Bueno había olvidado ponerlo pero como saben los personajes de CCS no son míos y solo los utilizo con fines de entretención.
Una Nueva Oportunidad
Capítulo 4: La boda
-Lo siento Mei pero la amo a ella. –Había dicho.
Meiling no era tonta como todos la creían, ella sabía que Rioga no era su príncipe azul, por más que lo deseara él no lo era y por lo que pasó ese día ya no lo iba a ser nunca.
¿Pero qué podía hacer ella si lo amaba tanto? No dudaba que si él la visitara en ese momento y le dijera que todo fue un error ella lo perdonaría sin pensarlo.
Ese era el problema, ese era su problema; ella no pensaba cuando de Rioga se trataba, solo actuaba y después pensaba o se lamentaba como ahora. Como le hubiera gustado un novio como su primo, sonrió al recordar que en su infancia estuvo enamorada de Shaoran, en realidad Sakura se había ganado el cielo con su primo, él era considerado, detallista, tierno, alegre, respetuoso, responsable y hacía a Sakura feliz. Rioga bueno Rioga era diferente, no podía decir que todo había sido malo, habían tenido momentos felices solo que de un momento a otro los problemas comenzaron a aparecer y las "amigas" de él también. Había creído fervientemente en la fidelidad de Rioga pero ahora al ver que no tuvo reparo alguno en acostarse con ella, porque con lo que vio lo que hicieron la noche anterior había tenido significados distintos para ambos pues para ella había sido hacer el amor pero para él aparentemente había sido solo sexo, y si lo había hecho con ella, acostarse sin reparo alguno con su novia de ahora entonces porque no se lo podría haber hecho a Meiling en su momento. Era claro que se había engañado y Rioga si era capaz de engañarla y únicamente estaba cegándose sola, porque claramente sus amigas le decían que abriera los ojos y ella nunca le preguntó nada a Rioga aunque ahora sabía que no se lo abría negado.
¿Entonces qué debía hacer?
Ella sabía que estaba enamorada de Rioga, pero definitivamente no podía volver con él así como así, como había hecho el día anterior, pues sería un gran error además que le daba a él un poder sobre ella, el poder de pisar cuando quisiera su dignidad y eso no lo podía permitir.
Estaba cansada de llorar, quería dormir pero no lo lograba por muy cansada que estuviera no podía dormir, cuando cerraba los ojos los veía besándose frente a ella, era su pesadilla.
Es que Rioga había demostrado en esos últimos meses un comportamiento tan diferente al usual en él, era una parte que le tenía muy bien escondida a Meiling pero que aparentemente Fuyuko conocía bien, tal vez por eso lo de ellos duraría porque él se había mostrado como realmente era ante ella. La verdad el nuevo Rioga no la mataba, la verdad le era un poco desagradable, era un patán completo le ganaba por mucho a Touya.
No, estaba equivocada, Touya no era un patán era un poco cascarrabias y celoso pero no era un patán y menos con Tomoyo, si era el príncipe de Tomoyo ella nunca se había quejado de él, solo hablaban de lo bien que se la pasaban juntos haciendo de todo o nada, estando juntos nada más. Touya le ganaba a Rioga pero en ser un excelente novio no en ser un patán.
Bien al menos ya veía la verdad lo que tuvo con Rioga no fue del rosa que ella lo pensaba y aunque quería volver con él tenía que asegurarse que él no siguiera pisoteándola y ultrajándola como se le daba la gana, sino no valía la pena volver con él y era mejor estar sola. Aunque si no era con Rioga al menos le gustaría conocer un hombre que valiera la pena, uno que fuera su verdadero príncipe azul, porque por más que volviera con Rioga, si es que volvían, sabía que él no era ese hombre con el que ella soñaba ahora era solo el hombre que quería y eso le sonó mal, es como si se conformara con Rioga y si se daba era exactamente lo que pasaría y tal vez de esa manera no serían felices…
No sabía qué hacer, tenía muchas cosas en su cabeza y unas contradecían a las otras, definitivamente debería intentar dormir porque pensar no la estaba llevando a ningún lado.
