Había despertado relativamente temprano esa mañana, mis parpados me dolían, no había podido dormir bien y aún tenía la necesidad de quedarme en cama todo el día. La noche anterior había discutido con Sasuke, en un arranque de miedo, le había reclamado cosas que no quería decir, y el me había dejado sola y rota. Me levante de la cama y me dirigí hacia el baño, cuando me mire en el espejo por un momento no pude reconocer a la persona reflejada en el ¿Qué me estaba sucediendo? Tome una ducha y baje rápido para hacer el desayuno. Estaba tan adentrada en mis propios pensamientos que no pude evitar dar un respingo cuando Naruto me saludo.

-Buenos días Hinata-chan.- Saludo

-Buenos días Naruto-kun ¿Dormiste bien?

-Mmm no mucho, Hinata, me preguntaba ¿estás bien?

Me quede inmóvil cerré mis ojos, me sentí avergonzada y patética. Suspire y trate de aparentar normalidad.

-¿Lo escuchaste todo anoche?- Pregunte.

-No, pero no pude evitar escucharte llorar.

Temblé, debía de pensar que era un estúpida. Me sentí mal y baje mi mirada.

-Yo… L-lo siento Naruto-kun, pero no te preocupes estoy bien.

-Me gustaría creerte.

Le cambie el tema de conversación y lo invite a desayunar. Naruto noto mi malestar y trato de animarme, intente aparentar pero no creí lograrlo, A pesar de eso me sentía feliz de tenerlo en casa, sonreí un poco cuando hacia sus pucheros, cuando contaba una anécdota o cuando se hacia el ofendido, me gustaba su sonrisa porque era sincera y no parecía tener problema en expresarla era de esas sonrisas puras y gentiles las cuales te ayudan a sobrellevar tu día. Al poco rato me invito a salir pero lo rechace con la excusa de salir con una amiga. A pesar de que fue una mentira la verdad es que no era mala idea pedirle ayuda a Ino, ella siempre me aconsejaba.

Después de desayunar me cambie de ropa y toque la puerta del cuarto de Naruto para avisarle que saldría pero no me escucho y pensé que tal vez estaba ocupado. Quede con Ino en su departamento cruce media ciudad para visitarla, ella vivía en una zona de condóminos modernistas muy elegantes, por un momento durante el trayecto me quede mirando el cielo, tan solo contemplando la azulada vista tan solo fue un instante pero por alguna razón tuve la necesidad de recordar los ojos de Naruto. Me sentí mal y avergonzada, sacudí mi cabeza y seguí mi camino.

Toque el timbre y un chico de cabello negro medio desnudo me abrió.

-¿E-e-e-esta Ino?- Pregunte sumamente avergonzada.

-¿Hinata? Anda hace rato no te veía, pasa, si, se está cambiando.- Me respondió.

-¿Eh?

-¿Qué no me reconociste? Sai, el novio de Ino.

-Gomen. No te reconocí. Discúlpame.

-Vale, no te preocupes. Siéntate, estás en tu casa disculpa el desorden- Sai decía eso mientras tomaba algunas de sus ropas del suelo.

-E-etto.. esta bien, no hay problema.

-Anda que no te de pena, es Natural, Ino y yo tenemos una regla ¿Sabes? Sexo 2 veces al día. Bueno a veces lo hacemos 4 veces pero generalmente no tenemos mucho tiempo. Hoy tengo una exposición de arte y lo hemos adelantado porque posiblemente me ausente todo el día. Dime, ¿Cuántas veces al día lo hacen tú y Sasuke?

-¡¿Q-que?! Y-yo no. …

-¡BAKA!- Le grito Ino- Ya te he dicho que ella no es tan liberal como nosotros, no le hagas ese tipo de preguntas, discúlpate.

-Lo siento, lamento si te incomode Hinata, bueno me iré a dar un baño.

-El agua ya está caliente.- Respondió Ino.

-Y yo también. –Le giño un ojo Sai a Ino.

-P-podrian parar- Suplique a punto de un colapso.

Ino se sonrojo y me sonrió. Cuando Sai se metió al baño, ella me miro inquisitivamente y por un momento dude si realmente había sido buena idea ir a verla.

-¿Qué sucedió Hina? Te note triste cuando me hablaste en la mañana ¿Todo está bien?

-Ayer discutí con Sasuke.

