¡Aloha! Les traigo un capítulo más de mi historia humilde. Saben, me acabo de dar una razón por la cual no dejan reviews, si es por el summary soy mala escribiéndolos, si es por los personajes díganme sinceramente lo que no les gustó, si es por la trama de la historia no se preocupen, trataré de hacerlas mejor, pero si es por mis gustos ahí ya no vale, pues no se debería de discriminar a alguien por sus gustos. Bueno, aun así, no me rendiré, seguiré escribiendo historias.

Bueno, ya no hace falta que diga el disclamer, pero si se les olvida en qué año puse la trama del manga es en el año 2010.

5, 4, 3, 2…. Comenzamos.

Mientras iban en un globo aerostático hacia el tercer destino de las flores, cierto joven pensaba algo muy interesante.

"No sé qué habrá sido lo que le pasó a ese comandante, pero tal vez Xing tenga que ver en algo con esto" Pensaba cierto chico de trenza mientras veía el paisaje desde la altura de su globo.

-¿En donde es el próximo destino?- Preguntó Xing.

-En el Monte Everest- Respondió Mousse.

-Mi dios, ¿es hasta allá?-

-Sí- Respondió Mousse.

-Bueno, que se le hará- Dijo Xing mientras desempacaba abrigos.

-Oye, tú… ¿no sabes el porqué de la reacción del Comandante?- Preguntó Ranma acercándose a Xing.

-Este… no… no claro que no- Respondió el otro de una manera nerviosa.

-¿Seguro?-

-Claro, estoy seguro- Ante esto Ranma fue y se empezó a poner su abrigo, pues se estaban acercando al Monte Everest.

-Oye Ran-chan, ¿Crees que llegaremos a tiempo a Nerima?- Preguntó Ukyo mientras veía a Ranma ponerse el suyo.

-Claro que sí, el viaje hasta acá fue muy corto y apenas vamos al cuarto día, además, Xing tiene mapas de toda China, y así será muy fácil encontrar las Rosas que nos faltan- Declaró nuestro chico preferido (o de la mayoría).

-Bueno, yo solo vengo por mi abrigo- Dijo Ukyo.

-Claro, agárralo, esta por ahí- Dijo Ranma permitiéndole pasar a Ukyo.

Pero esta de ingeniosa quiso hacer como si se fuera a resbalar, lo cual hizo que Ranma la agarrara de tal manera de que casi se dieran un beso. Claro, el globo en el que viajaban era parecido a un dirigible, pero no significa que Akane no haya visto la escena.

-Hola, siento haberlos molestado- Dijo Akane mientras se acercaba por su abrigo y disimulaba su enojo.

-A-Ak-kane- Dijo Ranma nerviosamente mientras dejaba caer a Ukyo.

-Hay, eso dolió- Dijo Ukyo tirada en el suelo.

-¡No es lo que crees!- Exclamó Ranma.

-No te preocupes, puedes pasar el tiempo que quieras con la chica que quieras- Le dijo Akane tratando de mostrar tranquilidad, aunque aparentaba lo contrario.

-¿De qué estás hablando? Solo la agarré para que no resbalara-

-¡Claro que no, lo vi todo, no finjas!-

-¡Eres una tonta, ni siquiera contemplas lo que realmente pasó!-

-¡No soy tonta, al contrario, tú eres un Baka que solo le importa estar rodeado de varias chicas!-

-¡No soy un Baka, además, tu eres una chica fea y marimacho a la cual nadie querría tener cerca!-

-¡A SI, PUES SI TANTO TE INCOMODA ESTAR CERCA DE MI, NI TE MOLESTES EN SALVARME NI NADA POR EL ESTILO!-

-¡PUES NO LO VOY A HACER!-

-¡PUES BIEN!-

-¡PUES BIEN!- Akane se marchó con su abrigo ya puesto, pero enojada, y Ranma hizo lo mismo, pero fue hacia donde estaba Xing.

-No soporto que piense lo que no es- Dijo Ranma molesto mientras caminaba en círculos, cerca del soldado

-Tal vez se debe porque esta insegura- Respondió Xing causando que Ranma dejara de caminar en círculos.

