-THE LITTLE MERMAID-
Episodio IV: "A mi Lado Estarás"
-"¡I-Imposible…!" – Pensó Kurumi, de ahora 15 años viendo a Gash abrazado de Tio, ambos se veían de lo más feliz sin notar el shock de la pelinegra.
-¿Qué pasa aquí? – Preguntó Zeon, de 16 años, llegando al gran salón. - ¿Qué es todo este alboroto? –
-¡Unu, Tio y yo nos casaremos! – Exclamó Gash sonriente.
-¡¿Qué?! – Exclamó sorprendido Zeon. - ¡¿Es enserio?! –
-Sí. – Asintió Tio recargándose en el pecho de Gash.
-Tio-chan viene de una familia noble. – Dijo Lia, la madre de ambos gemelos, con felicidad. – Gash cree que ella es la indicada, y si él lo cree, entonces está bien. -
Zeon miró de reojo a Kurumi, quien no se había movido ni un milímetro de su lugar, rápidamente regresó su vista hacia su madre y la feliz pareja. - ¿Por qué piensas eso? –
-¡Unu, su voz! – Exclamó Gash. – Tio es la chica que escuché cuando estaba inconsciente después del incidente en el Zakeru Dorado, es ella, yo lo sé. – Dijo mirando a Tio.
-"No… ¡No, estás equivocado! ¡No fue Tio quien cantaba, era yo! ¡Date cuenta, Gash!" – Pensó Kurumi, quería gritar que fue ella quien lo salvó, que era ella quien le cantaba, pero sabía que no podía, no sin su voz. Su frustración se reflejaba en sus ojos, pero mantuvo la compostura.
-Yo prometí que me casaría con la chica de esa voz. – Agregó Gash sonriente. - ¡Y ya la encontré! – Exclamó mirando a Kurumi con una gran sonrisa. – ¡¿No es maravilloso?! ¡Finalmente encontré mi felicidad! -
Kurumi apretó su vestido sin que alguien lo notara, miró a Gash fijamente y le dedicó una sonrisa. Zeon la miró de reojo en silencio, no lo diría, pero él había visto la amargura que ocultaba esa sonrisa.
-Felicidades. – Dijo Lia abrazando a la pareja.
-Sí, felicidades… - Murmuró Zeon sin dejar de ver de reojo a Kurumi.
-"Ella no es quien te cantó, ¡ella no es!" – Kurumi intentó gritar, pero simplemente su voz no salió de sus labios. – "¡Soy yo, mírame! ¡Yo fui quien dejó todo por ti! ¡Fui yo quien te cantó todos los atardeceres! ¡Fui yo!" – Pensó desesperada.
-Oe. – Interrumpió Zeon a la chica perdida en sus pensamientos. - ¿Estás bien? –
Kurumi lo miró fijamente unos momentos y le sonrió tratando de fingir estar bien, dirigió una última mirada a la pareja, hizo una reverencia y se giró dispuesta a irse.
-¡Kurumi! – Exclamó Gash mirándola. – Mañana, después de la boda, iremos en un viaje por el mar en barco, ven con nosotros. –
Kurumi asintió sin girarse a verlo y se fue a su habitación. Había sido una suerte que Gash adivinara su nombre, "tu cabello es negro, ¿Kuro? Ummm…te encontré en el mar, ¿Kurumi?", habían durado 2 horas jugando con las palabras hasta que finalmente logró descifrarlo, se había sentido realmente muy feliz aquél día.
En realidad, ella era feliz sólo con estar al lado de Gash, había soportado cada doloroso paso con tal de seguir junto a él.
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El día había llegado y la boda de Gash y Tio se estaba efectuando con éxito, todos admiraban a la bella pareja en el altar, Lia estaba sentada en la primera banca con Zeon a su lado derecho, Kurumi estaba sentada al lado del príncipe.
-"Es imposible para mí estar con él…" – Pensó Kurumi mientras una lágrima resbalaba por su mejilla.
-Si alguien se opone a esta unión, hable ahora o calle para siempre. – Dijo A-Su leyendo el libro en sus manos.
-"Yo me opongo… ¡Yo me opongo!" – Pensó Kurumi queriendo gritarlo.
-Si no hay nadie, entonces los declaro marido y mujer. – Prosiguió A-Su. – Ya puede besar a la novia. –
-Unu. – Asintió Gash tomando a Tio sutilmente de la mejilla, besándola con dulzura mientras todos comenzaban a aplaudir.
-"Supongo…que ya lo sabía." – Pensó apretando sus puños.
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–Kurumi. – La llamó Zeon desde afuera tocando a su puerta. – Partiremos dentro de unas horas, date prisa. – Dijo y poco después unos pasos alejándose se escucharon.
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La fiesta en el barco se había llevado con éxito, y ahora todos dormían plácidamente en sus camarotes. Kurumi se encontraba recargada en el barandal mirando el océano.
-"Cuando vuelva a mi hogar, me convertiré en espuma…" – Pensó Kurumi mirando el calmado mar.
-¡Kurumi, Kurumi! – Exclamaron unas voces familiares.
Kurumi bajó la mirada y sonrió ligeramente mientras veía a sus cinco hermanas llamándola.
-Tómalo Kurumi. – Dijo Milla extendiéndole un puñal.
-Es un puñal mágico. – Agregó Shiyoko. - La bruja del mar lo hizo para nosotras a cambio de nuestras escamas y cabello. –
-Si matas al príncipe antes de que el Sol salga, volverás a ser una sirena. – Explicó Juvia.
