Oficialmente este fic ha dejado de tener lógica, que manera de fundirse mi cerebro x'D desde el principio fue una historia sin mucho sentido pero bueh hahah sólo para valientes (?
KHR no es mío blablá
Capítulo 4
Caminaron por varias tiendas, mostrándoles a los antiguos miembros de la familia Vongola las interesantes cosas que la actualidad ofrecía. Las manos del castaño y el pelirrojo permanecieron juntas, pero no era nada comparado al espectáculo que montaba Primo casi encima de Gokudera, llenándolo de besos que lo hacían reír o veces responderle con cosquillas, se veían tan felices, más cuando intercambiaban cumplidos en italiano.
Cansados de caminar, se detuvieron en la primera cafetería que encontraron. Entre jugos, pasteles y helados, una incómoda pero necesaria conversación dio comienzo.
-¿No es maravilloso, decimo?-Con una sonrisa tan enorme que casi escapaba de su cara, Primo intentaba hacer reaccionar al menor que llevaba un buen rato sumido en sus pensamientos.-Me imagino que mi G te ha tratado bien, en todo sentido.
-Ah…hmn.-No pudo sostener su mirada, lo peor que podían hacer era hablar de sexo entre ellos cuatro después de todo lo ocurrido. Realmente le sorprendía que no demostrara ni una pisca de celos o culpa ¿todos los adultos se comportaban así?
-No seas tímido, estamos en un período de prueba.-Intentaba una vez más hacer parecer la situación como algo normal, pues para él lo era.-Pensé que G sería un buen acompañante para ti, es muy reservado y sé que no te gustan los escándalos, además de servicial y respetuoso, pero sabe cuándo entregar toda su pasión.-El pequeño castaño se tiñó de rojo, todo era cierto, en verdad por más bizarro que se haya puesto todo, G siempre se comportaba, le ayudaba en cualquier cosa y a solas le daba un sexo de otro mundo.
-¿Y tú, Primo?-La voz grave de la tormenta mayor acaparó la atención de todos, tan serio como si no hubiese escuchado todo lo anterior.- ¿Te está yendo bien con este chico?-Su mirada fría se clavó en el otro guardián, podía permitir cualquier cosa pero si llegaba a dañar a su jefe no dudaría en hacerlo polvo.
-Mejor que nunca.-Respondió, sincero y sin miedo alguno.-Me he dedicado a cuidar de la casa de Gokkun y es realmente divertido, hace mucho que no cocinaba.-Deslizando una mano que claramente llegó a la pierna del joven italiano, casi haciendo que escupiera el jugo.-Hoy estuvimos haciendo la limpieza juntos, nos organizamos muy bien ¿verdad, amore mio?
Gokudera intentaba no caer en las redes de Giotto más de lo que ya lo había hecho, pero su mirada le provocaba escalofríos. Normalmente hubiese odiado que alguien se le pegara de ese modo, metiéndose hasta en los detalles más íntimos de su vida, pero el aura del primer Vongola era tan agradable, se sentía en un hechizo mágico.
-Eres muy afortunado, decimo.-Riendo, colgado una vez más sobre un sonrojado Hayato que no podía negarse a los extraños encantos de Primo.-Gokkun es un chico maravilloso ¡es tan culto y dulce! Siempre da lo mejor de sí mismo y hace el amor maravillosamente.
Había tanta pasión en cada palabra que pronunciaba, el corazón de Tsuna se llenó de un profundo temor. Todo era cierto, él encajaba perfectamente con G, era un caballero que siempre tenía una solución para los eventos de su desastrosa vida. Por el otro lado, Giotto tenía todo el ánimo del mundo para mimar a Gokudera, hacerse cargo de su lado solitario y no temía expresar su enorme afecto por él. Ese sentimiento le aterraba, el juego de intercambio de parejas estaba llegando muy lejos, los ojos con los que el rubio miraba a su pareja no mostraban nada en broma, ¿es que acaso él se había…?
-¡Decimo!-G intentó detenerlo pero fue muy rápido, Tsuna ya estaba empapado con su propio jugo, producto de la distracción por aquellos pensamientos.-Venga, vamos al baño.
Se dejó secar en completo silencio, su mente no paraba de imaginar cosas terribles. Primero, el continuar con una relación libre cada vez le parecía una peor idea, por más que gozara el ser poseído por G. La realidad es que él sería su única relación aparte ¿quién más querría acostarse con Dame-Tsuna? Mientras que si Gokudera abriese las puertas de su cuerpo, no le faltaría con quien saciarse, menos en la escuela. La imagen de su chico de la tormenta siendo acariciado y besado por todas esas mujeres que lo seguían lo llenó de una ira incontenible.
