Ya saben los personajes no me pertenecen.
Disfruten~
"Primer acto: de personajes y vestuarios."
–Había una vez un bufón al servicio de un viejo país, que se enamoró de la princesa del mismo… Mas su deseo nunca se hizo realidad, en una historia dictada por nadie…
Silencio en la sala, más silencio incomodo, un chillido y un grito detrás del telón, cosas siendo arrojadas con fuerza contra las personas, gritos de pánico y palabras soeces.
–¡Matsuoka no seas infantil sal de ahí!–el grito del capitán basto para que todos en la sala callaran; bueno, a excepción de Rin.
–¡Ni de coña voy a salir vestido así!–grito el pelirrojo desde atrás del gran telón rojo.
Los preparativos para la jodida y estúpida obra de teatro como Matsuoka lo denominaba, llevaba más o menos ya una semana y unos 2 días desde que el desgraciado de Mikoshiba –acosador personal de Gou al que odiaba- había dicho que Ai y él eran los protagonistas, suspiró con pesadez intentando guardar la ira que estaba empezando a sentir , ya estaba harto de toda esa mierda, primero estaba lo de tomarse las medidas, estaba bien, lo tolero hasta que vio que los tipos que le estaban tomando las medidas a Ai lo estaban tocando más de la cuenta, estuvo a punto de golpearlos brutalmente, destrozarlos y patearlos hasta que quedaran completamente como pedazos de carne deformes; sin embargo, Nitori tan amable e inocente como siempre pero incomodado hasta la médula les pregunto que si ya tenían todo, los desgraciadados decidieron dejar a su pesar –Rin lo vio en sus miradas- a Nitori, aunque eso fue desde la perspectiva de Rin porque en realidad Nitori permaneció con un rostro tranquilo cuando le tomaron las medidas, si había preguntado aquello había sido porque se había incomodado de ver como el pelirrojo lo miraba como si lo quisiera matar.
Después el estar practicando las estúpidas líneas, bueno no habían practicado en conjunto, cada uno de los que iba a actuar había tenido tres días para aprenderse sus líneas, y por eso es que estaba en esa situación tan estresante, estaba bien, él podía practicar con los demás, intentar actuar como Evans Huber, sin mencionar que disfrutaría el echarles en la cara a cada uno de los presentes el que él fuera el coprotagonista de esa estúpida obra, pero oh claro, el pendejo del capitán se le había ocurrido practicar con los vestuarios, disque para "ambientarse", ni de un carajo se creía eso, sabía que el tipo quería burlarse de él viéndolo vestido como un bufón.
–¡Matsuoka no retrases el ensayo!–otro grito de Seijuuro, otro motivo para golpearlo.
Antes de responderle de mala manera una voz suave que conocía le hablo–senpai, por favor salga–giró su vista hacía Nitori que tenía un rostro entre levemente irritado y aburrido, se le fueron las palabras, se le secó la boca y sintió que todas sus neuronas se encontraban haciendo una fiesta en su cabeza porque no se le ocurrió nada que decir; por lo que solo se lo quedo viendo con la boca ligeramente abierta con riesgo de que una mosca entrara ahí.
El traje de Aiichirou al ser el más complicado y elaborado todavía no estaba confeccionado, en realidad ninguno estaba terminado, al de él le faltaban uno que otro detalle pero regresando con el de Nitori, como este todavía no lo tenía, traía puesto un traje de maid de esos que usaban para el maldito café maid del infierno, por suerte ese año a él le tocaba usar traje de mayordomo. Movió un poco la cabeza para salir de la ensoñación en la que se encontraba–está bien–suspiro resignado, Ai siempre lo convencía, ¿Por qué seria? Ya resignado salió de detrás del telón con un aura entre depresiva, resignada y colérica "voy a matar a alguien" rechino los dientes al ver como Mikoshiba se reía, su cólera se transformó en instinto asesino al ver como miraban a su Ai, era suyo –hijos de p…–la palabra murió otra vez en sus labios al ver como Nitori se ponía muy cerca suyo como buscando protección de esos malditos depredadores, intentos de perros, no debían meterse con un tiburón, iba a matar a alguien de la peor manera que su retorcida mente le diera a imaginar.
