BUAA! Lamento muchisisisisimo el haberme tardando tanto! La verdad no tengo escusa, pero he tenido problemas empezando por el regreso a la escuela, espero me perdonen y no dejen de leer la historia, les prometo que no la dejaré tirada, solo necesito tiempito o que me cambien de maestra de Govierno.

Este capitulo siento que pasa algo rápido, u_u lo siento, el lunes no tengo clases, así que si termino la tarea que me dejaron a tiempo, le avanzare el siguiente capitulo.

Disfruten este por mientras, mil gracias a quienes lo leen y me dejan un comentario n_n.


4.-Confrontación, negando la verdad.

- No debimos dejar que se fueran – dijo Yususke.

-¿Qué tanto hubieramos podido hacer? - suspiró Koenma sabiendo de sobra lo obstinada que era la barquera y lo presistente que era Kurama cuando algo le inquietaba, ademas la actitud de aquella Youko era fuerte, intentar detenerla sería como intentar detener a Hiei enojado, más de uno terminaría herido.

- No nos queda más que esperar... hay que ser muy estupido o estar muy enamorado para salir solo en esta torementa – comentó la maestra Genkai, refiriendoce a los tres jovenes que se habían ido uno por uno, por cuenta propia y caminos diferentes, pero tratando de encontrarce.

- Ojala Botan y Kurama esten bien, la tormenta esta muy fuerte – la korime de hielo no debaja de ver por la ventana, con la esperanza de que sus amigos regresaran voz mostraba la evidente procupación que tenía.

-Que linda es Yukina y tierna y con una alma tan noble – le alago Kazuma -... pero tampoco hay que olvidarnos de Melinda.

-A mi parecer ella se puede cuidar sola, al fin y al cabo es una demonio y tiene poder espiritual – las palabras de Keiko sonaron muy hirientes, pero nadie dijo nada. Era la verdad que todos querían a Botan y no les gustaba verla sufrir y triste.. pero.. ¡¿Que podían hacer? Keiko se estaba inbolucrando de más, ese odio tan personal que le empezaba a tener a Melinda terminaría mal. La rubía no estaba haciendo nada malo, no tenía la culpa de lo que estaba pasando, su unico pecado era ser bella y que Kurama sintiera una atacción hacia ella, mas tampoco podían enojarse con el Kitsune, el también era amigo y muy buen amigo de todos los precentes, se le apreciaba mucho como para reprocharle una tontería así. Además era muy evidente que jamás se intereso en la guia espiritual, su verdadera intención no era hacerla sufrir, simplemente las cosas eran como eran y sería peor estar con ella cuando no sentía siquiera una atracción fisica, solo la veía como amiga. Botan se había hecho iluciones ella sola, sin embargo tampoco podían culparla, aveces la inosencia e ingenuidad de la barquera era sorprenderte, y verla así era como una niña perdiendo sus iluciones más grandes.

La tención era muy evidente, todos guardaron silencio.

- ¿Aguien quiere té y galletas? - ofrecio amablemente Yukina con una sonrisa, no le gusta persivir esa tención en sus amigos y unas dulces galletas serían oportunas para la situación.

-¡Si! ¡Por favor! - respondieron todos los demonios, los detectives y Koenma al unizón. La dama de las nieves asistio dulcemente y halando a Keiko con ella, se dirijieron juntas a la cocina.

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-¡MALDITA! ¡SUELTALO! ¡O TE LAS VERAS CONMIGO! - Botan gritaba a todo pulmon, estaba muy alterada y amenazando con su remo. Apenas y encontro la fuente de aquel poder espiritual que hizo enloqueser su brujula, se hacerco a toda velocidad pensando que era Kurama... pero ¡Sorpresa! La ecena que vió le resulto muy perturbadora. Kurama estaba inconciente y entre los brazos de una Youko que jamás había visto, lo primero que penso es que sería una de las ayudantes de Sakyo, en pocas palabras era el enemigo. Además el pelirrojo tenía una herida en su pierna y eso confirmaba que esa zorra era la atacante. Bueno realmente no, pero en la mente de Botan todo tenía logica y si era necesario ella misma lucharía contra esa maldita.

