Capitulo 4
Era el segundo día que el general estaba en el hospital ya aburrido de la misma y tediosa rutina: primero, levantarse a las 8:00 de la mañana y ser bañado por alguna tímida, coqueta o exuberante enfermera que le lanzaba todo tipo de indirectas, luego, a las 8:30 tomar el asqueroso desayuno que le daban. De 9:00 de la mañana hasta el mediodía no hacía más que escuchar a las enfermeras cuchichear cosas in entendibles o leer algún libro que algunos de sus subordinados le prestaban de los cuales había de todo; por ejemplo: Breda le prestó uno de ciencia ficción, Fuery un biográfico, Havoc uno de misterio, Falman uno de suspenso y por ultimo Hawkeye de aventura. Raro, pensó el general, el juraba que las chicas solo leían romances. A las 12: 30 venía el doctor a estudiar su estado y una enfermera a cambiarle las almohadas, después venía la encargada del almuerzo, otra porquería según el general, luego a las 5:00 de la tarde venía uno de sus subordinados o Hugues a visitarlo y entretenerlo dos horas con novedades del cuartel, de alguna chica, de su sobrina (Elysia) o del trabajo (Hawkeye) hasta las 7:00 que terminaba la hora de visitas. A las 7:30 era la cena o algo asqueroso como lo denominaba el general lleno de vitaminas y minerales para fortalecer su cuerpo pues estaba muy débil debido a perdida de sangre. Para colmo tenía que comer más de lo normal porque le harían una transfusión mañana en la mañana y el general que es muy quisquilloso en ese tipo de cosas no paraba de quejarse pues "engordaría" y no permitiría que otro se vea más guapo y sensual que él. Incluso la teniente tubo que dispárale para que deje de quejarse y coma lo que se le daba, a Mustang obviamente no le quedo otra que comer y calladito. Regresando a la rutina, a las 8:00 venía otra enfermera a acomodarle las almohadas y ponía un jarra llena de agua con un vaso al costado en la mesita de noche que estaba al lado derecho de la cama del general, a las 8:30 a dormir.
Era las diez de la noche y el general no podía cerrar los ojos y lo peor es que no podía moverse pues el bendito suero se lo impedía ya que le dejó inflamado el brazo. Este insomnio lo estaba matando y se supone que debía reponerse para la transfusión de mañana. Maldito sueño maldito insomnio, trató de voltearse para quedar apoyado en su brazo izquierdo. Intento fallido, regresó a la postura anterior en la cual no podía dormir pues par él era muy incomoda. Prefería enterrar la cara en la almohada obviamente boca abajo con solo el pantalón de pijama y con las sabanas a medio cuerpo y con la ventana ligeramente abierta y no con una tonta bata de papel con la cual se sentía medio desnudo, bien arropado con la ventana cerrada. Recordó uno de los comentarios de Hugues si estaba así por mucho tiempo que no se sorprenda si encontraba por la mañana a una enfermera abrazada a él en su cama.
Se quedó pensando detalles triviales como la cama, el suero y su incomodidad, la posición en que se encontraba él y su cama lejos de la ventana y del aire que estaban en el lado izquierdo del cuarto, cabe aclarar que su cama estaba al lado opuesto junto a la mesa de noche. Ya eran las 11:00 de la noche.
Cuando al fin pudo tener sueño, algo o alguien le impidió dormir: una sombra se movía sigilosamente hacía él. Mustang abrió más los ojos tratando de saber que se acercaba, la sombra se acercaba más y más sosteniendo algo en su mano derecha. Sonrío lastimeramente pues no había que ser adivino para saber quien se estaba cercando.
"Genial, no solo aniquilan mi orgullo sino me privan de recuperarlo. Ya mátame de una ves"
Pero lo que se acercaba no podría ni lastimarlo porque no tenía ni un metro de estatura. La pequeña se acercó a su cama y cogió la mano de Mustang. Él no dijo nada, pues quería ver que haría ella sin embargo la niña actuó primero.
-Se que está despierto –musitó- y quiero agradecerle por lo que hizo por mi mamá.
-No te preocupes, aun así no pude hacer nada por ella.
-Lo se, unas enfermeras estaban hablando sobre eso.
-Lo siento...
-No se preocupe, yo la quería sin importar que no haya vivido mucho con ella.
-¿No vivías con tu madre¿Entonces que hacían en el ataque?
-No lo se, cuando desperté esa mañana me sentía muy mal y escuché de la anciana que me cuidaba que estaba con fiebre, entonces mi mamá me cargó pata llevarme al hospital...y no recuerdo más. Entonces escuché a las enfermeras que mi mamá estaba muerta pero no la encontraron.
-¿No tienes a nadie?
-No que yo sepa, lloré por mi mamá pero ya no puedo llorar más...
Mustang prefirió no hablar más del tema. No quería verla llorar.
-Tendrás que quedarte con alguien¿Puedes regresar con la anciana?
-¡No¡Ella no me quiere y me trataba mal, no quiero regresar al sótano¡No quiero regresar ahí! –dijo asustada.
-No lo harás...pero debes quedarte con alguien, al menos por unos días hasta que podamos llevarte a la A. C. I.
-¿La A. C. I?
-Asociación de cuidados infantiles, ellos te llevaran aun orfanato para que te adopten.
-¿Tengo que hacerlo?
-Llevarte a la A. C. I si es necesario, pero sin encuentras a alguien que pueda adoptarte sin ser llevada a un orfanato sería mejor. Tengo unos compañeros que quieren adoptar niños. Sin embargo, la A.C. I está en elecciones y considerando lo tedioso que es ese proceso se demorarán por lo menos un mes. Por eso necesitaremos un permiso judicial para que puedas quedarte en casa de alguien hasta que terminen las elecciones.
-¿Dónde?
-Puedo pedirle a un amigo que se quede contigo.
-Yo...-musitó bajando la cabeza- ¿Puedo quedarme con...usted?
-¿Conmigo? –dijo Mustang muy extrañado y asustado- no lo creo...estoy muy ocupado...
-¡Prometo que no haré ruido ni lo molestaré¡Por favor!
-Soy militar, puede pasar de todo...
La pequeña bajó la cabeza, rendida. Mustang no soportó ver esa cara ni esos ojos rojos tristes.
-Solo si prometes que no harás ruido mientras trabaje podrás acompañarme al cuartel.
La cara de la pequeña se iluminó.
-¡Sí¡Prometo que no haré nada¡Lo prometo...er...¿Cómo se llama?
-Me llamo Roy Mustang, pero puedes llamarme Roy.
-Gracias Roy.
-De nada, anda a dormir...
-Si Roy...
Cuarto capitulo a la orden! Es corto lo sé pero no podía juntar este cap. Con el 5 sino sería muy largo. Aun así les prometo que le 5 si será largo pero no exageradamente.
Como comprenderán, aquí nuestro amigo el alquimista de fuego es un indeciso, así que demorará en decidir se adopta o no a la niña pero tranquilas, todo a su tiempo, lo del sumario ocurrirá pronto pero entendamos al hombre...es el sexsimbol y toda una reputación por cuidar...El cap cinco es bueno...el pobre roy...sufrira...mua jua jua XD
Graciasen especial a lady escorpiopor su reviews tan alentadores y a las otras autoras obviamente.
En fin, espero sus reviews.
Gracias
Unibium.