–Bien, bien hora de empezar de nuevo–hablo el capitán que iba vestido como un rey, el de actitud entusiasta se aclaró la garganta para empezar a hablar de nuevo – Había una vez un bufón al servicio de un viejo país, que se enamoró de la princesa del mismo… Mas su deseo nunca se hizo realidad, en una historia dictada por nadie…–la voz salió extrañamente calmada y profunda, totalmente diferente al tono normal del capitán.
Mikoshiba siguió hablando–la concepción de la pequeña Elizabeth Avadeer fue privilegiada por la diosa Luna, ya que ambos padres al no poder concebir recurrieron a esta, la Luna acepto la propuesta de ambos reyes de aquel viejo país y así nació la pequeña, con cabellos plateados y brillantes, piel nívea y suave, con unos ojos puros e inocentes; sin embargo–corto por un segundo la introducción–la pequeña era frágil y enfermiza por lo que pasaba siempre en su habitación, la joven creció desolada en su habitación, sin el cariño de sus padres ni el de los demás.
–Pero todo cambió cuando el padre de esta le llevo a su bufón–Mikoshiba termino de hablar para que la primera escena comenzara.
–Buenos días padre–la voz de Nitori se escuchó suave y delicada, como una caricia, eso le pareció a Rin.
–Este será tu bufón, espero y lo disfrutes–menciono solemne Mikoshiba mientras se daba la vuelta y se marchaba dejando "solos" a Rin y Ai.
–Señorita–Rin hizo una reverencia algo extraña mientras movía un títere de calavera para que hiciera una reverencia también "mierda esto es humillante, tuve que practicar con este jodido muñeco toda la semana".
La suave risa de la princesa se escuchó por todo el salón–señor bufón y pequeño títere, es un placer conocerlos–Aiichirou sonrió con dulzura mientras tomaba ambas partes del vestido de maid y les daba una reverencia llena de gracia que provoco que a Rin se le secara la boca.
Rin hizo una mueca como decía en el bendito libreto y respondió con tranquilidad–señorita no debería decirme señor, apenas y le llevo uno o dos años–puso las manos detrás de su espalda mientras le mostraba una sonrisa divertida. Nitori desvió la mirada avergonzado, ver a su senpai sonreír de esa forma le provoco un sonrojo.
–Y-yo–trago grueso, había tartamudeado, eso no era bueno y se había sentido estúpido–no sé cómo llamarlo–sonrió con tristeza a la vez que bajaba la mirada–he estado sola mucho tiempo, no sé cómo tratar a los demás…–susurro con voz sombría, en verdad eso el de ojos celestes lo dijo desde el fondo de su corazón. Rin sintió ganas de abrazar al más pequeño pero se contuvo, su expresión había sido preocupada, como decía el libreto, pero en ese momento no recordaba esa cosa.
–Puede decirme Evans, señorita–repuso con una sonrisa– y a él–señalo el títere–puede llamarlo como desee–le menciono con una sonrisa.
La "joven" abrió los ojos sorprendida pero después le dio una sonrisa cálida– en ese caso llámame Elizabeth–el bufón pareció dudar pero después asintió no muy convencido.
–Entonces Elizabeth, ¿desea que le sirva el té?–Nitori asintió mientras le sonreía, Rin fingió servir el té y le dio una taza mientras lo miraba de reojo.
–Quien diría que esos simples actos desencadenarían una historia de amor–la voz de Mikoshika cerró el primer acto.
–¡Nitori-senpai lo hizo genial!–Rin ignoro el comentario algo cabreado.
–¡Nitori-kun te veías adorable!–Matsuoka rechino los dientes.