-¿I-insegura de… que?- Preguntó Ranma con una mirada de curiosidad, acercándose a escuchar la plática de Xing.

-Insegura de varias cosas… de lo que tú sientes, de lo que ella siente, de lo que haces, de tus decisiones y palabras…-

-¿De mis acciones, decisiones y palabras?-

-Si-

-Es una tonta-

-Bueno ¿Y ahora porque es un tonta?-

-Porque… porque…-

-Vamos, desembucha-

-Porque…- Tragó duro y se enfrentó a decirle todo a su aliado –Porque, yo…y-yo… l-la…-

-¿Por qué la qué?-

-Porque… la… esa cosa donde sientes cosquillas en el estomago, donde cada vez… cada vez que la ves a los ojos sabes que es la indicada, cuando tu corazón late muy rápido por ella, el tiempo pasa volando con ella y… cuando estarías dispuesto a sacrificar algo para que ella sea feliz, este segura y harías cualquier cosa para tenerla-

-Te refieres al amor, ¿verdad?- Esta pregunta le puso la trenza arriba a Ranma.

-Pues… pues…-

-Era lo que me esperaba, pero... lo que no entiendo es él porque no se lo dices-

-T-tal vez por temor al rechazo-

-¿Y de verdad piensas que ella te rechazaría? ¿O es que acaso no te guías por sus acciones, por su manera de ser o por la mirada que pone mientras está contigo?-

-Bueno, la verdad… no había pensado eso-

-Porque no ves más allá de tus narices… escucha, ella es una chica realmente hermosa, es amable, no se rinde y además vale más que las otras dos. No la dejes ir o lo lamentarás- Ranma sonrió ante ese comentario, pues había alguien que por fin le hizo reflexionar que a veces las palabras no son todo. Como dice el dicho, una acción vale más que mil palabras.

-¡Oigan, ya llegamos!- Exclamó Kuno, y todos fueron a ver.

El Monte Everest era demasiado grande, en el aire se sentía el frio, además se veía imposible encontrar el Templo, porque en primer lugar, ¿Cómo rayos existiría una flor en un lugar tan frio?, en segundo lugar les quedaban 2 días con 12 horas porque las otras 12 las utilizarían para viajar de regreso a Nerima, y en tercero, era demasiado arriesgado ir hacia allá pues se había hablado de qué personas han muerto ahí, pero en este momento no era tiempo de pensar en imposibles.

Mientras que en Pekín, China…

-Mi Lord, le ha llegado correspondencia- Dijo el sirviente más leal de Chén, el cual se arrodilló para darle la carta.

-No tenias que molestarte, Huan Yue- Respondió Jian mientras se acercaba a recibir la carta.

-¡¿Puedo pasar, por favor?- Exclamó la voz de una chica desde afuera de la habitación del trono de Lord Chén.

-¡Si, claro!- Respondieron Lord Chén y Huan Yue, entonces la chica entro, y era… Ming Lei, quien traía una bandeja llena de un juego de té chino.

-Aquí está tu té, Jian- Dijo Ming Lei mientras depositaba las tazas en una mesa y servía el té.

-Mmmm, oye Ming Lei, ¿puedes hacerme un favor?-

-Sí, lo que usted diga… digo lo que tu digas- Respondió Ming Lei ilusionada.

-¿Podrías leer esta carta?-

Chén le entregó la carta a Ming Lei, y esta la leyó en voz baja.

-Este… yo… tengo que irme- Dijo Ming Lei, saliendo a toda velocidad con lágrimas en sus ojos.

-¡Ming Lei!, disculpe señor, tengo que ver que le ocurre- Así, Huan Yue salió de la habitación.

Chén recogió la carta del suelo, la leyó y después la soltó, se sentó en su trono y se quedó en estado de shock.

"C-como rayos… como rayos pasaría esto" Pensaba el chico conmocionado.

Por otro lado, Huan Yue llegó donde estaba su hija, la abrazo y ella lloraba desconsoladamente.

