-¡Ah~! Hermano… -el castaño bajo refunfuñando la escalera de la casa de los Takahashi en Osaka- Es tan temprano ¿No podemos desayunar a una hora normal? –exclamó al llegar al salón, iba dentro de una polera bastante holgada y sus boxers de ositos.

Al llegar a este se paró en seco, Usami; si Usagi-san o Usami Akihiko estaba sentado en el living de la casa con Suzuki-san al lado suyo. Por lo visto solos en la casa y con un manojo de llaves de Takahiro Takahashi en girando en su mano peligrosamente.

-U-usami san… ¿Qué haces aquí? A-aun no es la fecha jajaja –rio nervioso el menor- Yo… esto debe ser un sueño, si estoy durmiendo aún ¡Bye! –se volteo para comenzar a subir la escalera hasta su cuarto nuevamente.

-¿A dónde vas Misaki? –Exclamó divertido el peliplateado- Pase por las llaves a la oficina de Takahiro y Manami está en el mercado y no volverá hasta la tarde, tenemos esta linda casa rural para nosotros solos.

El castaño intento ignorarlo y seguir subiendo, pero al llegar al tercer escalón fue arrastrado hasta el sofá y arrestado bajo los brazos del mayor.

-U-usagi-san ¿Qué intentas? –Murmuró el castaño con las mejillas de color carmín y su corazón palpitando rápidamente.

-Te extrañaba Misaki, no me dejes de nuevo- susurró cerca del cuello del menor y luego apoyo la cabeza contra su pecho para sentir más el palpitar de ese corazón.

-Usagi, mi hermano puede llegar en cualquier momento y-y bueno… aún faltan un par de días para qué el tratamiento termine y… -Se detuvo en seco, según el; Akihiko no tenía idea de su tratamiento recomendado por Hiroki.

-¿Tratamiento? ¿A qué te refieres? –Se sentó nuevamente, aún sosteniendo las manos del menor.

-N-nada Usagi-san, es solo qué ajajajaja –Rió nervioso y retiro la mirada.

El mayor lo miro divertido y luego acerco su cara rápidamente a la del castaño para besarlo violentamente.

-Te amo~ -susurró mientras mordisqueaba el labio inferior de Misaki. Sonrío lascivo ante el violento sonrojo del castaño y volvió a besarlo, ahora pasando una mano bajo la camiseta de este para jugar con uno de sus pezones.

-U-usagi… D-detente… -murmuró sin fuerza el joven cuando Akihiko libero sus labios.

-Llevo exactamente tres semanas sin estar con mi Misaki ¿Tu crees que me detendré? –Exclamó- Pero aquí no, iremos a casa~ -le sonrío y luego lo tomo en brazos para salir a depositarlo en el asiento delantero del convertible rojo.

-P-pero mi hermano, y mis cosas…-dijo medio atónito el menor, siendo ignorado por el peliplata que iba entrando nuevamente a la casa.

~~ Con Nowaki, Hiroki &Haru ~~

-Di Estetoscopio Haru-chan, Es-te-tos-co-pio

El moreno estaba sentado en el piso de una habitación Newyorkina, con la pequeña Haru riendo frente a el. Mientras Hiroki terminaba unos asuntos pendientes con el Rector de la Universidad.

-Aun es una bebe, Idiota… No dirá más que palabras cortas-Murmuró el mayor algo molesto.

-¿Haru-chan es una bebe muy inteligente, como sus padres; No me extrañaría que comenzara a leer en unos meses más-Sonrío Nowaki y se levantó con Haru en brazos, la bebe de un año y 6 meses observaba radiante a sus padres.

-Nowaki ¿Recuerdas qué día es hoy? –murmuró el castaño acercándose a su pareja.

-Hoy~ -se puso una mano en la sien, recordando- Si… hoy, hace un año exacto, estuve a punto de perderlos- beso la frente de su bebe y luego acerco sus labios a los de su pareja, que lo observaba con los ojos inundados en lágrimas y las mejillas de un leve carmín.

