UNA ANTIGUA PROFESÍA

Por

Keiko Urameshi

(Actualmente AnneNoir)


Disclaimer: Todos los personajes del manga y Anime Yu Yu Hakusho son propiedad intelectual y financiera de Yoshihiro Togashi. No obtengo ninguna clase de remuneración ni beneficio por este trabajo más que sus valiosas opiniones.(Por las cuales no pueden demandarme -)


Notas

-N.A: Natsu, Haru, Kaho, Fuyu, Aki, Sanosuke, Lin, Makoto, Tetsu, Akari, Ankoku, Oima y Minako son personajes de mi creación.

-Signos:

-blabla-diálogo

-Blabla- recuerdos, sueños, pensamientos etc. (cualquier cosa que sea fuera de la realidad)

(Blabla) mis notas-

-Vocabulario

Akachan: Bebé. Esta palabra no debe confundirse con el diminutivo Aka-chan que sería pequeña Akari.

Akari: Luz

Ankoku: Oscuridad, es un nombre, no el espejo Ankoku.

Anshin: Tranquilidad, paz de espíritu. Por eso Shizuru y Keiko se sorprenden porque un lugar en guerra no tiene mucho que ver con el nombre.

Arigato: Gracias

Futon: La típica cama japonesa, es un colchón que se usa a manera de cama, junto con sus sábanas y su edredón. El Futon colocado para dormir se divide en tres partes: El Kakebuton, o edredón, el shivibuton que es la parte que corresponde al colchón, y la makura, que es la almohada. Se dobla enrollándolo y se coloca en un armario por el día y en la noche se extiende sobre el tatami para descansar.

Katana: Espada de un solo filo, japonesa, empleada por samurai o ninja, notable por su afilada orilla y gran resistencia; llevada con un wakizashi.

Kimono: Vestimenta tradicional japonesa. Aún se usa en la actualidad en eventos sociales, ceremonias, bodas, velorios, festivales y en la vida cotidiana por algunas personas de edad madura que son tradicionalistas, o por aquellos que por motivos de trabajo deben usarlo e incluso para suicidarse (en el seppuku). El Kimono ha cambiado de modo significativo a lo largo de la historia del pueblo japonés y por la calidad de los materiales y su hechura artesanal son muy costosos. Existen distintos tipos de Kimonos, que son usados por mujeres, hombres y niños. El corte, color, tela y decorados varían según la edad, sexo, posición social y estado civil de quien lo usa. También se debe de tomar en cuenta la época del año y la ocasión. En un principio, la ropa estaba hecha de toscos textiles y no había distinción entre la usada por hombres y por mujeres. En la era Yamato (300-550 d.c.) la vestimenta estaba formada por dos piezas, una cubría arriba y la otra abajo, eran muy ceñida. Como el arte del cultivo de los gusanos de seda había sido introducida al Japón por los inmigrantes chinos, ya se usaba la seda para elaborar prendas de vestir que eran blancas, pues aun no se conocían las técnicas de teñido. En los períodos Asuko y Nara (550-710 d.c.) ya se teñía la seda, las técnicas para coser cambiaron, debido a lo cual la ropa era más amplia y consistía de muchas piezas. Cuando los samuráis ganaron poder, en la era Muromachi (1192-1573 d.c.), las ropas se simplificaron y se hicieron más prácticas; esta vez consistían de menos piezas, conservando la parte superior y la inferior. En la era Edo, las técnicas de teñido permitían el uso de estampados que imitaban flores o aves, siempre siguiendo la línea de apegarse a la sencillez de la naturaleza. El Kimono femenino se hizo de una sola pieza que cubría del cuello hasta los pies, y cuando se usaba un Kimono interior, hecho de tela ligera, el Kimono era ceñido por el Obi o cinturón, que en esta época se comenzó a atar por detrás. El vestuario masculino siguió siendo de dos piezas, superior e inferior; la inferior era un pantalón ancho, que más bien parecía falda, y una versión más simplificada de ambas piezas como ropa interior. La ropa usada en la era Edo es la que se usa como vestuario tradicional japonés en la actualidad. El Kimono tradicional femenino se ciñe por medio del Obi. Se ata en la parte de atrás en forma de un singular moño. El obi es fijado por un delgado cordón. Las mujeres solteras usan un Kimono con mangas largas que pueden llegar hasta los tobillos. Éstas tienen bolsillos donde pueden guardarse cosas pequeñas. Por el contrario, las mujeres casadas usan mangas anchas pero mucho más cortas. La sencillez de la indumentaria es esencial y no se usan ningún otro adorno, con la excepción del tocado en el cabello. Así mismo, no se usa ningún tipo de accesorio occidental, lo más que se tolera son un anillo y un reloj, pero sólo ocasionalmente. El kimono se viste cruzado hacia la derecha. Sólo se cruza a la izquierda cuando quien lo usa ya no está vivo.(Por eso Akari y Ankoku lo usan hacia la izquierda.)

Koenma: Es una palabra compuesta el primer término KO significa pequeño y el segundo Enma es el señor del mundo espiritual, por lo tanto significaría pequeño Enma. (Después de todo es el hijo del gran Enma ¿no?

Konbanwa: Buenas noches.

Makai: Es también un palabra compuesta MA significa demoño Y KAI tierra. Significaría tierra de los demonios.

Minako: Hermosa niña. (¿Quién será esta chica? Lo van a saber en el próximo capítulo y seguro que se llevan un sorpresa.)

Ningen: Humano

Ningenkai: Palabra compuesta ningenHumano KaiTierra. Significa mundo humano.

Oba Oima: Tía Oima. Oba significa tía.

Obasan: O Obasama: Tía. La persona a la que se refiere no tiene que ser realmente la tía de la persona; ella podría ser una amiga cercana de los padres de la persona.

Oniichan: O Niichan significa Hermano Mayor.

Samurai: Guerrero, antiguo soldado del Japón feudal.

Sempai: Superior (Término empleado para hablar a una persona mayor, por ejemplo, un estudiante de un grado superior o literalmente un superior).

Shisha Mirai: Shisha significa mensajero y Mirai futuro; Mensajero del futuro

Shooji: Son puertas corredizas de papel casi transparente, que parecen ventanas gracias a su estructura de madera, como las que vemos en la casa de los Tendo

Silha: Plata.(El metal)

Tenshi: Ángel.

