Hola de nuevo, aquí les dejo la nueva entrega de esta historia. Disfrútenla!!
Capitulo 4. Un embarazoso reencuentro
Los días transcurrieron rápido. Para Akane fue una semana muy movida, siempre con reuniones con los clientes, afinando detalles de contratos y promoviendo nuevos proyectos para la compañía. Se sentía feliz, todo le estaba saliendo a pedir de boca. Pero no todo era miel sobre hojuelas, ya que este día, de nuevo, había rechazado la invitación de su jefe, quien insistía en invitarla a salir a cenar y Akane ya no sabía como sobrellevar ese asunto. Ella estaba consiente de que si tenía ese puesto fue porque demostró que estaba capacitada para ello, pero aún así presentía que si no solucionaba la situación con su jefe podría perder su trabajo. Sin embargo, tampoco quería rebajarse a salir por compromiso con ese hombre que le parecía tan desagradable. Era verdad lo que decía Kei, Kazuo era muy persistente cuando se proponía algo. Ya pensaría en qué hacer para solucionar ese problema. Mientras tanto, estaba dispuesta a olvidarse de los asuntos del trabajo para salir a cenar con sus amigas y despejar su mente. Se dirigía a su departamento – "Gracias a Dios es viernes" –pensaba con una sonrisa en el rostro.
-"Se mira que es un buen tipo" – oyó hablar a Sayuri mientras entraba al departamento.
-"Tienes razón, a mi también me parece agradable."
-"¿De quién hablan?" - preguntó Akane luego de escuchar parte de la conversación.
-"De Ranma y su amigo" – dijo Sayuri sentándose correctamente en el sofá ya que estaba recostada en él.
-"Ahh ... el famoso Ranma" - suspiró sin entusiasmo Akane sentándose junto con las chicas mientras su mascota se acercaba a ella acariciando sus piernas con su pequeño cuerpo.
Ha pasado una semana desde que el nuevo vecino se mudó al departamento de enfrente y Akane aún no lo conocía. Al parecer él era un hombre muy ocupado, al igual que Akane, por tal motivo aún no coincidían. Claro que sabía algunas cosas de él (y no precisamente cosas buenas) gracias a sus amigas quienes simpatizaron rápidamente con el joven y por ello ya estaban enteradas de algunos detalles de su vida. Ranma, dijeron que era su nombre. También recientemente mencionaban a un tal Ryoga que al parecer era su mejor amigo y socio, quien lo visitaba con frecuencia.
-"Sí Akane, Ukyo me contó que se los encontró en el piso de abajo, y al parecer tendrá una cita mañana con Ryoga!" – exclamó emocionada Sayuri.
-"No será una cita Sayuri"- dijo Ukyo tratando de restar importancia al tema – "Sólo quedamos en ir mañana a tomar unas copas. Todos juntos" – aclaró alternando la mirada de Akane a Sayuri – "Así que eso no se considera una cita".
Durante la semana Ukyo se había topado con Ryoga un par de veces, propiciando así mayor comunicación entre ellos, cosa que no le incomodaba en lo absoluto a la castaña. Y al parecer el sentimiento era recíproco.
-"De cualquier modo, se nota que Ryoga está interesando en ti Ukyo, sólo es cuestión de contemplar cómo te mira. Y al parecer él no te es indiferente" – mencionó Sayuri enviándole una pícara mirada a la castaña, quién se sonrojaba por los comentarios.
-"Me muero por conocerlo" – comentó Akane feliz abrazando a su pequeña gatita quien ronroneaba en su pecho.
-"No te pierdes de mucho" – mintió Ukyo volteando a otro lado para que sus amigas no notaran el rubor que ya se apreciaba en sus mejillas.
- "Pues no estaría tan segura. Mira que encontrar a un chico que te hace sonrojar ... eso es algo que no cualquiera logra" – rió Akane divirtiéndose por la situación. Rara vez Ukyo mostraba especial interés en un chico. Es por eso que ahora sí estaba intrigada por conocer a ese hombre.