-¡Esto se está saliendo de control!-Llamó la atención de G con ese grito repentino, agachado secando su ropa, lo miró con una confusión que lo hizo enojar más.- ¿De qué se supone que se trata este juego? ¡Ni siquiera aceptamos participar, sólo nos tomaron para experimentar, pero ha sido demasiado! G… ¡¿no ves que Primo y Gokudera-kun podrían acabar…?!
-¿Enamorándose? ¿Eso te preocupa tanto?-Una vez que se puso de pie, lo enfrentó hablando con calma pero mucha seguridad.- Te advierto desde ya que digamos lo que digamos, Giotto siempre hace lo que se le da la gana, es muy pasional y ha encontrado mucha diversión al lado de tu guardián, así como nosotros la hemos pasado bien también, no veo la injusticia.
Acorralado, no supo que contestar, todo era tan raro ¿de verdad no le importaba que Giotto, su pareja de toda una vida y más amara a otro? Su mente se convertía en torbellino cuando pensaba en lo celoso que se sentía, pero sin descartar lo mucho que G le atraía. El bien y el mal de pronto no estaban tan separados el uno del otro como antes.
De todos modos, el más horrible pensamiento llegó al salir del baño, encontrarse con la bella luz del atardecer bañando los cuerpos de Giotto y Gokudera, quienes se besaban con dulzura, manteniendo los ojos abiertos sólo para no perderse ni una mirada del otro. Le angustió pensar que su novio era más feliz con Primo, y él mismo con G. No podía negar que eran combinaciones perfectas.
La mafia les concedió el milagro de poder entrar a un bar los cuatro juntos, sin ningún tipo de identificación claro, si eran dos menores de edad y dos adultos que fallecieron hace décadas.
Era sorprendente lo silencioso que estaba el pequeño italiano en brazos del primer Vongola, lo tenía totalmente domado. Claro, pensó el décimo, si está constantemente reafirmándole su afecto, ayudándole sin permitir que se sienta solo ni un instante. Miró a su izquierda, la imagen de G fumando y bebiendo con calma era magnífica, todo en ese hombre era tan elegante y fogoso al mismo tiempo. Se sorprendió él mismo pensando en sexo sólo por observarlo.
Un par de animadores aparecieron en el pequeño escenario del local, pidiendo voluntarios para el karaoke. Giotto saltó de su silla, llevando con él a su nueva presa, lo seguía como un animalito amaestrado. Resulta que en la lista aparecía una famosa canción en italiano y Primo no podía dejar pasar la oportunidad.
-Ahí va de nuevo.- Trató de ocultar su risa bajo un falso fastidio, pero a estas alturas Tsuna podía leer algo de las emociones de G, y es que se notaba bastante que le gustaban esas actitudes tiernas e infantiles de Giotto. Con un par de micrófonos en mano, el show dio comienzo.
"Mi spiazzi il cuore ed io, ti porterò
Dentro le mie tasche, ovunque andrai"
La gente comenzó a voltearse, uno por el perfecto italiano que ambos manejaban y dos, eran un par de chicos guapos cantándose el uno al otro, aquello atraía la atención de todas las mujeres.
La mano del mayor en la nuca del más joven, quien lo tenía rodeado con sus brazos en la cintura, devorándose en cada estrofa, con un deseo que estaba más vivo que nunca.
"Sei la mia prigione, l'evasione dentro me
Oltre la ragione
Solamente io conosco cosa c'è
Quell'amore che io ho per te"
Cuando llegó el final cada persona dentro del bar se paró a aplaudir a la talentosa y feliz pareja, la cual respondió a todos esos gestos de admiración con un beso profundo en el escenario, encendiendo todavía más el ánimo de los espectadores.
Por su lado, G siguió bebiendo con un aire divertido, pero algo no estaba bien y Tsuna lo sabía, fue como si por un momento no escuchara al público. Giotto se separó de ese beso y en un leve susurro que le fue audible al castaño sólo porque aún tenía el micrófono cerca de él, hizo las veces de balde de agua fría, el más brutal que hubiese sentido en toda la vida.
-Gokkun…ti amo.
Continuará~
Tres hurras por la canción de Laura Pausini que me robé xDDU