*-*-*-*-*-*-*-*-*-*
Tres días habían pasado desde que Eriol habló con Meiling y aunque quería comenzar a salir con ella para ver si se la sacaba de la cabeza, se extraño que ella no lo llamara para darle las posibilidades de edificios o bodegas de las que habló, necesitaba revisar esos lugares e ir con la gente de proyectos para que analizara los lugares. Al día siguiente de la reunión con Meiling comunicó en la junta que si, la inmobiliaria Li iba a conseguir el lugar y que ese día recibiría especificaciones, luego de saber eso el proyecto siguió avanzando y Eriol estaba tranquilo pero ese día no llegó nada a su oficina por fax, mail o correo, nada. Eso lo extraño pero creyó que tal vez estaban cuadrando detalles o algo así de los determinados lugares, es decir él le dio unas especificaciones a Meiling seguramente ella estaba buscando lugares con esas especificaciones para que él pudiera aprobar uno… pero ya eran tres días. El segundo día sin noticias se comenzó a impacientar ¿dónde estaba el lugar que Meiling le prometió? ¿Por qué no lo llamaba a darle alguna dirección para que él lo viera y determinara si le servía? Es que ni siquiera un lugar, nada ni indicios de bodegas, ni siquiera una puerta o una ventana le había mostrado… Él sabía que la primera vez Meiling tuvo problemas y que por eso lo terminó atendiendo Sakura, pero esta vez fue ella quien insistió en atenderlo personalmente pues él quería era a Sakura. Bueno ya era el cuarto día y eran las 11:30 de la mañana, no podía esperar más. Llamaría a Meiling para saber qué pasó con el proyecto, porque la junta pensaba que él ya tenía eso solucionado y no demorarían en decirle que o querían ver el lugar o querían ya acomodarse en el lugar para comenzar el proyecto.
Decidido llamó a la oficina de Meiling.
-Inmobiliaria Li ¿en qué le puedo ayudar?
Eriol reconoció la voz.
-Sakura, soy yo Eriol Hiraguizawa –dijo sin ánimo, ¿por qué Sakura contestaba el teléfono de Meiling?
- ¡Eriol, estaba a punto de llamarte! –le dijo- Meiling me contó que necesitas un espacio donde trabajar.
-Sí, precisamente para eso llamo; ella me dijo que me enviaría los papeles de algunos lugares para verlos al día siguiente y ya han pasado tres días –sonaba molesto.
-Si bueno… ella está un poco mal… -contestó Sakura triste, recordando como su amiga luego de la canallada que le hizo Rioga había ido a su casa y aunque al día siguiente se fue a su casa no había parado de llorar, estaba completamente destruida y no fue sino hasta ayer por la tarde que recordó que Eriol necesitaba una bodega pero pues como no estaba en condiciones de trabajar le dijo a Sakura que se hiciera cargo de todo y eso hizo ella, cuando llegó a la oficina ese día comenzó a buscar lugares que pudieran servirle a Eriol ya tenía alrededor de 8 lugares así que se decidió llamarlo pero fue él quien la llamó primero- ya tengo algunos lugares para que los veas y apruebes alguno, son 8 en total.
-¿Meiling está mal? ¿Qué le habrá pasado? –pensó Eriol luego de las palabras de Sakura, recordó como la había visto más delgada y como después la china le había dicho que había un hombre que la hacía sufrir, un hombre que le era infiel pero aparentemente ella estaba enamorada de él- ¿Y ella… está bien? –Le preguntó a Sakura que estaba esperando alguna respuesta sobre los lugares que ya había encontrado para él. Recordó como él y Meiling se llevaban bien, pues lo vio en la fiesta de Tomoyo y Touya y el almuerzo que Meiling le contó que tuvieron.
-Pues no está muy bien –contó Sakura, al fin y al cabo por lo que entendía, Eriol ya era amigo de Meiling así que no era malo contarle cómo estaba ella, además que ahora lo que Meiling necesitaba era apoyo.
-¿Es por el ex -novio? –preguntó Eriol y Sakura se sorprendió un poco que supiera de él.
-Bueno… si.
-¿Qué le hizo?
-Una marranada de lo peor, pero no puedo decir nada más.
-Si claro, entiendo –dijo Eriol molesto, ¿qué le habría hecho el tipo a Meiling como para que dejara el trabajo y fuera ahora Sakura quien lo iba a ayudar con lo de la bodega?- Yo… quisiera hablar con ella –le dijo a Sakura al otro lado de la línea.
-Pues es un poco complicado, ahora no está trabajando –estúpido Rioga pensó- no se siente bien.