-"Pienso lo mismo que tu Akane" – siguió Sayuri.
-"Ya Basta las dos!" – dijo Ukyo avergonzada por saberse descubierta ante sus amigas – "mejor vamos a cenar de una vez que me muero de hambre" – se levantó de su lugar y se dirigió a la puerta
-"Que manera de cambiar el tema" – se levantó Sayuri tomando su bolso – "No tiene nada de malo. Al contrario, Ryoga me agrada mucho. Se mira que es un buen muchacho y creo que hacen bonita pareja" – dijo con ojos soñadores poniéndose al lado de Ukyo. "Es atractivo, trabajador, amable..." – se calló de repente al ver la cara de pocos amigos que le mostraba Ukyo.
-"Vale, vale, ya me callo" – dijo Sayuri levantando las manos en son de derrota.
-"Hey ustedes, esperen a que me cambie de ropa" – dijo Akane mientras se dirigía a toda prisa a su habitación para vestirse acorde. Se sacó el elegante traje sastre que usaba para reemplazarlo por unos jeans negros a la cadera y una coqueta blusa sin mangas con escote en V y zapatos de tacón. Haciéndola lucir muy provocativa.
Se dirigieron a un restauran-bar para platicar tranquilas y divertirse al mismo tiempo. Las tres juntas eran dinamita pura. Ukyo con sus coqueteos, Sayuri con sus ocurrencias y Akane divirtiéndose con ellas. Olvidando por un momento todas sus preocupaciones. Hoy era noche de chicas, es por eso que ignoraban a cada hombre que se acercaba a alguna de ellas.
------------------------------------------------------------------------------------------------------
-"No lo niegues cerdito" – bromeaba Ranma mientras bebía de su copa – "Ukyo te gusta".
-"Ya deja eso Ranma" – decía Ryoga que ya no sabía que hacer para que su amigo dejara ese tema por la paz –"Sólo dije que saliéramos mañana todos juntos a tomar una copa, para que las conocieras mejor. A fin de cuentas son tus vecinas, y aún no conocemos a la otra chica que vive con ellas" – trataba de justificarse Ryoga. Pero por mas intentos que hiciera, no podía engañar a Ranma. Por supuesto que le interesaba Ukyo, era una mujer muy guapa, agradable y simpática. Las pocas veces que había hablado con ella le pareció interesante, y esta noche aprovechando su encuentro en el edificio decidió que era el momento para tratar de conocerla más a fondo. Pero no contaba con que Ranma estaría fastidiándole toda la noche.
-"Está bien. Si quieres seguir negándolo allá tu" – sonrió Ranma al ver la cara de alivio que se formaba en Ryoga al saberse librado del tema. "Espero que Kazuo no tarde mucho" – mencionó mientras miraba su reloj.
- "Aún es temprano, no te preocupes, no dilata en llegar". En ese momento se aproxima Kazuo Hashimoto a la mesa.
-"Ya estoy aquí señores" – llegó estrechando la mano de ambos muchachos – "Disculpen la tardanza por favor. Me desocupé tarde de una junta muy importante" –se justificó.
-"Descuida Kazuo, lo importante es que ya estás aquí" – dijo Ryoga al recién llegado.
-"¿Y de que querían hablarme?" – preguntó mientras pedía algo para beber.
-"Como sabes acabamos de inaugurar un nuevo gimnasio en la ciudad" – empezó Ranma. Al asentir Kazuo con la cabeza prosiguió – "Pues estamos buscando una compañía que se encargue de la publicidad. Y al encontrarme contigo aquella noche, recordé que a eso te dedicas¿no es así?"
-"Efectivamente Ranma. Ahora me estoy haciendo cargo del negocio. ¿Qué les parece si me explican a grandes rasgos lo que tienen en mente?" – preguntó mientras recibía su copa y se disponía a escuchar a los muchachos.
