sin embargo un gruñido de advertencia salió de su garganta y procedieron a realizar su trabajo con él allí. Se retiraron cuando le quitaron el tubo endotraqueal y ella se dedicó a tomar agua tibia con miel. Después de un rato cuando el susto pasó y ella miraba a Vali dormitar aclaró su garganta llamado la atención del chico.
—Y entonces —hablo con voz ronca mirando hacia el techo con tal de no hacer contacto visual—, tú me esperas en el altar mientras todos lloran —entonces el joven estupefacto casi salto del sofá para tomar la mano de la chica. Isae después de un rato se digno a dirigirle la mirada, Vali no sabía qué hacer o decir y se encontraba debatiendo entre solo besarla o preguntarle.
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La noticia del despertar de la joven había corrido como pólvora y los Gremory de nuevo había movido sus influencias para dejar a todos entrar, así que en esos instantes todos estaban en la ventana a la espera de que Grayfia entrará para anunciarlos. Lo que jamás esperaron fue ver a la chica lanzarse encima de Vali aún con la sonda pleural, él trato de tomarla lo más delicadamente posible y continuó con el beso.
—Creí que jamás lo vería —declaro la sirvienta asustando ambos dragones celestiales, los cuales en menos de lo que canta un gallo volvieron a sus lugares lo más rápido posible y haciendo como que no había pasado nada.
—No —gritó Murayama—, tú habías dicho algo —gruño señalando a Vali—. Lo prometiste. Ahora cumplirlo o te golpearé con mi shinai hasta la muerte —los demonios y el resto de seres sobrenaturales allí reunidos miraron aterrados al joven Lucifer teniendo por la vida de la humana.
—Que remedio hay entonces —suspiro buscando entre los bolsillos de su chaqueta (aunque en realidad era de Azazel que se había pasado varias veces por allí con tal de cuidar a ambos chicos). Se inclinó al pie de la cama y justo cuando iba a empezar a hablar un ruido sordo se escuchó. Azazel se había desmayado al entender las intenciones de su hijo—. Isae Hyoudo, eres una existencia peculiar. Algo que debe ser valorado —declaró de la misma forma que hacia casi un año, las mujeres sonrieron enternecidas, excepto Rías, que sabía de qué se trataba esa frase y el padre de la chica que bueno, era su padre y tenía derecho a estar celoso—. Me permitirías pasar el resto de mi vida junto a ti —preguntó mostrándole un anillo de plata en forma de dragón, que con sus patas traseras y su boca sostenía un zafiro y con su cola lo rodeaba—. ¿Te casarías conmigo?
Ella se encontraba en shock, técnicamente ya le había dicho que si, pero ahora estaban todos y unas ganas inmensas de correr la invadieron, miró el rostro del chico y después respiró, muy levemente y simplemente asintió. Y fue cuando el segundo ruido se escuchó, esta vez el que había sido víctima de la emoción fue el padre de la chica—. Por supuesto que sí —suspiro solo para él, Vali se levantó y tomó la mano de la chica y colocó el anillo en su dedo anular—. Déjame besarte —Vali sonrió y se acercó a ella.
—Todo lo que mí prometida quiera —ante tales palabras las mejillas de Isae se colorearon de rojo y soltó un manotazo hacia Vali.
—Oye —refunfuño sorprendido—, si no hubiese sido yo, posiblemente me hubieras sacado un ojo —ella sonrió y lo tomo de la chaqueta para acercarlo los más posible a ella.
—Que bueno que eres tú entonces —le dijo y lo beso, ambos se separaron a medias, temían volverse adictos a los labios del otro, ignoraban a los demás, los cuales tuvieron que carraspear para llamar la atención de ambos.
—Señorito Vali —gruño Rías dando grandes zancadas para acercarse a su peón—, tengo que hablar con usted a solas —el resto simplemente se dio la media vuelta y salió de la habitación, una vez que todos salieron ella continuo hablando—. Como puedo confiar en ti, si hace un mes la abandonaste como a un juguete -él viró la vista y luego metió de nuevo su mano a la bolsa y sacó el colgante de Isae aquel que aún tenia sangre de Samael.
—Tienes el destino de mi vida en tus manos Rías, tómalo como quieras —ella miró al joven y suspiró tranquila.
—Desgraciadamente yo no tengo el poder para hacerte frente sola —declaró con delicadeza—, sin embargo, así tenga que mover el cielo y la tierra encontraré a alguien que te mate si te atreves a dañar a mi linda sirvienta —ella abrazó a Isae y le dio un beso en la frente—. Me tendrás que tener al tanto de todo —le susurró y ella asintió abrazado a su ama.
—Dos amenazas de muerte en un día, nada mal —silbó el chico y se sentó al borde de la cama de Isae.
—Pienso que eso fue fácil —habló Albión sin aparecerse.
—Y que lo digas —suspiró Ddraig—... No Elsha no puedes hacer eso.
—Si puedo Ddraig, me entiendes —en la mano de la joven se escuchaba un alboroto a lo grande y ella logro reconocer la voz de una de las antiguas portadoras de la Boosted Gear—. Te atreves a hacerle algo y juro que el Juggernaut Drive será la cosa más tierna que recibirás del Dragón Emperador Rojo —gritó antes de que ella ocultara su mano debajo de las mantas del hospital.
—Ignórala, a veces parece novia psicópata —suspiró.
—Al menos los antiguos portadores de tu Sacred Gear no parecen parte de The Walking Dead —le dijo abrazándola.
—Oh, ellos desaparecieron con la maldición de Samael, solo Elsha y Belzard escaparon gracias a que estaban "conscientes" el resto también parecían zombies —confesó—. Ellos se sacrificaron para que la maldición no llegara a mi alma —Vali no pudo ignorar aquella expresión que ella hacía, llena de desolación e incluso tembló un poco.
—Te juro no volverá a pasar nada igual —aseguró tomando delicadamente su mano y besándola.
—Gracias —respondió ella feliz
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Notas del autor: Pensé seriamente en incluir la boda pero creo firmemente que eso podría ser otro One-shot o Two-shot si mi imaginación da para la luna de miel, uno que por ahora no subiré hasta actualizar What we could be y Please be my baby. Nunca había terminado una historia (cabe decir que las anteriores ya "desaparecieron" de internet y me apeno de ellas por la forma en que estaban escritas) gracias a que la nostalgia me ganaba, en fin… algún día subiré la parte de la boda.
Se despide, Queso
Paz.