-¡¿De verdad?! Pero ustedes nunca pelean.

-Lo sé, no sé qué nos está pasando.

-¿Pero cuál es el problema?- Pregunto ella.

-Es que ese es el problema, que no sé qué pasa, creo que está pasando algo grave y ni siquiera puedo saber que es. –Respondí.

-¿Notas algún cambio en el?- Me pregunto.

-¿Cambio? ¿A qué te refieres?

-Ya sabes, lo vez extraño.

-Bueno, ya no va a comer a la casa y siempre llega muy tarde del trabajo.

-¿Desde hace cuando que notas eso?

-Hace un mes, un poco antes de que Naruto-kun llegara.

-¿Naruto-kun?- Pregunto ella.

-Su hermano, ya te había comentado de el ¿recuerdas?

-Ah, si tienes razón. ¿Qué tal las cosas con el?

-Bien supongo, es un chico muy lindo y amable.

-¿Agradable? Oh vamos Hinata dame más detalles, ¿es ardiente?

-¡¿E-eh?! N-no lo sé.

-¡Te has sonrojado! ¡Sí que lo es! Anda confiésalo.

-P-Pues s-si es g-guapo.

-¿Crees que sea bueno en la cama?

-¡I-INO! ¿C-c-como se supone que voy a s-saber eso?

-Tienes razón. Un, tendrías que presentármelo.

-¡NUNCA!- Respondí gritando.

Ino parpadeo. Y se quedó mirándome de forma sospechosa.

-¿Nunca? Oh vaya, vaya, vaya. Hinata, no me digas que quieres a los dos Uchiha para ti sola. Mira que eres egoísta.

-N-no es eso, e-es solo que, bueno, y-yo.- me paralice

-Que tierna eres. De acuerdo solo porque yo no estoy disponible, además solo bromeaba. Me alegra que ya estés mejor, parecías algo deprimida hace un rato, respecto a Sasuke estoy segura que no es nada siempre me has dicho que es muy trabajador ¿no? No te angusties, vas a ver que todo volverá a ser como antes.

-¿Tu crees?

-Claro que si Hinata, no seas negativa. Sasuke te ama, estoy segura.

- Gracias Ino. Bueno no te quito más tu tiempo, tengo que hacer algunas cosas y regresar a la casa.

-De acuerdo, cualquier cosa me hablas ¿Vale?

-Si, nos vemos.

-o-

Después de salir de casa de Ino, decidí ir al parque donde me llevo Naruto la otra vez. Me gustaba la tranquilidad de ese lugar, ver el viento soplar las hojas de los arboles me tranquilizaba y entonces comprendí que Ino tenía razón. No tenía por qué preocuparme, Sasuke tan solo se la pasaba trabajando ¿ y yo que hacia? Me comportaba como una tonta egoísta y le reclamaba por su ausencia cuando el solo se estaba esforzándose para darnos lo mejor. Suspire. Vaya que era idiota, me estaba ahogando en un vaso de agua. Pero ahora que lo comprendía me sentía mejor. Después de un rato recordé lo que había pasado en casa de Ino y me sonroje. ¿Por qué había actuado de ese modo cuando me pregunto lo de Naruto? No quise sonar posesiva, Naruto no era nada mío, pero en ese momento tenia que confesar que me sentí enojada por el simple hecho de pensar que Ino intentaría algo con Naruto. Lo pensé por un rato y concluí que era porque Ino tenía a Sai y Naruto no merecía que jugaran con el de ese modo. No quise darle muchas vueltas al asunto y decidí que era momento de regresar a casa, la comida no se iba a cocinar sola.

Ya había pasado hora y media, aunque aún era relativamente temprano, No tenía muchos ánimos de Cocinar aunque no quería disgustar a Sasuke por mi actitud, hoy pensaba ofrecerle disculpas y pedirle que me perdonara por actuar tan mal. Termine de cocinar y fui al cuarto de Naruto-kun. Después de mucho insistir me vine a dar cuenta de que no estaba, por extraño que pareciera me sentir diferente y sola. Creo que es este último mes la compañía de Naruto era algo que se me estaba haciendo una costumbre. Decidí arreglar un poco la casa para distraerme mientras alguno de los dos llegaba, decidí empezar por mi cuarto, estaba concentrada en limpiar los rincones cuando escuche una melodía. El tono se me hacía familiar. Fue cuando reaccione y note que se trataba de un celular. El celular de Sasuke. Que extraño ¿lo había olvidado? Corrí y vi en la pantalla un número desconocido. Dude, el odiaba que revisara sus cosas sin su permiso. Debí pensármelo demasiado porque el teléfono dejo de sonar. Justo cuando iba a regresarlo volvió a sonar. Los nervios hicieron que soltara el teléfono y rápidamente lo recogí del suelo y sin pensármelo mas le di contestar.

