Holaaa, mis queridos lectores. Perdón por tardar tanto, es que ando un poco liada con las prácticas y me quedé atascada en el fik. He de comentar que he retocado el capitulo 3 (DULCE HOGAR) y que tiene un nuevo final, lo pondré en negritas ahora, y que el capitulo 4 que antes se llamaba Sentencia, ahora esta cambiado. Como decía antes no encontraba la inspiración y lo he vuelto a hacer. Aquí os dejo lo que cambié para que no tengan que ir al capi anterior y leerlo entero:

- Capitulo anterior:

Cuando me levante de la cama al día siguiente recordé en imágenes borrosas la noche que había pasado, la pelea con Itachi y el choqué con aquella persona misteriosa. Cuanto más quería recordar el rostro del extraño más mareada me sentía, así que dejé ese tema aparcado durante un tiempo largo.

Bajaba por las escaleras cuando me encontré a los dos hermanos hablando en un tono de discusión. Intente ralentizar el paso para llegar cuando ambos chicos hubieran parado de discutir, pero por más lento que fuera los gritos no disminuían, sino que aumentaban. Escuché un par de golpes y luego un ruido sonoro que caía en el suelo. Con eso no pude detener mis pasos. Fui saltando de escalón en escalón hasta llegar abajo. Itachi tenía la mano en la mejilla y Sasuke estaba tirado en el suelo con el labio partido. Gemí y no supe a cual de los dos ir primero. Lo lógico sería que me preocupara más por la persona que amaba, o sea Itachi, pero al ver a mi futuro esposo tirado en el suelo sangrado de forma horrorosa no pude pensar con el corazón sino con la conciencia. Así pues corrí hasta él y le ayudé a levantarse del suelo. Su hermano le miraba con ojos desdeñosos mientras me lo llevaba dirección de las habitaciones. Ya en la planta de arriba pude escuchar las voces de mis suegros preguntando por lo ocurrido, pero para mi eso se quedaba en segundo plano, lo primero era curar a Sasuke y luego preguntar a Itachi.

- ¿Qué ocurrió?- le pregunte mientras le quitaba la sangre del labio.

- Me pegué…-resumió todo lo ocurrido con eso. Fruncí el ceño hasta hacerlo hablar- Te había hecho llorar…

Cuando dijo eso yo dejé caer la gasa y le contemplé con los ojos totalmente abiertos. Este me acaricio la mejilla con ojos cariñosos y luego me arrastro hasta que mi cabeza cayera en su pecho. Aún no entendía lo que quería decir hasta que soltó todo lo que sabía. Desde el principio sabía la relación que llevaba con Itachi, sabía que aún no había dicho nada al respecto y aún así yo seguía queriéndolo. Podía haber seguido abriendo mi pecho y sacando las cosas que tenía escondidas, pero no le dejé. Cerré los ojos y contuve las lágrimas luego aparte mi cabeza de su pecho y volví a mi trabajo para curarle la herida del labio. Este se quedó sorprendido por la frialdad que había mostrado con el tema. Cerró su mano en mi muñeca y con un movimiento ágil y rápido me acostó sobre la cama y el se puso enfrente mío.

Y ahora si que esta el capitulo cuatro, en serio. Para compenzar este lio subiré el capitulo 5 también. ¿De acuerdo? Sin más os dejo con el capitulo. Y por favor dejarme coment plissss!

4- Enlaces:

Ya era muy tarde cuando abrí los ojos, desde la ventana de mi habitación se escuchaban los criares de los saltamontes y el ululo de los búhos. Estiré los brazos aún dentro de las sabanas y volví a enrollarme para seguir durmiendo, pero algo se agito dentro de mi, algo estaba en al aire o volando en mi mente que me había hecho despertarme apropósito. Intente recordar lo último antes de cerrar los ojos pero todo se veía oscuro y entre líneas. Presioné mis dedos en las sienes para obligar a la mente que trabajara. Cansada de los vanos intentos salté de la cama, me enrollé en la bata y salí a caminar para descifrar en movimiento aquello que faltaba.

Quería lanzarme al suelo a llorar cuando me di cuenta que estaba totalmente perdida, no sabía ni siquiera por donde había llegado ni como había llegado ni siquiera si estaba dentro de la misma casa donde se suponía que estaba viviendo.

Las paredes estaban forradas de un papel viejo y antiguo, los pasillos olían a dejado y todo el mobiliario estaba cubierto en papel para que no se dañara con el tiempo. Al igual que la otra casa que conocía desde arriba- me encontraba en un segundo piso- se podía contemplar unas grandes escaleras y unos anchos pasillos. Bajé por las escaleras ya sabiendo que más perdida de lo que estaba era imposible, tenía en la mente acostarme y cuando madrugara pegar el grito de socorro y esperar que alguien viniera a socorrerme y si no fuera así, alguien notaría mi falta, tanto Itachi como Sasuke…

A la mente se me vino todos los recuerdos de la noche pasada…

FLAS BACK

Las manos de Sasuke tenían prisioneras mis muñecas, su rodilla estaba entre mis piernas y podía sentir su respiración chocando contra mi rostro. No sabía que era lo que se escuchaba más mi corazón o la respiración. Luché para intentar liberarme de las manos de mi agresor, quería chillar pero a esas altas horas de la noche no era agradable comenzar a gritar. Luego si gritaría y dedujeran que provenían de la habitación de Sasuke podrían pensar cosas obscenas y así seguro que nadie vendría. Cansada sedé hasta que este poco a podo liberó mis manos, pero aún así seguía delante de mi clavando sus oscuros ojos en los míos.