Tetsu: Acero.

Wakizashi: Espada corta del samurai (Katana Corta).

-Disfruten de la historia!!


Capitulo 3 "Reencuentro"

Parte II


-¡¡Tienen que ir a buscarlos!!-Kaho estaba alterada, y la rotunda negación del hombre no ayudaba a su animo.-¡Ellas son mi responsabilidad¿Qué posibilidades hay de que sobrevivan solas¡Son simples humanas! Nada de poder espiritual ¿entiende?

-Usted tiene que entender lo arriesgado que es salir por unas niñas, nuestros exterminadores apenas pueden con los demonios que fueron atraídos por el portal. Si mandamos a un grupo de búsqueda lo más probable es que no regresen. Los soldados escasean.-

Kaho se sintió impotente, todo era culpa suya, no había prestado la suficiente atención, y kamisama sabría donde o como estarían aquellas dos luego de tremenda caída, y sin saber a ciencia cierta donde estaban.

Flash back

Kaho logró no perder la conciencia a pesar la caída que casi había alcanzado los diez metros, calculó. El portal se había abierto en cualquier sitio. Miró hacia su alrededor Aki y Fuyu estaban con ella y Natsu también, inconscientes, pero a su lado. Sin embargo Keiko y la joven Kuwabara, no lograba verlas por ningún lado, seguro se desviaron mientras caían.

-"Espero que se encuentren bien"-Pensó la mujer. Miró a su lado y divisó a Makoto.

-Makoto-san hay que cerrar el portal lo más rápido posible, los demonios ya están aquí.-

-Antes hay que poner a salvo a las jóvenes.-

-¡¡No se preocupen por ello!!-Kaho y Makoto miraron hacia delante y vieron acercarse a un joven. No era humano. Un cabello color turquesa, los colmillos especialmente desarrollados, unas orejas con terminación en punta y ambas manos con garras, lo delataban.

Detrás suyo, venían algunos otros demonios con sus mismas características, todos vestidos con uniformes iguales compuestos por una hakama, un gi negro, y una armadura que les cubría el pecho y la cintura. Se asemejaban a las armaduras de los samuráis de época feudal.

-¿Quiénes son ustedes?-Kaho salió a la defensiva, aunque no tuviera muchas probabilidades contra todo un ejército.

Quien habló fue el joven de pelo turquesa:

-Estamos de su lado, vinimos a ayudar pero tienen que cooperar. Somos los exterminadores, de la base "Shisha Mirai"-

-Bien.-Kaho miró a las tres muchachas, no le quedaba otra opción.-Llévenselas de aquí. Nosotros nos ocuparemos del portal.

-Dejaré algunos soldados para que los ayuden con los demonios.-

El comandante del ejército dejó a seis hombres con Makoto y Kaho, y se llevaron a las tres muchachas inconscientes.

Fin del Flash back

Se había centrado tanto en sus tres hijas que había olvidado a las otras dos, Keiko estaba bajo su protección ya que después de todo era la hija de su mejor amiga, y la joven mayor había entrado por su culpa, ambas estaban bajo su protección. Tenía que asegurarse de mandarlas a salvo a su mundo.

-Muy bien. Si no van a salir yo lo haré-Dijo la mujer decidida tomando un arco y flechas.

-No puedo permitirlo-El demonio de cabellos azules la detuvo tomándola de un brazo.-Usted es muy importante para mantener el portal cerrado, no puedo permitir que le suceda nada. Está bajo mi cuidado.

-Y yo no puedo permitir que algo le suceda a esas jovencitas, están bajo mi cuidado-El tono sarcástico de Kaho hizo fruncir el ceño del demoño de cabellos turquesa.

Makoto se había mantenido callado hasta el momento.

-Estoy de acuerdo con Kaho-san si ella va yo también debo ir, también es mi culpa que el portal no se haya podido mantener cerrado.-

El demonio los miró seriamente.

-Muy bien, tú-Dijo señalando a Makoto- y yo iremos a buscarlas, usted quédese aquí. Vaya a la enfermería y cuide de sus hijas mientras tanto.

Kaho asintió, no podía pedir más. Ojalá que las muchachas siguieran vivas...

oOoOoOoOoOoOoOoO

Shizuru abrió los ojos con pesadez, tenia la vista nublada y le dolía la cabeza. Recordó haberse golpeado cuando calló, sin embargo no recordaba quien más había caído allí. Abrió desmesuradamente los ojos cuando dio un vistazo a su alrededor. Estaba en un campo de batalla.

Minado de demonios y criaturas espirituales.

Gracias a Kamisama había caído en un seto bastante frondoso y no podían visualizarla. Cuando intentó retroceder su mano toco un trozo de piel cálida y lisa, al instante descubrió a Keiko, quien aún parecía seguir inconsciente. Había caído antes que ella.

Se acercó a la joven que tenía una herida en la frente y otra en el hombro, no muy graves a la vista.

Dio un analítico vistazo a su alrededor sin encontrar a nadie más a la vista. ¿Dónde estaban las demás?

Si intentaba moverse enseguida seria vista por alguna de aquellas criaturas. Y seria aún más peligroso si tenía que cargara a Keiko a rastras.

Intentando hacer la menor cantidad de movimiento y ruido posible, se hizo a la tarea de traer de vuelta al mundo consiente a la muchacha.

-Keiko, Keiko, despierta-La joven hablaba bajo era poco probable que las escucharan ya que hacían mucho ruido en la batalla.-Keiko, Keiko, despierta.-

Shizuru sonrió al ver un ligero movimiento en los párpados de la joven. Poco a poco los ojos de la joven se fueron visualizando

Keiko intentó decir algo, pero antes de poder hacerlo un gemido de dolor se escapó de sus labios. Intentó incorporarse pero fue cuando sintió el agudo dolor en el hombro y un ardor en la frente.

Pasó su mano por el hombro y vio cómo se le manchaba en el viscoso líquido rojo. A través de los arbustos que las cubrían, pudo visualizar a dos seres extraños, luchando entre si. El primero haciendo utilidad de unos dientes muy filosos, comenzó a arrancar a pedazos la cabeza del segundo.

Sintió que se ahogaba, no podía hablar.

-Shizuru ¿qué es lo que sucede?-Trató de articular una frase pero no estuvo segura de haberlo logrado hasta que Shizuru le contestó.