-¿Y no me puedes dar el teléfono o la dirección de su casa?
-Mmm pues… no sé si debería –le contestó ella insegura- es decir no sé que diría ella.
-Ella diría que me la des –le dijo sonriendo- soy su amigo.
-Tienes razón, y ella necesita ahora a sus amigos –dijo Sakura más para ella que para él- bueno mira te voy a dar su teléfono de la casa.
-Bien –dijo y anotó- Y bueno regresando al tema por el que te llamaba; ¿dijiste que tienes 8 lugares?
-Sí –contestó Sakura, si él no se lo recuerda seguramente ella ya hubiera colgado, Eriol era muy responsable.
-Bien entonces quisiera que me enviaras la información de cada uno y yo cuadraré con el departamento de investigación y proyectos para elegir algunos e ir a visitarlos.
-Bien, ya mismo te los envío. Cuídate Eriol.
Colgaron y así como lo dijo a los cinco minutos Eriol tenía en sus manos la información de los lugares, bien ya podría seguir con su trabajo más tranquilo pues el lugar era lo principal y estaba preocupado por no tener ninguno. Recordó lo hablado con Sakura, Meiling estaba deprimida y no dudaba que por eso no estuviera trabajando, recordaba la vez que no lo atendió y tenía los ojos muy rojos (y no sólo por las pupilas) así que lo que le pasó ahora era mucho más grave para que dejara de trabajar.
Llamó a su secretearía e hizo que organizara una reunión con el departamento de investigación de nuevos proyectos, finanzas y marketing.
En la reunión se habló de los lugares y al final la lista se redujo a cuatro sitios posibles para el proyecto, todos estaban complacidos pues habían olvidado eso ya que era el jefe quien había dicho que lo conseguía y ya tenía los candidatos, seguramente el proyecto estaría listo muy pronto.
La reunión terminó justo a la hora de almorzar, todos se dirigieron a sus lugares favoritos con sus compañeros pero Eriol se dirigió a su oficina a llamar a su amiga y brindarle algo de ánimo o lo que fuera.
-Hola Meiling –la saludó.
-¡Eriol! –se sorprendió y sonrió- ¿cómo conseguiste este número?
-Bueno estaba preocupado porque no me llamabas para lo del proyecto...
-¿Sakura no te llamó? Le dije que te ayudara con ese proyecto que era urgente para ti –lo interrumpió- Ya mismo la llamo para que te ayude.
-Ya me llamó –le dijo él- así conseguí este número, y tú dices que soy yo quien habla rápido –ironizó él.
-El tiempo es oro –respondió ella con las mismas palabras que antes había usado él.
-SI pero no cuando no me dejas hablar, ¿qué tal que fuera un gran negocio y porque no me dejaste terminar pudieras perder millones de yenes?
-Jajajaja, tienes razón mi error –sonrió, de alguna manera Eriol siempre la hacía sonreír- ¿Y qué haces? ¿dónde estás?
-Pues en mi oficina pero recordé que tu almuerzas un poco tarde y quisiera saber si quieres que almorcemos juntos.
-¿Ya?
-Pues sería la idea, aunque entiendo que tú almuerzas más tarde, qué hora fue la última vez ¿las 3?
-Eso fue porque una señora intensa no me dejó –recordó ella- pero si fue más o menos a esa hora y ¿acaso que hora es?
-Bueno ya van a ser las 2pm.
-Si un poco temprano para mí –bromeó ella- pero haré el esfuerzo por ti.
-Oh gracias, no sabes cuánto te agradezco el sacrificio.
-Yo sé, me debes una y una muy grande. ¿puedes pasar a recogerme? Es que la verdad no estoy de ánimos para manejar.
-Si claro, dame tu dirección.
-¿No recuerdas dónde vivo? –dijo ella en tono dolido, mofándose.
Él recordó que una vez la había llevado a su casa, pero era de noche y fue hace casi dos meses no es como si se hubiera grabado el camino.
-Pues verás que últimamente tengo un montón de cosas en la mente que me hacen olvidar de otras, más las que sucedieron a las 3am luego de haberme tomado unos tragos.
-Excusas, excusas. Bien anota.
Le dictó la dirección y en 45 minutos Eriol estaba tocando en su puerta y la verdad se sorprendió al verla, tenía los ojos muy hinchados se notaba que había llorado demasiado y aunque lo saludó con una sonrisa él se pudo dar cuenta que la chica en realidad quería seguir llorando.
