Shizuma caminaba de regreso a clases, preguntándose por qué Miyuki había podido elegir seguir estudiando después de salir de la residencia. Según recordaba, Miyuki iba a casarse al salir de la residencia y Shizuma no creía que su esposo hubiese aceptado que ella se fuera a estudiar y aguardar otro año antes de casarse. La verdad no le preocupaba saber la razón, estaba contenta de tener alguien con quien hablar en la nueva residencia. Le preguntaría en la siguiente clase posiblemente. Shizuma revisó de nuevo su horario para saber a dónde ir y se encontró con la enorme sorpresa de que ya había conocido a la siguiente persona que le daría la clase de relaciones humanas.
"Relaciones humanas.
Salón 2-A edificio antiguo.
Profesora: Nisshoku Keiyami."
La chica que había conocido al principio de su almuerzo sería su próxima profesora. Shizuma aumentó la velocidad, se le acababa el tiempo y no quería llegar tarde, cosa extraña, en la residencia Ichigo disfrutaba de faltar a clases o entrar en el último minuto. El salón ya casi estaba lleno, entre las personas que estaban ahí, estaba Miyuki, hablando con un grupo de chicas.
-- ¡Shizuma!, ven, quiero presentarte a alguien.
Shizuma se acercó al pequeño grupo de cuatro.
--Shizuma, ellas son: Sakura, Asuka y Kaori.
Shizuma detuvo su vista en la última, la chica tenía una piel muy pálida, cabello negro hasta los hombros y apariencia frágil. Shizuma no pudo resistirse, rodeó la cintura de la chica con su mano derecha y tomó la mano derecha de Kaori con la izquierda, acercándose hasta que sus labios casi tocaran los de la chica. La profesora entró justo antes de que Shizuma besara a Kaori.
--Muy bien cale, hora de empezar.
Shizuma aventó a Kaori y luego salió corriendo del salón. Quería estar sola, se sentía terriblemente mal, la imagen de Nagisa llorando aparecía en su mente, sus ojos derramaban grandes cantidades de lágrimas. Shizuma se adentró en los abandonados jardines del antiguo edificio. Se recostó en el tronco de un árbol y se dejó caer al pasto, llorando, pensando en qué hubiera dicho Nagisa si la hubiera visto. Una dulce y familiar voz llegó a los oídos de Shizuma proveniente del otro lado del árbol.
--Shizuma-san.
Shizuma limpió sus ojos sin voltear.
--Nisshoku-sempai.
--Solo dime Nisshoku Shizuma… ¿qué ocurrió?
--Yo… yo…
--Vamos, puedes confiar en mí, ¿qué ocurrió?
Entonces llegó Miyuki corriendo.
-- ¡Shizuma!
--Mi… Miyuki…
--Shizuma… yo… yo no quería…
Miyuki también lloraba, posiblemente se sentía culpable por lo que había pasado.
--Las dejaré solas… no se preocupen… no tienen que regresar a clase.
La joven profesora se levantó y se fue sin voltear atrás.
--Shizuma… la rozón… por la que estoy aquí… estudiando… mi esposo… o quien sería mi esposo… me rechazó… a dos días de terminar los preparativos para la boda… por eso… por eso no te di una invitación… por eso no pude hablar contigo en todas las vacaciones…
--Miyuki… yo… yo… me siento mal… no pude controlar mis instintos… casi hago… lo que solía hacer… como si nunca hubiera conocido a Nagisa…
--Shizuma…
--Me siento… sola… sin ella me siento tan sola… tal… y como me sentía antes… igual de sola… cuando la conocí pensé que solo era una chica linda… cuando… cuando me ayudó en el invernadero… sentí que era muy amable… cuando me convenció de ir a conocer a las de primer año… me demostró que era fuerte… cuando me perdonó… cuando corrió a mis brazos… ella… ella me ama… y yo la amo… pero…
--Shizuma… yo sé cuanto la amas… perdón… no creí… que…
-- ¿Que ella me recordara a Kaori?
--Si… no puedo creer… que no se me ocurrió… ni siquiera por el nombre…
--No es culpa tuya Miyuki… no la he podido olvidar… cuando vi a esa chica… creí que era ella… me olvidé de la realidad… y Nagisa… me olvidé por completo de ella… como si no existiera.
Miyuki abrazó a Shizuma.
--Shizuma… no volveré a dejar que pase… yo… yo te protegeré… nunca dejaré que pase de nuevo… Shizuma…
Después de eso, ninguna habló. Para cuando había llegado la hora de la siguiente clase, ninguna de las dos retomaba el tema, como si nunca hubiera pasado.
nota del autor: la siguiente mitad trata de Nagisa.