-No tengo la menor idea…-Dijo susurrando la joven Kuwabara.

Keiko miró con algo de desesperación a Shizuru.

-¿¡Donde estammmmm…!?-Kuwabara le tapó bruscamente los labios a la joven en cuanto sintió que el tono de esta se alzaba.

-¡Ni se te ocurra volver a levantar la vos, niña!-le susurró al oído, muy enfadada Shizuru.-Se exactamente lo mismo que tu, así que lo único que podemos hacer es buscar a la madre de tu loca amiga, o alguien que pueda ayudarnos. Si hacemos un solo movimiento en falso, la quedamos. ¿Esta entendido?

Keiko asintió, sintiendo que los ojos le ardían en lágrimas. Estaba muy asustada.

-¿Q-Que…¿Q-que… hay que hacer?-

-Para empezar lo mejor será bordear el lugar e intentar alejarnos el máximo posible.- Shizuru estaba poniendo todo su carisma analítico para salir de allí, pero no tenia una mísera idea de que era lo que iban a hacer, y Keiko no ayudaba en nada.

Sintió a Keiko asentir y temblar casi compulsivamente.

-Muy bien. ¿Puedes levantarte?-

-E-eso creo.-Mintió la joven, pero no podía ser solo una carga para Shizuru. Ambas estaban metidas en aquello.

-Bien-La joven se levantó consiente de que la castaña no era del todo sincera y le ayudó a levantarse también.

Comenzaron una caminata rápida, en la que debían tirarse al suelo cada cierta distancia para no ser vistas. Los miembros de criaturas estaban regados por todo el lugar, y el hedor metálico a sangre comenzaba a marearlas. Los campos verdes estaban ahora totalmente rojos.

Keiko cada vez se sentía con menos fuerzas. En el lugar hacia frío, pese a que se suponía que estaban en verano. Entonces comenzó a sentir un hilo de tibieza que le corría por el brazo. Se miró y vio como la sangre comenzaba a caer por su mano hasta al suelo, dejando un rastro carmesí.

Las jóvenes se detuvieron un momento para descansar después de haber corrido unos ochocientos metros, Shizuru había divisado un lugar bastante protegido de la zona bélica, aún así ambas estaban con todos los sentidos en alerta.

Estuvieron en aquel oscuro y frio silencio cerca de una hora. Keiko había comenzado a sentirse afiebrada. Cuando a ambas comenzaron a cerrársele los ojos, un fuerte estruendo las hizo ponerse en pie totalmente alertas.

Frente a ellas dos demonios peleaban. No parecían haberse percatado de su presencia, pero antes de que contaran con ello el primero embistió al segundo mandándole directo a la zona rocosa donde las dos jóvenes se encontraban.

Algunas de las rocas que las cubrían se desprendieron y cayeron muy cera de ellas, y encima del demonio. Pero este no se movió, estaba inconsciente.

Anonadada, Keiko no era capas de moverse. Una de las manos de la criatura descansaba exactamente al lado de Yukimura. Keiko al instante la asoció con el tamaño de la tapa de un cubo de basura, y dando le un rápido vistazo calculó que debía medir como minino unos tres metros.

Sin embargo Shizuru la saco de su estado catatónico, para prácticamente arrastrarla lejos del demonio, antes de que este despertara. Este comenzó a moverse a los pocos segundos de que las dos jóvenes se movieran, y al segundo que estuvo de pie, comenzó a olfatear el aire con especial ahínco.

Keiko se sorprendió, cuando en lugar de lanzar alguna clase de gruñido o sonido gutural, como ella esperaba que hiciera, una voz clara y metálica, casi humana, salió de la boca de aquella cosa.

-Es...- Olfateo nuevamente y dirigió su mirada hacia los arbustos donde amabas se escondían-...sangre humana...

Shizuru y Keiko sintieron todo el terror atragantado en la garganta. La bestia se levantó y comenzó a dirigirse hacia ellas, buscando, aun sin saber de donde provenía el aroma a sangre.

-Pero cómo...-Shizuru parecía desconcentrada.

Entonces Keiko se dio cuenta.

-Soy yo…-La joven Yukimura se levantó.

-¿¡Qué haces¡Estás loca...¡Agáchate!-

-Es-es mi sangre. La del hombro. Si te quedas conmigo... yo… deberías…-Keiko sabía lo que Shizuru debía hacer, sería muy egoísta pedirle que se quedara con ella, cuando la joven podía salvarse alejándose de ella…. Pero tenía tanto miedo.

-¡Cállate idiota!-Shizuru sorprendió a Keiko hablando antes de que ella lo hiciera, y mirándole con la mirada más fría, que hubiera visto jamás en su vida.-Eres más idiota que Kazuma si crees que voy a dejarte aquí sola, en este momento estamos juntas, y vamos a salir juntas, sino, la quedamos las dos, juntas también ¿Entendido?

-Shizuru...-

-¡Calla! Allí viene-

Las chicas se pararon para huir pero antes de que les diera tiempo, la bestia levantó una espada maltrecha y la dio contra el arbusto en donde se encontraban.

El golpe no llegó a hacerles daño pero el impacto las tiró hacia atrás. Ambas chicas cayeron juntas. Keiko se levantó con dolor al sentir que se había apoyado sobre su hombro herido.

Miró a un lado y encontró a Shizuru, la muchacha estaba inconsciente.

Keiko vio como el demonio se guiaba por el olor de su sangre, si dejaba Shizuru allí la mataría, pero si la llevaba con ella… también las mataría a ambas.

-Muy bien, juntas o nada.-

Puso uno de los brazos de la chica sobre su hombro y comenzó a huir de la criatura lo más rápido que le permitían sus piernas con el peso de Shizuru.

La criatura no parecía tener muy buena vista ya que los golpes llegaban a los lados de las jóvenes, sin embargo cada vez eran más precisos.

Entonces, uno de los golpes, le dio a unos pocos centímetros, haciendo que por el temblor en la tierra, Keiko perdiera el equilibrio y ambas cayeran al suelo.

Keiko se volteo quedando de frente a la bestia e intentando ponerse de pie, mientras la veía alzar la espada una vez más. Esta vez les iba a dar. Cerró los ojos en un acto reflejo cuando vio la espada abalanzarse sobre su cabeza. Pero lo que sintió fue el grito de la criatura. Abrió los ojos y lo que vio la dejó asombrada. La criatura estaba dividida en dos partes, aun con la espada en mano. Ambas partes cayeron una a cada lado de las jóvenes.