-Porque… porque no puedo ser feliz- Dijo sollozantemente Ming Lei, mientras que su padre la llevaba a su recamara.

Mientras que con el equipo de Ranma…

-Muy bien, ya que estamos a 10 kilómetros del Templo, tengan- Dijo Xing, quien entregó el equipo de alpinismo necesario para el Everest.

-¿Y todo esto necesitamos?- Preguntó Kohaku.

-Solo si no quieres morir por allá- Esto hizo que Kohaku tragara duro.

-Ok, empecemos la escalinata- Dijo Ranma, y todos empezaron a escalar el paraíso frio.

Mientras hacían eso, Akane se resbalaba un poco, y Ranma la trataba de ayudar, pero ella no se dejaba por la discusión que tuvieron en el globo, pues al parecer seguía enojada con él. Kuno trataba de llevarla cargando, pero Akane lo golpeaba y suerte que tuvo el de no caerse. Toshio iba vigilando que ella no pisara mal, Ryoga pensaba en cómo decirle lo que sentía a ella, Shampoo iba discutiendo con Mousse pues al parecer él quería ayudarle a subir cargándola, Ukyo veía lo gracioso de la situación anterior, Xing seguía pensando en el gran misterio que tiene ocultando y Kohaku escuchaba música pues había traidor su reproductor mp3 (suerte que no leía una revista de Playboy). Así se la habían pasado por lo menos 3 horas, pues llegaron a un punto donde podrían descansar un poco.

-Bueno, creo que descansaremos un rato- Comentó Xing.

-Sí, esa es una buena idea- Respondió Mousse.

Se detuvieron, Shampoo y Ukyo trataron de hacer una fogata con leña que habían traído de sus otros viajes, Kohaku empezó a leer sus revistas, Mousse estaba platicando con Kuno, Toshio y Ryoga, Akane estaba sentada viendo el paisaje helado, y Ranma y Xing preparando armas necesarias para enfrentar al ejercito que de seguro vendría a pelear.

-O-oye... ¿Te puedo preguntar algo?- Preguntó Ranma.

-C-claro-

-¿No nos estas ocultando nada, verdad?-

-¡¿Y-yo? , c-claro que no- Respondió Xing nervioso.

-¿Seguro?-

-S-sí, estoy cien por ciento seguro- Respondió Xing.

-Bueno, más te vale que eso sea verdad-

-¡Estar lista la comida que Shampoo preparar con amor para Ranma!- Exclamó cierta chinita.

-¡No, yo se la preparé con amor!- Dijo Ukyo.

-¡Ummmmmmm, ramen!- Exclamó cierto chico ignorando la pelea entre las dos pretendientes.

"Ojalá y el Comandante Fai no haya avisado a Lord Chén, o no sé que podría pasar" Pensó Xing preocupado.

Mientras que con el ejercito…

-Mi Comandante, ¿Dónde cree que estén?- Preguntó uno de los soldados de varios que estaban con el Comandante escalando.

-No muy lejos de aquí, tal vez en 2 kilómetros o menos- Respondió el Comandante.

-Ya me enteré de que la chica hermosa tiene el collar, ¿no es así?-

-Claro que es verdad-

-¿Y qué cree que diga Jian?-

-Tal vez esté satisfecho con saber la noticia-

-Mi Lord va a estar más que satisfecho-

-Bueno, solo faltan las preparaciones de todo- (O.O, ¿a que se referirá el Comandante?)

-Todo estará grandioso-

-Bueno, hay que dejarnos de habladurías, y sigamos en la búsqueda-

Así, todos los soldados equipados con armas seguían la travesía en el Monte Everest. El Comandante traía mapas de la ubicación del Templo, y a la vez que caminaba, pensaba en lo grandioso que será todo lo que preparan, además de que los padres de Jian verán desde arriba el más grandioso de sus anhelos para ellos.

Con el equipo de Ranma…

-Entonces, cada segundo que pasé ahí el clima era más extremo. Pero cuando salí, ¡Pude asesinar a los ladrones que llevaban las joyas!- Relató Xing.

