LauraOroprezax3: ¡Gracias por leer, tengo cuenta en casi todas las plataformas existentes de fanfiction jajajaa! ¡Saludos desde Chile!


[8]

Sanji al ser el cocinero de la tripulación debe levantarse antes que todos para tener el desayuno listo cuando el resto de la tripulación despierte y poder alimentar sin problema al pozo sin fondo que llama capitán. Generalmente quien haya estado de vigía durante la noche será la primera persona en aparecer en la cocina para beber algo caliente, pero para sorpresa del cocinero no es Ussop, quien estuvo de vigía durante la noche quien entra a la cocina, sino Zoro. El espadachín se mantiene en silencio durante varios minutos mientras Sanji corta las verduras y el chef no puede soportar más el silencio que se extiende incómodamente y decide hablar.

– ¿Qué demonios sucede contigo, cabeza de musgo? – Pregunta Sanji, dejando todas las verduras que ha picado en una fuente –Te ves más patético que de costumbre.

Para sorpresa de Sanji, el espadachín no responde a su insulto y parece respirar profundamente mientras se debate algo internamente y el cocinero admite que le preocupa un poco su comportamiento.

– Necesito tu ayuda, cocinero idiota – dice Zoro, sujetándose la garganta como si decir aquellas palabras lo hiriera intensamente y Sanji tiene el impulso de patearlo en la cabeza –

– ¿Disculpa, qué dijiste? – Pregunta Sanji, poniendo una mano alrededor de su oreja mientras se inclina en la barra donde el espadachín ha tomado asiento. Su única intención es molestar a Zoro y hacerlo decir aquellas palabras nuevamente – No te escuche bien

– Que necesito tu maldita ayuda, cocinero de mierda – dice Zoro en un tono elevado de voz y luce como si quisiera descuartizar al cocinero –

– ¿Y en que necesitarías que te ayude con mi sabiduría? – Pregunta Sanji, encendiendo la cocina y poniendo a calentar el aceite para sofreír las verduras – Tengo conocimiento en muchas áreas, ¿tal vez necesitas saber sobre vinos, o elegancia, o etiqueta, o caballerosidad, o romance, o arreglos florales…?

– Romance – responde Zoro, sin mirar en la dirección del cocinero –

– Ah, romance eso es muy sencillo, veras…espera, ¿qué? – Pregunta Sanji, totalmente impresionado que de todas las personas en la tripulación el espadachín se acercara a él a pedir ayuda. No es que sean enemigos mortales o que siquiera se odien, solo que su dinámica siempre ha sido pelear por cosas en las que no están de acuerdo – ¿Quieres decir que al fin decidiste dejar de ser un patético dolor en el culo y le dirás a Luffy lo que sientes?

– No es que sea de tu incumbencia, pero ciertas cosas pasaron ayer y creo que debería decirle a Luffy de frente lo que siento – responde Zoro, apoyando sus brazos cruzados sobre la barra mientras Sanji echa las verduras al sartén para el sofrito – pero no sé cómo hacerlo sin quedar en vergüenza y tú eres bueno con toda esas cosas bobas del romance.

– ¿Qué paso ayer? – pregunta Sanji sin intentar enmascarar su emoción porque que el espadachín y el capitán estén avanzando en su relación es algo que los sombrero de paja han estado esperando desde hace tiempo – Juro por todos mis cuchillos de cocina que no me burlare de cualquier cosa estúpida que hayas dicho a Luffy, además necesito saber que paso para poder ayudarte a encaminar bien tu declaración. –

– Eso suena demasiado conveniente para ti – gruñe Zoro, pasando una mano sobre su cabello verde y revolviéndolo en frustración – estábamos tomados de la mano y sin pensarlo dije que sus manos eran pequeñas, que siempre caminaba frente a mí y que solo podía pensar en seguirlo, y luego bese su mano.