- No molestes... - espetó la hermosa alvina, mientras se ponía de pie con Kurama en brazos.

-¡Dejalo! - sin pensarlo dos veces se acerco e intento pegarle con el remo. Mas sucedió lo que Botan jamás hubiera pensado, nunca en toda su vida como guía espiritual había precensiado algo como esto, se suponía que el remo era algo "sagrado" era dado por el mismo Enma Dion, era un objeto espiritual que estaba más alla de la vida y la muerte, pero antes de que tocara a aquella Youkai se hizo polvo – No... no puede ser.

- Te dije que no molestaras – el seño de la kitsune se frunció y las espinas de los pinos crecieron repentinamente, fromando una prición que dejo atrapada a Botan – Él estará bien... no existe un lugar más seguro que mis brazos – dijo sonriendo y mirando al pelirrojo inconciente.

-¡Dejame salir! ¡Desgraciada! - lloraba la peliceleste.

-¡Me tienes harta! - una espina creció peligrosamente amenazando con atravezar la garganta de Botan – No te matare... pero no esta en mis planes convivir contigo – sin más se retiró del lugar dejando a la guía espiritual atrapada, no quería lastimarla... o bueno a lo mejor un poco, pero tampoco era su intención hacerle un daño grabe para que luego la culpara y se hechara de enemigos a todos los compañeros de Kurama. Despues de caminar un corto tiempo deshizo la celda de espinas, a esta distancía aunque quisiera no la alcansaría, aunque posiblemente la testaruda insistiria en buscarle, aunque era duduso que la encontrara y en esas condiciones, sin su remo, lo mas seguro es que terminaría con Hiei en la estación de gas...pero... ahora tenia un nuevo problema... ¿A donde iria?... No podía regresar con Hiei, por dos razones, la primera era su apariencia y la segunda... Botan necesitaba estar a salvo, ella no podía valerce por si misma...

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Ya se había tardado mucho, a lo mejor fue un error dejarla ir, esa kistune al parecer llebaba 18 años sin usar el mas insignificante poder, aunque hubiera recuperado su energia nunca se tomó la molestia de usarla y acostumbrar su cuerpo humano al poder demoniaco. A Kurama le había costado tiempo nivelar el poder en su interior y aun en ocaciones el cuerpo humano le era un estorbo, en esos casos decidía transformarse en Youko, pero seguramente Melinda no podría hacer eso, apenas y mostraba una energia baja que se escondía dentro de ella.

- Ya se tardo mucho tu hermana – comento el amable anciano que miraba una pelicula, ya que la señal de televición se había ido, por lo menos aun conservaba la luz.

- Aja – contesto mirando por la ventana... lo mejor sería contactar la, al parecer la energía de Kurama ya era idetectable, esperaba que la zorra aguantara el efecto de su yagan o podría desmayarla - "¿Donde te metiste, Zorra?" - La telepatía del yagan de Hiei interrumpió los pensamientos de la kitsune.

- "Estoy con Kurama... Hiei hasme un favor..." - se sentía extraña usando ese medio de comunicación que le taladraba la cabeza.

- "¿Que quieres?" - cuestiono extrañado.

- "Busca a Botan, la deje asustada en el bosque... no puedo regresar, tengo apariencia de Youko, ire con Kurama al templo" – contesto, sintiendoce desfalleser por el fuerte dolor de cabeza.

- "Esta bien" – Corto la comunicacion dejando a un halbina muy mareada y aturdida. Miró al encargado, era un humano muy extraño, pero bueno tendría que hablarle, finalmente les había ayudado con buenas intenciones... ¿Como decía Kurama? ... ¡Ah si! No se iba a morir por ser amable – Disculpe – llamo el Youkai de fuego.

- ¿Que susede? - pregunto amablemente con una sonrisa.

- Voy a ir a buscar a una amiga... regresare... y mi...hermana – se sentía muy raro diciendo todo eso ¿Por qué le tenía que dar explicaciones? Bueno ya que – ... ella se quedara con su novio – sin decir mas salió a buscar a Botan, aunque no le agradara del todo debía admitir que tampoco era para dejarla morir en la nieve, seguramente si eso pasara luego le reprocharían todos y no quería aguantar dramas.

