Disclaimer: Naruto ni sus personajes me pertenecen
-Yo tengo algo de ropa en mi...- ahora me vengo a acordar de ella- ¡¿y mi mochila?!- esa mochila contiene cosas muy importantes.
-Aquí esta, la traje junto contigo, Judy- me da la mochila y yo la tomo lentamente, me cuesta un poco reaccionar ante la forma que me ha llamado.
-¿Judy?- menciono con duda el nombre cariñoso que me ha puesto Tobi.
-¿Es que no te gusta?- ladea la cabeza de esa forma tan tierna que me hace sonreir.
-No es eso, es solo que nunca me habían llamado así- realmente es cierto, mis amigas me dicen Judith y mi madre y mi hermano se refieren a mi de una forma despótica llamándome "niña" la mayoría del tiempo.- Creo que me gusta mas que me digan Judith, o quizás sea costumbre- pensar en eso realmente me baja el animo, nunca me había detenido a pensar el poco cariño que me muestran los demás, ni siquiera llamarme de una forma cariñosa nunca, es algo triste, creo.
-Entonces serás siempre Judith- Catherine interviene.
-Vale- le digo con un suspiro y animándome otra vez.
-Deidara, llévalas a tu recamara para que se cambien, sirve que Judith conoce su nueva habitación- me gusta la idea de Sasori, es muy sexy, mendiga marioneta provocativa alborota hormonas, pero no mas que Tobi sin mascara, o Deidara sonriente eso si que es droga para mi. Quiero saber en donde dormire, da lo mismo como sea, mientras no tengamos que dormir en la misma cama estaré bien, oh bueno... podría ser algo interesante.... no, ¡ni soñarlo!
-De acuerdo, Sasori no danna, h'm- Aaaaaaaaaaaa es tan genial cuando pronuncia "danna" haciendo ese raro pero rico sonido de la n, y cuando hace ese sonido característico de él, ese lindo "h'm", ¡ay lo amo!. Comenzamos a seguir a Deidara, subimos escaleras hasta llegar al tercer piso, debo mencionar que es el ultimo. La escalera esta centrada y lleva a un gran pasillo, largo y ancho, con muchas puertas, creo que todos tienen su cuarto en este piso, o tal vez la mayoría, yo que puedo saber. Abre una puerta, la segunda a la derecha, entra y nosotras tras él.
Para sorpresa mía, este cuarto es bastante grande, el mío cabe dos veces aquí, -y yo que pensaba que el mío era grande- digo para mis adentros.
Hay dos camas, pegadas a una pared, cada una, en el fondo y con una mesita en medio de ellas; una ventana, no muy grande ni muy pequeña, es como de puertitas que se abren, también tiene una especie de saliente, pareciera que es para sentarse en ella y ver por la ventana, como esa donde estaba dormida Jane antes de que Garfio la secuestrase pensando que era su madre, Wendy y la llevara a Nunca Jamás, cosa que no le gusto a Campanita la trato de la patada.... ¡bueno ya! Hay que bajarle con Peter Pan para seguir con el minucioso análisis del cuarto, aunque campanita es muy celosa, eso si... bien estaba en que la saliente era como para sentarse y precisamente me esta llamando para que haga eso, pero me resistiré por ahora, primero debo acudir al llamado de ropa seca; hay un pequeño escritorio con una lámpara de mesa y un guarda ropa muy grande.
-Esa es tu cama, uhn- me dice señalando la cama de la izquierda.
-Disculpa- hay un poco de timidez en mi voz. He notado una puerta dentro de la habitación, espero que el satisfaga mi curiosidad.
-¿Ah? ¿qué sucede?
-¿De qué es esa puerta?- señalo la puerta, mientras hablo.
-Es el baño- esto se ve bien, tengo un baño en mi habitación y no lo tendré que compartir con los demás, solo con él.
-Ya veo- estoy un poco pensativa, no se como esta tomando todo esto de compartir su habitación conmigo, parece que no le importo mucho.
-Las dejo para que puedan cambiarse con comodidad- se va y cierra la puerta tras de si.
Tomo mi mochila, saco mi amada lap-top, la acomodo con toda la delicaleza posible en la cama, despues vació lo demas sobre la que se supone es mi cama. Sale ropa, ropa, ropa, ropa, libros, libros, libros, mas libros, mas libros , ¡¿mas libros?! ¡Ah.... caray!
-Wow cuantos libros Judith- ella esta sorprendida, pero en realidad la mas sorprendida soy yo.
-Yo no recuerdo haber echado tantos libros, solo mi diccionario de latín y una libreta para escribir mis tonterías... ni idea de donde han salido todos los demás- realmente no lo se.