Detrás de la bestia, estaban dos hombres, uno de ellos, era el joven que había visto en el templo de Kaho. El otro era un extraño muchacho que le observaba con análisis. Los miró a ambos asombrada y no aún muy segura de que no fuerana a atacarla como lo hicieron con la bestia.

En aquel momento Shizuru abrió sus ojos, y reponiéndose de una manera alarmante, se puso de pie mirando al mismo sitio que Keiko.

Ante el primer paso que dio Makoto, Keiko retrocedió otros dos tropezando con Shizuru que estaba detrás de ella.

El joven miro extrañado la reacción de la muchacha más joven.

-Esta bien… no vamos a hacerles daño…-La suave vos del chico no alcanzó para que Keiko se sintiera más tranquila, e intento retroceder aún más. Sin embargo Shizuru atajo el intento de huida de Keiko.

-Esta bien, no nos harán daño.-Le susurró la joven. Keiko asintió automáticamente mientras Makoto se acercaba a las dos jóvenes.

-¿Se encuentran bien?-Preguntó el joven mientras el demonio de cabellos turquesas se le acercaba a una distancia prudencial de las dos jóvenes.

El cuerpo de Keiko temblaba incontrolablemente, tanto por el miedo como por el frío y el dolor de la herida.

Shizuru asintió, pero mirando algo preocupada a Keiko añadió:-¿Keiko… estas bien?

Keiko trató de mirarla fijamente, pero no pudo centrar la vista. Sintió unos truenos y al instante se echo a llover como si fuera el fin del mundo.

Trató de mantenerse en pie pero empezó a tabalearse, su vista se nubló y empezó a caer. Sintió como unos brazos la sostenían, antes de perder totalmente el conocimiento.

oOoOoOoOoOoOoOoO

Los diferentes soldados se amontonaban en aquel lugar. Los futones con soldados heridos cubrían casi todo el espacio de aquellos pasillos dejando el espacio suficiente sólo para que las enfermeras y doctores se pudieran mover.

-Doctor, por favor debe ver a los soldados del sempai Silha-Una mujer vestida con una sencilla yukata totalmente blanca, prendido delante y sin obi, le hablaba a un muchacho de cabellos rojos y ojos verdes.

- Tetsu¿no puedes ocuparte de ellos?-El muchacho parecía agobiado.-Aún no he terminado con los soldados del sempai Tenshi. Y cada vez llegan mas heridos.

-Pero doctor, los soldados de Silha se han ocupado de un portal que se ha abierto totalmente. La mayoría están muy graves.-Insistió la mujer.-Además...- "Es mi hermano", quiso agregar la mujer, pero no lo creyó profesional, y ella era alguien muy profesional, claro, excepto cuando se trataba se su hermano.

Pero antes de continuar Tetsu y el doctor se vieron llamados por un escándalo. Cerca de la puerta una niña de unos seis años, cabello blanco al igual que su tez y grandes ojos blancos, vestida con un kimono de apariencia costoso bordado con un sol dorado en la parte baja y atado con un obi negro, extrañamente cruzado hacia la izquierda, corría sobre todos los futones sin que los soldados se percataran. Mientras que una mujer de cabellos y ojos negros también vestida con una yukata blanca corría tratando de atraparla.

- Ankoku!!!! Detente ahora!! Sabes que tienes prohibido entrara aquí!!!!- Trató de tomarle una mano pero lo único que hizo fue atravesarla.

-Yo no soy Ankoku!!! Soy Akari y tengo que darle un mensaje a Ku-san-La niña corrió hasta quedar escondida detrás del joven doctor.-

-Akari te he dicho que no debes venir aquí!!-Tetsu regañó a la niña escudada por el pelirrojo.

-Ya no te preocupes, Tetsu-Dijo el doctor calmando los ánimos de la mujer.-Dime Akachan¿Por qué has entrado cuando te lo hemos prohibido?-Indagó el médico con la mayor de las dulzuras.

- La señorita Yukina me ha pedido que me adelantara para avisarle que tiene a una de las protegidas de la miko Kaho-san que esta muy grave.-Dijo la niña como un rayo-Están en la habitación de la señorita Yukina. ¡¡Dice que vengas rápido ya que es muy grave!!

El semblante del doctor se puso serio si Yukina requería de su ayuda realmente debía ser grave.

-Tetsu cuida de este salón mientras voy con Yukina-Pidió el medico.

-Muy bien...-Aceptó de mala gana la mujer.

-Akachan ven conmigo.-

-Si-La niña asintió y salió dando saltitos tras el muchacho.

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Yukina miraba el piso como si fuera de lo más interesante, pero el jugueteo de sus manos, delataban el nerviosismo en que estaba sumida, o la incomodidad, si, nunca en su vida se había sentido tan incómoda.

En parte era por la culpa y en parte por la situación en la que se encontraba.

Frente a ella recostada en un futon y totalmente inconsciente, Keiko Yukimura, y del lado opuesto, sentada y de brazos cruzados Shizuru Kuwabara. ¿Qué era lo que debía hacer primero¿Disculparse¿Disculparse por que? O tal vez simplemente decir "Oh! Que sorpresa¿Qué ha sido de sus vidas en todo este tiempo?" Lo descarto al intente, habían muchas cosas que se podían responder a esa pregunta en su situación, y ninguna se le antojaba agradable siquiera. Ciertamente no había razón para que ella tuviera ningún problema con aquellas dos jóvenes, siempre se habían llevado de lo mejor, sin embargo, estaba enterada de la horrible situación en que todo había sucedido siete años atrás. Especialmente había sido la confidente de Kazuma, y sabía que algo similar había sucedido con Keiko y Yusuke. Kazuma había dicho que su hermana debía de estar muy enfadada.

-Voy a ver si Kurama ya llega.-Expresó la joven albina, intentando salir del cuarto lo más rápido posible.

Shizuru asintió con un movimiento de cabeza.

-No te preocupes, nosotras estamos bien.-Y le sonrió a la joven, intentando tranquilizarla al verla tan nerviosa. Yukina siempre le había caído bien, además de que siempre había pensado que posiblemente fuera una futura cuñada en potencia.