-¿Uhm? - el hombre parpadeo, esos forajidos eran muy extraños, pero bueno, él estaría allí para cuando se les ofreciera regresar, finalmente ese era su hogar, no tenía nada mas que hacer ni a donde ir, sonrió melancolico, aunque fuera silenciosa le gustaba la compañía, era triste estar tan solo.

Prendío el letrero que decía "abierto" y continuo viendo su pelicula, dejando las puertas habiertas pero activando la alerta para que si alguien las abría él se diera cuenta.

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No había caminado realmente mucho a lo mucho unos cuantos metros. El cuerpo que cargaba con amor y cuidado no le parecía tan pesado, esas eran las ventajas de ser una Youkai. Quizas como humana el cuerpo de Kurama la hubiese tirado al piso de una, y no era porque el pelirrojo estubiera gordo, para nada aunque no era delgado, su complexion musculosa estaba perfectamente distribuida sin llegar al punto extremo. Por un momento un fuerte color carmesi tiño las mejillas palidas de la Youko, aun como humano Kurama era realmente atractivo, por una parte entendía el porque aquella loca de cabello celeste andaba tras de el.

- ¿Qué haré contigo pequeño casanova? - una sonrisa torcida se formo en su rostro y suspiro. Su problema más grande ahora era a donde podrían ir, con esa apariencia no sería aceptada en ninguna parte y la sola idea de regresar al templo donde estaban los amigos del zorro le disgustaba enormemente.

No quedo más opcion que seguir camiando a una velocidad factible, ya que podria lastimar al de ya por si herido pelirrojo. Su energia no era suficiente como para mantener el calor corporal en el cuerpo humano de su amado... ¿Por qué carajos no encuentras ayuda cuando..? Momento, eso parecia ser... ¿De verdad sería?... la extructura era facilmente reconosible, conocía ese lugar como la palma de su mano humana. La cabaña de los Nakano. Sin duda alguna la monumental manción que se construyo por capricho de su madre en las montañas, estaba frente a ella. Había pasado algunas navidades en ese lugar, era espacioso y lo mejor era que tenia un generador electrico, aun cuando la tormenta cortara los servicio se podian mantener sanos, salvos... y calidos durante la noche.

- Parece que la buena estrella jamás se aleja de ti – comento juguetonamente mirando el placido rostro de Kurama. No parecia sentir dolor... aunque eso era preocupante, lo mas importante era curarlo, ya tenían donde estar, ahora calmadamente podria curar al kitsune y cuidarle hasta que se recuperara.

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- ¡No puedo creer que esa se lo llevara! ¡¿Comó no la seguiste Hiei? ¿Que acaso no te importa lo que le puede hacer a Kurama? - queja tras queja, reclamo tras reclamo, la barquera estaba acabando con la poca, mejor dicho con la inexistente paciencia del korime.

-Jumh – apenas un sonido de fastidio era lo que obtenia como respuesta la barquera.

- ¡HIEI! - por més que gritara, no obtenía la atención del demonio de fuego, así que resignada decidió que era mejor decirles a los demás, a lo mejor alguno de ellos haría algo por ayudar a kurama y salvarlo de las garras de aquella Youkai.

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- ¿No crees que deberiamos buscarles? - pregunto Chu preocupado desde la ventana, viendo como cada vez el paisaje se hacia menos visible por la fuerte tormenta.

-Recuerda lo que dijo la maestra Genkai – intervino Shishi – salir sería estupido, lo unico que terminaría pasando es que todos nos perderíamos en la tormenta – repitió con aires de superioridad.

- Y tu siempre tan obediente ¿Verdad? - el comentario proboco un sonrojo en las mejillas del demonio peliazul, quien desde que pelió con la maestra Genkai parecía que se había quedado enamorado... de hecho no era secreto que lo estaba, solo existian dos pequeños problemas Shishi amaba la forma joven de la pelirrosa y si se atrevia decirle algo a la maestra seguramente terminaría medio muerto por segunda vez.

Yukina y Keiko recogian los platos y tazas que se habían usado en la minicena. Era la tercer vez en la noche que los precentes, bola de glotones pedían de comer, pero las chicas no se quejaban, al contrario, ellas tambien comian para mantenerce despiertas y calmar los nervios, era tan desesperante no saber nada ni de Botan ni de Kurama.