-¿Matemáticas IV?... ¿que no es este un libro de preparatoria?- ella ya ha comenzado a revisar de que son, yo aun estoy en shock de que semejante monstruosidad de libros estuvieran en mi equipaje.
-Realmente no me va a perdonar ¿cierto?... debi esperármelo de ella- estoy cabizbaja, seguro esta furiosa conmigo, por eso me mando con la tía Rosalie, para privarme del internet, claro que no contaba que me trajera la pc portátil, y atrancarme de libros mi pobre mochilita.- Entonces por eso me dijo que no metiera mucha ropa ¿eh? ¡claro! "para que te compres mas ropa allá, así tu vestimenta será mas variada, ¡apuesto a que tienen muy buen gusto en Faith City" jajajaja... mendiga vieja mentirosa- debo decir que estoy sumamente molesta.
-¿De que hablas?- yo creo que ella sospecha que me estoy volviendo loca.
-Mi madre... no salí muy bien de secundaria ¿sabes?. Así que al parecer ya me compro los libros de la prepa para que me ponga a estudiar, puede que lo haga.... después de todo hay cosas que puedo entender sin que me explique un profesor- si es muy útil poder explicarte a ti misma cuando tu eres una de esas personas que suelen subir a una nube a fantasear, dejando de lado la realidad.
-¿Vas a entrar a preparatoria?
-Si, cumplire 15 en agosto, es normal que este a ese nivel-no quiero pensar que debo estudiar toda esa monstruosidad de libros.
-Yo también voy a entrar, ¿a cuál iras tu?- se le ve contenta.
-A la escuela preparatoria "George Washington", tiene secundaria también, y estudiaba ahí, así que entre directamente y solo hice un examen para que me asignaran mi grupo- es un alivio pensar lo fácil que fue, de haber hecho un examen para entrar hubiera reprobado.
-¡Yo también voy ahí! ¡podría tocarnos en el mismo grupo!- esta muy feliz.
-Si, creo que si...- me hace reír al ver como se alucina con esas cosas- bueno hay que cambiarnos o nos entrara un resfriado. Como ya es de noche yo sugeriría que nos pusiéramos la pijama de una vez.
-Pero solo tienes una pijama- es cierto, solo tengo mi pijama de vestido, las otras se quedaron en casa.
-No importa yo me improvisare una, tu usa la pijama, y yo me pondré esa playera negra, con esos shorts. Resultan algo cómodos para dormir. Así que cámbiate, yo me salgo un momento y cuando estés lista me abres, no quiero violar tu privacidad- salgo y me recargo en la puerta.
Escucho pasos subiéndola escalera parece que es Deidara otra vez.-¿Qué haces aquí? Deberías estar cambiándote, uhn.
-Si, pero Catherine esta vistiéndose ahora- aclaro su duda.
-¿Y?- creo que le extraña mi respuesta.
-Voy a darle privacidad, ¿es que eso es raro?- me mantengo tranquila, no quiero que se enfade por estallar en emociones tontas.
-Cuando nosotros nos cambiamos, nos cambiamos y ya, somos hombres, ¿por qué nos importaría que otro hombre nos vea? ¿no debería ser lo mismo con ustedes? Básicamente su anatomía es la misma, no creo que ella tenga algo que tu no, uhn- supongo que tiene razón pero es que al menos yo soy muy penosa.
-Pues si, pero de igual manera quiero respetar su espacio, me sentiría tan incomoda como ella si en algún momento nos llega a faltar espacio personal- sigo manteniendo mi opinión de lo importante que es la intimidad de cada persona.
-Si, creo que tienes razón...
Oigo la puerta abrirse al tiempo que escucho una voz -¡hey Judith ya puedes cambiarte!- volteo instintivamente al igual que Deidara, al unísono emitimonos un peueño sonido de sorpresa, -¿um?
-Claro, ya voy- K T sale y yo entro, cierro la puerta y me parece que ella va a charlar un poco con Deidara. Rapidamente me quito aquella ropa mojada. Estornudo. Al parecer todo esto me ha afectado. Me cambio, salgo y bajo.
-Ven, Judith, vamos a cenar- la voz de Catherine me llama para que vaya al comedor.
Kakuzu, Kisame, Itachi, Catherine y Tobi están del lado izquierdo; en el derecho están, Hidan, Sasori y Deidara. Hay dos asientos vacíos: uno en medio del jashinista y la sexy marioneta, digo, yo amo a Dei y todo pero hay que admitir que su querido Danna no esta nada mal; y otro al lado de Deidara, frente a Tobi.
-¿Dónde debo sentarme?- siento que en este sitio he preguntado para todo, espero que no les moleste.