– ¿Tú hiciste algo tan caballeroso como besar su mano? – Pregunta el cocinero, totalmente impresionado, mientras baja la llama de la cocina y enciende otro chispero para poner la olla con carne picada– ¿Sabías que en algunos reinos del East blue es una tradición besar la mano del rey para demostrar respeto? Aunque un beso en la mano entre parejas también puede significar devoción y cariño.

– Gracias por la información inútil que acabas de compartir conmigo – se queja Zoro –

– ¿Puedes culparme por estar emocionado? Ustedes dos idiotas han estado volviendo locos a todos con sus ojitos de enamorados y sin hacer ningún avance – se queja Sanji, volteando el contenido del sartén dentro de la olla y poniéndole una tapa encima– ¿Y qué dijo Luffy luego de que besaras su mano?

– Él se sonrojo y solo sonrió – rememora Zoro – No es una sonrisa que haya visto antes en él, era una sonrisa pequeña y delicada… él me miraba como si yo fuera… –

– Algo adorado y algo precioso que quiere mantener cerca para toda la vida – dice Sanji, recargándose contra la barra y encendiendo un cigarrillo – ¿o me equivoco?

– Si – responde Zoro, recordar la sonrisa de Luffy el día anterior hace que algo cálido se expanda por su pecho – ¿Cómo lo sabes?

– Idiota, ustedes dos llevan algún tiempo mirándose así – se burla Sanji, exhalando el humo de la calada que acaba de dar – Aunque sorprendentemente Luffy es más reservado con esa emoción y te la entrega solo cuando cree que nadie más lo está mirando.

– ¿Entonces qué debería hacer, cocinero idiota? – Pregunta Zoro, la conversación ha entrado en terreno demasiado sentimental y lo hace sentir un poco incómodo– ¿dejo que las cosas sigan igual hasta que eventualmente algo pase entre los dos o me confieso y quedo como un idiota?

– No es que sea difícil para ti quedar como un idiota, marimo, pero por favor, ahórranos el dolor de tener que seguir viéndolos actuar de manera tan lamentable como si fueran dos niños– dice Sanji, sosteniendo el cigarro entre sus dedos para señalar al espadachín con la misma mano y sabe que si Zoro tuviera sus espadas ya las habría desenvainado en su contra – Si no quieres confesarte y quedar como un idiota, debes tratar con el elegante juego del coqueteo.

– ¿Te refieres a ese juego en el que tú caes con todas las mujeres y en el que todas te rechazan? – Pregunta el espadachín con la clara intención de molestar al cocinero – ¿Quieres que me vea así de lamentable?

– Voy a matarte uno de estos días – sentencia Sanji – Voy a matarte y lo hare pasar como un accidente

– ¿Por qué están tan peleando desde tan temprano por la mañana? – pregunta Ussop, entrando a la cocina y dando un gran bostezo – ¿Sanji, puedo tener una taza de té?

– El marimo aquí está pensando en declararse a Luffy – revela Sanji al francotirador, mientras vierte el agua caliente en la taza que ya tenía preparada –

– ¿Zoro se va a declarar a Luffy? ¡Ya era hora! – Suspira aliviado Ussop, tomando asiento junto al espadachín – Con Nami nos estábamos preguntando hasta cuando iban a seguir con esas miradas intensas.

– ¿Por qué demonios ustedes discuten sobre mi inexistente vida sentimental? – se queja Zoro –

– ¿Nada más interesante que hacer? – Sugiere Ussop, recibiendo la taza de té verde con gusto luego de una larga noche en el nido de cuervo –

– El cocinero idiota dice que debería coquetear con Luffy pero no confió en las tácticas de alguien que es rechazado por todas las mujeres a quienes intenta seducir – dice Zoro y Ussop asiente como si estuviera de acuerdo –

– Te atrapo ahí, Sanji – dice Ussop, para acobardarse brevemente cuando el cocinero lo mira con enojo – aunque no es una mala idea, Zoro. Esas palabras pomposas de amor que Sanji ocupa no funcionarían con Luffy, pero si algo más directo y divertido.