-Hola ¿lista? –la saludó
-Sí, vamos –le dijo y salieron.
Ya en el lugar Eriol comenzó a hablar de los lugares que Sakura le mostró y que ya habían reducido la lista a cuatro, Meiling se alegró por la eficiencia de su amiga.
-¿Por qué no me quieres atender? –le preguntó Eriol- siempre envías a Sakura para que haga tu trabajo.
-Jajaja bueno no es algo que planee sólo se da de esa manera.
-Mmm ósea que me deshechas, no te importa enviarme con otra persona.
-Bueno te envío con mi mejor vendedora.
-Cierto pero ¿por qué no me ayudaste tú? Y no me vayas a decir que un edificio tiene problemas.
-No, no fue un edificio es una casa –bromeó ella- bueno la verdad… ¿recuerdas que te hablé de mi novio?
-El que te era infiel, sí lo recuerdo.
-Él no me es… ya ni siquiera importa, se acabó y por mucho que lo ame no puedo hacer nada para hacer que vuelva conmigo.
-¡Dios quien entiende a las mujeres! –exclamó y ella lo miro confundida- ¿cómo es que ustedes aman y adoran a los hombres que las engañan y tratan mal pero cuando viene uno que es todo lo que ustedes sueñan lo dejan a la primera?
-¿Qué? ¿Me estás diciendo que a mi me gusta sufrir?
-Evidentemente.
-A mi no me gusta sufrir y para tu información Rioga era todo lo que yo soñaba.
-Así que así se llama Rioga, y era tu príncipe azul… pero entonces qué pasó.
-De todo paso. Él decía que yo era muy rígida así que nos dimos un tiempo para que yo pudiera ser más flexible o juvenil supongo, luego volvimos y después un nuevo tiempo porque trabajaba demasiado, después un nuevo tiempo porque lo controlaba mucho y al final un nuevo tiempo porque no lo entendía y pues ya fue lo último al final conoció a alguien más y la eligió a ella.
-Y tu triste…
-Por supuesto que estoy triste, ¡no ves que lo amo!
-La verdad no entiendo por qué.
-¿Qué? –sonaba un poco molesta.
-Bien no te quiero ofender ni nada Meiling –aclaró, pues pensaba que lo que diría tal vez le molestaría pero era como él lo veía y él era muy honesto- pues parece que tu príncipe te ha tratado como la cocinera de su castillo. ¿Tiempo? Y no uno sino 4 tiempos bueno 3 porque con el último terminaron, ¿cómo puedes amar o seguir amando a alguien así? Yo diría que más bien son ganas de tenerlo a tu lado porque no creo que olvides todo lo que te ha hecho sufrir en caso de que regresen, eso siempre estará y pesará entre ustedes.
-¿Alguna vez te has enamorado?
-No.
-Entonces por eso no entiendes, yo podría perdonarle lo que sea a él, porque lo amo.
-Si pero perdonar no es lo mismo que olvidar.
-Bien tienes razón en eso, pero para tu información él nunca me trató como la cocinera de su castillo, siempre fui la princesa, no tengo queja de lo que viví con él.
-Excepto por los tiempos.
-Si excepto por eso.
-Y por lo que te hizo hace tres días –ella abrió los ojos sorprendida- vamos Meiling no hay que ser genio para saber que no has ido a trabajar porque él te hizo algo y por lo que entiendo algo muy grave.
-Bien eso no importa, no me interesa hablar de eso ahora.
-Cierto, cierto, aquí vinimos a relajarnos un poco.
-Si y por favor no quiero hablar de él ahora.
-Una última pregunta –ella asintió- ¿qué harías si él te pide perdón y que vuelvan?
-Son dos preguntas, pero perdonarlo creo que lo haría sin reparo y volver con él… bueno aunque eso es lo que quiero creo que tendría que pensarlo un poco, no soy una tonta enamorada Eriol, tampoco.
-Jajaja sólo lo estaba comprobando.
En ese momento sonó el celular de Meiling y para sorpresa de ambos era Rioga.