Pero tan solo la muchacha salía de la habitación, la sonrisa de Shizuru se borró.

Yukina, Kurama… Eso solo significaba una cosa: Genkai, Botan… Kazuma y muy probablemente, pensó mirando a Keiko, Yusuke. Le pareció una horrible coincidencia, que luego de haberse reencontrado con Keiko después de más de tres años, aquello sucediera. De alguna forma, se había echo la idea de no volver a ver a ninguna de aquellas personas jamás, aunque en el fondo deseara volverá a ver a Kazuma, la realidad era otra. Tan poca consideración y valor, tan poco cariño, tan poca amistad.

Shizuru analizó el rotundo giro que habían dado sus vidas en siete años, ellos habrían cambiado también. ¿Pero cuanto? Sintió miedo, Shizuru Kuwabara, que no temía a nada ni a nadie, sintió miedo.

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Kurama se apresuró a llegar hasta la habitación de Yukina con la pequeña Akari siguiéndole los pasos. Se sorprendió al ver a Yukina recostada fuera de la habitación con un semblante nervioso e incomodo, sumida en sus pensamientos.

La joven hada de las nieves había cambiado mucho en cinco años. Físicamente seguía siendo exactamente igual, a lo que era siete años atrás, una niña de unos catorce o quince años. Como koorime de hielo, era normal que su físico no se modificara, sin embargo, Yukina había cambiado mucho psicológicamente, tal vez siguiera siendo la misma criatura adorable de ataño, pero todo a lo que había estado expuesta durante esos años, le habían echo madurar terriblemente. Yukina era una persona muy adulta en aquel sentido.

-¿Que es lo que sucede, Yukina¿Hay alguien muy grave¿Le sucedió algo a Genkai o a Botan?-Kurama hablaba rápido.

-No, no, no debes alarmarte.-La muchacha estrujaba las mangas de su bonito kimono celeste.-Ellas están bien sus heridas solo eran superficiales.-

-¿Ellas¿De quién hablas¿Quién está herido?-

-Lo siento aún no te lo he dicho...Kurama, cuando las vi no lo pude creer… Yo…-

-¿De qué estás hablando Yukina?

-Son Keiko-san y Shizuru-san.-La joven mostraba un rostro preocupado.-Vinieron con el grupo que entró por el portal que hoy se abrió.-

-¿¡Que!?-Kurama parecía muy asombrado

-Shh! Baja la voz. Están aquí.-Dijo apuntando hacia la puerta con el dedo pulgar.

-¿Shizuru... y Keiko-san¿Cómo fue que llegaron? Ellas… no tenían por que venir aquí…

-Lo sé… Kazuma no quería que nada malo le sucediera su hermana… pero, al parecer fue un accidente. Estaban en la zona cuando el portal se abrió…. Una casualidad.

-Pues valla casualidad…-Kurama volvió poner su expresión seria.-Yukina... ¿estás segura de que son ellas?-

-¿Cómo me pregunta eso, Kurama? Claro que lo son. ¡Cómo crees que no las reconocería!-

El pelirrojo caminó hasta la habitación de Yukina, y abrió repentinamente la puerta para topase con la expresión confundida de Shizuru.

-¿Shizuru-san?-

-La misma-Susurró la castaña con una media sonrisa en el rostro ante la extraña actitud de Kurama. El joven no solía ser tan impulsivo.

El muchacho miró hacia el piso y vio a la joven que dormitaba en el futon.

Se cubrió el rostro con la mano.

-Ya regreso- Y cerró la puerta detrás de el.

-¿Qué le pasa a todo el mundo? –Una sonrisa se formó en el rostro de Shizuru- Parece que estamos causando estragos-

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Kurama respiró profundo.

-¿Te sientes bien?-La siempre preocupada Yukina lo miraba.

-Si, no te preocupes. Bien, los muchachos no han regresado de su misión. ¿Verdad?

-No, regresarán muy pasada la medianoche, si es que no regresan mañana por la mañana.-

-Perfecto, entonces escúchame bien, mantén alejada a Botan de este cuarto. Yo hablaré con Yusuke y Kuwabara cundo lleguen, no queremos que se enteren por terceras personas. Tampoco dejes entrar a Minako, ella no debe enterarse por nada del mundo sobre Keiko hasta que Yusuke llegue y hable con ella. No sé cuánto sabe sobre la vida de Yusuke en el mundo humano. De cualquier manera Keiko y Yusuke… bueno, jamás llegaron a nada ¿o si?

Yukina se encogió de hombros recordando la extraña relación amor-odio entre aquellos dos niños, ahora no tan niños. Luego mirando seriamente a Kurama le pregunto:

-¿Cómo voy a hacer para que Botan no entre al cuarto? Sabes que comparto el cuarto con Botan ¿Cuando quiera acostarse qué voy a hacer?

-Pues...

-Tu entretén a Botan, sabes como hacerlo. Yo me aseguraré de que nadie se entere de que están aquí.

-Que, oye yo no sé cómo hacerlo…

- Pues ingéniate. Oye¿no deberíamos hablar con Genkai?-

-Si, yo le contaré, tal vez ella pueda ayudarnos. Asegúrate de mantenerte con Keiko y Shizuru, alguien tiene que explicarle a Keiko cundo se despierte y ve hablando con Shizuru.

-Si... claro...-

-Dime ¿Qué fue lo que le sucedió a Keiko?-

-Nada grave, solo tenía una herida superficial en el hombro y en la frente. Pero hubo problemas en el campo de batalla, la pasaron muy mal por lo que me conto Shizuru. Si Silha-san no hubiera aparecido no la hubieran contado… de cualquier manera, perdió el conocimiento y tiene fiebre, he hecho todo lo posible con las heridas, pero necesitare algo de medicina para la fiebre.

-Bien, toma esta hierba y haz una infusión , dásela cuando recupere el conocimiento y dale un poco a Shizuru también, es para que recuperen energías.-

-Muchas gracias.-

-Debo irme, todavía hay muchos soldados heridos-El médico fue a retirarse y entonces recordó la presencia de la pequeña niña.

-Hazme otro favor y cuida de Akari-chan-

-No hay problema. ¿Me acompañas Akari-chan?-Preguntó Yukina con su tono dulce.

-Dime Akachan ¿Dónde está tu hermana?- Preguntó Kurama frunciendo el seño.