- Me iré…- habló con voz bajita.

- ¡¿Qué?!- grite a lo bajo mientras intentaba ponerme en pie, pero al ver la corta distancia de nuestros rostros denegué la idea.- ¿Por qué?

- Para que puedas casarte con mi hermano…- sus ojos parecían tristes.

- ¡Pero si yo he de casarme contigo!- reproché volviéndome a erguir y sin importarme la corta distancia.

- ¡Pero tu no me quieres!- reclamó este cerrando los ojos con amargura y girando la cara a otro lugar.

- ¡Pero tu quieres a Sakura! ¡Tú me dijiste que…que…-su mano tapó mi boca.

- Quería…- el resto lo dejo en el aire- Si yo me voy…alguien tendrá que casarse contigo ¿a que si? Y ese podría ser mi hermano…

FIN FLASH BACK

Sentí un fuerte golpe en el corazón, como si el aire me faltara. ¿Qué había querido decir con que se iría? Comencé a respirar de golpe y a dar vueltas a la habitación. Encontré una ventana media abierta y sin pensármelo dos veces salté por ella y caí en el hermoso jardín de Nadesico. A pesar de estar oscuro la luna grande y hermosa iluminaba los rosales y algunas amapolas. Siempre me había gustado observar su hermoso jardín pero en ese momento eso era lo que tenía menos importancia. Corrí hasta llegar a la puerta trasera de la cocina que siempre estaba abierta. Entré y cogí un mapa que había en la mesa- las criadas los tenían por si se perdía el mío- lo abrí con manos temblorosas y observé como llegar hasta la habitación de Sasuke. Recé para que no me perdiera.

Por primera vez en cuatro meses no me costó en absoluto llegar hasta un punto. Abrí la puerta de su cuarto y entré, deseé encontrármelo dormido y con su rostro tranquilo, quería que al verme sonriera como siempre, que hablara. Nunca pensé que me haría tanta falta mi prometido. El chasco al entrar y ver todo tan vació me costó tres horas de respiración costosa, de temblores compulsivos y un mar de lágrimas.

Aún seguía en el cuarto de Sasuke llorando cuando una de las criadas entró para despertar al "señorito" y avisarle para desayunar. Al verme sentada en el suelo, en posición fetal y llorando como una descozía lo primero que hizo fue llamar al primero que se le pasara por la cabeza y ese era Itachi. Su voz me perforó los tímpanos y me parecía la más escandalosa y desagradable de toda la casa, quería que se callará, que se largará y que me dejara en paz. Por su culpa Sasuke había desaparecido y lo peor de todo era que no entendía por que me dolía tanto que se fuera. Desde un punto de vista normal, el hecho de su marcha sería muy positivo para la relación con Itachi, pero aún sabiendo eso, no me sentía contenta. Ahora tenía como un vació en el pecho…uno extraño y grande.

La desaparición de Sasuke causó una gran conmoción en mi madre, se jalaba los pelos de un lado a otro en el gran salón de los Uchiha, por otro parte los dueños estaban sentados tomando un té con mucha calma. Yo me controlaba y intentaba tener un aspecto sereno, aunque con los ojos rojos y las ojeras lo que trasmitía yo era lástima. El hermano mayor del desaparecido se sentaba al lado mío tan tranquilo como si no hubiera ocurrido absolutamente nada. Cerré los puños en mi falda y me llené de valor para hablar.

- Entonces el compromiso ahora estaría cancelado…- dije con la voz baja y intentando controlar los gallos y sollozos.

- Si, eso parece…-comento Abarai mientras se encendía un cigarro- ¿Qué piensas querida?- le pregunto a su mujer mientras ella me mandaba una sonrisa de apoyo. ¿Cómo podía estar tan tranquila cuando su hijo pequeño había desaparecido?

- No hace falta que se cancele…- eso me tomó por sorpresa- Siempre que Hinata quiera hacer un cambio de planes…- su sonrisa se puso triste. Me mantuve callada- El compromiso es importante por el bien de la empresa…pero mi hijo aún lo es más, pero aún así no podemos cancelar una boda que se ha estado preparando con tanto esmero…

- ¡Pero si el novio no esta!- proteste mientras me paraba de la silla.

- Si, si que esta...

La mano de Nadesico se aparto de su delgado cuerpo para señalar a Itachi. Esté sonreía triunfal…