– A ver, narizotas si eres tan bueno di una buena manera de ligar – dice Sanji, con su espalda volteada a sus compañeros mientras apaga el horno donde tiene algunos muffins para el desayuno de las damas –

– "Si me dieran un belli cada vez que pienso en ti tendría suficiente como para pagarle lo que le debo a Nami" – dice Ussop, intentando imitar la voz de Zoro y no reírse en el intento –

– Eso no está mal – dice Sanji, cubriéndose la boca con una mano – ¿Qué más tienes? Eso es bastante directo y sencillo como hasta para que Luffy entienda.

– "Hoy al despertar le pregunte a Nami sobre el tiempo y según su pronóstico deberías estar a mi lado" – dice Ussop, luego de darle un sorbo a su té –

– Deja de meter a la bruja en esto, no quiero pensar en ella mientras intento coquetear con Luffy – dice Zoro con el ceño fruncido en disgusto – además si se entera de que la nombre de seguro me cobrara interés por uso no autorizado de su nombre o alguna cosa que invente esa arpía para sacarme más dinero

– ¡Bastardo, no te refieras así sobre Nami-swan! – se queja Sanji –

– Entonces que tal: "Dicen que el alcohol hace ver las cosas dobles, hoy creo que beberé otra vez para poder verte doblemente." – sugiere Ussop –

– Esa le queda perfecta a este idiota – señala Sanji a Zoro – Si no fuera porque he visto como mira a Luffy creería que está en una relación estable con el alcohol

– Tu solo debes decirlo cuando creas que es el momento adecuado, Zoro – aconseja Ussop – en un momento que estén los dos juntos y lo estés mirando a los ojos para demostrarle que va dirigido a él y que es en serio.

– Ussop termino dando mejores consejos que tú, cocinero inútil – dice Zoro, mirando de manera poco impresionada a Sanji – Gracias, Ussop.

– He estado aconsejando parejas en el Grand Line durante los últimos 50 años – fanfarronea Ussop –

– Deberías estar agradecido que Franky me amenazó con no reparar nada de lo que rompa en la cocina este mes o sino estaría arreglando tu fea cara contra la barra – dice Sanji entre dientes – Más te vale no arruinarlo, espadachín patético y si lastimas al capitán yo mismo me encargare de asesinarte.

– Espero que todo salga bien – desea Ussop – creo que ustedes dos merecen estar juntos y liberarnos de su tensión romántica. Si todo sale bien creo que hasta Nami podría condonar tu deuda, ha estado apostando con Robin desde hace un tiempo y tiene una gran suma en que tu serás quien se confiese primero.

– Ustedes son un montón de entrometidos – se queja Zoro aunque no hay molestia en su voz contra sus nakamas ya que sabe tienen una manera extraña de demostrar que se preocupan y que quieren verlos felices.

El desayuno, como todas las comidas a bordo del Sunny es una experiencia ruidosa y llena de pequeñas conversaciones entre la tripulación, algunos cuentan las cosas con las que soñaron la noche anterior o las cosas que desean hacer durante el día. Shusui, Wado y Kitetsu por su parte miran al espadachín, desde que despertaron han podido sentir que hay algo que tiene a Zoro inquieto y ansioso. Kitetsu define la sensación como "Zoro va a hacer algo estúpido y quedara en vergüenza", mientras que Shusui y Wado son más amables y lo asocian a que el espadachín se está armando de valor para decir algo.

– ¿Luffy? – Dice Robin, sosteniendo una taza de café entre sus manos y esperando a que el capitán mire en su dirección. Cuando Luffy inclina ligeramente su cabeza hacia la derecha mientras observa a la arqueóloga esta vuelve a hablar – Con Franky queríamos hablar de algo contigo. En privado si es posible.

– Luffy está en problemas – canturrea Nami – ¿Qué hiciste esta vez para que Robin te regañe, idiota?