–¡Aiichirou-kun actuaste genial!–¿Quién se había atrevido osar llamar al de ojos celestes de esa manera? Miro a uno de los compañeros de Ai y lo asesino con la mirada, a diferencia de lo que pensó el otro le sonrió retadoramente y paso un abrazo alrededor del cuerpo de su Ai, ¡coño era suyo! En ese lugar iba a correr sangre… Con una cara de limón acido se acercó con intenciones de matar al tipo de cabello castaño y ojos avellanas, no sabía quién era, pero le daba igual solamente quería matarlo, no había mucha ciencia en eso. Estúpido capitán que lo tomo del brazo para preguntarle algo de Kou, tan fuera de sus cabales como estaba no se dio cuenta que le termino dando el número del celular de su protegidísima Gou, ya después recapacitaría sobre eso, lo importante ahora era quitarle a ese cabello de mierda al de ojos celestes.
–Lo siento Ren-kun, tengo que cambiarme de ropa–menciono avergonzado mientras lo apartaba, ni si quiera espero respuesta solamente salió caminando rápido en dirección de los vestidores.
–Yo pienso que se ve mejor vestido así–susurro con pesar el otro, lo miro con ojos asesinos y decidió que era mejor ir detrás de Nitori, después podría encargarse de ese tipo por ahora solo lo agregaría a la lista de personas por matar en un futuro próximo.
Como se fue caminando a paso de tortuga hacia los vestidores –no quería que pareciera que estaba preocupado ni desesperado por ver al menor, ¡claro que no!– vio como Nitori salía ya cambiado, llevaba un rostro algo exasperado que le pareció tan fuera de lugar pero la verdad es que esa expresión se le hizo linda.
–Fuck, se me rompieron los lentes–escucho como murmuro el menor, y se sintió tan jodidamente extraño que Nitori dijera una maldición, era como ver a un osito cariñosito hacer un ritual satánico, aunque pesándolo mejor esos osos tenían algo raro así que mejor detuvo sus pensamientos. No se extrañó porque tuviera una buena pronunciación; a decir verdad, eso le agradaba por lo menos así ya no tenía que escucharlo como antes intentando decir una palabra en inglés, que parecía cualquier cosa menos inglés.
–¿No tienes repuestos?–pregunto con tranquilidad sorprendiendo al menor, sonrió mostrando su afilada dentadura.
–Ah… senpai no lo había sentido tan cerca– a diferencia de cuando traía los lentes, ya no se miraba tan tranquilo e imperturbable, sonrió como todo un depredador al ver como el menor parecía algo nervioso e intentaba desviar su mirada a cualquier parte–la verdad es que no, debí haber mandado a hacer más, ahora voy a tener que ir al centro–suspiro frustrado.
–Te acompaño, tengo que comprar unas nuevas zapatillas para correr–¡mentira! Matsuoka era un mentiroso, no necesitaba nada, pero bueno eso no debía saberlo el de ojos celestes ni nadie.
El menor pestaño algo confundido y asintió extrañado– okey senpai, lo espero en el dormitorio–dijo mientras se iba dejando al pelirrojo que debía quitarse ese incómodo y estúpido traje.
Cuando llego después de cambiarse se encontró con Ai sentado en la silla de su escritorio, al parecer se encontraba escuchando música por lo que deposito una mano en el hombro de este para que le prestara atención, como resultado el más bajo se asustó y boto el celular del piso despegandose los audífonos del celular. La música siguió sonando, Nitori se había calmado del susto recién dado y Rin se lo quedo viendo.
"Te odio, te odio, te odio, te odio desde el fondo de mi corazón, te detesto con todo, estúpido niño malcriado que se cree príncipe, maldito romántico empedernido, no sabes cuánto te odio cuando mi corazón empieza a resonar haciendo rompapan, te odio estúpido idiota…"
Aiichirou tomo su celular y detuvo la música de su celular con cierta seriedad, Rin por su parte solo trago grueso sintiéndose de pronto incomodo con la situación que en realidad era bastante normal, se pasó una mano por detrás de la nuca–ah que canción…–murmuro sin saber muy bien que hacer.
–¿No le gusta senpai?–pregunto Ai con seriedad en la voz–es de mis canciones preferidas–el menor le sonrió –es de Gumi y Rin–dijo divertido de lo último guardando su celular en la bolsa de su pantalón corto, fue hacia su cama y tomo un abrigo largo color celeste claro y una bufanda gris. Matsuoka se sintió tan idiota al ver como el de cabellos grisáceos se ponía al lado de la puerta esperándolo.
