Capítulo 4.

El que se perdió y el que comienza.

Un zumbido hizo que Gon se sobresaltara, despertando de su siesta.

El avión paro frenéticamente y sin la más mínima consideración por sus pasajeros aterrizó estruendosamente. Nadie se preocupó por ello, en realidad a nadie le causo gran impacto sólo compartieron miradas fugaces que se volvían dagas con filo. Se podría decir que en estos momentos querían matarse unos a otros, estrangularse, lo que fuera con tal de satisfacer su sed de poder.

Un señor de edad avanzada se levanto de su asiento con orgullo, el mentón en alto y su mirada cortante. Cerró uno de sus puños y con la otra mano se saco un sable del costado.

'¿Qué demonios esta pasado?' Pensó Gon horrorizado al ver la escena.

Los demás parecían comprender lo que estaba sucediendo, sin pensárselo dos veces se pusieron a la defensiva liberando su Nen.

El hombre (anciano) sonrió al ver el gran alboroto que causo, pero estaba orgulloso porque significaba que los demás habían reconocido su poder y su potencial. Carcajeo un poco antes de comenzar a atacar uno a uno a sus opositores, al parecer sin problema alguno.

-Es más fuerte de lo creí - Comentó un hombre joven, herido del brazo y pecho.

-Sin embargo no piensa mucho - Rió el vice-presidente de la asociación, dándole una patada certera al anciano que atacaba ferozmente a cada persona que se le plantaba en frente.- ¡No te dejaré hacer lo que se te venga en gana! - Decía Pariston Hill con emoción y una sonrisa desafiante.

-Oh, no se preocupe señor vice-presidente eso ya lo veremos - Esquivo un ataque directo a su quijada.

El anciano saltó antes de que le dieran otra patada, junto sus puños y contraataco directo en la cabeza pero Hill se las arreglo para amortiguar el golpe con su codo izquierdo.

-Patético - Espetó haciendo un mohín en decepción.-Creo que esto no va a pasar de un juego para mí -Se dijo resignado ganando una mirada de odio de parte del hombre mayor.

-Ahora te mostraré que voy en serio -Dio una patada en el costado izquierdo de Pariston, éste fácilmente eludió la arremetida y se rió entre dientes lo cual no duro mucho porque su mentón había recibido un golpe terrible provocando que sangrara.

-Ya veo, la patada fue un señuelo para dejar un punto ciego. Te diré algo -Comenzó a dar múltiples golpes con los puños hasta que uno daño severamente la barbilla. El anciano se sentía mareado y su vista se torno borrosa. -Nunca más dejaré que pase de nuevo -Continuo con el abdomen, el hombre se retorció de dolor mientras de su boca sacaba constantes chorros de sangre.

-Tiene agallas, Hill -Decía con una sonrisa casi satisfactoria.

El anciano se levanto como si nada le hubiera pasado a pesar de que sus heridas aún estaban sangrando. De pronto Pariston estaba atrapado en una especie de barrera hecha con Nen. Pariston golpeaba la barrera pero no servía de nada.

-Conoce mi habilidad de especialización: Contenedor de Nen- Explicó el hombre. -Esta barrera contendrá tus ataques con Nen, claro podrás utilizar Gyo pero lo demás esta sellado por mí, hasta que tu energía sea totalmente inútil contra mí... Así que intenta todo lo que quieras porque no va a funcionar.- Pariston sabía que toda clase de Nen tenía su debilidad, pero por ahora no tenía idea de cuál podría ser una para está ocasión. Diablos estaba muy nervioso.

Gon miraba y tenía inmensas ganas de golpear y entrar en pelea pero Ging no se lo permitía. Supuso que era otra enseñanza de su padre y que pretendía que aprendiera de Pariston, pero Hill seguía sin hacer nada. nada salvo pensar en una escapatoria rápida y efectiva al mismo tiempo. Al mirar qué Pariston se había quedado sin ideas el anciano rió como descarado, y sínico es decir poco, porque su maldita sonrisa lo decía todo, provocando euforia de parte de Pariston.

-Te tengo una noticia, viejo - Sonrió. Comenzó a usar Koh.

Una inmensa capa de neblina irrumpió en el lugar, siendo tan densa que era difícil saber lo que ahora estaba pasando, no se escuchaban arremetidas ni insultos por parte del los actores del espectáculo. Gon tenía tantas ganas de pelear pero simplemente no podía o más bien no se lo permitían aún que no culpaba a su padre ya que si Killua estuviera con él tampoco lo dejaría hacer semejante imprudencia, rió por lo bajo tan sólo de recordar las innumerables veces que Killua lo detuvo de hacer estupideces a él y sólo a él, pero no era algo de que ponerse orgulloso. Gon luchó contra los estímulos de interferir en la pelea de Pariston y el anciano misterioso.

Cuando toda esa niebla se disperso se podía apreciar como el anciano seguía reteniendo son Nen a Hill. Reía sin parar pensando en la derrota del vice presidente, cuando de pronto su vista se nublo y cayó al suelo con su nuca ensangrentada.

Pariston estaba fuera del campo de Nen que aquel anciano había creado.

-Sorprendente -Murmuro Gon entendiendo el truco de Pariston. Él había usado toda su energía y aparentemente la estaba concentrando en su puño pero no era a sí... El truco estaba en que realmente había utilizado Gyo y hábilmente utilizó la niebla provocada por la fuerza de su aura para poder crear un agujero en el suelo y salir de otro lado. La imagen que todos vieron cuando la niebla se difumino sólo era una imagen residual que hizo pensar a todos que aún estaba en la barrera de Nen y aprovecho para atacar al anciano por detrás.

Pariston estaba débil y difícilmente podía seguir en pie por lo que Ging acudió a ayudarlo.

-Te esforzaste demasiado -Decía Ging sosteniéndolo de los hombros.

-De otra forma las fuerzas se me hubieran acabado en su campo de Nen, además Ging sabes que soy astuto, incluso más que tú... -Sonrió mostrando todos los dientes, debido a esto Ging se hizo el desentendido y lo soltó haciendo que se cayera.

-Ups -Recibió una mirada de dolor y al mismo tiempo de enojo por parte de Pariston. Después de un rato Ging volvió a ayudar a Pariston.

-¡Imbécil! -Reprochó Hill.

-Lo que digas -Evadió el comentario contrario.

Gon sonríe ante ello, ciertamente Ging y Pariston le recordaban a él y a Killua... a excepción de que Ging no estaba enamorado de Pariston y Gon estaba locamente enamorado de su mejor amigo.