-¡MIREN! - girto Kuwabara. A lo lejos de la tormenta se podían distiguir dos figuras camiando, aunque una mas pequeña que la otra – O Kurama se encojió o esa botan se disfraso de... ¿El enano? - parpadeó, buscando por todos lados a Kurama sin poderlo localizar.

-¿Qué haces idiota? - el Youkai de fuego levanto una ceja al ver como el cara de chango, como le decía tan amablemente a su cuñado, parecia que se le había perdido dinero o algo que buscaba hasta debajo de los zapatos de la entrada.

-¿Y Kurama? - dijo finalmente Yususke.

- ¡Yususke! ¡Tines que ayudar a Kurama! ¡Una Youkai lo ha secuestrado, y Kurama estaba herido! - vuelta un mar de llanto, la peliceleste clamaba abrazada a los pies del detective.

-¿Qué Kurama qué? -varios de los precentes se sorprendieron y casi mecanicamente voltearon a ver a Hiei.

-¿Ustedes tambien? - suspiro canzado – Koenma, diles a estos pobres diablos quien es Youko Sophie – La expreción del principe del mundo espiritual se descompuzo notablemente, parecía tener mierdo y los precentes se alarmaron inmediatamente.

- ¡Ves! ¡Es alguien muy peligrosa! ¡ Yususke tienes que salvar a Kurama! - lloriqueaba Botan.

El Korome sonrio victorioso, sabía que Koenma tenía pleno conocimiento de quien era Sophie y bueno, no sería el quien le rompiera el corazón a la barquera, el principe tendría que explicar lo que se había callado el durante todo el viaje mientras Botan se quejaba.

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El grifo del agua corría y causaba apenas un ruido leve. El vapor del agua inundaba la admosfera, empañando los diversos espejos de aquel baño tan lujoso, era grande, tipo griego, hermeticamente cerrado, con ventilacion propia y calefaccion individual, ideal para un hambiente tan crudo como el frio de las montañas, no existia problema en bañarse aun con agua fresca, ya que la temperatura de esa habitación se mantenía como si fuera tropical, las maravillas que hacían el dineron.

La kitsune alvina se miaraba en espejo, aun cuando pareciera narcisita, tenía mucho de no ver así... era extraño, su mente aun recordaba cada detalle y su vista y manos los reconocian perfectamente, el extraño lunar en forma de luna en su vientra bajo... la cicatriz horrible en su muslo derecho... quizas ese era el unico defecto que tenía su cuerpo... aun los colmillos mantenían ese afildo aspecto.. sus ojos que parecían de gato... en suspiro decidió que sería mejor cambiarse de ropa y apararician.

Mientras en la gran tina reposaba un pelirrojo denudo y aparentemente aun desmallado, su herida parecia estar sanando, aunque burbujitas rojas y blancas se formaban derrepente, no era más que el efecto de la medicina. El olor de hiervas delataba que aquel liquido trasparente no era agua, si no algo más... y ese algo estaba sanando al pelirrojo de una manera increible.

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- Koenma dinos de una vez – exgió saber Kuwabara.

- Principe Koenma ¿Qué sucede? - hasta Botan había detenido su desesperado llanto al ver la seriedad del principe.

-¿Acaso quieres que se los diga yo? - cuestino Hiei empezando a artase de la situacion, si parecía que cada vez iba de mal en peor, a ese paso terminaría gritando a los cuatro vientos quien era Melinda en realidad.

- ¿Tan terrible es esa mujer para ponerte en estado Koenma? - incluso la maestra Genaki se sentia algo inquieta con la reaccion del principe.

- Ella... ella es – hablo finalmente – Hiei.. -volteó a ver al susodicho - ¿Melinda es Sophie cierto? - en su voz se escuchaba miedo y angustia. Por su partel demonio de fuego se limito a acentir, causando una gran tención, ya que nadie entendía lo que pasaba.

- ¿Entonces... realmente Melinda es un enemigo? - Keiko tambíen se encontraba muy confundida.