Ambos se abrazaron y luego bajaron hasta el primer piso del edificio, donde un chofer los esperaba para llevarlos a un restaurant del lugar.

~~~~~~Hace un año (¿)~~~~~

La pareja había estado discutiendo por los celos del mayor, quien a sus casi cinco meses de embarazo no le había dicho nada a Nowaki y este tampoco lo había notado. También se habían planteado dejar todo y separarse, esto tenía bastante preocupado al profesor pero lo ocultó . Ahora, el castaño había terminado su consulta con su médico cuando se encontró con el Moreno a la salida del Hospital. Al verlo, de nervios y pena cayó desmallado en la acera.

-¡Hiro-san! ¡ HIRO-SAN!- Gritaba Nowaki preocupado subiendo el tono de voz cada vez que repetía el nombre de su amado, quien estaba inconsciente en el piso.

Luego de unos segundo, tomo el cuerpo inerte y entró corriendo al recinto.

-¡Kusama!, ¡Kusama!- le llamo un hombre de edad media que estaba en la recepción del lugar-¿Qué sucedió?- le preguntó recorriendo con la mirada a Hiroki.

-Se desmayó, de repente… cayó-Murmuró el pediatra con lágrimas en sus ojos.

-¡Una camilla! ¡Urgente, necesito una camilla! –exclamó el doctor, por el altoparlante.

En cosa de segundos llegaron dos hombres vestidos de blanco con una camilla, y lo ayudaron a recostarlo sobre ella. Luego, entraron corriendo con Nowaki a sus espaldas; Se detuvieron en una sala y le pidieron quedarse fuera. Este de mala gana se sentó en la sala de espera, rogando que nada le pasara a su pareja.

Luego de un rato el ojiazul comenzó a perder la paciencia, estaba a punto de interrumpir en la sala cuando otro doctor salió de esta y se le acerco.

-¿Cómo está?-pregunto preocupado.

-Tranquilo colega, tenemos todo bajo control. Por ahora esta sedado, tuvo un fuerte golpe en la cabeza y tuvimos que saturar, pero aparte de eso por ahora no hay nada. Si deseas puedes entrar a su habitación- Sonrió y luego se retiró.

El moreno lo vio alejarse y luego, un poco más relajado se dirigió a la habitación de aburridas paredes blancas. Hiroki estaba recostado en una camilla, casi tan pálido como las blancas sábanas que cubrían su cuerpo, al verlo así, lo sintió tan indefenso y le dolía pensar que posiblemente él era el culpable del estado actual de su pareja.

-Todo fue mi culpa, mi culpa…- Tenía ambas manos en la cabeza recordando todo lo que le había dicho a Hiroki la noche anterior, él jamás dejaría a Hiroki, lo amaba demasiado como para eso y simplemente no entendía como tan crueles palabras habían salido de sus labios y ahora, se culpaba de todo.

Luego, se sentó en la silla que estaba en una esquina de la habitación, observándolo todo el tiempo y sintiendo hasta el más mínimo quejido del castaño, luego recorrió toda la habitación con la mirada y notó el maletín de su pareja, con la curiosidad de un niño pequeño comenzó a registrarlo, dentro encontró el laptopy un montón de documentos y papeles varios. Comenzó a ojear los papeles, pero al sentir un leve quejido se detuvo.

-¿Hiro-san? –Murmuró Nowaki dejando caer un par de lágrimas.

El castaño lo miro sin decir nada y luego intento sentarse en la camilla, al ver esto el ojiazul se acercó rápidamente a ayudarlo.

-¿Q-qué me paso?- cuestionó Hiroki, mirando dudoso a Nowaki.

-Tu… te desmayaste en la entrada del Hospital- trago saliva y puso una mano sobre la del castaño.

Con esto, Hiroki comenzó a recordar lo que le había pasado y una delgada lagrima rodo por sus mejillas, al instante que retiraba su mano.

-¡Hiro-san..! ¿Qué sucede? –Interrogó asustado el Moreno.

-¿Qué haces aquí? –Cuestionó el castaño entre sollozos.

-Estoy aquí porque me preocupo por mi pareja, te amo… -respondió Nowaki.

-T-tu ya no quieres estar conmigo… ¿Verdad? –Exclamó estallando en llanto.

Nowaki entorno los ojos y bajo la mirada culpable.

-Eso fue una idiotez, jamás debí decir eso… lo siento Hiro-san Yo te amo…-Murmuró mientras un par de lágrimas interrumpían la claridad de las sabanas.

Hiroki solo lo abrazo.

-De verdad creí que te perdería… -Dijo el castaño.

Y permanecieron así un rato, con los latidos de sus corazones acelerados por el contacto de su amor. Luego de un rato, el Moreno rompió el silencio.

-Hiro san ¿Necesitas algo? –cuestionó

-No, por ahora nada –sonrío y recorrió la habitación con la mirada, se detuvo en la silla que ahora tenía el maletín abierto.

-¿Qué hacías con mi maletín? –reprochó Hiroki.

-N-nada, solo fue un poco de curiosidad. –Dijo el menor sonriendo.

-No quiero que te metas en mis cosas Nowaki –El castaño intento sonar convincente, en realidad lo que le preocupaba era qué el menor encontrara una de las ecografías de su bebe.

-¿Tienes algo que ocultarme? –interrogo el moreno entornando los ojos.

-No, no quiero hacerlo más- respondió el castaño recordando la reciente discusión.- Acércame mi maletín por favor.

El menor respondió de inmediato y lo deposito en la camilla. Hiroki revolvió entroe los papeles hasta encontrar lo que buscaba, Hiroki solamente lo observaba extrañado. Después de unos minutos, el castaño le extendió unos papeles a Nowaki.

-¿Qué es esto?- pregunto el ojiazul.

-Tu solo lee –Respondió seco el castaño.

Nowaki no entendía nada, miraba una y otra vez y solo veía certificados de un embarazo de 4 meses y algunas ecografías.

-¿Qué es esto? –preguntó nuevamente

-Es un bebe, eres un pediatra deberías conocerlos –Exclamó molesto el mayor.

-Ya lo sé, pero ¿Por qué me pasas esto ahora? –Lo miro titubeante y comenzó a buscar en su cabeza alguna respuesta a eso.-Hiro san… -Dijo titubeante ante una respuesta que su cerebro había formulado.- ¿Me engañaste con una mujer…. Y ahora está embarazada? –le pregunto con un nudo en la garganta.

Hiroki se ruborizo enojado.

-N-no es eso… ¡Estúpido! E-ese bebe, es t-tuyo y –tomo aire intentado calmarse, luego se llevó una mano a su vientre- E-es tu hijo y… está creciendo aquí. Desvió la mirada a punto de estallar.