------------------------------------------------------------------------------------------------------
Al día siguiente, Akane volvía de su caminata matutina, era una de sus actividades favoritas ya que la relajaba tanto física como mentalmente. La noche anterior había sido divertida en compañía de sus amigas, hacía mucho que no salían sólo las tres a platicar y divertirse. Esta noche fue diferente, ya que su vida amorosa no fue el centro de la conversación. Ahora la plática fue enfocada a Ukyo y su probable romance con Ryoga, bromeando a la pobre muchacha quien no tuvo más que aguantar todos los comentarios que hacían sus amigas. Akane ya se sentía familiarizada con el joven aún sin conocerlo. Gracias a los comentarios que hacía Sayuri con su estilo tan peculiar. Por ello, Akane tenía muchas ganas de conocerlo.
Ahora venía cargada con un par de bolsas. Ya que aprovechando la salida a caminar llegó al supermercado a comprar algunas cosas que necesitaba. Y otras que le había pedido Ukyo. Iba muy feliz ensimismada en sus pensamientos.
Al salir del ascensor, distraídamente chocó con una persona que al parecer llevaba prisa, éste la sostuvo por los hombros para evitar que cayera al suelo, pero no teniendo la misma suerte con las bolsas que traía en las manos, desparramando el contenido de éstas por el piso.
-"Oh que tonta, lo siento mucho" – se disculpó Akane dirigiendo la mirada a su salvador.
Ranma la observó un momento para después dibujar una sonrisa de medio lado. – "A esta chica la he visto en algún lugar" – pensó Ranma.
-"Esos ojos ... esa sonrisa" – especuló Akane mentalmente.
- "Descuida muñeca, no fue nada"- respondió Ranma a la disculpa dada por la joven.
-"¡Tú!" – exclamó Akane safándose de los brazos del apuesto hombre que conoció aquella noche. "Esos ojos son inolvidables, al igual que esa maldita arrogancia" – pensó Akane.
-"Vaya, pero si eres la chica de la cena" – sonrió Ranma agradeciendo su suerte – "No creí verte de nuevo muñeca" – dijo mientras Akane frunció el ceño y se arrodillaba a juntar el contenido de las bolsas, el cual estaba regado por el pasillo.
-"Sí, ya te recuerdo." – dijo desde el piso apresurada a levantar todos los artículos -" Eres el idiota presumido que no acostumbra ver por donde camina" – le respondió Akane a Ranma, mientras éste reía con ganas al escuchar a la joven.
Ranma entretenido se agachó para ayudar a la singular muchacha a recoger las cosas que estaban en el piso. Le parecía divertido que una chica se refiriera a él de esa manera.
-"¿Y se puede saber que haces aquí?" – preguntó al joven, mientras este volteaba a verla. – "Oh ... no puede ser que..." – eso sonó más a una súplica, no podía creer lo que estaba imaginando.
-"Vivo aquí" – dijo Ranma señalando con el dedo al departamento.
Entonces sí era lo que se estaba imaginando, Ranma es SU VECINO.
-"¡¿Tú eres Ranma?!" – cuestionó Akane incrédula, aún sin que el joven se presentara. Se sentía nerviosa e intimidada con su compañía. Definitivamente había cierta química entre ellos. Una muy extraña por cierto, ya que ella no podía dejar de pensar en insultos para él, y él no podía dejar de mirarla de esa manera tan ... extraña.
-"Vaya, creo que me conoces. No me digas que somos vecinos muñeca ... Entonces tu debes de ser ... ¿Akane... no es así?" – dedujo Ranma coqueteando con Akane, quien en esos momentos se levantó de prisa.