– ¡Nada! – Se defiende Luffy, sacándole la lengua a Nami – ¡Y si lo hice lo lamento, Robin, prometo no volver a hacerlo!

– No hiciste nada, Luffy – responde Robin, divertida – Solo queremos hablar de algo contigo, eso es todo

– oh, está bien – dice Luffy para hacer sus mejores ojitos de cachorro mientras mira a la arqueóloga– ¿me puedo comer uno de tus muffins?

– ¡Esos son solo para las damas! – protesta Sanji –

– Solo uno – concede Robin, sonriendo cuando una mano se estira a través de la mesa y toma un solo pastelito de su plato. –

– ¿Luffy, qué haremos hoy? – Pregunta Kitetsu – ¿Volveremos a la ciudad a pasear?

– No sé, es una isla aburrida – se queja Luffy – Y solo queríamos llenar la alacena de nuevo.

– Yo voto porque nos quedemos en la segura isla unos días más – dice Nami –

– Yo la secundo – dice Ussop, alzando su brazo –

– ¿Nami, cuánto tardara el log pose para guardar el registro de la isla? – Pregunta Luffy ignorando completamente la petición de Nami y Ussop–

– Dos días – responde la navegante – para mañana temprano el registro ya debería haber guardado –

–Partiremos mañana entonces – dice Luffy – Nuestra siguiente aventura espera.

Nami solo suspira y asiente, antes de preguntarle a Sanji si necesita más dinero para comprar más provisiones.

– ¿De qué necesitabas hablar, Robin? – Pregunta Luffy, tomando asiento sobre la mesa mientras que Franky y Robin están sentados frente a él –

– En realidad es Franky quien quería hablar contigo, pero es sorprendentemente tímido para ser alguien que solo ocupa ropa interior – dice Robin, cruzando los brazos debajo de su pecho – así que me pidió a mí que interfiriera

– Entonces, ¿de que necesitas hablar, Franky? – pregunta Luffy ahora mirando al ciborg –

– Con el resto de la tripulación nos hemos dado cuenta desde hace un tiempo que tienes ciertos sentimientos hacia Zoro – dice Franky, carraspeando contra su gran puño para aclarar su voz – Y yo personalmente me he dado cuenta que hay algo que te detiene y no eres capaz de declarar tus sentimientos.

Luffy parpadea atónito un par de veces, pero no tiene oportunidad de contestar porque el ciborg vuelve a hablar.

– ¿Tal vez estas asustado de nuestra reacción? – cuestiona Franky, aunque sus preguntas son más retoricas que dirigidas a Luffy – ¿te preocupa que dirán nuestros enemigos o como sacaran provecho de la situación? ¿Te preocupa la reacción de Zoro? ¿Tienes miedo de lo que dirá tu hermano?

– Franky, ya fue suficiente con tu masculleo – regaña Robin – si vas a preguntar al menos deja que Luffy conteste

– No estoy asustado, somos nakamas y estamos siempre unos para otros – responde Luffy, poniendo su mano de manera delicada sobre la gran mano del ciborg en un gesto de confianza – Nuestros enemigos me tienen sin cuidado y nadie puede derrotar a Zoro, él me juro que nunca perdería. Sabo no puede decidir qué hago con mi vida y creo que Zoro me ama también.

– ¿Entonces por qué no has hecho nada al respecto? – Se queja Franky – Sabes que Zoro te ama y tienes a ese pobre hombre pensando en que no sientes nada.

– Solo ayer pude confirmarlo – responde Luffy, inflando sus mejillas en molestia por haber sigo regañado – El beso mi mano y dijo que solo podía pensar en seguirme mientras me miraba como si yo fuera… –

– Algo precioso, algo que quiere proteger y mantener cerca para siempre – solloza Franky, tomando con una mano el pañuelo que Robin le tiende para que se limpie la nariz –

– ¿Cómo lo sabes? – pregunta Luffy, sorprendido porque Franky le quito las palabras exactas de la boca –

– ustedes dos han estado mirándose de esa manera desde hace un tiempo – responde Robin –

– Queremos que se confiesen antes de que enfrentemos a otro emperador o algo imprevisto suceda – dice Franky, presionando su nariz y cambiando su peinado a su tradicional copete – nada debería interponerse entre el amor.