-¿Sasuke? ¿Sasuke? ¿Por qué no contestabas?- Escuche una voz de mujer.

-…..- No pude responder nada. Me quede muda.

-Oye, necesito hablar contigo, estoy cansada de esto y no lo soporto más. Hay muchas cosas que me molestan y sencillamente no pienso pasarlas por alto. ¿Me estas escuchando Uchiha? Más te vale que sí. Mañana voy a pasar a tu oficina para que arreglemos esta situación de una vez por todas. –Colgó-

-Escuche el sonido de la llamada finalizada y no supe que hacer ¿Qué había sido todo eso? ¿De qué estaba hablando esa mujer? ¿Qué era lo que ya no soportaba más y necesitaba hablarlo con Sasuke? Y lo mas importante ¿Quién era ella? No se cuánto tiempo estuve sin moverme, cuando finalmente reaccione no supe que hacer. Cerré los ojos y mi mente empezó a imaginar miles de cosas. Yo no era una mujer celosa pero aquello no me daba buena espina. ¿Por qué sentía que mi corazón dolía? ¿Qué es ese presentimiento que me asusta? Me senté al borde de la cama y tome entre mis manos una vieja fotografía de Sasuke y yo de cuando nos habíamos ido de viaje, ambos sonreíamos en aquella fotografía, ambos estábamos felices y… Escuche un crujido pero no me di cuenta de que había pasado hasta que vi sangre en mi blusa. ¿Me había cortado? No dolía tanto. No dolía tanto como recordar el momento de la fotografía. No dolía tanto como la soledad que me hacía sentir Sasuke. No dolía tanto como mis lágrimas.

-o-

-¡Hinata! ¡Ábreme! ¿Estás bien?

¿Quién era? Esa voz… ¿Naruto-kun? ¿Era el? Espera, no, no quería que me viera así. Soy patética.

-¡Vete por favor! Quiero estar sola- respondí.

-¡Por favor déjame entrar!- Grito.

-¡No!

-Si no me abres, voy a tirar la puerta ¿me escuchas?

-No, por favor solo vete, estoy bien.

-Desde la cocina pude reconocer tu llanto, Hinata solo quiero ayudarte.

-No es verdad, tan solo déjame sola.

De un momento a otro había casi derribado la puerta. Entro corriendo y me miro como si fuera un cachorro indefenso. Me sentí mal y voltee la cara para no verlo a los ojos.

-¿Qué te paso? ¡Estas sangrando!

-Yo… tire por accidente el portarretratos y me corte.

-¿Te duele mucho? Voy a buscar algo para limpiarlo y curarte.

Con suma rapidez fue a buscar un botiquín y antes de que diera cuenta estaba curándome la mano. No decía nada pero podía imaginar lo que estaba pensando. ¿Por qué tenía que ser así? ¿Por qué siempre les ocasionaba problemas a los demás?

-Debes creer que soy una tonta.

-¿Huh? No para nada.- respondió.

Solloce, odiaba que me tuvieran lastima.

-Hinata, tranquila. Todo está bien.- Intento animarme.

-No, no lo está, todo está mal. – Dije.

-Sasuke es imbécil por no tomarse el tiempo para estar contigo.

Alce la mirada sorprendida.

-¿Qué? N-no sé de qué hablas.

-¿Todo esto es por Sasuke no es así? –Pregunto.

Baje la mirada. ¿Tan obvia era? ¿De verdad que todo el mundo parecía enterarse antes que yo?

-¿Sasuke te dijo algo?-Pregunte.

-No necesito que me diga nada para darme cuenta de las cosas. –Dijo.

-¿Qué debo hacer? He hecho de todo por complacerlo pero es como si me hubiera olvidado, no sé qué hice mal, no sé si lo hice enojar de algún modo, no sé en qué me equivoque.-

-No es tu culpa.- Me reconforto.