-Es él –dijo ella- dame un segundo. ¿Bueno? Hola Rioga como estás –al escuchar la voz de su ex –novio quiso comenzar a llorar pero guardó compostura primero por dignidad y segundo porque no quería que Eriol la viera llorando y menos el idiota de Rioga supiera que lloraba por él, luego de lo que le había hecho- ¿cómo estás? –Escuchó- entiendo –un favor claro para lo único que me llama- pero en este momento estoy ocupada y no puedo ayudarte estoy almorzando.
-Aquí tienen sus pedidos –dijo el mesero.
-Gracias –dijo Eriol.
-Ah con un amigo –contestó Meiling a una pregunta que no se formuló- Eriol pero no lo conoces –Meiling estaba nerviosa al hablar con Rioga pero recordó lo que pasó tres días atrás así que cortó la comunicación- mira la verdad ahora no te puedo ayudar así que hablamos después bueno. Sí ok bye.
-¿Estás bien?
-Si –suspiró- es que soy una idiota –se dijo.
-No digas eso.
-No, es cierto el idiota me trata como un perro hace tres días y hoy estoy hablándole y no es para que él se disculpe sino porque necesita un favor. Me sorprende que me haya preguntado con quién estaba y no me haya dicho oye necesito esto, hazlo.
-Bueno al menos te das cuenta de lo que hace, es decir antes creo que no te hubieras dado cuenta que te busca para favores.
-Sí tienes razón y la Meiling que salía corriendo cada vez que Rioga la llamaba para pedirle un favor se terminó –dijo Meiling resuelta más para ella que para Eriol que se alegró de verla decidida.
-Bien y ¿entonces que vas a hacer?
-Pues seguir con mi vida eso es lo que voy a hacer, además Sakura y Shaoran están muy preocupados y necesito volver a trabajar, es tonto que dejara de ir si eso me mantiene la mente ocupada.
-Si algo tonto –dijo Eriol sonriendo, se sentía mucho mejor al escuchar lo dicho por Meiling- bien entonces creo que me después de todo si me vas a poder ayudar con lo de mi bodega.
-Sí, claro aunque espero que a Sakura no le moleste.
-No creo que le importe, la verdad no se oía emocionada como cuando me vendió el apartamento.
-Bueno y como recompensa por mi falta de profesionalismo te voy a invitar a comer el mejor helado de Japón ¿qué dices?
-Pues por mi encantado.
Y así lo hicieron después de almorzar en vez de comer postre en ese lugar salieron y fueron a un lugar en el centro pequeño pero que como comprobó Eriol, servían un helado delicioso. El tiempo se les pasó volando y sin darse cuenta ya eran las 5 pm cuando Eriol miro su reloj, habían pasado toda la tarde juntos y había olvidado la oficina… pero no importaba al día siguiente haría lo que tenía pendiente porque el tiempo que pasó con Meiling fue muy entretenido.
Eriol llevó a Meiling de nuevo a su casa y pasó a la oficina para recoger el trabajo que debería comenzar a adelantar.
*-*-*-*-*-*-*-*-*-*
Casi un mes había pasado desde la llamada de Rioga a Meiling cuando estaba almorzando con Eriol, y ahora ellos dos eran prácticamente inseparables. Todos los fines de semana se inventaban algo para hacer juntos; ir al cine, tomar un café y hablar por horas, ir a algún centro comercial a ver que cosas habían nuevas o interesantes o cualquier cosa, hasta salir con Sakura y Shaoran (a quien por fin Eriol conoció formalmente) y en una ocasión salieron con Tomoyo y Touya, pero por el carácter del último Eriol decidió esperar un buen tiempo para repetir la experiencia. Todos los fines de semana estaban juntos y entre semana el proyecto de la oficina de Eriol avanzaba rápidamente, habían elegido el lugar y contratado la constructora, se reunían algunos días a almorzar y terminaban hablando por largo rato hasta que se daban cuenta que su hora de almuerzo había terminado o estaba próxima a hacerlo y se despedían para ir a sus respectivas oficinas y ocupaciones.