– Ustedes solo esperen, shishishi – dice Luffy acompañado de una pequeña risita– Solo es cuestión de tiempo antes de que Zoro no soporte más y se declare

fufufu, ¿piensas hacer que él se declare primero, capitán? – Pregunta Robin y Luffy asiente – esperaremos a que eso pase entonces, supongo que Franky está conforme con tu respuesta

– ¡Super~ conforme! – Dice Franky, alzando un pulgar – El sunny será el barco que lleve a la pareja más fuerte del Grand Line hasta Raftel.

Luffy solo ríe.

¿La pareja más fuere del Grand Line? Bueno, no están equivocados.

[9]

El espadachín se encontraba bebiendo una botella de sake mientras miraba al grupo que jugaba en la cubierta cuando la oportunidad que estaba esperando llego, Luffy se sentó junto a él, cansando después de tanto jugar con Shusui, Kitetsu y Wado.

– ¡Ah, que calor! – Se queja Luffy, prácticamente desparramado sobre el hombro de Zoro – ¡Sanji, quiero algo delicioso para beber!

– Ten algunos malditos modales y pide por favor, mocoso de goma – grita Sanji, mientras deja bebidas frutales sobre la pequeña mesa de terraza que comparten Nami y Robin –

Shusui, Wado y Kitetsu se sientan frente a Zoro y Luffy, mientras Kitetsu mira a Zoro con desconfianza, esa sensación extraña en su pecho ha vuelto y sabe que el espadachín hará algo que lo avergonzara.

– ¿Quieres un poco de mi sake? – ofrece Zoro, moviendo el poco de alcohol que queda en la botella –

– Zoro está compartiendo su sake, tengo miedo– murmura Chopper a Ussop quien solo le da palmaditas en la cabeza asegurándole que todo está bien–

– Sabes que no me gusta el alcohol – se queja Luffy, su cabeza aun apoyada contra el hombro del espadachín – No sabe bien.

– ¿Sabías que dicen que el alcohol hace ver las cosas dobles?, y-yo creo que b-beberé otra vez para poder verte doblemente – dice Zoro entre tartamudeos, maldiciéndose internamente porque su corazón late muy rápido y sabe que su rostro debe estar rojo como un tomate –

– Oh dios, es un idiota – murmura Kitetsu, cubriéndose el rostro mientras mueve su cabeza en negación –

– Robin, dime que no me he vuelto loca y que Zoro acaba de tratar de ligar con Luffy – pide Nami, llegando a tal grado de incredulidad que se pellizca a si misma – ouch, dolió, entonces esto de verdad está pasando.

shishishi, por qué Zoro querría verme doblemente cuando puede verme todo el tiempo que él quiera – responde Luffy, sonriendo al espadachín antes de ponerse de pie y exigir algo frio para beber mientras sigue a Sanji dentro de la cocina–

– Nami, ¿acaso Luffy acaba de responderle de manera coqueta a Zoro? – Pregunta Ussop, no del todo seguro si estaba alucinando o realmente paso –

– Yo tampoco lo puedo creer – contesta la navegante –

– Miren la cara de Zoro-san, ni siquiera él puede creer lo que acaba de suceder – señala Brook –

– Luffy siempre nos sorprende, ¿no es así, Zoro? – menciona Wado, golpeando en las costillas a Kitetsu quien se ha puesto reír por la reacción del espadachín –

– Maldita seas, Wado, eso dolió – se queja Kitetsu –

– Luffy-dono siempre tiene las reacciones más inesperadas – dice Shusui –

– ¿Qué harás ahora, Zoro? – Pregunta Ussop, sentándose frente al espadachín – Luffy realmente te atrapo, tendrás que ser más directo si quieres llegar a alguna parte