- ¿Hiei estas completamente seguro de lo que estas diciendo? - volvió a interrugar al susodicho.

- ¡Maldita sea! ¿Qué parte de que Melinda es la misma Sophie que era novia de Youko Kurama no te queda claro Koenma? - grito dejando a todos perplejos. Dicho, ya se había artado, tanta pretunta, suspenso y demás le terminarian dando taticardia.

-¿Comó? - ahora la cara de Koenma era de sorpresa y no de preocupación. Cuando el Korime observo ese rostro tubó la extraña sensación de que había dicho algo o equibocado o inoportuno, cosa rara en él.

-¿No lo sabías? - los dos hablaban ignorando al resto que se veían más perdidos que un pinguino en el desierto.

-Más bien... ¿No sabes quien es Sophie en realidad? - el silencio le dió paso a que el principe hablara y explicara finalmente por que había sido su primera reacción – Sophie es una hija de Inari, es una Kitsune sagrada o celestial, no se le considera demonio, si no bestia divina. Se dice que cada 5,500 años Inari regala a una de sus hijas a un cazador de Kitsunes salvajes, es una especie de pacto, ya que como sabran los Youkos sagrados consideran degradantes a los salvajes, quienes les llegan a dar mala fama, ya que la mayoria son ladrones o gustan de jugar bromas tanto a demonios como a humanos. Entonces como un acuerdo con los cazadores, ella regala a una de sus hijas para que la usen de carnada. Suena cruel y lo es, ya que la mayoría de los cazadores despeñejan a las jovenes Kitsunes para usar sola su piel, se dice que para un Youko el olor de un cachorro es inconfundible y despierta en el instinto de procctección, así que es como terderles una trampa, el Kitsune ingenuamente se acercara olfateando a la cachorra pensando que esta en peligro y será cuando el cazador atacara.

- Que crueldad – murmuro Yukina.

- Así es como Inari demuestra su odio a los "impuros" - continuo Koenma – Durante unos 50 años mas, despues de que Inari regala alguna de sus hijas o hijos, mueren miles de Youkos salvajes, comunmente es porque con esa carnada de la cachorra sagrada matan familias de zorros y se quedan con la piel de los cachorros para seguir con la trampa, hasta que que defenitivamente o ya no hay carnada o los Youkos no caen en la trampa pues se corre la voz. Pero como dije el evento se repite cada 5,500 años, durante el demas tiempo los cazadores usan sus tecnicas personales para intentar desacerse de ellos.

-¿Por qué estando en el mundo del mal se les tiene tanto odio a los Kitsunes? - cuestiono Kuwabara entre miedoso y confundido.

-Es como en el mundo humano, hay gente que le gusta vivir bien y sin problemas, otra es mala por naturaleza, y aunque no todos los Kitsunes salvajes son malos, los cazadores los ven así y les tienen un gran odio y al ser sustentados por Inari no existe quien los detenga.

- ¿Sería algo así como Hitler sustentando a loz nazis para que mataran a todos los Judios? - dijo Keiko haciendo conexiones con la historia mundial humana.

-¿Como quien? - voltearon a verla todos, aun Kuwabara y Yususke quienes deberían entender, considerando que estudiaban juntos.

- Nada – suspiro resignada.

- Bueno, regresando al tema ¿Si Sophie es una de esas que dices, porque aun esta viva? - habló Botan muy seriamente.

- Ella a mi gusto y por lo que sabe el mundo espiritual, no es mas que una leyenda que le habían creado a Youko Kurama para hacerlo ver mas importante y poderoso. Segun esto, la cachorra que Inari regalo era tan bella que el casador no fue capaz de matarla y despellejarla como a las demás, así que solo la encadeno como esclava, señando sus poderes con diferentes hechizos, atraía a los Kitsunes con su precencia y los mataba. Sin embargo en una ocación el cazador muy confiado de su trampa, le tendió una directamente a Kurama y este al ver a la cachorra viva y maltratada mato al cazador para liberarla. Ella como agradecimiento se quedo a su lado para ayudarle. O al menos esos dicen las historias del Makai. Mas tarde se volvieron inseparables y ella era como su sombra, protegiendo la vida del gran bandido regresandole el favor de haberle salvado la vida.