–No es eso, solo es una canción un tanto ¿agresiva?–dijo la primera idiotez que se le ocurrió, se mordió la mejilla interior al ver como Nitori se lo quedaba viendo con una ceja alzada.
Un silencio se posiciono entre ellos al estar en la parada de autobuses esperando uno para ir al centro– supongo que así es el amor, ¿no?–le dijo medio ido Nitori al subir en el autobús. Bien, Rin ya no estaba tan seguro de haber ido con él, pero aun así subió al autobús.
Cuando llegaron al centro comercial de Iwatobi seguían igual de callados, ya harto de eso el de ojos rojos se decidió a preguntar lo que sea, ya no aguantaba el silencio– ¿y cómo te está yendo en los estudios?–"¿en serio Rin?" Se dijo a si mismo fastidiado, de sobra sabía que el menor había arrasado en nivel académico, si no se equivocaba, Nitori llevaba el mejor promedio de los de segundo.
–Supongo que bien, ¿y a usted senpai?–pregunto tranquilo el de ojos celestes mientras buscaba alguna óptica.
–Bien–murmuro algo incómodo, Dios, le pareció tan irónico el hecho de que antes deseaba que Nitori se callara y ahora deseaba que el menor dijera algo, se preguntó dentro de él ¿Qué demonios le había pasado en Australia a Aiichirou para que cambiara tanto de actitud?, Bien Australia era un país pokémon o algo así porque todo extranjero que iba ahí cambiaba de actitud, claro ejemplo de ello Nitori y él. Suspiro fastidiado, ya estaba harto de pensar tanta idiotez.
Una mano moviéndose frente a él lo saco de su debate interno–¿senpai?–lo miro pestañeando, el de ojos celestes pareció algo aliviado al sentir que su senpai le ponía atención–me preocupo, le llevo hablando un buen rato–desvió la mirada hacia una tienda grande–es que ya encontré un lugar–señalo la tienda y Rin asintió comenzando a caminar hacia dicho establecimiento.
No tardo mucho para que salieran de ahí, por suerte estaba vació, y al parecer lo único que se le había roto a Nitori era el armazón, después de repararlo encargo otros por si acaso en otra situación ocurría algo.
–Entonces, ¿A dónde senpai?–le pregunto el de ojos celestes, recordó la mentira de las zapatillas y señalo la primera tienda deportiva que vio, al entrar fue a ver junto a su acompañante y se decidió a comprar unas blancas con detalles celestes cuando vio que Aiichirou no estaba cerca "¿pero qué mierda estoy haciendo?" Suspiro resignado cuando las compro, Nitori pareció sorprendido al ver que Rin ya estaba con una bolsa saliendo del establecimiento con semblante avergonzado y apresurado.
–¿Y si vamos a comer algo?–pregunto el de dientes de tiburón avergonzado "siento que estoy en una cita", el de ojos celestes asintió con tranquilidad– ¿ a dónde te gustaría ir a comer Ai?–pregunto con voz suave.
"Hace mucho que no me llamaba así" –supongo que a algún café, creo que abrieron una tienda de postres–murmuro apenado el de ojos celestes mientras señalaba una tienda de color rosa pálido y con estructura de la época victoriana.
–Bien vamos–dijo Rin sintiéndose por fin tranquilo desde que había salido con Nitori, el de ojos celestes asintió alegre mientras caminaba al lado de su senpai. Cuando llegaron una chica pelinegra y de ojos negros con un vestido como de los de esa época pero que le llegaba a la rodilla los llevo a un asiento en una esquina, les dejo la carta y ordenaron varios tipos de postres y unas bebidas para acompañar, la jovencita les dio una sonrisa cómplice–los dejo solos, en un momento les traigo su orden–la chica abandono el lugar después de dar una reverencia, dejando a un turbado Rin y a un extrañado Nitori.