-Puedes sentarte donde...
-Siéntate aquí- Hidan interrumpe a Sasori, me indica que me siente entre él y Sasori, ¡¡¡¡¡pero yo quiero sentarme con Deidara!!!!!, supongo que lo obedecere aunque me asuste de sobremanera el hecho de que en vez de señalar la silla con un dedo lo hiciera con un cuchillo que no me parece que sea de mantequilla. He de mencionar que al ver la cara del ojivioleta y la forma en que movia el cuchillo casi escuchaba la música que sale en las pelis de terror cuando precisamente van a acuchillar a alguien, o en la misma situación pero en una peli de humor, como esas hermosas películas donde se burlaban de Scream y El aro.
-D...de acuerdo- me esta atacando un terrible escalofrío.
Me siento, empujo con mi pie un tantito la silla de Hidan, y luego muevo la mia un poco mas hacia Sasori. Se que ese perverso Hidan tratara de cortarme con el cuchillo.
Frente a mi se ubica un plato que contiene ramen y algunas de esas cosas extrañas que parecen carne o verduras, la verdad no se que rayos sean; luego junto al plato, palillos chinos, lamento decir que nunca he usado esas cosas. Debido a mi inexperiencia tomo torpemente los palillos y los introduzco en el plato, los giro dentro, trato de coger el ramen pero no puedo, esto es frustrante, y lo suficiente como para que encima todos miren atentamente como intento comer.
Creo que ya ha pasado mucho tiempo, probablemente una hora, y harta de mis inútiles intentos por comer con esos palillos tan malvados que se resisten a coger el ramen, opto por decir, -creo que no tengo mucho apetito-.
-¿Por qué no mejor admites que no puedes usar los palillos? No pensé que llegaría a toparme con alguien tan inútil, que no supiera usar unos palillos- Ese Itachi de...
-Pues lo siento, yo no acostumbro comer esta clase de cosas, ni uso esta clase de cubiertos- no me voy a alterar, no me voy a alterar.
-Bueno, si Judith-chan no puede comer sola, Tobi le ayudara, porque Tobi es un buen chico- ¿Tobi te he dicho que te adoro?
-Tobi, no es necesario que...
-Pero Judith no ha comido nada desde que la encontré, y de eso ya hace mucho tiempo- sepone junto a mi, toma los palillos con un poco de ramen y los dirige hacia mi- abre la boca, aaaaaaaaa- me siento muy avergonzada con todo esto.
-No tienes que hacer esto, solo dame un tenedor- no voy a dejar que me alimente, seria muy penoso.
-¿Vas a comer ramen con un tenedor? Que raro- ¿Y a ti quien te pregunto Tiburoncin? A él no puedo perdonarle nada, él no esta nada sexy.
Después de comer me subo de nuevo al cuarto y me tiro en la cama, los demas se han ido a la sala a ver televisión, incluida Kat. Miro al techo no puedo pensar en nada, tengo sueño, estoy confundida, mis hormonas se salen de control y voy a compartir el cuarto con el chico que esta en el numero uno de mi "sexys top". ¿Cómo pensar en una sola cosa y bien concentrada en ella?
La puerta se abre, entra Deidara y apaga la luz, yo me doy vuelta hacia la pared, de nuevo con mi idea de privacidad, aun si no puedo ver nada, no quiero que se sienta incomodo. Escucho perfectamente como se quita el pantalón y la playera, cabe mencionar que esos sonidos, apoyados con un poco de imaginación son todo un deleite, después de eso se mete bajo las sabanas y yo hago lo mismo, me acuesto de lado, hacia donde esta él y le pregunto, -¿Cuál es tu nombre?
-Deidara ¿Por qué, uhn?- el sonido de su voz en medio de la oscuridad nocturna y el silencio que nos rodea, llega a ser simplemente bellísima.
-Es que escuche un par de veces que te llamaban así, solo quería confirmarlo- bien ahora ya puedo decir su nobre sin correr el riesgo de que sospechen que se algo de ellos, aunque en realidad es ¡todo!
-Esta bien- de nuevo suena a que le importa poco lo que haga.
-Como sea... buenas noches Deidara-sama- sonrió y cierro mis ojos, ahora si estoy lista para dormir. Pero antes de tirarme sobre una nube del mundo de los sueños para irme de paseo, escucho de nuevo a Deidara, -Buenas noches, Judith- creo que se ha quedado extrañado con el hecho de que usara "sama" con él. -Dulces sueños- alcanzo a susurrar antes de perderme en el refugio que me brinda la noche al bajar mis párpados, realmente espero que tenga dulces sueños porque es muy probable que yo los tenga, puede que hasta me lo robe a él