Nagisa despertó en los brazos de Tamao, quien la veía dulcemente sin moverse o emitir sonido alguno. Nagisa acercó sus labios a los de Tamao lentamente, pero la imagen de Shizuma llegó en cuanto cerró los ojos, haciéndola retroceder rápidamente.
-- ¿Eh cambiado mucho?
--Un poco… desde las vacaciones…
Tamao sonaba triste, posiblemente porque Nagisa no la había besado.
-- ¿Me prefieres así?
--No lo sé.
Nagisa se refugió otro rato en los brazos de Tamao, sin saber si debía llorar o no.
--Nagisa-chan…
-- ¿Si?, Tamao-chan.
--Yo… yo… nada… solo quería que supieras que nunca dejaré de quererte… no importa cuánto cambies…
--Tamao-chan… gracias…
--Nagisa-chan…
El segundo día en la residencia, el primer día de clases, el día en que las clases solo sirven para que los profesores se presenten y los demás compañeros se conozcan, así que Nagisa no se cansó para nada, después de clase, Nagisa le había prometido a Tamao que iría con ella en su primer día como presidenta del consejo estudiantil de Miator para ver si había un espacio para ella. El primer descanso llegó y Tamao había pensado en comer con Hikari y Yaya, para ayudar a Nagisa a olvidar a Shizuma.
--Perdón Tamao-chan, pero pensaba ir a comer solo a un lugar en especial, lo siento.
--No hay problema Nagisa-chan, te veo en la siguiente clase.
--Gracias Tamao-chan.
Nagisa había elegido un lugar con un gran valor sentimental, se sentó bajo la sombra del árbol en el que había conocido a Shizuma. No pensaba comer todo lo que tenía, lo que más quería era recordar el día en que había conocido a la persona que se convertiría en su gran amor. Nagisa no comió ni un poco, cerraba los ojos para poder sentir las frías manos de Shizuma recorriendo su cuerpo, abriendo su blusa, esos cálidos y húmedos labios recorriendo lentamente su cuello, bajando hacia su pecho, las tiernas caricias en su rostro, la satisfactoria sonrisa de Shizuma, sus dulces palabras, su suave piel. Una voz sacó a Nagisa de sus dulces recuerdos, una voz que no había oído en mucho tiempo.
--Hola
-- ¡Chikaru-sempai!
--Nagisa-san, hace mucho tiempo que no nos vemos.
--Si, tanto tiempo, ¿cómo has estado?
--Ocupada, ya sabes, empiezan las clases, por suerte tengo quien me ayude.
--Tamao-chan está viendo la posibilidad de que yo sea quien le ayude en el consejo.
--Oh, eso no debe ser problema, la presidenta elije a su sucesora y la sucesora a su cuerpo estudiantil.
-- ¿Significa que para que yo entre, las otras chicas salen?
--Si, podrías decirlo así, se hará lo que Tamao-san diga que se hace.
--Pero…
--Te sentirías mal por quitarles el puesto.
--Si, ¿cómo…?
--Será mejor que le digas a Tamao-san lo que piensas… lo que quieres.
-- ¿Entonces debo decirle…?
--Lo que quieres, ¿realmente quieres sentarte a ayudarle con el papeleo… o prefieres salir a caminar por ahí como Shizuma hacía?
--… Chikaru-sempai… muchas gracias por todo.
Chikaru sonrió amablemente.
--Bueno, debo irme y creo que tú también, falta poco para que empiece la siguiente clase… Nagisa-san, no olvides decirle lo que quieres.
--Si… gracias Chikaru-sempai.
Chikaru se marchó energética como siempre, dejando a Nagisa sola para pensar durante su camino a clase. Nagisa regresó lentamente al edificio, preparándose para tomar sus clases restantes.
--Nagisa-chan, ya que terminaron las clases, debo ir al consejo estudiantil, acompáñame para ver qué puesto te puedo dar.
--Tamao-chan… lo pensé bien… estar en el consejo significaría estar en la habitación en la que Shizuma-sama trabajaba… además… no quiero quitarle el puesto a nadie… después de todo, les queda todavía otro año…
--Nagisa-chan… no sabía que te causaba tanto problema la idea de trabajar en el mismo lugar en el que trabajaba Shizuma-sama, entiendo, no te preocupes… entonces… ¿qué tal si vas con Yaya-chan a checar los talleres de Le Rim? Después de todo, Yaya-chan y Tsubomi-chan no van a estar muy ocupadas.
--Si… Tamao-chan… gracias.
Nagisa salió corriendo hacia el edificio de Le Rim.