-Ya veo, tú tienes referencias de especialidad en artes marciales- Dijo Kuno.

-¿Y… y c-como los asesinaste?- Preguntó Ukyo sorprendida.

-Bueno… digamos que a 3 los apuñalé-

-¡Kyaaaa! ¿Y que pasar con los otros 5?- Preguntó Shampoo.

-A los otros 5… los decapité como si fueran unos muñecos de trapo inservibles- Respondió Xing.

-Qué miedo- Comentó Akane asustada.

-No puede ser…- Dijo Toshio.

-Si lo sé, soy un sanguinario feroz- Respondió egocentrista Xing.

-Más que un sanguinario, es un loco psicópata que es sorprendentemente buena onda- Dijo Kohaku mientras no despegaba sus ojos de su revista.

-Creo que ya fue suficiente descanso, hay que continuar con la travesía- Dijo Ranma mientras se paraba y se estiraba.

-Pues les tengo buenas noticias, ya solo falta 1 kilometro para llegar a ese templo- Dijo Xing.

-¿Y cuanto tiempo nos llevará?- Preguntó Akane.

-Más o menos como dos horas- Respondió Xing.

-Pues entonces que esperamos, vamos- Dijo Ranma.

Todos empezaron a caminar y se dieron ánimos para soportar el intenso frio de ahí. Ranma tenía la corazonada de que Xing les ocultaba algo que tenía que ver con Akane, el collar, la reacción del Comandante y Lord Chén, pero ¿Qué sería?, en caso de que fuera algo peligroso juró que protegería a Akane de lo que le pueda pasar.

Eran las 5 de la tarde y empezó a nevar un poco más fuerte. Akane, que en este caso sería la más débil, empezó a dejar de caminar.

-Y-ya… no… puedo… seguir- Dijo a punto de desvanecerse, pero luego abrió sus ojos para encontrarse con su prometido, quien la cargaba y caminaba con ella en brazos.

-¿P-porque haces… esto? Pensé… que te incomodaba estar… conmigo- Dijo débilmente ella.

-Porque soy amable- Dijo Ranma dedicándole una sonrisa cálida.

-G-gracias- Respondió ella.

-De nada-

-R-Ranma…-

-¿Si?-

-¿Po-podría… dormirme un rato?-

-Sí, mereces descansar- Akane se durmió en los brazos de Ranma.

"Se ve tan… tan hermosa… ok, dejaré de pensar en ella" Dijo Ranma.

Aunque la chica se durmió un rato, despertó y quiso seguir andando ella, y aunque Ranma se negó, la tuvo que dejar caminar sola, pues también le haría bien. Y los demás ignoraron esta escena.

Después de un rato, llegaron a lo que parecería una cueva, pero realmente era el templo. En la entrada de dicho templo, había estalagmitas y estalactitas de hielo, las cuales se veían muy hermosas. Ya una vez adentro, se encontraron con una especie de pasillo que al parecer salía de la cueva. Se desplazaban en el, mientras observaban que tenia columnas de hielo, y juraron haber visto una especie de cascada de hielo.

Llegaron a un quiosco donde hacia frio, pues estaba al aire libre. Este quiosco estaba adornado con figuras chinas de hielo, flores azules y columnas cristalizadas que parecían hechas por los dioses. Y ahí, justo en el centro, se encontraba la Rosa Azul en una maceta de hielo, y la misma rosa no estaba marchita, pues ya se habría acostumbrado al clima tan extremo que había en ese lugar.

-Parece que aquí está- Dijo Xing.

-Todo se ve tan… hermoso- Dijo Akane asombrada.

-Bueno, vamos por ella- Dijo Ranma con tranquilidad acercándose, pero salieron unos shuriken de la nada.

-No puede ser- Dijo Ranma esquivándolos.

-Creyeron que nos daríamos por vencidos y que nunca los encontraríamos, ¿verdad?- Dijo el Comandante.

-N-no- Murmuró preocupado Xing.

-No nos vencerán- Dijo Ukyo.

-¡ATAQUEEEEEEEEN!- Exclamó el Comandante mientras varios hombres luchaban contra el equipo de jóvenes.