–"No puedo creerlo, que suerte la mía de tener a alguien como tú por vecino. ¡Y que sea la última vez que me llamas muñeca, me oíste!" – le exigió más sonando como advertencia, no es necesario mencionar que Akane estaba un tanto alterada. En esos momentos recordó lo que sabía de ese hombre. Ahora sí creía todo lo que sus amigas dijeron acerca de él. Ella misma lo había visto con una de sus tantas conquistas aquella noche, la protuberante modelo de cabellera morada. Después de que aparentemente había terminado de recoger todo el contenido de las bolsas. Caminó rumbo a su departamento a toda prisa, importándole poco si había quedado algo tirado en el suelo.
-"Hey no te molestes" –dijo Ranma poniéndose de pie y siguiendo a la joven con una caja en las manos.
Akane inmediatamente sacó las llaves y abrió la puerta sin prestarle atención al ojiazul que venía detrás de ella. Cerro la puerta y recargó su espalda en ella.
- "Espera preciosa, se te olvida ... "- la llamó pero sin terminar la frase.
-"¿Qué te ocurre Akane? Parece que viste un fantasma" – dijo Sayuri acercándose a su amiga y tomando las bolsas de sus manos para ponerlas sobre la mesa.
Akane se sentía intranquila, su corazón palpitaba muy rápido. No sabía porque pero experimentaba una extraña sensación. Y ahora más que aquella noche, sentía coraje consigo misma al sentirse así por un tipo como él.
Akane se sentó en el sofá sin responderle a su amiga. En esos momentos llamaron a la puerta. Akane volteó inmediatamente al ver como Sayuri abría.
-"¡Hola Ranma!" – saludó alegremente Sayuri – "¿En que te puedo ayudar?" – preguntó inocentemente. Mientras que Ranma sólo dirigió su vista a donde se encontraba Akane sentada.
Akane se levantó para encararlo, no le daría el placer de saber que ejercía algún efecto sobre ella.
-"¿Y ahora que quieres?" – dijo Akane agresivamente poniéndose frente a él para impedirle la entrada a su casa.
Sayuri se sorprendió al ver como Akane se dirigía a Ranma y más al saber que ellos todavía no se conocían. Al menos no personalmente, ya que tanto Sayuri como Ukyo le habían hablado a Ranma sobre su compañera de departamento.
Ranma sólo sonrió al ver a la joven de pelo azulado enojada de esa manera. Realmente era muy bella. A pesar de que aparentemente venía de ejercitarse y por lo tanto contrastaba con la imagen de aquella mujer en ese sexy vestido de noche que había conocido hace una semana, Akane se veía preciosa al natural. Tenia el pelo recogido en una coleta alta, usaba una playera deportiva pegada a su talle, así como unas mallas negras que la hacían resaltar su bien, muy bien curveada figura.
-"¿No me oyes¿Qué quieres?" -preguntó Akane incomodándose por la forma en que la observó de pies a cabeza.
-"Te ves muy linda enojada"
Pudo sonar como una de sus típicas frases de conquista, pero en esta ocasión, él dijo lo que realmente sintió en esos momentos. Sorprendiéndose a sí mismo. Y a la muchacha quien no se esperaba esa respuesta.
Al ver que la bella chica no había tomado bien el comentario. Inmediatamente puso frente a su cara una pequeña caja que Akane reconoció de inmediato. Era el pedido de Ukyo, una caja de píldoras anticonceptivas.
-"Se te olvidó esto" – le dijo Ranma con una sonrisa, al ver como desaparecía el enojo para dar paso a una cara llena de vergüenza que Akane no pudo disimular.
-"Por poco dejas tirados tus anticonceptivos Akane, deberías prestar más atención a algo tan importante ¿no crees?" – dijo con burla. Le causaba mucha gracia leer las expresiones de esa linda carita.
Akane observó la pequeña caja en manos de Ranma e inmediatamente se la arrebató para darse vuelta y caminar rumbo a su habitación, sintiéndose muy avergonzada con el chico, al grado de no poder responder a su burla. "Ukyo... me las pagarás" – era lo único que pensaba en esos momentos.
