Capitulo 4
- ¿Katiniss, seguro que estas bien?- pregunta Peeta.
- Eh…ehm sí, sí claro que si. Solo un poco aturdida por la cantidad de gente que hay aquí…. Hola Delly ¿que tal?¿ Que haces por aquí? Pensaba que estabas instalada en el 4…- mi voz suena extremadamente acida.
- No en realidad he estado todo este tiempo en el Capitolio.-
- Y si estabas en el Capitolio tan contenta como es que te ha dado por volver ahora, después de un año y pico?- involuntariamente me estaba poniendo a la defensiva. No le soltaba el brazo. ¿Quien se cree esta niñata?
- Me convenció Peeta- un calambre atravesó mi espalda como si me hubieran metido nieve en la camiseta- Me dijo que todo esta muy bonito ahora que lo habían rehecho…- Le mira y le dedica una de sus sonrisas permanentes. "Espero que se te contracture la mandíbula de tanto sonreir…" pienso.
- Creo que deberíamos salir de la estación, hay mucha gente…-dice cuando vuelve a mirarme.
Peeta, que no ha abierto la boca en todo este tiempo, coge sus maletas y las de Delly y nos dirigimos todos hacia el exterior de la estación.
De camino al distrito nadie habla, al cabo de unos minutos me doy cuenta que ido apretando tanto las manos que me he clavado las uñas en las palmas de las manos.
- ¿Y donde te vas a alojar Delly?- decido romper el tenso silencio que se había creado entre nosotros. Me escama la actitud Peeta, no habla no dice nada, se limita a mirar al suelo.
- En casa de Peeta, hasta que me asignen una casa donde poder alojarme de manera permanente.-
- Ah, muy bien…. – rabia, impotencia, decepción…. Todas estas sensaciones tan juntas que parecen una y apenas me permiten hablar.- Bueno yo… os dejo pareja… Aca… acabo de recordar que había quedado con Sae en casa para colocar….- Digo mientras me aprieto las sienes con los dedos de la mano. No soy buena mintiendo, así que no se me ocurre nada más. Giro sobre mis pies y pongo un rumbo fijo a mi casa.
- Katniss, espera por favor…- oigo decir a Peeta, pero sigo andado ignorándolo completamente.
Los pensamientos se me atoran en la cabeza, cuando llego a casa. Cierro la puerta con llave, y me subo corriendo a mi habitación. Estoy tan nerviosa que no paro de dar vueltas a la habitación y a la cabeza.
Soy una estúpida, no se que esperaba, no es mas que mi amigo, es normal que tenga mas amigos, no puedo reprocharle nada. Pero ¿ porque me molesta tanto?.
Me creo que por que he hecho una cosa por el ya estoy en posesión de el. Sigo siendo muy egoísta. El ha hecho cientos de cosas por mi y jamás me ha pedido explicaciones de mis actos….
Decido darme un baño, para despejar la mente, pero no hace si no que empeorarlo.
Había estado la ultima semana imaginándome como seria cuando fuese a buscarle.
Supuse que vendría corriendo, me abrazaría y quizás me diese un beso. Luego iría a enseñarle la panadería… La panadería, se me había olvidado por completo. Deseaba que cuando se la mostrase fuese un momento para los dos. Un intento de compensar todo lo malo que le he hecho pasar, pero ahora con Delly, sinceramente no me apetecía tener que compartirlo con ella también.
Salgo de la ducha, me visto y decido bajar a ver si puedo comer algo, pero sospecho que será complicado. Tengo el estomago cerrado.
Me sobresalto cuando llaman a la puerta.
- Katniss, abre por favor…- Peeta, decido ignorarlo. No me apetece hablar con él. Me haría preguntas que no seria capaz de responder. – Dios, no hay quien las entienda…. – le oigo decir mientras se aleja a su casa. Corro a la ventana y alcanzo a ver como se mete en su casa dando un portazo.
Subo a la cama, y por primera vez en mucho tiempo al noto grande y vacía.
Me asaltan pensamientos sobre Peeta y Delly. Si empiezan a quedar juntos ¿en que posición me dejaría a mi? Ya no vería tanto a Peeta, no me volvería a abrazar, ni besar… Me empiezo a ahogar…. No puedo respirar, igual que cuando murió mi hermana. Consigo liberar la angustia llorando, y entre sollozos me quedo dormida.
A la mañana siguiente decido ir temprano a cazar, con todo el tema de la Panadería lo tengo muy abandonado y realmente es la única manera que tengo de despejar la mente.
A media mañana regreso con las presas. Me ha sentado muy bien, me ha relajado y tranquilizado bastante.
Como he estado mas horas de lo habitual, decido bajar al Quemador a vender las piezas. A pesar de que la los habitantes del distrito ya se pueden permitir comprar carne en la carnicería muchos de ellos siguen prefiriendo la carne de Caza, cosa que a Sae el beneficia.
De lejos veo que las luces de la panadería están encendidas. Lógico que lo haya visto…. No me siento con fuerzas de entablar conversación con el aun, así que prefiero irme a casa y tomar un baño. Quizás empiece con el libro esta tarde….
La primera foto que coloco en las hojas de mi libro, es la única foto que guardo de toda mi familia.
La hicimos una mañana de cosecha, de hace ya 10 años. Era el único momento que el Capitolio tenia para lleva el censo, y nos sacaban una foto para los libros de familia que guardaban.
Cuando termino de escribir la historia de la fotografía, aporrean la puerta con gran fuerza.
- Abre la puerta, YA!- vocifera Peeta desde el otro lado. Me levanto y con paso decido abro la puerta.
- Buenas tardes Peeta, ¿como estas?- no me reconozco cuando hablo. Estoy extremadamente nerviosa. Me mira incrédulo ante lo que acabo de decir.
- ¿ Estas de coña?- suelta una risa nerviosa. Entra en casa cerrando la puerta tras de si.- ¿ De que va todo esto Katniss? Bueno mas bien, de que vas tú-
- Perdon, ¿esto era una pregunta?- pregunto con sinceridad, pensaba que no habia acabado. Abre mucho los ojos sorprendido, y empieza a reírse nerviosamente.
- Enserio eres increíble.- se sienta en un taburete de la cocina. – A que demonios vino la escenita de ayer por la noche, me lo explicas por que no lo entiendo. No te comprendo Katniss, siempre estas contradiciéndote, constantemente, y empiezo ya a estar muy cansado. Cuando me fui de aquí estábamos genial y luego cuando hablamos por teléfono, eras una persona seca, distante… Regreso con Delly, una amiga, solo una amiga Katniss, y la tratas como si te hubiera echo algo. No me abres la puerta, esta mañana no estabas en casa.- para observar si tengo algún tipo de respuesta- No te quedes ahí plantada y di algo….
- Yo… no se que decirte….- y lo peor es que era verdad.
- Como siempre Katniss…- se levanta, pasando por mi lado como si fuera transparente. Agarra el picaporte de la puerta y para por unos segundos- Me gustaría que tuvieras el valor de hablar las cosas con la misma facilidad con la que lo realizas….- me giro rápidamente.
- ¿A que te refieres?-
- La panadería, muchísimas gracias Katniss, ha quedado preciosa- Sale por la puerta sin decir nada más, dejándome sola en la cocina. Me desplome sobre la silla donde hacia unos segundos había estado sentado Peeta. Tenia la sensación que estaba perdiendo a una de las personas mas importantes de mi vida por ser incapaz de determinar que sentimientos tengo hacia él.