-Está con Obasan. En el templo.-Respondió la niña.

-Bien, ya me voy o Tetsu-san se molestara conmigo-Kurama se despidió con una inclinación de la cabeza.

oOoOoOoOoOoOoOoO

La anciana tomó la taza, se la llevó a los labios con un movimiento rápido, y miró a su acompañante sentada frente a ella mientras escribía en un cuaderno. El rostro de la otra anciana mostraba preocupación. A su lado una pequeña niña de ojos y cabellos negros como la misma noche y una tez pálida, vestida con un kimono de alta calidad totalmente negro con una luna plateada bordada en la parte baja y un obi blanco. Al igual que el de Akari, el d esta niña también estaba cruzado hacia la izquierda. Escribía en una hoja.

-No deberías preocuparte tanto-La anciana soltó un gruñido-De cualquier forma lograremos soportarlo-

-Pero Genkai, las cosas se están poniendo difíciles. Sabes que además de los soldados tenemos más de quinientos refugiados y piensan mandarnos más. Asimismo nos han reducido las provisiones.

-Lo sé y a mí también me preocupa.-La anciana volvió a sorber el té.

-Oba (Tía) Oima, termine.-La niña le extendía la hoja a la mujer.

-Oh... déjame ver... Ankoku tienes una caligrafía muy buena.-Felicitó la anciana a la niña.

-¿Usted cree?-Pregunto la niña azorada.

-Por supuesto pequeña.-

La pequeña volvió a tomar otra hoja y la apoyó sobre el tatami para comenzar a escribir de nuevo. En aquel momento el shooji de la habitación se abrió unos centímetros y el joven pelirrojo asomando la cabeza pregunto:

-¿Interrumpo?-Preguntó el muchacho.

-En absoluto, adelante Kurama-san.-Respondió, la anciana Oima.

-Necesito hablar con usted maestra Genkai-

-Claro, vamos afuera. Me disculpas Oima-san-

-Por supuesto-Respondió la anciana.

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Shizuru vio como se corrió la puerta y Yukina entraba con una niña detrás de ella. No prestó atención cuando la niña atravesó a Yukina para sentarse al lado de Keiko; sus ojos se cerraban. Deseaba poder dormir un rato, se sentía muy cansada. Todo el ajetreo de la mañana más todo lo que había sucedido la había dejado extenuada.

-No se ha despertado aún...-Afirmó Shizuru

-No, pero la fiebre cedió-Le contestó Yukina tocándole la frente con una mano- Aunque hay veces que me cuesta darme cuenta, los humanos tienen una temperatura muy alta… Pero párese que solo fue una mojadura y un poco de frío. En poco tiempo se repondrá. ¿Tú cómo te sientes?

-Cansada… pero bien.-Susurró.

-Si, Kurama me ha dado unas hierbas para que recuperen las energías pero supongo que no hay nada mejor que dormir un rato ¿no?-

Shizuru sonrió.

-Si, pero prefiero estar despierta, quiero que me contestes algunas preguntas-

-Primero vamos a preparar estas hierbas-Dijo levantándose y acercándose a una pequeña estufa en un rincón de la habitación.

Shizuru aflojó algo la cinta de la yukata que le había prestado Yukina, Shizuru tenia más cuerpo que Yukina, en especial en las caderas y en el busto, lo que le hacia incomodo vestir las ropas dela joven.

-Dime¿también están los demás aquí? Botan, Yusuke, Genkai... Kazuma.- "El murciélago de tu hermano" Pensó la joven Kuwabara.

-Pues, si pero Yusuke-san y Kazuma están ahora fuera y lo mas probable es que no regresen hasta mañana.

-Entiendo.-

En aquel momento, Yukina percibió como Keiko movía esporádicamente los parpados hasta conseguir abrirlos totalmente.

-¡Ya despertaste! No pensé que lo hicieras tan pronto.-

-¿Eh?-Keiko miró a Yukina-Yu...Yu... ¿YUKINA?-

-Por favor no grites, se me esta partiendo la cabeza, y tu tono de voz no es específicamente uno grave…-Susurró la joven Kuwabara.

-Lo siento. ¿Pero cómo...¿Dónde estamos?-

-Pues... verás...-Yukina trató de responder su pregunta pero el shooji de la habitación se abrió y Genkai entró.

-Konbanwa-La anciana entró a la habitación.

-Maestra Genkai...-Saludó Kuwabara, mostrando una nula sorpresa, ya se había estado esperando aquello.

-¿Genkai?-Keiko mostraba una rostro aturdido-Me siento mareada.

-Ah no! No vas a desmayarte, ya dormiste suficiente tiempo!-Shizuru tomó a Keiko por los hombros y comenzó a sacudirla.

-¡¡Está bien¡No sigas por favor!-

Una sonrisa se mostró en el rostro de la anciana.

-¿Yukina ya les diste las hierbas que te dio Kurama?-Preguntó Genkai.

-¡Ah! Lo había olvidado-Dijo dirigiéndose a la caldera, que hervía sobre el fuego, sirvió un poco en dos vasos y se los ofreció a las muchachas.

-No tiene muy buen sabor pero hará que se sientan mejor-

Shizuru miró el vaso con desconfianza, mientras Keiko se tapaba la nariz con una mano y lo bebía de un sorbo.

-¡¡¡Es muy amargo!!!-Dijo sacando la lengua hacia fuera.

Shizuru se lo tomó y puso una cara rara pero no dijo nada. A decir verdad sentía como poco a poco sus energías regresaban.

-¿Se sienten mejor?-Preguntó Genkai

-Si, me siento mejor. Arigato.-Agradeció Keiko.

-Si, mucho mejor.-Contestó la joven Kuwabara

-Bien.-

-¿Supongo que ahora podrán contestarnos algunas preguntas, no?-Preguntó Shizuru algo contrariada por tanta espera.

-Por supuesto, pero antes necesito que me digan cómo llegaron aquí.-

-Pues eso mismo quisiéramos saber nosotras.-Dijo Shizuru hablando por ella y Keiko.

-Ellas entraron por el portal que hoy se abrió, maestra Genkai-Respondió Yukina amablemente-

-¿Entonces son ustedes las chicas que buscaba Sakamoto?- Preguntó Genkai.