Sayuri estaba callada observando toda la situación. "¿Qué fue todo eso?" – se preguntaba la joven. Ver a una Akane agresiva no era normal. Al contrario de eso, ella siempre era muy agradable con todas las personas, en especial con sus vecinos. Todos en el edificio la apreciaban mucho, y así mismo la había descrito frente a Ranma ... como toda una dulzura. Y ahora frente al muchacho demostró lo contrario. Al igual que él. Si bien es cierto sabían que el joven era mujeriego, también se habían percatado que ni con ella, ni con Ukyo había intentado ligar. Ahora¿por qué ese comportamiento con Akane? ... "Será interesante averiguarlo" pensó Sayuri.
Aún con la sonrisa en el rostro, Ranma se dirigió a la muchacha –"Disculpa Sayuri, pero tengo que retirarme" – dijo mientras salía por la puerta –"Ah ... y dile a Akane que fue un placer verla de nuevo" – y guiñó un ojo a Sayuri quien sólo se limitó a asentir con un movimiento de cabeza sonriendo de manera cómplice.
Y así Ranma salió del edificio con destino al gimnasio, sintiéndose extrañamente contento. El saber que su vecina es aquella joven que llamó su atención la otra noche, alegró su día, haciéndolo empezar con el pie derecho.
------------------------------------------------------------------------------------------------------
Ryoga se encontraba entrenando con un muchacho que obviamente no estaba a su nivel, ya que era visible cómo se tenía que contener para no mandarlo a volar, y eso Ranma lo notó. Rápidamente salió rumbo a los vestidores, si había alguien que podía pelear al mismo nivel que Ryoga, de echo superarlo, ese era Ranma Saotome.
-"Eso es todo Hikaru, déjamelo a mí" – dijo Ranma empezando a calentar para dar inicio al entrenamiento.
-"Buenos días nenita" – saludó Ryoga mientras bebía un poco de agua, esperando a que su amigo terminara su rutina de calentamiento.
-"Buen día puerquito" – respondió Ranma, luego de unos cuantos minutos se puso en posición de combate – "Prepárate Ryoga, allá voy!" – avisó Ranma, dando por comenzada otra de sus tantas peleas.
Al término de su enfrentamiento los dos jóvenes se encontraban un poco fatigados, pero con una sonrisa en sus rostros.
-"Cada día es más difícil vencerte, Ryoga" – habló Ranma mientras se secaba el sudor de la frente.
- "Así es Ranma, pero aún me falta mucho para alcanzarte amigo. Pero dime, hoy te noté un poco desconcentrado. ¿Ocurrió algo?" – preguntó Ryoga. Una de las cosas más importantes para Ranma son las artes marciales, así que cuando se trata de ellas, se exige demasiado a sí mismo, incluso en los entrenamientos, así que hoy Ryoga captó un poco distraído a su amigo.
-"¿A qué te refieres Ryoga?" –comentó Ranma con una sonrisa en su rostro.
-"¡oh oh! Conozco esa sonrisa" – dijo Ryoga aproximándose a su amigo.
-"Te cuento en la comida. Con este ejercicio se me ha abierto el apetito" – y ambos jóvenes se dirigieron a las duchas, para después mudarse de ropa.
-----------------------------------------------------------------------------------------------------
-"¿Así que ya conociste a Akane?" – preguntó Ryoga mientras comía un suculento okonomiyaki
-"Si, de echo la conocí la noche de la aburrida cena de caridad¿recuerdas que te comenté que Shampoo me pidió que la acompañara?"
-"Sí, algo mencionaste al respecto"
-"Pues ahí la vi por primera vez ... No sabes Ryoga, lucía espectacular" – dijo Ranma con una pícara mirada –"Es realmente muy bella, deja que la conozcas y verás"
-"Eso, las chicas ya lo habían comentado"
-"Sí, pero se quedan cortas al describirla. Aunque eso sí¡tiene un carácter! Que para qué te cuento amigo" – rió Ranma al recordar el comportamiento de Akane –"El par de ocasiones que he hablado con ella, se ha dedicado a insultarme jeje"
-"No lo creo" – declaró Ryoga observando a su amigo, éste sólo asintió con la cabeza confirmando lo que decía – "Pues ¿qué le habrás echo?" – sonrió Ryoga.
