Summary: Dos jóvenes enamorados... El destino cambia sus futuros. Para Bella, un dolor irremediable, años sin saber del amor de su vida... Pero el destino le hará una jugada para volver a unirla a... Edward.

Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, la creadora de Twilight. Yo solo me entretengo con ellos.

Capítulo 3:De vuelta a Forks y risas…

Cuando me bajé del avión lo primero que había divisado mi vista fue el clima – igual que siempre - me dije a mis adentro. Si, este era Forks, el pueblo mas frío y lluvioso de los Estados Unidos, era lo que más odiaba. Ahora me encontraba con 3 camisetas, un chaleco y una casaca, y aún así el frío pasaba y me congelaba por completo. Podía llegar a escuchar mis huesos crujir del frío que sentía, pero como hasta hoy en día a nadie se le ha ocurrido hacer una máquina para controlar el clima, lo primero que teníamos que hacer era acostumbrarnos como siempre.

Iba directo a la sección del equipaje lo más rápido que pude, ya que no quería ver de nuevo mi ropa interior derramada por todos lados, pero como siempre mi torpeza me hizo resbalar por el piso y caer de trasero al suelo, lo que produjo que mi cuerpo se retorciera ante el dolor, ya no lo podía sentir… no podía sentir mi trasero y eso me estaba desesperando. Pensé que me había pasado algo, que mi trasero había desaparecido, así que con un movimiento ágil me paré y me lo toqué para asegurarse que estaba como antes y si lo estaba; un suspiro de alivio salió de mi boca al comprobar que no me había pasado nada.

Luego de cinco largos minutos esperando, mi maleta por fin salió, la tomé rápidamente y la deposité en el suelo ya que mi maleta llevaba muchas cosas y pesaba demasiado, de un momento a otro una persona empezó a gritar mi nombre como un verdadero loco, lo cual llamó mi atención y causó que me volviera a verlo, al igual como lo habían hecho las demás personas.

—Isabella. Isabella Swan. Isabella…— Ahí fue mi instante de pararlo ya era mucho escandalo, así que me apresure a llegar a su lado y hablarle para que por amor a Dios parara.

— ¡Hey! Soy yo, lo que no me puedo explicar es ¿quién eres tú? —le pregunté. Esto hizo que el chico volteara a verme, una cosa que agradecí mucho por que las personas nos miraban como si fuéramos unos verdaderos locos. Cuando él se dio vuelta pude verlo mejor, era un chico alto, muy musculoso según lo que podía apreciar; este chico era una verdadera mole.

—Wow, hasta que respondes Isabella —me dijo algo divertido, creo que era por mi cara que debía de estar como un tomate por la vergüenza, así que me puse lo más seria mostrándole mi enfado. —Bueno, mejor me presento para que no me dispares chica, soy Emmett McCarty, te he venido a buscar para irnos al campamento ya que tú no has traído auto —me dijo como si eso fuera lo más obvio del mundo. Me quedó mirando por un momento y luego tomó mis maletas y empezó a caminar, ¿qué se creía?

—Oye… oye para ¿Qué crees que haces? Esas cosas son mías, me pertenecen ¿Por qué te las llevas? —le dije un poco molesta, ni siquiera me preguntó si podía tomarlas.

—Oh ya veo, perdón señorita —dijo esta última parte con sarcasmo, lo cual me ponía más irritada —Para empezar estoy llevando tus maletas al auto para poder irnos —me explicó como si le hablara a un bebé —Pero comprenderé si no quieres irte, si quieres te quedas en el aeropuerto a dormir, ¿te parece? —me preguntó como si esto se tratara de un chiste, pero luego me calme para poder contestarle.

—Perdona en serio, pensé que las ibas a tirar o algo parecido… y no me quiero quedar a dormir aquí, ya tengo bastante frío ahora para soportar algo como eso —le dije lo más sincera que pude. No quería que se enterara de que estaba a punto de hacerme hielo del frío que sentía, ya que pensaría que soy una verdadera quejica lo cual no me gusta mucho.

—Ok. No te preocupes, no pensaba dejarte aquí. Me matarían si eso ocurriera —dijo de lo más divertido, así que lo seguí en su risa. Luego nos fuimos a su auto, mas bien una camioneta 4x4 de las mejores, me impresione al verla era muy grande y espaciosa. Luego de acomodar mi maleta nos subimos a la camioneta para podernos ir al campamento… a mi gran pesadilla. Pero que le podíamos hacer, eso era lo que mi madre quería que pasara, que según ella afrontara mi miedo, lo cual al parecer estaba siendo muy… muy fácil.

Estábamos por un camino que se me hacía conocido, no sabía porque. Bueno, si lo sabía pero nunca pensé que me acordaría de tanto. De repente escuché que Emmett prendía la radio, no reconocí para nada en que estación la dejó pero era buena música, pop, rock y un poco de hip hop; al parecer a Emmett le encantaba esta estación porque mientras conducía iba cantando todas las canciones que salían. Era muy divertido escucharlo cantarlas ya que desafinaba mucho, justo ahorita venía la canción Agua Barbie Girl, la cual pensé que Emmett no cantaría ya que es muy ñoña, infantil y muy… muy de chica. Pero creo que me equivoqué porque empezó a cantarla pero más fuerte que las anteriores, le subió todo el volumen al radio y comenzó a cantar.

"I'm a Barbie girl,

In the Barbie world

Life in plastic,

It´s fantastic

You can brush my hair,

Undress me everywhere."

– ¡Oh por Dios! ¡Oh por Dios! Ayúdame, ¿cómo es posible que a este hombre le guste esa canción? –me decía en mi fuero interno, pero no faltó mucho rato para que me largara a reír como una verdadera loca. Es que de verdad era inevitable, Emmett estaba muy desafinado y más encima llegaba a gritar la canción; una canción que creí que nunca le podía llegar a gustar a un hombre. Trataba de moverse al mismo ritmo de la música mientras conducía el automóvil; en un semáforo empezó a mover las caderas y con las manos empuñadas al aire cantó a todo pulmón:

"Imagination,

Life is your creation"

Esto iba más allá de todo lo imaginable, un hombre adulto haciendo este tipo de estupideces sería furor en internet. ¡Dios! Estaba llorando de la risa –creo que nunca en mi vida me había reído tanto –tomando mi barriga para sostenerme y tratando de buscar aire para seguir respirando.

Emmett cantó la canción completa y luego bajó el volumen del radio. Yo ya había parado de reír, pero todavía tenía espasmos de risas locas que luchaban por salir de mi boca.

—Eso ha sido realmente estúpido ¿lo sabes? Has hecho el ridículo completamente. Y se supone que tú eres el adulto —dije, apuntándolo con mi dedo índice y viendo como se encogía de hombros restándole importancia al asunto. Él era feliz así.

Y ahora nos encontrábamos fuera de una gran casa. Miré por la ventanilla y quedé asombrada, lo único que me preguntaba de quién seria, era inmensa… totalmente de cristal.

—Ya hemos llegado ¿te ha gustado? —y ahí mi mente se abrió. Este era el campamento, lo único que atiné a hacer fue a asentir. – ¡Wow! al parecer no será tan cruel como me lo había imaginado –pensé en mi fuero interno.

¡Bueno chicas! Espero les haya gustado este capítulo, dentro de poco estaré actualizando. Muchas, pero muchas gracias a las chicas que me han enviado su rw.

Les quería informar que tengo una gran idea para otro fic que tratará de un crucero, las mantendré informadas ¡Las quiero!

Milly