-Sí, y podrás regresar con nosotras. – Prosiguió Yumín.
-No falta mucho para el amanecer, apresúrate Kurumi. – Dijo Koruru mirándola.
-¡Asesínale! – Exclamaron todas.
Kurumi tomó el puñal y sigilosamente entró al camarote donde dormían Gash y Tio, lo miró fijamente unos momentos mientras levantaba el puñal sobre el chico, pero al ver el rostro del príncipe, tan cálido, tan dulce…bajó el puñal lentamente, sabía que no tenía el valor necesario para asesinarlo.
-"Adiós…" – Pensó mientras le daba un dulce beso en los labios a Gash.
Kurumi salió silenciosamente del camarote y se acercó a la orilla del mar. – "Mi corazón siempre fue tuyo, yo te lo di todo…" – Pensó tirando el puñal al mar y el Sol comenzó a asomar por el horizonte, Kurumi sonrió débilmente y se arrojó al mar.
-¡KURUMI! – Exclamó Gash viéndola caer al agua, rápidamente se acercó a la orilla dispuesto a lanzarse a salvarla, pero Tio llegó y lo tomó del brazo.
-¡Gash! – Exclamó Zeon llegando al lugar junto a su madre.
Los cuatro se quedaron atónitos al ver cómo Kurumi lentamente se convertía en espuma.
-"Cantaré para ti, aunque no me puedas escuchar, nunca dejaré de cantar para ti…" - Pensó Kurumi abriendo sus labios. – Ra…ra…ru...ra… - Comenzó a cantar Kurumi lentamente, abrió sus ojos sorprendida de escuchar que su voz salió.
-Unu… - Murmuró Gash sorprendido. – E-Es la voz… -
Kurumi sonrió débilmente y sus ojos se inundaron de lágrimas. – Qué idiotez… ¿Por qué justo en un momento como este…sale mi voz? ¿No ves que ya es demasiado tarde…? – Se dijo a sí misma. – Lalala rura, rura rarara lala… - Comenzó a cantar mientras su cuerpo se convertía en espuma, lo que habían sido sus hermosas piernas y su alguna vez bella cola se había esfumado totalmente.
-Es ella… - Murmuró Gash escuchando el canto. – Es ella, es ella… - Repitió recordando el rostro distorsionado que había visto cuando estaba hundiéndose en el mar. – Creía que estaba loco, que había sido una ilusión… -
-¿Gash? – Preguntó Tio mirándolo.
-Yo la vi…a Kurumi, yo la vi…ella me salvó. – Dijo Gash mientras sus ojos se inundaban de lágrimas. – Era ella todo este tiempo…era ella. –
-Rurarara rarara rura… - Siguió cantando Kurumi mientras lloraba.
Aun cuando estoy perdiéndome entre el cielo azul y el mar, te miro desde mi lugar y mi corazón siente la tristeza inmensa. Te cantaré, por siempre te cantaré, lo haré…no importará si me encuentro bajo el mar o…en el basto cielo azul.
-Lalalala rara rurarara rura, lalalarura rurarara lala… - Cantaron junto a la voz de Kurumi sus hermanas, quienes salieron a la superficie de su escondite para entonar su última canción juntas.
Un rayo de Sol iluminó el mar, cuando su luz alcanzo a Kurumi, esta se convirtió totalmente en espuma de mar…todas sus hermanas lloraron sin dejar de cantar mientras se abrazaban unas a otras, el Sol iluminó el rubio cabello de Gash que se movía con la brisa, de sus ojos comenzaron a caer gruesas lágrimas.
-U-Unu… - Murmuró estallando en llanto mientras cubría su rostro con sus manos.
-Abandonó todo por él… - Murmuró Zeon viendo la espuma que se disolvía en el calmado mar. – Y su amor la llevó a su perdición. –
-Gash… - Murmuró Tio mirando a su esposo decaída.
-Gash… - Murmuró su madre mirando al mar. – Kurumi… -
-Fui un tonto… ¿Por qué no pude verlo antes…? – Murmuró Gash entre llantos sin descubrir su rostro. – Perdóname…perdóname, Kurumi…realmente lo siento…lo siento… -
El mar comenzó a agitarse en ese momento, no era una tormenta, las olas se movían al son del canto de las cinco hermanas sirenas, como si estuviera llorando la muerte de Kurumi junto a ellas. El Sol se levantó en el cielo y, en el momento en que se reflejó totalmente en el mar, todos pudieron escuchar un débil canto por unos instantes.
Las cinco hermanas regresaron tristes al mar, mientras que los cuatro que permanecían en el barco miraron al mar, sí…esa melodía triste había sonado como una despedida, era la voz de Kurumi agradeciéndoles a todos…y diciendo adiós.
Aunque esté a punto de perder mi luz, todos mis recuerdos junto a ti permanecerán en mi memoria…Gash, si algún día se unen el cielo y la mar, tal vez…sólo tal vez, ese día a mí lado estarás…
¡YAHALLO! xHimemikoYukix aquí~
¡Finalmente el capítulo 4 está aquí! QvQ les recomiendo leerlo nuevamente escuchando de fondo el fandub de Ozzu Kiiroi de "The Little Mermaid", y escuchar el fandub de la misma canción por Akira-san cuando suba el epílogo.
¡NOS LEEMOS!