-Naruto-kun… ¿Sasuke tiene a otra mujer? ¿Me engaña?- Pregunte con miedo a punto de ponerme a llorar de nuevo.

-Hinata… eres una mujer muy hermosa, amable, cariñosa y bondadosa, cualquier hombre seria afortunado de estar contigo, no digas esas cosas. –Respondió.

Baje la cabeza y sonreí irónicamente. No me había respondido, y encima me decía cosas que no eran ciertas. ¿Se estaba burlando de mí?

-No, no soy nada de eso.

-Lo eres Hinata. Eres todo eso y mucho más, eres una mujer maravillosa hasta yo en tan solo estas semanas pude darme cuenta, así que no lo dudes.- Volvió a responder.

-¿Por qué me dices todo esto?- Pregunte sorprendida.

- Porque es la verdad, es lo que yo veo en ti. Esto es lo que pienso de ti.

No podía creer lo que me decía. Algo en mi interior se removió. Me asuste.

-No, no te creo, será mejor que te vayas y déjame sola.

-No me iré, Hinata no te estoy mintiendo, ¿Por qué no puedes creer todo lo que te digo?

-¡¿Por qué no me dejas sola?! No te creo, nadie puede pensar eso de mí. Solo lo dices para hacerme sentir bien pero solo me estas lastimando.

-¿De qué hablas? ¿Crees que no puedo pensar que eres una mujer maravillosa? ¿Qué te lastima?

-¡No! ¿Por qué haces esto?

-Por qué no soporto verte llorar, no soporto todo lo que te hace Sasuke, no quiero verte triste Hinata, quiero verte sonreír, no lo sé, tan solo quiero verte feliz.

-Tengo que irme.- Anuncie

-¡Espera! ¿A dónde vas?- Pregunto el enojado.

-No me preguntes nada, por favor. Ya no hables. Solo estas empeorando las cosas! No puedes simplemente decir cosas como esas. Me estas confundiendo.

No pude soportarlo más. ¿Por qué sentía que todo lo que me decía no era mentira? ¿Por qué me dolía? ¿Por qué estaba asustada? Tenía que salir de ahí. No podía más. Me pare e intente correr pero me tomo del brazo y me jalo hacia él. Perdí el control de mi peso pero él me tomo por la espalda y me pego a su cuerpo. Instintivamente aparte la mirada.

-¿Confundiendo? ¿Crees que estas confundida? ¡Por favor mírame a los ojos!

-N-no, yo no puedo… yo…

Cuando mis ojos hicieron contacto con los de él, pude notar que brillaban y podía casi verme reflejada en ellos.

-Hinata… - Susurro.

Mis ojos se abrieron de par en par. ¿Qué estaba pasando? ¿Me estaba besando? ¿Por qué no lo detenía? ¿Por qué no lo apartaba? Sin darme cuenta empecé a seguirle el beso, empezó tierno pero de un momento a otro se empezó a volver salvaje y demandante. Sus manos bajaron a mi cintura y mi cuerpo reacciono. ¡¿Qué demonios estábamos haciendo?!

-¡NO! – Grite y lo aparte con todas mi fuerzas.

-Hinata, yo… lo siento no sé qué me paso. Yo… Intento acercarse.

-¡No me toques! ¡Vete! – Estaba histérica.

Note como me miro y salió del cuarto. Cerré la puerta de nuevo y me eche a llorar. No se cuánto tiempo paso cuando escuche como tocaron de nuevo la puerta. Era el.

-Hinata, déjame entrar tenemos que hablar.

-No, tienes que irte. No hay nada de qué hablar. Esto nunca paso. No vuelvas a acercarte a mí.- Respondí.

-No digas eso, Hinata por favor ábreme.

-Por favor solo vete Naruto. Me haces daño. Vete…

Escuche la puerta principal cerrarse y después de unos minutos abrí la puerta. Fue hacia su habitación y note que había tomado la mayoría de ropa. Me tambalee hacia el cuarto de nuevo y me dirigí al baño. Tenía un aspecto terrible. Sin ánimos tome una ducha y al poco rato Sasuke llego.

-¿Hinata? –Pregunto. ¿No ha llegado Naruto?

¿Qué se supone que le diría? No podía decirle la verdad.

-Dijo que saldrá con unos viejos amigos. –Respondí.

-Ya veo, puedo imaginar con quienes, posiblemente ni llegue a dormir.

-Si. –Conteste agradecida por que Sasuke no sospechara.