Akane, Ranma y Xing se apresuraban hacia la Rosa, pero los hombres de Lord Chén los atacaron. La suerte que tuvo Akane de no caer en manos de ellos gracias a que Ranma y Xing la defendían a golpes y patadas.

-¿Cuántos más faltan?- Preguntó Ranma mientras agarraba a Akane de las manos y corrían.

-Déjame contar- Xing los empezó a contar y se quedó sorprendido.

-¿Cuál es el número de soldados?- Preguntó Akane.

-Trajo más de los que esperábamos-

-¿Cuántos?- Preguntaron los dos prometidos.

-Son cien soldados armados con espadas- Dijo Xing.

-No puede ser- Murmuro Akane.

-¿Cómo es que vendrían más de lo normal?- Preguntó Ranma mientras seguían corriendo.

-¡Miren!- Exclamó Akane, señalando hacia donde estaba la Rosa, la zona estaba libre, así que podrían agarrarla fácilmente.

Llegaron a la Rosa, pero inmediatamente fueron rodeados por los soldados, y los demás estaban dormidos con hierbas chinas.

-No puede ser- Murmuró Ranma.

-Si la agarran, ella correrá gran peligro- Dijo el Comandante Fai.

-No te tenemos miedo Fai- Declaró Ranma. Todos los soldados se empezaron a reír.

-¡¿De qué se ríen? Esto es serio- Comentó Akane.

-¡Jajajajajajajajajaja! ¿Tú no me tienes miedo?- Declaró el Comandante.

-No- Ante esto todos los soldados se volvieron a reír.

-Pues deberías, ¿o no Soldado Yuan?- Preguntó el Comandante.

-N-no sé de q-que me habla-

-¡No ocultes la verdad!- Regañó el Comandante.

-¿Verdad? ¿Cuál verdad?- Preguntó curiosa Akane.

-….- Nada, Xing no respondió.

-Bien… ¡Captúrenlo!- Los soldados lo encerraron en una jaula que tenían.

-¡¿De qué demonios están hablando?- Preguntó Ranma.

-De eso- Dijo el Comandante señalando el cuello de Akane.

Akane al notar que objeto señalaba el Comandante, se escudó en Ranma.

-Miren a la pobre, tiene miedo-

-¿Qué tiene que ver ella con todo este asunto?- Preguntó Ranma.

-Ella es la elegida- Dijo Xing encerrado en la jaula.

-¡¿ELEGIDA?- Exclamó Ranma.

-Si tonto, la elegida para ser la esposa de Lord Chén- Respondió el Comandante.

-¡NO! ¡IMPOSIBLE!- Exclamó Ranma.

-Es una larga historia…-

Cuando los padres de Lord Chén vivían todavía, declararon su último deseo al Comandante Fai.

-D-dale esto a Jian- Dijo la madre del pequeño.

-¿Su collar?- Preguntó Fai.

-Sí, con el podrá encontrar algo que queremos que tenga- Respondió el padre.

-¿Qué es mi señor?- Preguntó Fai.

-Nosotros anhelamos que se case y forme una familia- Respondió el señor.

-Escucha Fai, en caso de que el no quiera desposar a una joven noble…- Dijo la señora.

-¿Qué se deberá hacer?- Preguntó Fai.

-Deberás hacer que el pierda a propósito el collar- Dijo la señora.

-¿Por qué?-

-Porque si una muchacha lo encuentra, será la que se case con el- Dijo el señor.

-Mi señor… pero si no es noble… verá, las reglas dicen…- Dijo Fai, pero la señora le puso su dedo índice en la boca.

-No importan las reglas, lo que importa es lo que el corazón dicte- Dijo la señora.

-También queremos que la boda sea el mismo día de nuestra muerte- Declaró más moribundo el señor.

-Mis señores, pero… ¿Qué pasaría si la joven ya está comprometida?-

-Tendrá dos salidas: una es no meterse con Jian y darle el lugar a otra joven, y la segunda es renunciar a su prometido- Respondió la señora.