No esperaron mucho por su orden y se dispusieron a comer, a Rin le gustaba el dulce pero no como al de menor edad que se encontraba degustando cada uno de los postres con una mirada llena de anhelo, se rio levemente al ver como el menor llenaba su rostro con toda la comida–oye Ai, tienes comida en tu cara–dijo mientras se señalaba el mismo el rostro.
–¿Dónde?–murmuro sonrojado el de cabellos grisáceos, Rin mostro su afilada sonrisa, ese era el Nitori que conocía.
–En toda la cara–dijo con simpleza mientras le daba un mordisco a su pastel de fresas, el de ojos celestes se limpió con brusquedad la cara todavía algo sonrojado. Ambos se vieron y mostraron una leve sonrisa.
–Aquí está su cuenta–momento matado por la mesera, suspiro conteniéndose el de cabellos rojizos, miro la dichosa cuenta, tal vez no era una cita pero Rin sentía que estaba en una por lo que como todo caballero se dispuso a pagarla él y así lo hizo saber "cuando Makoto me dijo lo de ser romántico no lo negué" suspiro de nuevo sintiéndose tan cursi.
–No se preocupe senpai yo pagare mi parte–hablo con tranquilidad aparente el de ojos celestes, aunque el sonrojo en sus mejillas decía otra cosa, Rin sonrió.
–Ya te dije que lo pagare yo, no seas molesto–aclaro aparentando fastidio.
–¡Pero!–Nitori alzo la voz sintiéndose turbado al escuchar como su corazón latía como loco.
–Tsk, la próxima vez lo pagas tu si tanto quieres pagar algo–dijo Matsuoka feliz de ver al Ai de antes, el de cabellos grisáceos asintió avergonzado también poniéndose de pie, Rin pago la cuenta como dijo y se marcharon del lugar. La mesera que los atendió solo soltó algo como "que linda pareja" que logro que tanto Rin como Ai se sonrojaran y no se miraran a la cara por un buen rato. Aunque el viaje en el autobús de regreso al instituto esta vez fue cómodo a diferencia del otro.
Al estar en la habitación que compartían el menor le sonrió agradecido al mayor–muchas gracias senpai–Rin solo miro a otro lado alzándose de hombros restándole importancia.
El de cabellos rojos recordó la bolsa y se la tendió al otro que lo miro desconcertado–ten–murmuro avergonzado.
–¿He?–Nitori parpadeo confundido–¿Por qué?–se sentía como en un universo extraño o algo asi.
–Si no te gusta solo dilo–menciono abochornado por todo eso.
–¡No es eso senpai!–aclaro apresurado el menor sonrojado–es decir, yo…– bajo la mirada–no entiendo porque me lo está dando senpai y yo no tengo ningún regalo para él–murmuro con la vista baja.
–Tómalo como un regalo de cumpleaños y deja de molestar–el menor sonrió levemente.
–¡Si gracias senpai!–menciono animado el de menor estatura –después yo le daré un regalo– menciono el otro ya calmado.
Una sonrisa afilada se posiciono en los labios de Rin–tomare mi regalo ahora…–le susurro acorralándolo contra la pared, tomo con cuidado la barbilla del menor que tenía un rostro insólito, unió sus labios con los del menor de manera fugaz y tierna. Cuando se separó, Nitori tenía el rostro completamente rojo pero tenía una mirada entre triste, molesta y resignada. Sin decir ni una sola palabra el de cabellos grisáceos se marchó de la habitación, dejando a un Rin confundido y reprochándose a sí mismo.
–¿Qué hice?–murmuro angustiado sentado en su cama enterrando sus manos entre su cabello rojizo.
Gracias por leer hasta aquí ^^ espero y les haya gustado, bien eso de la obra de teatro lo estoy haciendo basandome en una canción :D al que adivine le doy algo (?) xD recuerden soy pobre Q3Q
Bien llegue a un acuerdo con mi hermana, asi que estare actualizando mis historias de día por medio voy a ir rotando ^^ recuerden se me daño mi compu QnQ lo perdí todo Q3Q
Ya saben amo sus reviws, gracias por dejarlos, ^^ Feliz navidad~ Bye bye~
Nanami off~