– Tengo una idea, pero no se lo diré ahora – responde Zoro, pasando una mano por su rostro en frustración – Demasiadas vergüenzas por un día

– No estuvo tan mal, Zoro – anima Wado, sentándose junto al espadachín – Y Luffy no te rechazo

– Las cosas se están poniendo interesantes, ¿no crees, Nami? – menciona Robin, jugando con los hielos de su bebida –

– Ni que lo digas, Robin– responde Nami, sonriendo a donde el espadachín se encuentra discutiendo con Kitetsu.

El capitán esta inusualmente sonrojado cuando entra a la cocina, Sanji realmente no creía que existiera algo que pudiera avergonzar a Luffy, pero sus mejillas están rojas y parece tener un exceso de energía enorme mientras se mueve de un lado a otro en la habitación.

– ¿No querías algo de beber, Luffy? – pregunta Sanji, metiendo algunas frutas en la juguera y algunos hielos –

– Sip – dice Luffy, asintiendo con la cabeza para acercarse a donde Sanji se encuentra–

– Así que el marimo puede verte todo el tiempo que él quiera, eh – se burla el cocinero – eso fue atrevido, capitán

– Cállate – responde Luffy – me pillo de sorpresa

– Aquí está tu bebida – dice el cocinero, luego de poner el jugo que resulto de la mezcla en un vaso – ¿Quieres que lo diga con todas sus letras, no? Es evidente que entendiste lo él que estaba haciendo.

– ¿Tú le enseñaste eso? – Pregunta Luffy, mirando al cocinero– ¿Esas son palabras que usas para conquistar mujeres?

– Fue Ussop – delata Sanji – No compares mis palabras de amor con esa barbarie sobre el alcohol.

– Creo que fue lindo – dice Luffy – Zoro ama su sake e incluso lo quiso compartir conmigo

– Y dicen que el romance está muerto – responde el cocinero entre dientes, claramente no cree que eso haya sido algo lindo – Ya, vete de aquí. Debo comenzar a preparar la cena.

– Gracias, Sanji – agradece Luffy, dando un sorbo a su bebida – ¡Esto está muy bueno, quiero otro con mi cena!

Chopper considero que Luffy se había sanado por completo así que a la hora de dormir pudo volver a su lugar habitual en la parte de arriba del camarote. Los tres chicos se acostumbraron rápidamente al cambio y al escuchar los ronquidos de Zoro supieron que podían hablar con el capitán con confianza.

– Si eso te pareció tonto no temas a decirlo, Luffy – dice Kitetsu, nadie creería que es una espada maldita por la manera en que apega su cabeza contra el pecho del capitán como un gatito –

– No seas grosero, Kitetsu – regaña Shusui – Te estas burlando de los sentimientos de Zoro-dono

– bah, podría haber sido más directo – se queja Kitetsu –

– ¿Entonces como lo hubieras hecho tú, Kitetsu? – pregunta Wado –

– No tengo una respuesta, pero de seguro mejor que ese idiota – responde Kitetsu –

– Es tu dueño, no deberías referirte así a él – discute Shusui –

– Un idiota es un idiota aunque blanda espadas – dice Kitetsu, mientras que Shusui solo niega con la cabeza –

Luffy ríe en voz alta para luego cubrirse la boca cuando Sanji amenaza con dejarlo sin desayunar si no se calla. El capitán solo escucha a las espadas, pensando cómo cada uno representa una actitud o parte de Zoro.

Shusui es su meditación y su calma.

Wado representa su sueño, promesas y dedicación.

Kitetsu es su enojo, su sed de sangre, sus ansias por poder y victoria.

Luffy los aprieta en su abrazo, sorprendiéndolos y mientras ellos ríe despacio no puede evitar pensar en que los extrañara cuando vuelvan a sus formas originales.


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