-Nosotras entramos con ella y sus hijas.-

-Pues si, Sakamoto estaba muy preocupada por dos "protegidas suyas", prometí avisarle si sabía algo de ellas lo mejor será decírselo ahora-Dijo Genkai-Akari, ve con la señora Sakamoto y dile que ya hemos encontrado a sus protegidas.

-Bien-La niña se levantó y atravesó la puerta sin más.-

Keiko se dio cuenta de la presencia de la niña.

-¿Estoy alucinando o esa niña atravesó el shooji?-Keiko mostraba un rostro gracioso.

-Akari es un fantasma. No tiene un cuerpo material a diferencia de las niñas normales, por lo demás es igual a todas sin ser por que no crece.-Explicó la maestra Genkai.

Keiko intentó no mostrarse sorprendida, sin embargo y a pesar de conocer bastante aquella clase de situaciones, no se veía acostumbrada a ellas, la última vez que se vio participe de una situación semejante, había sido sete años atras, y sinceramente, jamás había esperado volver a pasar por algo semejante.

-Bien¿Ahora podrían explicarnos donde demonios estamos?-Exigió Shizuru ya sin paciencia.

-Claro, les explicaré-Comenzó Genkai, con su eterna paciencia.-La puerta que ustedes atravesaron es un portal, un irregularidad en la barrera de dimensiones que separa el ningenkai del makai, este anomalismo solo surge en lugares donde coincida que la barrera es muy fina y se haya descargado mucho poder espiritual, la miko Sakamoto y Makoto-san eran unos de los encargados del ningenkai de mantener cerradas estas bifurcaciones para que no pasaran demonios del makai al ningenkai. Pero por lo visto este portal fue descubierto muy tarde y tomó tales dimensiones que a Makoto y a Sakamoto les resultó imposible cerrarlo del lado ningen; ellos tomaron la decisión de entrar al makai para poder sellarlo. El problema fue que ustedes y las hijas de Sakamoto también entraron y eso no venía en sus planes.

-¿Por qué es más fácil cerrarlo desde el makai que desde el ningenkai? Es decir, se supone que el portal tiene las mismas dimensiones en ambos mundos ¿no?-Pregunto Shizuru

-Pues si, las dimensiones son las mismas pero en el makai la energía espiritual de los individuos tanto monstruos como humanos crece, es como un nivel mínimo de defensa que te da el entorno. Por ejemplo los humanos no necesitan ver mas allá de los vivos para poder estar a salvo, porque el nivel de poder en el aire es menor, si todo corre bien, ya que normalmente en el ningenkai no existen los demonios, si entran es lo que se dice violar una norma natural, los humanos tienen su mundo y lo demonios el suyo. Ahora bien, como podrás darte cuenta, Shizuru, este mundo tiene una mayor energía en el aire por lo que cada individuo desarrolla un poder mayor del que tendría en el ningenkai. Eso puede verse por ejemplo en el hecho de que Keiko allá podido ver a Akari, ya que en el mundo humano Keiko no podía ver a los fantasmas. Es como si su poder aumentara lo mínimo para poder defenderse en el nuevo ambiente en el que se encuentra.

-¿Pero por qué humanos como yo poseemos la capacidad de ver espíritus en el mundo humano?-Preguntó Shizuru

-Eso puede deberse a dos cosas. Una es que en el momento en el que hallas nacido o en el lugar donde te hallas criado de niño la barrera sea más débil y allá más presencia espiritual lo cual hace que tu nivel de supervivencia sea mayor al de la gente que te rodea, esto tiene que ocurrir durante tu niñez ya que es cuando un comienza a desarrollar sus protecciones. Otro que es el más común desde que los demonios entraron en el ningenkai, es que seas un mestizo de humando y demonio o un descendiente de tal, por lo que heredas una parte de su poder espiritual. La cantidad puede variar y por lo tanto pueden tener el mismo poder un tataranieto mestizo de demonio que un hijo mestizo de demonio.

-Ahora que eso esta claro¿en qué lugar nos encontramos?, específicamente.-Volvió a preguntar Shizuru.

-Dentro del makai, nos encontramos en una de sus tantas regiones. Ésta es la región de Anshin, en el poblado de Shisha Mirai.

-¿Anshin?-Preguntó Keiko extrañada, el lugar no hacia honor a su nombre, y ella lo podía decir luego de todo lo que paso un par de horas antes. El lugar daba todo menos tranquilidad espirtual.

-Es cierto, al que se le ocurrió ponerle así debía estar mal.-Opinó sarcásticamente Shizuru.

-Lo que sucede es que no siempre estuvo así, en esta región las guerras no están desde hace tanto tiempo. Las Guerras empezaron más o menos hace unos ocho años pero han empeorado con el transcurso del tiempo.

-La Guerras... comenzaron un año antes de que ustedes se fueran-Dijo Shizuru algo molesta.-Supongo que eso no es coincidencia.

-No, no lo es. Les contaré, todas estas guerras comenzaron a causa de estas aberturas en la barrera o portales.-Comenzó nuevamente Genkai- En esta región habitaban demonios, monstruos o apariciones pacíficos dentro de todo, siempre hay excepciones, el problema fue que los portales comenzaron a formarse aquí y eso atrajo a los demonios de otras regiones que querían pasar al mundo humano, estamos hablando por supuesto de demonios guerreros, ninjas, y otras clases de demonios malignos. Este lugar se opuso a dejarlos pasar hacia el mundo humano, por lo que tuvieron que comenzar a luchar, pidieron ayuda a Koenma y éste comenzó a mandarle refuerzos del ningenkai y de otras regiones pacíficas del makai. Y...-Shizuru la interrumpió

-Y los llamó a todos ustedes para que vinieran a ayudar. ¿Verdad?-Shizuru mostraba una sonrisa falsa, sarcástica.

-Si, todos aceptaron, y dejaron atrás lo que tuvieran que dejar... por el bien de estas personas.-Afirmó Genkai.

-Por que… ¿no existe nadie más? Por que siempre son ellos…-Murmuró Keiko.

-Keiko, siempre es el hijo de alguien, o el padre, o el amigo, o el esposo, o el hermano.-Dijo esta vez mirando a Shizuru.-Esta en suerte que te toque o no. Además, piensa en que también lo hacen por ustedes. Yusuke lo hace por ti así como por todos a los que quiere.