Eriol se encontraba en su oficina en ese momento analizando unas propuestas para la próxima revista y se detuvo a pensar en Meiling, ciertamente su plan había dado resultado; había salido con Meiling y repetidas veces el problema es que en vez de atenuar su interés este se incrementó y ahora quería estar con la mujer a cada momento, eso no le gustaba mucho, pues no quería ser un enamorado más de las estadísticas pero… pasar el tiempo con ella era tan entretenido, además que sabía que esas salidas también la ayudaban a ella, es decir él sabía que su ex -novio seguía en sus pensamientos, pero desde aquella vez que almorzaron la chica aparentemente abrió los ojos un poco y vio que el tal Rioga no la quería verdaderamente y estaba decidida a apartarlo de su vida, aunque Eriol sabía que si el tipo era lo bastante inteligente y recapacitaba y pedía perdón Meiling lo perdonaría sin reparo alguno… eso sería un problema para él, pues ya sentía un gran aprecio por ella y no quería verla sufrir pero si seguían con su relación de amigos y esta lograba avanzar seguramente si el ex –novio de Meiling regresaba sería Eriol quien saldría lastimado. Aunque era poco probable que el otro tipo volviera, lo último que supo fue que quería un favor de Meiling y por boca de Sakura se enteró que al final ella terminó ayudándolo pero después de eso nada más había pasado. Tal vez Eriol podía cortejar a Meiling más abiertamente ya que sabía que le interesaba seriamente, tal vez no era un error… y los dos saldrían beneficiados.
Se detuvo en ese momento con esos pensamientos, la última vez que pensó en un plan que los beneficiara a ambos terminó más interesado en ella y aunque si la ayudo a ella a despejarse un poco la cabeza pues no es que ella demostrara un interés particular por él.
¿Qué hacer? ¿Qué hacer?
Bien lo mejor sería enfrentarla y decirle que a él ella le gustaba y desde hace mucho, para saber qué pensaba ella y trabajar de acuerdo a eso, para que lo aceptara o esforzarse para que en algún momento lo aceptara.
Además que necesitaba saber qué había pasado con Rioga si la volvió a llamar, a buscar o algo. Tomoyo era la indicada para darle esa información.
*-*-*-*-*-*-*-*-*-*
-Bueno veo que ahora eres una muy buena amiga de Eriol –le dijo Tomoyo- él me cae muy bien, es un gran amigo.
-Lo sé y ha sido tan bueno conmigo –contestó Meiling sonriendo- no se molestó cuando le conté que fue por Rioga que no lo atendí la primera vez o la segunda, en cambio me escuchó y eso me hizo sentir muy bien, me ayudo a volver a ser yo misma, con la fortaleza que me caracteriza y no la llorona que era últimamente.
-A Sakura le encanta que salgas con él, dice que te hace bien.
-Creo que tiene razón y no te puedo negar que él es muy atractivo le llama la atención a cualquier mujer.
-Bueno a cualquier mujer que no esté enamorada.
-Si, si ya supe que eres inmune a él por tu amado Touya –se rieron.
-Pero y ahora que mencionas a Rioga ¿has sabido algo de él?
-Bueno pues después de la marranada que hizo me llamó a pedirme prestado dinero. –sonó molesta.
-Y tu naturalmente se lo prestaste.
-Bueno… sí.
-Ay Meiling no se si eres muy buena o muy tonta.
-Prefiero pensar que muy buena pero en fin ahora me llama para saber cómo estoy y cuando le digo que estoy con Eriol por la noche me llama para saber cómo me fue, parece que estuviera celoso.
-¡No me digas que estas usando a Eriol para darle celos a Rioga! –dijo Tomoyo asombrada.
-¡Claro que sí! Llevo a Eriol todos los días a la oficina de Rioga y me beso con él en frente de Rioga para que vea con quien estoy saliendo –respondío Meiling siendo sarcástica- ¡Tu sabes que yo no haría eso! Además que no me interesa si Rioga está celoso, Eriol es un gran amigo y uno sincero y no le haría eso ni siquiera si tuviera la oportunidad.
-A mí se me hace que Eriol está interesado en ti.
-Yo también lo creo, pero no sé si estoy lista para comenzar algo nuevo, además que no he sacado a Rioga de mi corazón por más patán que sea todavía tiene un lugar en él.
-Pues si no lo intentas no sabrás nunca que pasa.
-Eso sería injusto con Eriol, él me importa mucho y lo quiero como amigo no sería justo jugar con él.
-Sí, tienes razón, bueno parece que tienes algunos problemas para organizar tu cabeza y tu corazón.
-¡Qué gran concejo!
-Lo siento pero es lo único que tengo por ahora y creo que ya me voy porque tengo que verme con Touya para lo de la última prueba de vestidos.