-Lo que ustedes digan, señores-

-Confiaremos en ti. Despídenos de… Jian- Fue lo último que declaró la señora antes de irse arriba, junto con su esposo.

-Lo hare, mis señores- Dijo Fai antes de despedirse.

-N-no… puede… ser- Murmuró Akane.

-Asi que como verás… ella tiene dos opciones, pero… se ven tan unidos- Dijo Fai.

-Él y… yo… ¿unidos?- Preguntó Akane.

-¡Bah! A mí no me agrada estar comprometido con ella, solo es un estorbo para mí- Declaró Ranma.

-¿Q-que?- Preguntó Akane.

-Si, como lo oíste, solo soy un amigo para ti, y tú eres solo una amiga para mí- Dijo Ranma.

-¡Pues no renunciaré al compromiso!- Exclamó Akane, haciendo que Ranma pusiera una cara de WFT.

-Asi que la chica quiere jugar asi, ¿eh?, jeje, pues entonces, juguemos- Dijo Fai, mientras los soldados los atacaban.

Ranma defendía a Akane, y ella en un momento de distracción de parte de los soldados, se dedicó a ir por la flor. Ranma observó esto y fue hacia ella.

-¡¿Estás loca? ¡Si te descuidas un momento, quien sabe que podrían hacerte!- Exclamó Ranma regañándola.

-¡No me importa, solo quiero salvar a Lolita!- Dijo Akane.

Ya estaban a 3 centímetros de la flor, pero Fai atravesó dos columnas de hielo que había ahí, espantando a los dos chicos.

-Demonios- Murmuró Ranma.

El empezó a lanzar golpes y patadas hacia Fai. Ella agarró la Rosa aprovechando la distracción de ellos dos.

-Escucha, no… te llevaras a ninguna de las dos- Dijo Ranma mientras peleaba.

-Pero debes renunciar a dos cosas, o a las flores, o… a tu prometida- Declaró Fai, y lo último lo dijo mientras arrojaba la espada hacia él, clavándose en una columna, la cual, se quebró un poco, pero sin dañar al templo.

-¡Aaaaahhhh!- Gritó Akane.

Ranma volteó a ver y vio a su prometida en manos de un soldado, inconsciente con la flor.

-Jeje, ¿Qué decides? ¿Las flores, o…. tu amada y queridísima prometida?- Preguntó Fai.

-¡Las dos!- Dijo Ranma atacando más fuerte a Fai.

El chico agarró un escudo y con eso se defendía de la espada. Al mismo tiempo, lanzaba golpes, dejando a su rival un poco más débil. Uno de esos golpes fue en la mano, donde Fai tenía agarrada la espada. Esta salió volando, Ranma la arrojó al vacío del Monte y pisó a Fai quien estaba tirado en el suelo.

-¡No te daré a ninguna de las dos cosas…! ¡PORQUE NECESITO LA FLOR Y ADEMÁS AMO A AKANE DEMASIADO COMO PARA DEJARLA IR! ¡¿ENTIENDES? ¡AMO A AKANEEEEEEEEEE!- Exclamó demasiado fuerte el chico, pero empezó a temblar todo.

-Oh, oh, olvide que es un Monte- Dijo Ranma.

-¡Avalanchaaaaaaaaaaa!- Exclamó uno de los soldados.

Todos empezaron a correr en el templo, los soldados agarraron a Xing y se lo llevaron, mientras que Ranma trató de despertar a los demás.

-Vamos, despierten- Murmuró Ranma.

Al no ver reacción por parte de estos, decidió cargar a todos juntos, lo cual resultó algo difícil. Se dispuso a ir por Akane, pero ya era demasiado tarde. Xing y ella estaban en la jaula inconscientes, los soldados tenían la Rosa, y ya estaban descendiendo el Monte antes que la avalancha los sorprendiera.

-Oh, no, no escaparan cobardes- Dijo Ranma.

El hizo lo mismo, y en cuanto dejó el Templo, la avalancha lo invadió. El estaba ya cerca del ejército.

-¡Devuélvanme a la flor u a Akane!- Dijo Ranma mientras saltaba y daba un golpe.