-¿Cómo querías que lo supiera si ni siquiera se molestaron en explicarnos nada!? Sólo se fueron. No les pasó por la mente que nosotros nos preocuparíamos de saber donde estaban, si estaban heridos. ¿Cómo iba a saber si se encontraban vivos o muertos?-Los ojos de Keiko se habían llenado de lagrima, pero aún así las contuvo y logró que su voz sonara lo más herida y enfadada posible.

-Ciertamente, no hay excusa para que se marcharan sin decir nada. La mínima consideración, hubiera sido una despedida, un par de palabras para saber donde mierda iban a estar metidos casi diez años!-Shizuru fue levantando el tono medida que el enfado iba en aumento.

-Pero no era esa la intención de Kazuma Shizuru-san… ¿verdad maestra Genkai?-Preguntó Yukina angustiada. Ella había visto a Kazuma sufrir mucho tiempo al preocuparse por su hermana, no era justo que ella estuviera así de enfadada.

Genkai no respondió, pero algo en su mirada hizo enfadar a Shizuru. Esa mujer era una persona muy sabia, pero había algo de todo que no encajaba.

-Yo no sé si...-Yukina iba a continuar hablando pero el Shooji se abrió, y Keiko solo fue capas de ver una mata de cabello caoba que se le tiraba al cuello.

-¡¡Keiko!!-Natsu la abrazó-¿Estás bien¿Qué fue lo que sucedió¿Te hicieron daño¿Dónde está Shizuru-san?

-Estoy a tu lado niña-aho.-Dijo Shizuru refunfuñando.

-¡Natsu!-

-Lo ves todos piensan que eres una niña-aho-Dijo Fuyu entrando detrás de Natsu seguida por la tercera de las hermanas y su madre.

-¿Se encuentran bien ambas?-Kaho lucia muy preocupada.

-Si, ambas estamos bien.- Respondió Keiko, mientras se quitaba los brazos de Natsu del cuello.

-¿Sensei Genkai?-Kaho se percató de la presencia de la anciana cuando esta se volteó a ver a las recién llegadas.

-Gusto en verte Kaho-san-Respondió la antes nombrada.-Ella es Yukina Jaganshi.

-Gusto en conocerla-Respondió Yukina aun algo confusa por la discusión anterior.

-Ellas, son tres de mis hijas Aki, Fuyu y Natsu.-Dijo Kaho algo apenada, pero ya acostumbrada a los espectáculos que montaban sus hijas menores.

-¿Dónde esta Akari?-Preguntó Genkai

-No lo sé, se separó de nosotras en el camino, dijo que iría con su Oniichan.-Le respondió Kaho

-Bien, ya todas deténganse lo mejor que descansen para mañana.-Ordeno Genkai

-¿Mañana temprano regresaremos a casa?-Preguntó Natsu.

-Eso se verá, pero por lo pronto mañana ayudaran en unas cuantas cosas..-Le respondió Genkai

-¿Pero cuándo volveremos a casa?- Preguntó Natsu nuevamente.

-Eso no lo sabemos-Le respondió Kaho.-Tenemos que esperar a que vuelva a abrirse otro portal.-Le respondió Kaho

-¿Y cuándo sucederá eso?-Preguntó Keiko.

-Pues no lo sabemos, pueden ser unos días como meses.

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Kurama volvió a mirar a la brujita correr de un lado a otro. Mientras tanto él terminaba de curar a los últimos pacientes.

-¡¡¡Akari¡¡Ven aquí¡¡Por favor ya detente!!-Le rogaba Botan a la niña.

Entonces la niña atravesó una de las puertas de la habitación y la chica de pelo azulado no pudo detenerse dándose de lleno contra el shooji.

La niña atravesó la cabeza, a través de la pared.

-Lalala, a que no me atrapas!-Canturreó la niña sacándole la lengua a la brujita, que se paraba con un chichón en la frente. Y volvió a desaparecer detrás del shooji.

-¡¡Kurama, yo no puedo con esa niña por favor ayúdame, a ti siempre te hace caso!!-Pidió ayuda la chica.

-Pero no puedo tengo que terminar con los pacientes.-Dijo con una semisonrisa.

-Argg... Por que yo por que tenia que haber dicho "sí Kurama, quiero ayudarte" por que tengo esta boca...-Dijo refunfuñando la brujita mientras salía fuera de la habitación.

Kurama sonrió recordando lo que le había dicho a la niña.

--------------------------------------------Flash back------------------------------------------------

-¡Ku-chan, Ku-chan!-Gritó la niña entrando en la habitación.

-¿Qué haces aquí?-Preguntó Kurama.- ¿No estabas con Yukina?

-No, ya me aburrí, yo quiero ayudarte.-Pidió la niña.

-Pero, no puedes ayudarme con los pacientes Akachan-

-Pero puedo hacer otras cosas vamos dime ¿qué puedo hacer?-

-Pues...-

-Kurama, ya termine con los pacientes voy a dormir-Le informo la brujita acercándose.-Ya estoy muy cansada.

-Akari, sabes si puedes ayudarme con algo...-Dijo el doctor-Ves a Botan, quiero que hagas que te siga por todo el lugar, pero lejos de su habitación, como haces con Tetsu. Haz que se canse bastante.

-¡Si!, eso si lo puedo hacer-Aceptó alegremente la niña.

-"Al menos eso la mantendrá ocupada un rato"-Pensó Kurama...

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Fin del capitulo III

Terminado el 2/11/2004 a las 24:20.

Fin de la reedicion: domingo, 11 de noviembre de 2007 a la 1:48 A.M

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Notas de la autora:

Bueno, con retraso llega el capitulo cuatro. En este reedite toda la escena del campo de batalla, he humanicé las reacciones de Keiko, correspondientes a una humana. Al igual que las de Shizuru, ya que de momentos me di cuenta de que no le hacia justicia al personajes en algunos diálogos y acciones. Quedó más profunda la amistad entre Keiko y Shizuru, ellas tienen bastante en común a mi percepción.

Espero que halla agradado, y intentaré no tardar más de dos días para subir el próximo (con suerte lo subo mañana mismo).

Por otra parte, quiero comentarles que probablemente no conteste algunos reviews, los anónimos no los respondo por que me complica la vida H o t m a i l, así que sí tienes una cuenta déjalos con firma, sino hazte una que es gratis y muy beneficioso.

Y creo que nada más, cualquier critica a las ordenes!... o más bien a un review!

Cariños