-Verdad que la boda es mañana, creo que le diré a Eriol que si me acompañe la verdad no quiero ir sola.
-Me parece una buena idea, de paso puedes hablar con él ¿no?
-Si tienes razón.
*-*-*-*-*-*-*-*-*-*
Ese sábado sería la boda de Sakura Kinomoto con Shaoran Li, una pareja que todos sabían que se amaban profundamente y serían muy felices. Tomoyo y Meiling eran las damas de honor. La ceremonia comenzó a las 5 pm. En la iglesia entró una Sakura hermosa del brazo de su padre, sonriente como siempre y feliz de saber que por fin estaría junto al amor de su vida. Shaoran también estaba feliz, no había conocido nunca a nadie como Sakura y apenas supo que la amaba no quiso dejarla ir y le propuso matrimonio a lo que la mujer de ojos verdes le respondió con un si, todos estaban felices incluso vio a Touya con una sonrisa en el rostro algo raro ya que siempre lo había odiado pero supuso que su cuñado sabía que él cuidaría y haría muy feliz a Sakura.
La ceremonia acabó y la nueva familia Li salió a su recepción. Esta se llevó a cabo en un club y mientras se sucedían las fotos, abrazos y felicitaciones Meiling se acercó a Eriol.
-¿Aburrido? –le dijo hablándole a su oído y sentándose frente a él, Eriol se sorprendió de verla ahí creía que seguía con todo lo de las fotos.
-Bueno no, más bien pensativo.
-Uuh y ¿eso en qué?
-Bueno Shaoran y Sakura se ven tan... bien, me hace pensar que existe el amor y que no tiene que llevar necesariamente al dolor.
-Te lo dije.
-No lo podía creer porque nunca lo había visto pero creo que tal vez tienes razón y no todo es dolor y sufrimiento.
-Sip –sonrió feliz- ¿Bailamos?
-Claro –se levantaron y comenzaron a moverse en la pista.
Bailaron y bailaron, rieron, hablaron comieron y bebieron cuando se dieron cuenta los novios se estaban preparando para irse a su luna de miel, eran las 11:30pm y los Li se estaban despidiendo de los invitados.
Todos los acompañaron a la entrada y esperaron a ver que salían del lugar, algunas personas, en especial las mayores, se despidieron en ese momento pero el resto de invitados al saber que quedaba comida, bebida y música siguieron la fiesta en nombre de la nueva pareja de casados. Entre ellos Meiling y Eriol, quienes no paraban de bailar.
Estaban en la pista en una melodía suave, estaban abrazados y Eriol creyó que fue el momento preciso de decirle a Meiling que le gustaba.
-Hay algo que quiero decirte Meiling.
-Dime –le contestó sin separarse de su pecho, pero el suavemente hizo que lo hiciera y lo mirara.
-Tu… me gustas mucho –inmediatamente Meiling se sonrojó y eso le causó ternura a Eriol.
-Tu… tu… también me gustas mucho Eriol –esta respuesta puso a latir rápidamente el corazón de Eriol.
-¿En serio? –ella asintió- eso es excelente –le dijo sonriente.
-No… no lo sé.
-¿De qué hablas? Si tu me gustas y debo decir que tal vez demasiado y yo no te soy indiferente no veo ningún problema –se notaba emocionado pero al ver la duda en la cara de Meiling recordó cierto ex –novio que todavía tenía espacio en los pensamientos de Meiling, aunque por lo que le dijo Tomoyo ella no lo buscaba ni nada, aparentemente quería dejar que las cosas simplemente sucedieran sin ella intervenir sino después aceptar lo que el destino le tenía trazado.
-Eriol tu también me gustas, pero como sabes yo todavía quiero a Rioga y creo que sería injusto contigo no decirte que aún pienso en él-
-¿Y si él llegara y te pidiera perdón ya mismo que le dirías?
-Lo tendría que pensar mucho, no le podría dar una respuesta inmediata, hay cosas que… no se pueden olvidar tan rápido.
Eriol se alegró ante esta respuesta pues cuando conoció a Meiling estaba seguro que ella perdonaría a Rioga inmediatamente, pero al saber que lo pensaría quería decir que ya no estaba tan segura de lo que tenía con él.
-¿Qué es tan gracioso? –preguntó Meiling sin entender.
-Bien creo que has madurado un poco.