-"Nada, nada" –negó mientras levantaba las manos –"al menos no por ahora" – y guiñó un ojo.
-"Amigo ... estás loco" – dijo Ryoga poniendo una mano en el hombro de Ranma. Pidieron otra deliciosa pizza japonesa para saciar su voraz apetito. – "Por cierto¿a qué hora quedamos con las chicas?" – preguntó Ryoga recordando la cita de esta noche.
-"¿A qué te refieres?" – cuestionó un desconcertado Ranma.
-"¿Recuerdas que ayer quedamos con Ukyo que iríamos a tomar unas cervezas?"
En el rostro de Ranma se dibujó una sincera sonrisa – "Lo había olvidado por completo" – no negó lo obvio.
-"¿Crees que irá Akane? Por lo que me dijiste al parecer no le agradas mucho" – dijo Ryoga divertido por la idea de que a alguna mujer le disguste Ranma.
-"¿Pero que dices Ryoga?, claro que le agrado, sólo que aún no me conoce bien" - se justificó Ranma.
-"Pues si no le agradas ahora, ya que te conozca, te odiará jajaja, eso tenlo por seguro" – y sacó la lengua burlándose de su amigo.
-"Como sigas diciendo estupideces te arruino la noche con Ukyo cerdito" – amenazó alegre Ranma a un Ryoga que cesó de reírse para dar paso a un color carmín en sus mejillas -"jajaja Ryoga, no tienes remedio amigo" – dijo Ranma empezando a comer su recién llegada orden de okonomiyaki.
Regresaron al gimnasio pues tenían algunos asuntos que resolver. Las horas transcurrieron rápidamente para este par ya que fue una tarde bastante ocupada.
-------------------------------------------------------------------------------------------------------
-"¿Cómo que no vendrá con nosotros?" – cuestionó Ukyo incrédula.
-"Eso es lo que me dijo. Está encerrada en su habitación y dice que no le apetece acompañarnos" – explicó Sayuri – "De seguro es por el encuentro que tuvo con Ranma en la mañana, te digo que fue muy extraño. Al parecer ellos ya se conocían de antes y Akane no me ha querido decir nada".
-"Ahh no, esto no se queda así" – afirmó Ukyo dirigiéndose al dormitorio de Akane –"¿Akane puedo entrar?" – dijo dando unos golpes a la puerta.
Akane se removió en su asiento preparándose para el sermón de Ukyo, ya que estaba segura de lo que quería hablarle. Hacía unos momentos vino Sayuri para preguntar que usaría esta noche para ir a bailar, y se quedó muy afectada al saber que Akane no las acompañaría y aunque pidió alguna justificación, ella simplemente se negó. Ahora era lógico que Ukyo viniera por las explicaciones que no le dio a su amiga.
-"Pasa Ukyo" – dijo Akane resignada –"¿En que te puedo ayudar?" – preguntó haciéndose la despistada.
-"No te hagas Akane, que bien sabes a qué vengo" – dijo Ukyo observando a Akane, Sayuri también entró a la habitación con la curiosidad al límite. Sabía que esa actitud de Akane estaba relacionada con el encuentro con Ranma, ya que desde el momento en que entró en su habitación, no había salido de ella.
Akane suspiró hondo encarando a sus amigas -"Ya le dije a Sayuri que no me apetece salir esta noche, así que discúlpenme y diviértanse por mi ¿si?" –dijo no muy convencida, sabiendo que con ese comentario no la dejarían tranquila.