- Entonces ¿Que paso? - dijo Rinku parpadeando sin entender – Kurama fue herido a muerte y se vino al mundo humano ¿Ella lo siguio?

- No lo sé, nisquiera sé si la historia de Sophie sea cierta...

- Yo lo unico que sé es que ellos se aman – sentenció Hiei con crudeza, probocando el llanto de la guia espiritual.

- ¿COMO PUEDES SER TAN INSENSIBLE Y DECIR ESO? ¿NI SIQUIERA SABEMOS QUE CLASE DE PERSONA ES? ¿A LO MEJOR ELLA MISMA HIRIO A KURAMA Y LO SIGUIO PARA DARLE EL TIRO DE GRACIA? ¡TENEMOS QUE SALBARLO! - la poco cordura que había tenido en algun momento se le había escapado. No podía aceptar que su amado estubiera enemorado de otra persona, más bien no lo aceptaría.

- Botan tranquilizate – le tranquilizo Keiko.

- Pero... - las lagrimas comenzaron a brotar de nuevo.

- Chicos, hay que dividirnos en dos grupos – Yususke ya se estaba hartando de esta situación, el era detective, luchador y demás, no le pagaban por ser ón , bueno de hecho no le pagan por lo otro, pero luchar le agradaba y además tenía ganas de partirle la cara a Sakyo por mentiroso.

- Es verdad, no podemos olvidar al maldito de Sakyo ¡Le tengo que partir la cara por dejar llorando a mi hermana! - se levanto amenzadoramente el pelinaranja con su espada espiritual ya en mano.

La maestra Genkai le pego a un pequeño Gon para llamar la atención de todos.

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Por más que lo intento no había podido deshacerse de su forma de zorra. ¿Por qué era tan coplicado? Si a lo mejor se hubiera tomado la molestia de practicar magía durante estos 18 años, le sería más facil controlar a gusto sus poderes, pero ahora ya ni quejarse era bueno. Kurama despertaría en cualquier momento y tendría que darle una muy buena explicación de lo que había pasado y porque se econtraba ella ahí.

- Zorro – suspiro, escuchando el movimiento del agua y un quejido. El agua de estrellas al parecer había funcionado más rapido de lo esperado, supusó que fue porque el cuerpo humano era más facil de sanar que el de un Youkai y ademas la herida no era tan letal como en otras ocaciones. Como cuando tenía que curarle envenamientos a su amado bandido o que decir de aquella vez que se le callo aquel extraño animal en el brazo y se lo estaba descomponiendo como si fuera gangrena, el agua de estrellas curaba todo, pero no cualquiera podía usarla y tomaba aproximadamente 4 horas preparla y el resto en funcionar dependía de que tan graba estubiera la herida.

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Abrió los ojos, no sabía donde se encontraba, todo estaba borroso, en parte sus ojos, en parte el vapor... ¿Vapor? Se quizo levantar, pero se detubo al notar que estaba desnudo y sumergio en una agua aromatica... ¿Como había llegado ahí? Miro su pierna, recordo que andaba buscando a Melinda y a Hiei, pero al tropesar una espina de pino le atravezo la pierna y ahora, ahora no tenía nada.

- ¿Sophie? - murmuro recordando fugazmente la imagen de la kitsune hacercarse a él. Cerro los ojos y aspiro fuertemente, ese olor era muy familiar.

- ¿El agua de estrellas hace milagros no cres? - la traviesa voz aniñada le saco de sus pensamientos. Ahí estaba, frente a él, tan como la recordaba...

Continuara...


u_u esto es todo, sé que es algo confuso, oh al menos eso dijo mi primo cuando lo leyó, pero se intentare explicar más en el cierto al principió del fic dije que a lo mejor pondría en unas partes Hentai (KuramaxSophe-Melinda) así que les pregunto a las poquitas lectoras que tengo, ¿Quieren el Hentai o mejor no? Díganme para adaptar mejor el siguiente capitulo.

Besos a Sakura Kazami y a pretty poison. n_n mil gracias por leerme y mil disculpas Sakura, por hacerte esperar mas de una semana y darte un capitulo un tanto incompleto. u_u

Se cuidan, besos.