-Wow eso me lo dice el ancianito Hiraguizawa jajaja.
-Pues si te lo digo yo porque soy una persona madura.
-Hay Eriol por favor no hables de más que sólo eres dos años mayor que yo.
-Pues esos años me han brindado gran experiencia.
-Si claro, luego qué hiciste en esos dos años; fuiste a la guerra y te enamoraste allí además de quedar en bancarrota y criar tres hijos ¿o qué?
-jajaja si además que ya soy abuelo –se rió de lo dicho por ella.
Bailaron y rieron un poco más hasta que por fin estaban cansados y dispuestos a irse, se despidieron de Tomoyo y Touya que seguían de fiesta junto con Sonomi, la mamá de Tomoyo, y Fuyitaka, el papá de Sakura.
El camino a casa de Meiling fue calmado hablaron de la ceremonia y Meiling le contó que la luna de miel iba a ser en Atenas. Llegaron a casa de Meiling y Eriol se bajó para acompañarla hasta la puerta.
-Bien la pasé muy bien Eriol.
-Gracias por invitarme.
-Bueno pues la verdad Sakura tenía pensado decirte pero le dije que yo te llevaría como pareja y la idea le gusto mucho.
-Creo que ella me apoya contigo.
-Sí creo lo mismo –Eriol se acercó un poco a ella.
-¿Y tú?
-¿Yo… qué? –preguntó nerviosa.
-¿Tú qué dices?
-Yo… p –Eriol no la dejó terminar y le dio un beso muy suave en los labios, Meiling que estaba nerviosa se sintió… feliz y extrañamente de sus ojos salió una lagrima que preocupó a Eriol.
-Lo siento yo no quería lastimarte –se disculpó y se sintió muy mal.
-¿Eh? –preguntó extrañada ella de que dejara de besarla, luego se dio cuenta que él limpiaba la lágrima de su rostro- oh no te preocupes no es nada –y le sonrió.
-¿Segura?
-Muy segura –le dijo sonriendo y acercándose para volver a besarlo. Besar a Eriol era diferente, le hacía cosquillas en los labios y sentía una gran emoción mientras lo hacía, él acarició su rostro queriendo limpiar las lágrimas pero no salieron más fue únicamente esa y se sintió muy feliz de ver que Meiling le correspondía. Meiling se abrazó a su cuello y comenzó a profundizar el beso, abrió los labios e invitó a Eriol para que se adentrara en ella y la explorara. Él se emocionó y sonrió mientras aceptaba la sutil invitación de Meiling. Algunos minutos después se separaron y ella sonrió sinceramente.
-Bien creo que nos vemos mañana –dijo él sonriendo igual o más que ella.
-Si… si mañana. Bye –se acercó y le dio otro beso aunque mucho más corto que el anterior. Entró a su casa y se recostó sobre su puerta.
Había besado a Eriol y se había sentido tan bien, estaba feliz y emocionada por ese beso. Definitivamente fue una gran idea dejar entrar a Eriol a su vida.
Continuará
N/A: Bueno primero disculpas pues sé que me demoré mucho con el capi pero es que primero tuve un problema de inspiración pues aunque sabía que quería que pasara no lo podía cuadrar bien, y cuando ya la tuve clara se me vinieron algunos inconvenientes, me salieron dos proyectos de la nada y pues no podía decir que no. Luego cosas familiares que me impedían sentarme frente al computador a escribir pero bueno por fin lo pude terminar y espero subir el próximo capítulo esta semana para volverme a nivelar además que ya pronto entro a la U y no voy a tener tanto tiempo libre.
Bueno ahora sí al capi, qué tal las reflexiones de nuestros protagonistas, creo que ambos se molían la cabeza de teorías y pensamientos pero pues por fin dieron un paso adelante en su relación y ya por fin Meiling abrió los ojos sobre su ex –novio y dejo de verlo perfecto para verlo realmente como es. Y Eriol bueno así diga que no se quiere enamorar creo que es más que claro que está a un paso de estarlo de Meiling y pues ya con Sakura y Shaoran vio que no todo en el amor es sufrimiento.
Y hoy viendo mi cuenta en FF me di cuenta que a esta historia le puse rated T, se me había olvidado por completo así que trataré de tenerlo en cuenta y poder poner algunas cosillas jajaja,
Gracias a todos por leer la historia y dejarme sus comentarios.