Lamentablemente, el tiempo era una amenaza, ya que Ranma volteó y notó la avalancha tan cerca, pero volvió a girar su cabeza hacia el frente, los soldados ya estaban subiendo a su transporte. En eso, todos despertaron y fueron testigos de lo que pasaría ahorita. Ranma se acercó hacia los soldados, los trató de atacar, pero sus intentos fueron inútiles, ya que eran tan habilidosos que se subieron a su transporte, el cual era un dirigible, y despegaron.

-¡Te lo advertí, hubieras tenido miedo de mí! ¡Dile adiós a tu salvación y a tu chica!- Gritó Fai desde arriba, para que el dirigible desapareciera de ahí.

Una vez ya desaparecido el dirigible, Ranma depositó a todos en el suelo, se apartó un poco, fue hacia su transporte de ellos y se sentó.

-Yo iré a hablar con él- Dijo Ryoga, mientras iba a acercarse a su rival. Y todos a chismosear se ha dicho.

-Oye, Saotome, ¿estás bien?- Preguntó Ryoga.

-…-

-Vamos, no seas un idiota al actuar así-

-¡CALLATE!- Exclamó Ranma con lagrimas en los ojos, haciendo que por un momento todos sus rivales sintieran compasión de verlo así. En cuanto a las chicas, ellas no vieron nada de la escena, así que ignoraron el grito del muchacho.

-L-lo l-lamento, pero…- Dijo Ryoga -¿no ves que también sufro por ella?- Preguntó Ryoga llorando.

-Soy un incompetente. No pude evitar que se la llevaran- Dijo Ranma con lágrimas ya corridas.

-¿A quién te refieres, a las flores o a Akane?- Preguntó Mousse, mientras que Ryoga se mecía en posición fetal.

-A Akane- Murmuró Ranma.

-Escucha Saotome, podré ser tú rival en el amor de Shampoo, pero a veces hay quienes necesitan ayuda- Dijo Mousse.

-¿A qué te refieres?- Preguntó Ranma ya un poquitín más calmado.

-A que podremos recuperarla- Dijo Mousse.

-¡¿En serio?- Exclamó Ranma ya un poco mejor.

-Escucha, nuestro próximo destino es la Gran Muralla, ¿o me equivoco?- Pregunto Mousse.

-No, estas en lo correcto- Dijo Kuno.

-Pues bien, ahí planearan la boda de Akane y Lord Chén- Dijo Mousse, haciendo que Ranma se enojara de nuevo.

-¿Qué pretendes? ¿Pretendes recordarme que alguien más va a tener a Akane?- Dijo Ranma molesto.

-No, escucha, tenemos 2 días, más al sumar 12 horas que quedan de este y las 12 horas del día 6- Dijo Mousse.

-Si, ¿pero eso que…?-

-Me refiero a que el viaje hacia allá es de 7 horas, entonces tendremos tiempo suficiente para recuperarla. ¿Qué dices?- Dijo Mousse.

-Está bien, pero rápido- Dijo Ranma.

Dicho esto, todos fueron al globo, y lo arrancaron, yendo directamente al próximo destino. Por otra parte, se encontraba cierta jovencita en la jaula.

-Espero que venga- Murmuró ella.

-No te preocupes Akane, voy por ti- Dijo el chico de la trenza en su transporte.

Ambos voltearon al cielo, viendo proyectada la figura de Akane con Ranma, y de Ranma con Akane.

Ahora solo falta recuperar a Akane y dos flores más. Pero el destino decidirá a quien rescatar.

Continuara…

Muy bien, ya está terminado el capitulo, y al fin se descubrió el misterio del collar. Me inspiré escuchando algunos soundtracks de Jigoku Shoujo, de elfen lied y de Higurashi no naku koro ni. Bueno, ya solo falta saber, ¿Qué pasará con Lord Chén?, ¿Acaso habrá un triangulo amoroso?, ¿llegaran a tiempo antes de que la boda ocurra? Todo esto y más en el próximo capítulo.

Sayonara!