-"De eso nada Akane, ya habíamos planeado salir hoy¿recuerdas? Así que no nos dejarás botadas por un simple capricho" – dijo Ukyo intentando parecer severa, aunque no lográndolo del todo –"De modo que si no quieres ir con nosotras, al menos tienes que darnos una buena razón"- advirtió Ukyo esperando que su amiga explicara su extraño comportamiento.
-"Ya les dije que no tengo ganas, eso es todo. Además ya salimos ayer, no veo porque ..."
-"No pongas esa excusa Akane, nunca antes te habías rehusado a ir de fiesta con nosotras" – interrumpió Sayuri, mientras Akane trataba de idear otro pretexto – "Además hoy es importante, porque es la cita de Ukyo ¿recuerdas?"
Ukyo puso cara de circunstancia pero no negó lo dicho por Sayuri, sino por el contrario lo confirmó – "Así es Akane, dijiste que estabas esperando para conocer a Ryoga ¿no? Pues hoy es el momento¿o es que acaso el motivo por el que no quieres ir es Ranma?" – al oír eso Akane dio un respingo y fue ahí donde Ukyo se dio cuenta de que las sospechas de Sayuri eran correctas.
-"Vaya... con que es eso" – dijo Ukyo con una sonrisa traviesa – "¿A que es muy guapo nuestro vecino?" – preguntó con malicia, tratando de averiguar algo.
-"¿Pero de qué hablas?" – dijo Akane poniéndose de pie y empezando a buscar "algo" en el cajón de su mesita de noche – "No sé a que ha venido tu comentario Ukyo".
-"Dime¿de dónde se conocen?" – dijo sentándose en la amplia cama, seguida por Sayuri que ya estaba emocionada. Se hallaba segura que Akane confesaría tarde o temprano, y más conociendo lo persuasiva que podía llegar a ser Ukyo.
-"..."
-"¿Akane? Podemos estar aquí toda la noche, por mi no hay problema. ¿Qué dices Sayuri?" – preguntó Ukyo.
-"Oh no, claro que no, solamente le hablo a Takeshi para informarle que se cancela la salida. Al parecer esto es más importante" – dijo Sayuri tomando el teléfono de la habitación de Akane y empezando a teclear un número.
Akane inmediatamente se lo arrebató de las manos. Debía hacer algo, ya sabía que sus amigas no pararían de cuestionarle. Y lo peor es que ni ella misma sabía cómo explicar la sensación que experimentaba.
"Vaale, no es para tanto" – dijo Akane rindiéndose ante sus amigas – "Las acompañaré..." – en ese momento Sayuri sonrió emocionada –"pero quiero que dejen de hacerse ideas en su cabeza ¿ok? A mi no me pasa nada con respecto a Ranma".
-"Nadie dijo lo contrario Akane" – dijo Ukyo intentando hacer confesar a su amiga que en esos momentos optó por su mejor salida, dirigirse a tomar un baño.
-"Te lo dije Ukyo" – afirmó Sayuri – "Akane está un poco extraña" – comentó una vez que Akane salió de la habitación.
-"Descuida Sayuri, tenemos toda la noche para descubrir de qué se trata" – declaró Ukyo pensativa – "Ahora es tiempo de terminar de arreglarnos"
-"¡Si!" – dijo Sayuri levantándose de la cama – "Ukyo ¿me prestas tus zapatos cafés? Es que quiero usar..." – Y así se dirigieron a sus respectivas habitaciones a prepararse para esa noche, mientras que Akane no dejaba de darle vueltas al asunto debajo del agua de la regadera. -"No tiene porqué afectarme" – se repetía una y otra vez mientras en su mente no dejaba de ver esos profundos ojos azul mar.
Fin Capitulo 4
Aquí estoy una vez más, en realidad espero que les guste lo que estoy escribiendo, porque aqui entre nos, yo lo estoy disfrutando mucho, y tambien me divierto conforme una idea se me forma en la cabeza. ¿Cómo que Akane ya se está empezando a sentir extraña respecto a Ranma, no creen?? jeje
Besos y hasta la próxima...Espero Reviews