-¿Estas bien?- Pregunto él.

-Has dejado tu teléfono- respondí.

-Ah, sí he tenido la cabeza en otro lado. ¿Alguien llamo?

-No.- Conteste.

¿Qué caso tenia? ¿Con que cara iba a venir a reclamarle algo que posiblemente ni sea nada. Cuando yo me he besado con su hermano hace menos de 1 hora?

-Hinata, te he tenido muy abandonada perdóname.

-¿Huh? –

-Estuve pensando las cosas y te prometo que te recompensare. La oficina me consume pero no quiero que pienses que no eres una de mis prioridades.

-S-Sasuke…

Sasuke me empezó a besar. Con sus manos me acariciaba. Empezó a levantar mi blusa y me tense. Cerré los ojos y respire profundamente. ¿Por qué me estaba ponía de esta manera? Era Sasuke mi novio, mi pareja. No era la primera vez que hacíamos esto. Aunque si había pasado mucho tiempo. Empecé a subir mis manos hasta su espalda y el me empujó hacia la cama.

-Te recompensare Hinata por todo lo que he hecho.

Sin notarlo ya me había desprendido de mi ropa y el de la suya. Sus manos recorrían mi cuerpo, paso su lengua por mis pechos y se detuvo en mis pezones. Los lamios y los succiono con desenfreno y con algo de rigidez. Sentía que estaba siendo brusco conmigo. Sin esperar más me tomo por las muñecas y me volteo. No espero a que estuviera lo suficientemente lubricada y me penetro. Me tomo de las caderas sin dejar de envestirme. Cerré los ojos y gemí. Me volvió a besar y siguió acariciándome. Lo deje hacerme, sin protestar. Lo escuche gemir aunque no estaba segura. Su ritmo empezó a bajar y fue cuando sentí algo caliente en mí. Había llegado al orgasmo y salió de mi interior.

-Hace tiempo no lo hacíamos. Te extrañaba.- Me susurro al oído. –Me iré a dar una ducha.

Cuando escuche la puerta del baño cerrarse y el sonido del agua caer. Tome una almohada y la abrace con fuerza. Me sentía horrible. Había esperado esto desde hace tiempo y cuando sucedía me sentía sucia. ¿Estaba llorando? No comprendía, había hecho el amor con Sasuke ¿Por qué me ponía así?

No, eso no había sido hacer el amor. Eso había sido simple sexo. Un sexo salvaje y sin voluntad. ¿Por qué? ¿Por qué me sentía de esta manera? Cerré los ojos y el rostro de Naruto paso por mi mente. Lo que había pasado entre nosotros no estaba bien. ¿Por qué había sentido más ese beso con el que lo que había hecho con Sasuke? ¿Por qué por un instante, el pensar que estaba con Naruto había hecho más soportable lo que acababa de pasar? ¿Por qué no podía dejar de recordar todos los momentos con Naruto? Su sonrisa, sus ojos y su forma de ser. No podía ser cierto. Esto no podía estarme pasando a mí. Estaba tratando con todas mis fuerzas de ignorarlo y de convencerme de que no era así, de que no era verdad, de que era solo mi imaginación y que no tenía sentido pero la realidad tenía que ser dicha por más que pesara y me doliera. No podía negarlo más. A pesar de todos mis intentos fallidos por auto convencerme me había enamorado de Naruto.

-X-X-X-X-X-X-X-X-XX—X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X—X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X

¡OMG! NO TENGO PERDON JAJA XD Pero tengo una excusa, bueno mi canal de youtube se activo y no he tenido tiempo mas que para eso. Y bueno la escuela, claro. Lamento mucho haberme tardado. Am, pues espero que les halla gustado el capitulo ( esta horrible jaja) Bueno pues nimodos, que lo tenia a media y estaba poquis inspirada pero prometo que mejorara.

Tenia algo que decirles pero bueno, am…

¡EL NARUHINA ES CANON! OMG! ¡MUERO! ¡Y ME VUELVO A MORIR! Ya se que ya lo saben pero se los digo por si tenían el pendiente xD-

Estoy esperando the last ya quiero verla. ME EMOCIONO MUAJAJA

Estoy con ánimos e inspirada pero mis exámenes finales empiezan a si que actualizare después de eso. Muchas gracias a los que siguen esta historia. Les mando un beso.

¡Nos leemos pronto!